Me disculpo por el atraso, pero este año estoy muy ocupada entre preuniversitario y colegio, así que pido mucha paciencia, que les juro no abandonaré el fic n_n
Este capítulo está dedicado a kasaki, agradézcanle a ella que me obliga a escribir en mis tiempos libres, sino este capítulo nunca hubiera llegado xD
La imagen de Inglaterra no podía borrarse de su mente mientras se removía en su cama tratando de conciliar el sueño. Finalmente ya cansado de la situación opto por tomar lo lentes de su mesita de noche y levantarse.
Miro la hora en su despertador "las dos de la madrugada".
-"genial" – pensó – "¿y ahora qué hago?" –se preguntó aburrido y ya sin sueño cuando al pasar la mirada por su alrededor vio una pequeña cajita para guardar CD. Se acercó y lo tomo entusiasta. –"es el juego que Japón me regalo" –
Se dirigió a la sala de estar, donde tenía todos sus juegos, historietas y demás entretenimientos. Encendió su consola, introdujo el juego y se dispuso a jugar instalándose en el cómodo sofá control en mano.
La pantalla se iluminó con el nombre del juego en esta. Una palabra diminuta en especial bajo las letras resplandecientes del título capto su atención.
-"¿citas?" – Tardó unos segundos en procesar – "¿un juego de citas?"… wtf – dejó escapar la exclamación.
De todas maneras decidió jugarlo, el insomnio y las ganas de despejar su mente de la imagen de Inglaterra eran motivo suficiente.
Comenzó el juego mostrando uno tras otro una serie de personajes que se le hacían bastante conocidos. Había uno que se parecía a Italia, china, Rusia, etc. – "coincidencia" – pensó. Cuando de pronto un personaje en especial llamo su atención, su corazón se acelero y en su rostro se vio reflejada toda su sorpresa.
El personaje tenía cabello corto rubio, hermosos ojos verdes, unas pobladas cejas y un porte bastante elegante.
-"es igual a Arthur" no puede ser – en ese momento se dio cuenta de un pequeñísimo detalle: ¡todos los personajes eran hombres!
- "pero qué demonios" – tragó saliva – "esto es un juego de citas…yaoi?" – quedo estático unos segundos, dudando si seguir jugando o no. Finalmente la curiosidad (y el guapo personaje de grandes cejas que tan conocido se le hacía) termino por convencerlo.
Siguió avanzando en el juego hasta que otro detalle hizo que se atragantara con su propia saliva. El chico al que tenía que seducir era aquel de ojos verdes.
-"Es solo un juego" – con ese pensamiento (excusa) se decidió a avanzar en la trama y así se amaneció jugando hasta casi pasarse el juego, ya había logrado el objetivo del juego, enamorar al chico por una extraña razón le había resultado bastante fácil, y ahora que lo había hecho se hizo la pregunta mental "¿y ahora qué?", nunca se habría imaginado en que desembocaría todo hasta que en la pantalla observó con horror lo que ocurría. Un sonrojado chico desabrochándose los primeros botones de la camisa de forma provocativa le ofrecía una tentadora oferta.
"¿qué tal si nos vamos a la cama?"
*¿Aceptas el ofrecimiento?*
SI NO
Nuevamente dudo si seguir o no, mientras mantenía su mirada fija en la del chico que tan familiar se le hacía y con las opciones aun en la pantalla, las cuales parecían estar ejerciendo un extraño tipo de presión.
Las manos le comenzaron a transpirar, el pulso se le aceleró, se sentía nervioso sin motivo, como si alguien de pronto lo fuera a descubrir haciendo algún tipo de maldad o travesura, cosa que catalogo de absurda. Tragó duro y aun algo indeciso marcó la respuesta "si".
Las siguientes imágenes lo perturbaron enormemente y lo que era peor (según él) era que no podía evitar imaginar que aquel rostro jadeante y sonrosado era el de Arthur y tampoco tardó en imaginar también que quien le provocaba aquellos gemidos y exhalaciones era él y no virtualmente hablando.
Un cosquilleo en su parte inferior lo trajo de golpe a la realidad. Soltó el control de golpe con pánico.
¡¿Qué demonios estaba pensando? Y además con un hombre, pero no cualquier hombre ¡¿Qué demonios estaba imaginando que hacía con Arthur?
- "soy un héroe, no un pervertido" – se auto convencía sentado en el sofá con los codos apoyados en sus muslos y sus manos ocultando su rostro a punto de jalarse los cabellos.
Se sobresaltó con el sonido del despertador proveniente desde su pieza que le informaba que ya era hora de alistarse para ir a una nueva junta.
Se arregló y pasados unos minutos ya se encontraba en la entrada del edificio donde se llevaba a cabo la reunión.
Al llegar finalmente al salón se encontró frente a frente con Arthur, quien lo miró fugazmente antes de desviar la mirada hacia los papeles que estaba revisando.
Alfred enojado por el gesto, impulsivamente se dirigió directamente hasta el ex imperio encarándolo con el seño fruncido.
- dime por qué no me hablas – exigió viendo reflejadas en los ojos del otro las enormes ganas de huir. En un segundo acto impulsivo América tomó al Ingles del mentón obligándolo a mirarle ahora a una reducida distancia haciendo a Arthur dejar su papeleo para otra ocasión.
