Transformación

Capítulo 3: Ropa


POV AUTORA

-No fue mi intención- Repitió por millonésima vez.

-N-No me hables…-Le respondió avergonzada, su voz apenas era audible detrás de la puerta mientras el ruido de los cajones se abrían y cerraban con cierta furia.

Luego de aquella observación que termino con un chichón en la cabeza del más alto, Karma quedo fuera del cuarto de Nagisa, pues esta se encontraba cambiándose de ropa. Cosa que le resultaba difícil, ya que encontrar una remera que no le quede pequeña por el busto que poseía… era complicado.

La puerta se abrió y la joven salió con una remera que antes de la transformación le andaba bastante grande y un pantalón un tanto afeminado para cuando ella era un chico, cortesía de su madre hace unos meses atrás. Jamás pensó que le seria de utilidad.

Karma la contemplo de pies a cabeza, a simple vista no había dudas de que era una mujer. La peliceleste tosió con falsedad para que el chico dejara de mirarle tanto. Saliendo de su trance habló a la molesta Nagisa.

-Ten-Extendió unas galletas junto con una bebida-La saque de tu refrigerador.

-Ahora no solo entras a mi casa sin mi permiso, también sacas mi comida- Le reprocho mirándole a la cara y tomando entre sus dedos los alimentos.

-¿Cuántas veces he venido aquí?-Pregunto Karma con ironía-Se hasta dónde guardas ese lindo vestido que tu madre te regalo hace tiempo-Shiota reacciono desprevenida ante ese dato ¿Cuándo se enteró de aquel vestido?-Creo que es el momento perfecto para que te lo pruebes~-Sonrió divertido al verla colorada.

La ojiceleste se sintió como una idiota por guardar aquello.

-C-Calla, nunca me pondré ese vestido.

-Si tú lo dices-Dejó el tema hasta ahí, no quería hacer enojar más de lo que estaba a la chica/chico que se encontraba a su lado-Vamos a la sala, será más cómodo hablar allí.

Asintió viendo como él muchacho avanzaba delante de ella por las escaleras.

Trató de caminar con normalidad pero apenas si había podido avanzar por cuenta propia en su casa para ir hasta el baño que quedaba al lado, ir hasta la sala era todo un reto, por lo menos hasta que se acostumbrara.

-¿Qué haces?-Pregunto el joven viendo que la chica tenia serios problemas para dar unos cuantos pasos para bajar la escalera. La miró fijo a los ojos y se dio cuenta al segundo-No me digas que…

Nuevamente sintió vergüenza, la suficiente para querer quedarse en su cama tapada hasta el último milímetro de cabello a esperar que las cosas volvieran a la normalidad. Karma no espero que le explicasen, no debía forzar a que le contestara aquella pregunta. Subió los escalones suficientes para ponerse detrás de ella y poso un brazo a la altura de su espalda y luego el otro sobre las piernas.

-¡¿Q-Que haces?!-Pregunto alarmada.

-Solo ayudo a mi princesa a bajar las escaleras-Burló y antes de que a Nagisa le diera un ataque de ira-vergüenza inquirió-Por lo que parece tu "amigo" no era tan pequeño, para que sientas la diferencia de su desaparición debe de haber sido grande, claro que solo es una observación mía…

La chica se quedó sin palabras de queja para darle, y tapo su cara roja como tomate entre sus manos.

-[¡Por cosas como estas no quería que Karma se enterase!]

Deposito a la damisela en el piso para que esta pudiera caminar.

-Debes acostumbrarte a caminar con normalidad Nagisa-kun-Le recomendó sentándose en la mesa de la sala principal.

-No es como que vaya a salir de mi casa…-Se excusó sin que el calor que sentía en las mejillas desapareciese por completo. Tomo asiento en la silla para comer una galleta.

-Si no piensas salir de aquí ¿Qué harás? Meterte bajo las cobijas y esperar a lo que te transformo vuelva y diga "Lo siento, sin querer te convertí en una chica"-Aquello sonó más a un regaño que un chiste-Debes ser realista, hay que decirle al pulpo. A lo mejor él sabe cómo y porque esto paso, después de todo es un pulpo que se mueve a Mach 20, explotalunas y que enseña a un grupo de alumnos que intentan matarlo.

-No quiero que los demás se enteren… Me da mucha pena…-Entre pucheros y miguitas de galleta sobrantes en sus labios, Nagisa, soltó aquello con más tranquilidad-Tampoco quería que tú te enteraras de esta situación-Murmuro en voz baja, pero no quito el hecho de que el contrario la ollera.

