Capítulo 4: Llegada
Estaba soñando, y al parecer era un fragmento de mi pasado. Esta vez parecía que estaba volando, mientras iba a una nube que estaba un poco más adelante, y al llegar a esa nube me encontré a este poni color cian que estaba durmiendo al parecer, y al acercarme parece que le dije algo y esta despertó repentinamente, y debo decir que sus ojos son hermosos junto con sus colores, parecía que hablábamos sobre algo, pero no podía escuchar nada de lo que decíamos y al acabar, comenzamos a volar hacia el horizonte, hasta que un fuerte sonido me despertó.
Abrí mis ojos con lentitud, viendo que estaba por comenzar una tormenta, y los relámpagos comenzaban a escucharla en la distancia y sobre mí, con ese sonido característico y además de poderoso. Mire mi fogata que estaba con una llama muy débil, y no me quedo alternativa que pararme ya que quería seguir recostado un rato más porque me había acostumbrado a dormir de esa manera, al levantarme comencé a recolectar madera que tenía cerca, por suerte estaba seca y la eche directamente en la fogata, que esta comenzó a avivar las llamas con lentitud. Mire al fénix, que aún seguía durmiendo recostado en la chaqueta que le había dado para que descansara, me acerque con lentitud y revise su herida, al parecer estaba totalmente sana y al pasar la tormenta podría irse, y olvidar todo lo aquí sucedió.
Después de mirar al fénix, comencé a buscar algo de comida para saciar mi apetito, ya que después de despertar mi hambre era muy grande. Busque algo de fruta en los árboles, y para mi sorpresa quedaba muy poca y pronto tendría que irme, ya que sin comida no podría hacer nada. Saque lo suficiente como para poder saciar mi apetito y también algo para el fénix. Ya lluvia era más que inminente, se podía sentir y oler la humedad en el aire, me asegure de que las gotas de lluvia no tocaran la fogata, con algunas hojas de los arboles pude hacer un refugio bastante bueno, que me serviría para que la tormenta no me mojara. Me recosté cerca del fénix, apoyándome en el árbol, mientras veía como las gotas de lluvia comenzaban a caer, de una forma lenta y suave que casi te daban las ganas de ir y quedarte debajo de esta, para que las suaves gotas te tocaran y se deslizaran por tu cuerpo. Era algo hipnótica la lluvia, pero mi mente comenzó a divagar en los fragmentos de mis recuerdos, que había podido recuperar a lo largo de algunos sueños, como ver si alguno estaba relacionado o darme alguna pista de donde era que estaba aquella poni. Pero no logre descifrar nada, y solamente los empecé a recordar, para poder verla solamente y disfrutar de sus hermosos colores, ya que me provocaba mucha felicidad poder verla nuevamente, tanto que hacía que en mi rostro se formara una sonrisa por tan solo por verla en mis recuerdos. Me preguntaba qué era lo que podría estar haciendo aquella poni, si me recordaría, o el tiempo que habremos pasado distanciados, solo recordaba que había llegado aquí hace unos pocos días, y fue muy agradable, excepto por lo que sucedió en aquel estanque con la bestia.
Mientras miraba las gotas de lluvia caer, las nubes moviendo con lentitud y obstruyendo parte de la luz del sol, daba un ambiente de tristeza, pero a la vez lo dejaba ver de otra manera al lugar que nos rodeaba. En cierta forma me sentía muy cómodo al estar observando la lluvia, sentado cálida y suavemente junto a la fogata. Esta sensación era indescriptible pero a la vez melancólica, es como si quiera recordar algo que había vivido en el pasado, pero no lograba recordarlo, y era de cierta forma muy frustrante.
Solo permanecía allí, sentado mirando las nubes y la lluvia, pero de pronto este equilibrio se fue destrozando con los fuertes sonidos de los relámpagos y truenos, tanto en la distancia como en la cercanía. Por estos fuertes sonido, el fénix despertó repentinamente, levantando su cabeza primero para mirar alrededor, y verme que estaba cerca del el, pero al parecer no le importó y salió de la chaqueta que le había dado, pude ver que su herida había sanado pero sus plumas estaban desechas, y no sabía cómo haría para volar con esa falta de plumas. Se acercó a la fogata, y se quedó mirando un breve tiempo, por algo razón me dieron ganas de tocarlo y fui acercando con lentitud mi mano hacia su cuerpo, dándome cuenta de que solo miraba la fogata, y antes de lograr tocarlo, este extendió sus alas hacia los lados, a su máxima envergadura, y pude ver que desde las trenzas que tenía en la cola comenzó a encenderse un fuego con los colores del arco iris, que comenzó a ascender por el cuerpo del fénix con lentitud, yo estaba muy asustado y alarmado, pensé de que alguna manera yo lo había iniciado e intente moverme del suelo, pero mis piernas no me respondían, al igual que mis brazos, y solo me quede observando como el fénix se envolvía de este fuego que era extraño pero a la vez hermoso.