En ese momento se abrió la puerta, llamando la atención de ambos. Observaron a un pasmado alemán que con un simple "lamento la interrupción", le tapo los ojos a un despistado Italiano como si de un niño pequeño se tratara y cerró la puerta antes de que Japón pudiera siquiera sacar alguna foto dejando a los otros dos chicos rubios en el salón más rojos que cualquier tomate de Antonio.
- ¡no es lo que parece! – gritaron al unísono en un fallido intento por detener los equivocados pensamientos de quienes los vieron.
El británico estuvo tentado a decirle todos los insultos que se le venían a la mente por la vergüenza que le acaba de hacer sentir (incluso sentía su rostro arder), pero optó por guardárselos manteniendo siempre en mente su propósito: "no voy a hablarle". Cuando se iba a retirar (aun bastante avergonzado), sintió que nuevamente era tomado del mentón por la mano que se había retirado con la llegada del alemán. Otra vez se vio obligado a mirar al chico más alto, encontrándolo también bastante sonrojado.
Alfred de pronto se encontró en problemas, ahora que veía el rostro cohibido del otro, no pudo evitar traer a su mente las imágenes del juego que se había amanecido, aquel chico similar a Arthur gimiendo. Ahora que se daba cuenta su rostro no era lo único que sentía caliente. Se avergonzó ante esto.
- si no vas a hablarme por las buenas, te obligare a hacerlo – el menor se inclinó uniendo sus labios con el más bajo.
El de lentes ya no tenía idea que estaba haciendo, un segundo tenia la imagen del chico del videojuego en su mente y al segundo siguiente sus labios estaban sobre los de Arthur, quien en los pocos segundos de contacto había mantenido una mirada de completa sorpresa.
El americano se separo y disimulando los nervios lo miró sonriente, y aquello fue el detonante a la furia del británico.
- ¡idiota! – le gritó avergonzado y lo golpeó - ¡¿Qué demonios significa esto? – le exigió respuestas a gritos mientras los zamarreaba.
- sabia que me hablarías – dijo aun con una radiante sonrisa – por que los héroes no pueden ser ignorados.
Arthur siendo inundado por la ira, soltó a América sintiéndose muy estúpido de pronto. Por un segundo cuando lo beso todo fue maravilloso, pero ahora que caía en cuenta de que era lo que en realidad había pasado sintió como muchas otras veces antes un vacio en su pecho e incontrolables ganas de llorar.
- no volverá a suceder…porque te odio- y se marchó lo más rápido que pudo, abriendo la puerta de golpe, pegándole un portazo en la nariz a cierto francés que en aquel mismo instante se disponía a entrar. Arthur pasó de largo sin siquiera prestarle atención.
- ¡sacrebleu! – Exclamó sobándose el lugar afectado – ¿pero que le pasa a anglete? – preguntó mientras entraba donde se encontraba el americano sin recibir respuesta.
Francia observó detenidamente la expresión perpleja del de ojos azules y rápidamente sacó conclusiones. Sonrió con malicia al formular un plan para su diversión (no admitiendo que en realidad era para ayudar a esos dos).
- ¿Qué pasa amerique? ¿Problemas de pareja? – preguntó mientras se le acercaba y posaba su mano sobre el hombro del menor.
América lo ignoró y caminó en dirección a su lugar en el gran salón, pero Francis no iba a dejar escapar así como así la oportunidad de fastidiar a alguien.
- seguro que así fue, la expresión de "Iggy" era tan triste cuando salió –exageró ya que en realidad ni siquiera había alcanzado a verlo a la cara con tamaña agresión hacia su "hermosa" persona- pero ya que no te importa, no habrá problemas en que onii-san vaya a consolar a mon amor angleterre – concluyó con un tono pervertido en la palabra "consolar", deleitándose con las casi imperceptible reacción del chico de gafas al apretar los puños - ¿Por qué no te importa verdad?
Alfred aligeró la presión en sus manos, relajó su rostro y con una de sus más radiantes sonrisas miró al de barba haciéndose el desentendido – para nada – la puerta se había vuelto a abrir de golpe y la silueta de un inexpresivo Inglaterra se hizo ver.
América trago saliva duro y Francia tuvo que hacer gala de todo su autocontrol para no reírse de la expresión que puso el menor.
El británico avanzó hasta el gran mesón del lugar y tomó los papeles que momentos antes había olvidado en la estancia cuando Alfred lo había encarado. Una vez devuelta en su posesión, caminó a paso firme hasta la puerta y nuevamente la abrió de golpe sintiendo algo duro impedirle abrirla por completo, había golpeado a España en pleno rostro y ahora se encontraba en el piso sobándose la cara. Nuevamente sin prestar mucha atención al herido se retiro a prisa.
- demonios, eso dolió mas que los golpes de lovi- comentó con una lagrimita en uno de sus ojos.
Inglaterra se fue rápidamente a su casa apenas conteniendo sus lágrimas al recordar el reciente suceso. Había olvidado su papeleo y por ese motivo volvió, escucho la conversación de Francia y América por curiosidad y este era el resultado.
- estúpido mocoso emancipado – murmuro mientras con el dorso del la mano se secaba las lagrimas que no alcanzaba a contener.
Gracias a todas la personitas maravillosas que me dejan review y me animan a continuar, sin ustedes (y la loca que me obliga a escribir en el cole, alias kasaki) este fic no existiría.
Por cierto pido disculpas por la ortografía, el teclado donde escribo le faltan ciertas teclas xD y no me manejo muy bien con el asi.