Karma sintió aquello dolerle peor que la patada de su chiste malo de hace un rato, resoplo y se levantó de su asiento llegando hasta donde Nagisa se encontraba, ella lo miro confusa.

-Sé que discutimos-Dijo con seriedad y eso sorprendió a la chica-Y dejamos de ser amigos-Recordar ese detalle era doloroso, para ambos-Pero no por eso puedes dejar de contar conmigo-Sonrió de la misma manera de siempre. Ella le devolvió una sonrisa más tímida y sentía su corazón latir demasiado rápido.

-[Karma no cambia su forma de ser, pase lo que pase sigue siendo amable conmigo. A pesar de sus bromas y cosas por el estilo… Él siempre se preocupa… Es por eso que lo aprecio tanto, es por eso que yo…]

-Vivirás conmigo.

-¿Eh?

Todas las cosas buenas que se le vinieron a la cabeza sobre Karma se desmoronaron.

-No te dejare solo en esta casa, apenas si pudiste comer por dos días-Argumento tomando las llaves del lugar y abriendo la puerta-Vamos, ya he llamado al transporte.

-¡E-E-Espera!-Trato de detener en vano ¿En qué momento llamó al tal transporte?-¡Karma-kun!-Debía de hacer algo al respecto, la chica no podía imaginarse viviendo con él, esa frase de que ella no podía sobrevivir sin Karma no le convencía como un argumento válido. Pensó en una excusa rápida-N-No aliste ropa…-Estupenda excusa.

-Ahora mismo iremos a comprar otra-Le sonrió como diablo-Vi una linda falda que te quedara muy bien.

-¡Me niego rotundamente!-Se cruzó de brazos.

Karma sin problemas se acercó y la sujeto de la misma forma de como la había bajado de la escalera.

-¡Bájame! ¡Karma-kun!-Protesto en vano. No se había dado cuenta hasta ahora… pero su fuerza varonil, que no tenía mucha desde un principio, había disminuido notablemente haciéndole imposible escapar de los brazos del chico.

-[¡Odio esta estúpida Transformación!]

.•*¨'*•..¸ KarmaxNagisa ¸.•*¨'*•.

POV AUTORA

-No. Es en serio Karma-kun, no pienso entrar ahí-Sentencio con las mejillas levemente rojas.

Se hallaban en el centro comercial uno que se hallaba en otra ciudad. Esa era una de las condiciones de Nagisa para que haya aceptado el comprar ropa de mujer, quería prevenir el encontrarse con gente conocida. Fuera de una tienda que ponía muy incómoda a la "chica"

-Tienes que entrar y elegir.

-N-No quiero entrar allí… ¡Es una lencería!-Trato de no levantar demasiado la voz, después de todo el edificio estaba bastante lleno.

-¿Qué esperabas? Debemos de vestirte adecuadamente-Le explico con calma.

-Dije que no saldría de tu casa ¿Por qué debo usar ese tipo de ropa?-Pregunto deprimiéndose.

-Si bien tienes mentalidad de hombre-Aclaro dando unos pasos hacia la tienda-No olvides el hecho de que yo soy un chico y no quiero otro golpe en mi cabeza por andar viendo de más. Además para comprar ropa femenina necesitaremos que tengas puesto un sostén-Aclaro tratando de no poner incomodo al contrario.

-Ya acepte ponerme esa ropa femenina, por favor no me obligues a elegirla-Rogo con carita triste.

Indudablemente Karma no se pudo negar a esa petición. Habían tenido una pesada discusión de camino al centro comercial acerca de este tema, pues en el momento que el pelirrojo le menciono que debía de usar ropa interior de mujer se negó entre lágrimas y gritos. Una extraña actitud de parte de la chica, mientras ellos discutían el chofer del carro no entendía demasiado pero aun si sus mejillas estaban un tanto coloradas ante los temas de conversación de su jefe y su acompañante.

Resoplo para luego asentir con la cabeza.

-Bien, iré yo y comprare esa ropa. Espérame aquí.

Nagisa asintió con la cabeza aliviada de no tener que pasar por aquello, se sentó en un banco que había al lado de la tienda y lanzo uno que otro suspiro de melancolía. Sentía una gran necesidad de querer estar dormida en su cama y despertar de ese mal sueño.

Bajo la cabeza para poder ver el piso y distraerse un rato, pero al hacer eso noto su busto cubierto por una campera de su madre, automáticamente levanto la mirada.

-[No podré aguantar demasiado tiempo esta pesadilla.]