Observaba como el fuego lo envolvía completamente, este fuero que era tan extraño al tener los colores del arco iris, de la nada mi cabeza comenzó a doler como nunca antes lo había hecho. Estaba observando a la vestía que había visto en uno de los recuerdos que recupere, esos ojos rojos color sangre eran inconfundibles, pero estaba vez estábamos cara a cara, mirándonos fijamente, cuando veo mis brazos que están envueltos en este mismo fuego que me parecía muy extraño y al mirar a la vestía de nuevo, nos lanzamos los dos al mismo tiempo, unos contra el otro.
Comencé a abrir mis ojos con lentitud, mirando hacia mis alrededores, y me di cuenta de que estaba en el suelo, me levante levemente del suelo, agarrándome la cabeza con una de mis manos, y note que el fénix estaba cerca de mí mirándome, mientras que con su pico hacia algo, como acicalarse debajo del ala. Me sorprendí pero al mismo tiempo me alegre, pensé que al verlo envuelto en ese fuego, moriría o se carbonizaría, pero aquí estaba y lo que me pareció extraño, era que aún no se había ido porque la lluvia ya había cavado y él era libre de irse. Comencé a levantarme del suelo, pero la cabeza me daba vueltas y me dolía bastante. Al pararme me dirigí al rio, me arrodille y sumergí mi cabeza unos cuantos segundos en el agua, y al sacarla de esta me sentía mucho mejor, pero este fuego que tenía en los brazos al recordar ese fragmento, era muy extraño y en especial que al parecer estuviera combatiendo con este, relacione ese fragmento con el que había tenido anteriormente, en el que esta misma criatura me estaba sosteniendo del cuello, me preguntaba que ere lo que había hecho para que estuviera batallando contra esta misma criatura.
Saque mi cabeza del agua y mire, las tranquilas aguas del ríos que fluían con lentitud y suavidad, y pude ver, ya que la tormenta había pasado y el sol estaba bajando empezando el atardecer, un arco iris reflejándose en las aguas, mire hacia arriba para verlo y quede maravillado con lo que vi, era simplemente hermoso ver tal espectáculo en el cielo. Me senté en el suelo, y me quede contemplando el arco iris que se había formado y luego de varios minutos este comenzó a desvanecerle, en el cielo que estaba anaranjado. Al desaparecer, algo llamo mi atención, pude escuchar como si fuese un susurro en mi oído que me decía "-vuelve-"esas palabras resonaron mucho en mi cabeza, y pende que no lograría nada quedándome donde estaba, y ahora empezaría a caminar hacia donde el arco iris se había desvanecido.
Comencé a preparar las cosas que llevaría, mientras la noche caía sobre mí, y la luz de la luna bañaba todo el bosque con su resplandor, que era lo suficientemente brillante para alumbras las aguas del rio, y dejarme ver una especie de camino que en verdad llamaba mi atención. Junte lo que necesitaba, ya que no sabría cuánto tardaría en llegar a ese destino incierto que tenía delante, pero el resto era algo emocionante y además que me llevaría a las respuestas que estaba buscando, o al menos a esa Pegaso cian que la había visto mucho en mis sueños y me daba mucha curiosidad saber quién era con exactitud, y que sabía sobre mí.
