Sé que tarde mucho u.u, ni siquiera conteste los reviews que me dejaron y me disculpo por ello, les agrasco que los hayan dejado y la proxima vez los contestare.


POV Antonio

El carruaje de mi amigo se detuvo frente a mí y como siempre salió rápidamente.

-Antonio, mein freund.

-Hola Gilbert.

-¿Cómo te ha ido? ¿Ya intimaron?

-No, aún no.

-Vaya que eres lento.

En ese momento se escuchó el taconeo de los zapatos de Chiara y me contuve de decir algo, mientras Gilbert se acercó a ella.

-Ah, señorita Chiara, hoy se ve realmente radiante estrechó su mano.

Con ese acto se acercó demasiado a ella, aunque yo ya sabía que lo hacía por fastidiarme no pude evitar ponerme celoso.

-¿Por qué no vamos adentro Gil?- le di un empujón en la espalda.

-Claro. Kesese-mi amigo trataba de no burlarse de mi conducta celosa.

Entramos y Chiara se aparto para perderse entre los pasillos, supuso que iría al balcón, ya que últimamente le gustaba pasar su tiempo en ese lugar. Gilbert y yo fuimos a mi estudio.

-Veo que sigue sin mostrar algún interés en tu persona- comenzó mi amigo.

-Así es.

-¿Y qué piensas hacer?

-¿Hacer de qué?

-Pues para conquistarla, digo, aunque ya estén casados tienes que hacer algo con respecto a eso, ni siquiera te ha cumplido en la cama.

-Eso no lo es todo.

-Tal vez no, pero seguro quieres tener hijos, y ella no accederá así como así.

-Tienes razón, pero desde que llegamos la noto aún más distante.

-Tal vez sea que la alejaste muy pronto de su familia… y de la civilización.

-¿Tú crees? Pero si hice que construyeran este castillo para que se sintiera bien.

-Y estoy seguro de que cualquier mujer estaría encantada con este lugar, pero está un poco… um… tú sabes, lejos de la ciudad.

-¿Pero qué puedo hacer?

-Consiéntela, llévala a pasear, pasa más tiempo con ella, vayan a visitar a su familia, una sesión de compras en la ciudad, tal vez así te ganes su corazón.

-¿En serio lo crees?

-Sí. Dices que no te has acercado a ella por falta de comunicación, trata de conocerla más, no sabes mucho sobre ella.

Tocaron levemente la puerta interrumpiendo nuestra conversación.

-Adelante.

Entró una de las mujeres del servicio.

-Ha llegado correspondencia, señor- me tendió un sobre.

-Muchas gracias, puedes retirarte.

-Con su permiso señor- dio una reverencia y salió.

Leí lo que estaba escrito en el sobre.

~De: Kiku Honda

Para: Chiara Vargas~

-La envía Honda para Chiara. ¿Qué querrá?

-Ni idea. Si tú no lo sabes yo menos.

-Ya se la daré después- me la guarde en el saco-. ¿Y cómo han ido las cosas en tu relación?

-Siguen igual. ¿Qué se le puede hacer? Eli está comprometida con Edelstein y no hay de otra.

-¿Qué piensas hacer?

-Nos seguiremos viendo a hurtadillas.

-¿Y si los descubren?

-Por eso necesito tu ayuda y la de Francis. Si nos vemos aquí no habría mucho problema, tus sirvientes son discretos.

-¿Y si Chiara los ve?

-La convences de que no diga nada.

-¿Crees que pueda?

-Claro. Y si no debes de imponer tu autoridad, ella es tu esposa y debe cumplir tus exigencias.

-¿Debería de ser duro con ella?

-Sólo un poco, para que no te pierda respeto, y oye… ¿tan desesperado estás como para usar mi visita para dormir junto a ella?

-Sí, ya sé que es un poco patético, pero… ya no se me ocurre nada para acercarme a ella.

-Está bien meun freund.

-Te lo agradezco que te quedes esta noche.

Nuevamente fuimos interrumpidos, pero esta vez fue para anunciarnos que la cena estaba servida.

Nos dirigimos al comedor y esperamos la llegada de mi adorada Chiara.

-Chiara, esta noche Gilbert reposara aquí.

Titubeo un poco y después habló.

-No hay problema.