Los minutos pasaron y luego de un largo rato de espera Karma estuvo de vuelta. Traía unas cinco bolsas con las marcas de la ropa sobresaltando en cada una.

-Has comprado demasiado…-Repuso al verlo tan sonriente.

-No sabemos hasta cuando durara tu pequeño problema y supuse que no querrías volver por estos lugares, por lo que compre un poco más de lo pensado.

Nagisa no se creyó mucho esa excusa y tomo dos de las cinco bolsas.

-Vamos-Akabane comenzó a caminar-Iremos al baño para que puedas ponerte esta ropa.

-¿A-Ahora?-No se sentía lo suficientemente valiente para ponerse ropa interior de mujer.

-¿Quieres seguir con esa fea campera?

La verdad sí que era fea, desde la tela que era caliente y picaba hasta las horribles abejas que había plasmada en ella, no entendía como su madre había podido comprar algo como eso.

En menos de lo pensado ambos se encontraban en el tercer piso del edificio, entraron en una puerta que decía "Solo personal autorizado" en donde había una mesa con una cafetera y la puerta de un baño.

-¿Cómo sabias que había un baño aquí?

-Mi padre es amigo del dueño de este centro comercial, por lo que tengo descuento en varios locales y un día de aburrimiento hice una broma. El punto es que me escondí aquí para ver como todos salían corriendo.

-[No me imagino cual fue su travesura.]

-Toma-El ojidorado le extendió una caja con la ropa interior dentro-Estaré aquí afuera así que no te preocupes por si alguien viene.

Shiota trago saliva. Ahora venía lo peor y más valiente que haría en su vida. Entro al baño y dicto que empezaría por la parte de abajo, era lo más fácil ya que podía hacerlo con los ojos cerrados, despojo su pantalón y prácticamente con los ojos cerrados saco sus bóxeres y se colocó aquella prenda que al parecer era de color rosado.

-[Excelente color Karma-kun]-Ironizo con molestia.

Aquello no le incomodaba tanto, después de todo, la forma de la ropa interior parecía un pequeño pantalón.

Ahora seguía lo que le incomodaba aún más, sacó de la misma caja el conjunto que le seguía a la parte inferior ya colocada. No pudo evitar verlo con más detenimiento. Era rosa, eso no cambiaba, pero este tenía una parte acolchonada bastante suave al tacto. Dejó de verlo para pasar a desvestirse, lanzo la campera a un lado y se sacó la remera. Sabia como ponérselo, lo deducía por lógica pero… El problema radicaba en que los ganchos para sujetar estaban en la espalda y por más que intentara atinarle, a ciegas, no podía engancharlos.

-[¿Cómo hacen las mujeres para ponerse esto?]

Comenzaba a ponerse nervioso, no tenía idea de cómo juntarlos. No había espejos de los cuales podría fijarse ni reflejo que le ayudase.

-Nagisa-kun ¿Está todo bien?

La voz fuera de la puerta le complicó aún más la existencia.

-¡Sí!

Grito fingiendo sinceridad.

-¿No necesitas ayuda~?

-[¿Soy yo o esa pregunta sonó de manera divertida?]

Suspiro con rendimiento, no quería permanecer más tiempo allí dentro y menos estar luchando con un sostén. Se apresuró a colocarse el pantalón, para evitar mostrar de más.

-Tal vez…-Murmuro en voz baja-N-Necesite ayuda…

Al segundo Karma abrió la puerta, Nagisa ya se encontraba de espaldas para que el contrario no viera la parte delantera de su cuerpo.

El chico no hizo comentario alguno, mejor para la avergonzada joven que tenía que haberle pedido aquello a Karma.

Nagisa sintió los fríos dedos del contrario rozar con suavidad su espalda, era inevitable después de todo.

Trato de no sobresaltarse demasiado, disimulo como pudo lo incomodo que le resultaba que le tocara, por más leve que sea el tacto.

¿Incomodo? No solamente es que le "incomodara que Karma lo viera y tocara de esa forma", un amargo sentimiento se coló en su garganta ¿Qué era ese sentimiento?

-Listo.

Dijo una vez la prenda quedara enganchada.

-Gracias-Murmuro en voz baja.

-Descuida, puedes pedírmelo cuando sea-Bromeó ensanchando su sonrisa, haciendo que ese sentimiento se hiciera un poco más fuerte en la chica.

-¡Jamás volveré a pedir algo como esto!-Sentencio colocándose la remera.