Cargue todo lo que necesitaba en una improvisada mochila, hecha de algunas ramas y lianas, y comencé a caminar rio arriba en la noche oscura y algo fría. Pasaron algunos minutos y sentía que me había alejado bastante de mi campamento, era una sensación algo extraña pero sentía que algo me observaba desde arriba, al darme cuenta llegue a la orilla del rio, que al parecer iba en otras direcciones, había algunas rocas en el rio que podía pisar para que no me mojara, comencé a pisar una por una, y fui cruzando lentamente hasta llegar a la mitad del rio, trataba de conservar el equilibrio ya que las piedras eran muy resbalosas por el agua y el musgo en ellas, estaba balanceándome mucho y a punto de perder el equilibrio. De la nada el fénix que había ayudado, y no sabía que había hecho desde que me fui, se colocó en mi espalda y comenzó a aletear hasta que recupere mi equilibrio, y evito que no me callera al agua que de seguro estaba muy helada. Seguir moviéndome entre esas rocas sin mayor dificultad, hasta que pude llegar a la otra orilla del rio, me pare un momento y vi a mi alrededor, y me di cuenta de que el fénix me estaba siguiendo, y se posó en un rama cerca de mí y yo me acerque a este, y le acaricie la cabeza con cuidado.
-gracia amiguito, me ayudaste mucho cuando lo necesitaba- le dije por alguna extraña razón, ya que no sabía si me entendería y este en respuesta me abrió sus alas a su máxima envergadura.
-creo que podríamos ser buenos amigos-le propuse al fénix-eso me recuerda, tendría que buscarte un nombre-le comente pensando en alguno
Este salió volando de su rama, e hizo una rápida y veloz maniobra aérea que formo una leve estela detrás de este y dejando ver una que simplemente impresionaba a la vista
-¡lo tengo!-dije emocionado- que te parece, Rainbow Fire (arco iris de fuego)- le propuse como nombre
Este se colocó delante de mí, y pude ver como asintió con su cabeza y luego voló y se posición en mi hombro –está decidido, tu nombre será Rainbow Fire-dije con algo de alegría. Mire a Rainbow Fire a su cara, y parecía tener una sonrisa en esta, y después de eso seguimos caminando, siguiendo el rio que aún seguía siendo iluminado por la luz de la luna, que casi lo hacía parecer algo místico.
2 días después
Habían pasado dos días, que fueron muy cortos, desde que empecé este viaje para buscar algunas respuestas, se había vuelto algo rutinarios estos días. Yo y Rainbow Fire no nos habíamos detenido, excepto para comer algo y descansar, sentía que ya no tenía vuelta atrás y solo me quedaba seguir, en cierta forma aunque fuera rutinario al mismo tiempo era emocionante y me sentía que cada vez estaba más cerca de algo, algo importante que me cambiaria. Hoy como días anteriores era de noche, ya que casi no había dormido por el entusiasmo que tenía, aunque no podía decir lo mismo de Rainbow Fire, pero no sabía cómo lograba dormir y estar prácticamente quieto en mi hombro, es raro pero el de alguna forma se las ingeniaba para hacerlo. Decidí recostarme en breve tiempo, para recuperar algo de energía, ya que no sabía cuánto tiempo podría seguir despierto de esta manera, busque un árbol cercano y deje Rainbow Fire en mis piernas, para que estuviera más cómodo, la mochila improvisada que había hecho la había tirada hace algunas horas atrás, ya que no me quedaban más suministros y era algo inútil llevar peso muerto.
Pasaron algunas pocas horas y comenzaba a despertarme, ya que después de esa pequeña siesta me sentía renovado, Rainbow Fire también había despertado y con algunos gruñidos de nuestros estómagos, nos dimos cuenta de que ambos estábamos con hambre, mire a mi alrededor y no vi nada que pudiéramos comer, y no nos quedaría más alternativa que adentrarnos de nuevo en el bosque, aunque esta vez no parecía tan atemorizante. Me levante y coloque a Rainbow Fire en mi hombro, y nos adentramos en el bosque, igual a la primera vez era muy oscuro, pero aun así lográbamos ver algo adelante de nosotros.
En cierta manera era un tanto intimidante, adentrarnos de esa manera en el bosque nuevamente sin luz, y si algo nos atacaba no tendríamos con que defendernos. Al entrar, sentía que Rainbow Fire estaba algo inquieto y también temblaba un poco, sabía que estaba asustado ya que ese bosque en verdad daba miedo en la noche, pero tendríamos que atravesarlo como pudiéramos. Al caminar entre los arbustos, ramas, lianas y otra cosas, las iba moviendo con mi brazo y algunas están con espinas y me arañaba o me hacía leves cortadas en los brazos, al mirar más adelante se podía ver un pequeño claro, pero parecía un camino, al intentar acercarme golpe algo con mi pie, haciendo que perdiera el equilibrio y callera hacia adelante, golpeando con cierta fuerza el suelo, y enredándome en un arbusto con algunas lianas, emití un cierto ruido por el dolor que sentí, pero al estar en el suelo y hace silencio por un breve momento, pude escuchar unos ruidos y voces que se acercaban a donde yo estaba.