Mi amigo le sonrío y ella le devolvió el gesto, no pude evitar que los celos volvieran a mí al verla sonriendo, yo nunca había logrado ni una pequeña sonrisa.

Nos sentamos frente a la mesa y comencé una conversación con mi amigo a la que ella no parecía prestar atención, aún así Gilbert hizo un intento por incluirla.

-Y bien señorita Chiara, ¿por qué no me habla de usted?-ella permaneció callada-. Su belleza resalta con la escasa luz de las velas, no puede ser que no tuviera algún pretendiente antes de…

Le di una patada por debajo de la mesa, él sólo lo hacía para molestarme recordándome todo ese tiempo en el que no me atrevía a acercarme a ella.

-A decir verdad no los tuve, y si ahora los tengo no estoy enterado. Tampoco es como si eso debiera interesarme ahora que estoy casada.

-Ya veo. ¿Ni siquiera cuando estaba soltera?

-Nunca presté gran atención a eso.

Pero claro que los hubo, aunque ella no lo notara ahí estaban, inclusive entre esos se encontraba mi amigo Francis que sólo lo hacía para sacarme de quicio.

-Seguro debe tener a muchos admiradores ocultos entre las sombras-Gilbert seguía insistiendo.

-¿Ocultos entre las sombras?

-Sí, ya sabe, de aquellos que la observan desde la lejanía o actúan anónimamente, casi acosadores.

Le di otra patada en la espinilla, al parecer su objetivo era que Chiara se diera cuenta de que yo era el "casi acosador" que le enviaba obsequios a cada momento.

-A decir verdad nunca he notado algo así-fue lo que respondió.

-¿Está segura?

-Por completo.

¿Cómo puede no recordar todas aquellas ocasiones? Estoy seguro de que le envié los suficientes obsequios para que recordara que alguien la admiraba, pero seguro que para ella era algo sin importancia.

-¿Y qué nos cuentas tú, Gilbert? ¿Cómo te ha ido? ¿Hay alguna joven en especial que llame tu atención?-le pregunté para hacerlo recordar su estado actual.

-No, aún no hay nadie en especial, pero pronto la encontrare; claro que será muy difícil encontrar a alguien tan hermas e inteligente como usted señorita Chiara. Mi amigo es muy afortunado por tenerla como esposa.

Y vaya que lo soy, aunque me molesto el que mi amigo le coqueteara ese sentimiento se fue al verla sonrojada, era una de las cosas más bellas que había visto en mi vida, sus mejillas rojas e iluminadas por la vergüenza.

Tras esto ella se apresuro a terminar su cena y se retiró.

-Vaya encanto de esposa que tienes. Kesesesese~.

-¿Cómo es que lograste que se sonrojara así? En todo este tiempo yo no lo he logrado ni una sola vez.

-Eso es porque se trata del awesome yo.

-Pfff. ¿Por qué tiene que ser tan linda?

-Ni idea freund.

Terminamos la cena y nos levantamos para encaminarnos hasta las habitaciones, nos despedimos y nos separamos para descansar después de un largo día. Al entrar en la habitación vi que Lupita le cepillaba el cabello; cuando terminó dejó el cepillo en el tocador, yo tomé asiento a la orilla de la cama.

-Con su permiso señorita.

Escuche a Chiara soltar una pequeña risita, por lo que me gire inmediatamente y la encontré sonriendo levemente. Lupita comenzó a caminar hacia la puerta y se detuvo cerca de mí.

-Con su permiso señor- hizo una reverencia.

-Propio- le sonreí y ella hizo lo mismo pero de forma tímida y salió.

¡Sí! Estaban logrando llevarse bien.

Me levanté y fui hacia ella para entregarle el sobre de antes.

-Esto ha legado para ti.

-Muchas gracias- lo tomó y lo guardó.

Quiero aclarar algo: En este capitulo Antonio se refiera a alguien como "Lupita" ese alguien es Itzel, decidí cambiarle el nombre a Guadalupe debido a la época en la que se encuentra ambientada (1775-1776) ya que por esos tiempo esa clase de nombres estaba mal debido al proceso de evangelización que empezó desde el inicio de la conquista. Y bueno "Lupita" por que entre ellos hay lazos de amistad que más tarde explicare.

Más tarde editare los otros capítulos para cambiar el nombre