Ambos salieron del lugar, Nagisa sintiéndose realmente disgustado en usar aquello, con rumbo a la primera tienda que vendiese prendas de mujer. Entraron a una que tenía una vidriera con ropa bastante cómoda, a simple vista.

-Bienvenidos-Saludo la señora que atendía el local-¿En qué puedo ayudarles?

-Necesitamos remeras de la talla de ella-Señalo a Nagisa quien se molestó de que Karma le dijera "Ella" por más en que en estos momentos "Ella" le quedaba acorde a lo que era.

-Claro-Asintió la señora-Querida ven conmigo-Insistió tomando a la nombrada de la mano y guiándola a un lugar un poco más adentro-¿Qué te parece esta?-Preguntó mostrando una blusa de color violeta y estampado de flores además de tener un escote en V dando demasiado que mostrar, para la opinión de Nagisa.

-No…

-¿Y esta?-Tomo otra donde un bordado de mariposas resaltaba en las mangas, esta tenía la espalda demasiada descubierta.

-N-No…-Comenzaba a deprimirse más y más con las prendas que la mujer le enseñaba-¿No tiene ropa que no sea tan… demostrativa?-Trato de no dar una palabra despreciativa a las prendas no era su culpa ser escotadas.

-Querida-La voz de la mujer sonó dulce-No tienes que tener miedo en mostrar tus senos-La sangre de Nagisa se helo ante las palabras, mientras Karma empezaba a estallar de la risa-¡Eres preciosa!-Exclamo alzando la voz-Ademes…-Susurro esto último al oído de la peliceleste-A tu novio le encantaría que traigas este tipo de ropa.

Hasta ahí llegaba la paciencia de la chica. Con un falso "Gracias" tomo a Karma quien ya lagrimeaba de la risa a una tienda alejada de esta.

-[¡No somos novios!]

Aproximadamente dos horas pasaron donde ninguna de las tiendas del centro comercial fueron suficientes, por ello decidieron tomar una pausa en una confitería.

-¿No crees que esa camisa estaba lo suficientemente "decente" para ti?-Pregunto Karma dándole un sorbo a su batido de frutillas.

-Ni pienses que me lo pondré.

-Es complicado el elegir ropa para ti…-Suspiro viendo por décima vez su teléfono.

-¿Cuánto tiempo tienes pensado que me quede en tu casa?-Pregunto el peliceleste cambiando de tema y jugueteando con sus dedos, había terminado hace un rato de comer su pequeña tarta.

-Hasta que la Transformación pase.

-Pero… mi madre volverá unos días de aquel viaje. Tendré que volver antes que ella lo haga.

La madre de Nagisa había partido en el día de su cumpleaños a un viaje de su trabajo en el cual se ausentaría unos 5 días, lo que tuvo que hacer Nagisa para que su madre la dejara sola sin el cuidado de alguien, fueron demasiados mandados sin objeciones para conseguir aquel permiso.

-Más razones para decirle a Koro-sensei sobre este tema.

La joven corrió la mirada hacia otro lado. Entendía que Karma tenía razón, aun así no quería ni asomarse al salón de la Clase E, pero no era solamente eso.

Había algo más que le impedía ceder a que su profesor ayudara.

-Puedo pedirle a Koro-sensei que vaya a mi casa-Propuso el pelirrojo-¿Te parece una buena idea?

Trago saliva para dar paso a la voz, debía de encontrar la solución para ese problema y quizás la ayuda del pulpo sea suficiente.

-Esta… bien.

Karma notaba esa actitud un tanto opositora departe de Nagisa, le restó importancia pues seguramente era un efecto secundario de aquella Transformación.

-¡Estupendo!-Exclamo el joven y por un momento Shiota pensó que iba dirigido a su decisión, sí que se equivocó-¡Nagisa-kun conseguí ropa para ti!

-¿Eh?

-Vamos a casa, esa ropa te encantara.

-[Karma-kun con tus gustos para vestirme hasta ahora… Dudo que me esa ropa me agrade]

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POV AUTORA

El auto se estaciono en la vereda frente a la casa del pelirrojo.

No era una casa común, esta pertenecía a los Akabane familia adinerada y reconocida en el mundo del comercio, ya que sus padres eran los mejores en este negocio. Por más que la joven conociera el hogar como la palma de su mano siempre le causaba asombro aquel edificio.

-¿Tu padre…?

-No está-Se apresuró a informar-No te preocupes, si estuviera me apresuraría en llamarte "Nagisa-chan~"-Ensancho su sonrisa al ver como la chica se molestaba.

-¡Karma-kun!-Protesto.

Ambos jóvenes entraron y sin vacilar demasiado subieron hasta el cuarto del ojidorado.

-Espera aquí.

Dijo saliendo de la puerta y cerrándola tras de sí.

Nagisa había visitado incontables veces aquel hogar y a quedarse a dormir en la misma habitación que su amigo, en aquella época, pero no podía evitar sentirse un tanto nerviosa en esos momentos.

Sus dedos recorrieron la cómoda donde descansaban unas figuras de acción de Sonic Ninja, la habitación de Karma era demasiado sencilla como para estar acorde del resto de la casa.

-Ponte esto Nagisa-kun-La puerta se abrió sin previo aviso y el dueño de casa entro depositando la ropa sobre su cama.

-¿De quién…?

-Vengo en 5 minutos.

Y nuevamente desapareció. ¿A que venía esa actitud tan extraña? Nagisa se encogió de hombros y tomo las prendas, las vio con cuidado no eran tan feas ni afeminadas. ¿Que perdía probándoselas si después de todo ya traía puesta ropa interior de mujer?

Se quitó la fea campera seguidó de la remera. La remera que se hallaba sobre la cama era de un azul marino, de cuello redondo y un número 3 bordado en el borde inferior derecho, bastante simple. Un pantalón jean negro con dos bolsillos.

La puerta nuevamente se abrió para dejar pasar a un Karma que sonreía de medio lado.

-¿Qué?-Pregunto al ver los ojos que no se preocupaban en demostrar disimulo.

-Creí que no te gustaría.

Nagisa se vio en un espejo que había en la habitación. Le gustaba. Era lo suficiente femenino y masculino, además de cómodo para no disgustarse por traerla todo el día

-¿De quién es esta ropa?-La chica miro a los ojos dorados del contrario.

-De mi madre.

Los parpados de la ojiceleste no tardaron en abrirse con sorpresa.

-Me la sacare…

Tomando los bordes inferiores y sin importarle que Karma la viera en ropa interior estaba a punto de quitársela, unas manos posándose sobre las suyas la detuvieron.

-No lo hagas. No quiero que me tires algo a la cabeza por ver de más-Bromeo sin poder sacar una sonrisa de la chica.

-Karma-kun… esta ropa… yo no debería ponérmela.

-Ella no se molestara.

-¿Cómo sabes eso?

- Mi padre estaba por dársela a una empleada-Su voz sonó un poco molesta-Prefiero que la lleves puesta tú.

-Aun así…

-Creo que te pareces a ella…-Su voz no sonó triste, tocar estos temas no inmutaban aquella actitud.

Eran pocas las veces que Karma mencionaba la muerte de su madre o cosas relacionadas a ella. Fue a los 5 años cuando la mujer falleció, por lo que el joven pelirrojo no tenía una buena memoria de su apariencia.

Nagisa resoplo al escuchar aquello último, al final no pudo negarse.

-Le gustaba usar ropa unisex-Menciono dándose la vuelta para traer la caja que había dejado en el marco de la puerta-Toma.

-¿Tu padre no dirá algo?-Aun sentía que no era correcto usar esa ropa, por más que sea la única que le agradaba.

-Sobre quien eres, ya se me ocurrirá algo, y sobre la ropa diré que era una mejor opción dársela a una persona a la cual le queda mejor esa fea remera con un tres bordado a mano. Te marca mejor esa cintura que tienes.-Lar burlas volvían a tomar su lugar.

-La cena estará en unos minutos-La voz de una de las sirvientas impidió que Shiota se quejara-Joven Karma su padre está en el teléfono.

-Vamos abajo-Fue él el primero en pasar por la puerta.

Nagisa se detuvo en la puerta, poso su mano con cuidado sobre aquel tres.

-[No sabía que la mama de Karma le gustara coser…]

Apago la luz detrás de sí.

Continuara…


OhaKonOya! Mis queridos nekitos transformados ;)

Vengo a sacar la telaraña de esta historia que ya merecía una actualización jeje…

¡Que nunca falten esos toques de tristeza en mis historias! eue Creo que me gusta hacer a Karma medio huérfano (?)

Por cierto, cambie la forma de relatar… Ahora tomo a Nagisa como mujer en el texto *u* Me gusta cómo queda pero de todos modos no se acostumbren que creo que eso de tratarla como mujer o hombre ira cambiando :) esa es la idea.

Gracias por seguir la historia, sus comentarios y los cholates-virtuales. Los Amo. Tratare de no descuidar demasiado la historia ;)