-ehi chicas, apresúrense que llegaremos tarde- se podía escuchar una voz de una poni muy cercana
-tranquila Scootaloo, llegaremos a tiempo- se podía escuchar otra voz distinta
-sí, mejor cálmate que ya estamos cerca-se podía escuchar una tercera voz junto a la de las demás
-vamos apresúrense, quiero llegar temprano-decía la primera voz que escuche
-¿tiene a alguien a quien ver, que esta tan apurada?-le preguntaba la segunda voz
-si, a mi hermana- le respondía la primera
-ahora recuerdo, mejor apresuremos nos- decía la tercera voz
Al escuchar que están a punto de irse, quería ver de quienes se trataban y comencé a levantarme, aun enredado en la maleza, al levantarme haciendo algo de ruido llame su atención, y estas miraron en mi dirección, aunque me di cuenta de que no podía verme por la oscuridad en la que estaba envuelto. Intente moverme pero la maleza en la que estaba enredado no me dejaba, intente hablar pero por alguna razón no pude emitir sonido alguno e intente zafarme de la maleza, pero los intentos serán inútiles y cada vez que hacia fuerza para intentar zafarme, provocaba cada vez más ruido. Al mirar a las tres ponis, parecían asustadas, excepto la que estaba en medio que tenía una crin de color violeta y un pelaje naranja y sus ojos de un color rosado, ella miraba con cierta curiosidad y a la vez con una mirada desafiante en mi dirección, aunque después de un breve tiempo de mirar detenidamente donde yo estaba, note que ella se dio cuenta de mí.
-En… - dijo antes de ser interrumpida por su amiga
-¡CORRAN!- grito una de las ponis que la acompañaba, que parecía ser una de sus amigas que era una unicornio, tenía una crin de dos colores rosado y purpura y su pelaje totalmente blanco y de ojos verdes. Esta utilizo su magia y levanto a su amiga del suelo con esta, y espesaron a corren en la misma dirección a la que iban.
-espera-alcance a escuchar mientras aun corrían sin parar
Solo podía observar como corrían a gran velocidad, no sé qué me había pasado que no pude pronunciar ninguna palabra y tampoco sabía dónde estaba Rainbow Fire, que cuando caí de seguro había volado para no lastimarse de la misma manera que yo.
Poco a poco y con algo de paciencia, pude sacarme las lianas y maleza que me tenían prácticamente inmovilizado, antes de zafarme del todo comencé a mirar a mi alrededor y de lo poco que podía ver, note que Rainbow Fire estaba volando en círculos arriba mío, encima de la copa de los árboles. Intente hablarle, pero nuevamente no pude pronunciar palabra alguna, no sabía que me pasaba ya que era extraño, de pronto Rainbow Fire descendió hasta donde yo estaba, y con su pico corto la lianas que quedaban, y pude liberarme. Comencé a pararme, mientras veía como Rainbow Fire iba a la mitad del camino que habíamos visto, y comenzaba a volar en dirección a la que las tres ponis anteriores habían ido, al parecer quería que lo siguiera y eso fue lo que hice, lo seguí por ese camino que estaba iluminado por la luz de la luna y se podía ver claramente, aunque no tenía prisa e iba siguiéndolo tranquilamente.
Habían pasado varios minutos, y nada parecía cambiar, parecía como si no llegáramos a ningún lado y adelante nuestro había una especie de colina, comencé a subirla con colma mientras Rainbow Fire estaba volando encima de esta, mirando hacia adelante, al acercarme pude notar que había algo de luz, se escuchan algunos solidos de risas y gritos, pero lo lograba escuchar en la distancia, al estar arriba del todo en la colina, mire hacia el horizonte y podía ver una pueblo con varias luces y adornos, y otra cosas que no lograba distinguir de donde estaba.
Mire detenidamente y se podía ver a todos los ponis, con lo que parecían ser disfraces y estar disfrutando de algo, tenía mucha curiosidad de saber de qué se trataba, y comencé a descender por la colina hasta llegar abajo, y comencé a caminar en dirección al pueblo. Al acercarme, vi que había un pequeño puente para entrar a ese pueblo, pero antes de cruzarlo sentía algo… algo que me llamaba y me impulsaba a ir en esa dirección, comencé a caminar en la dirección en la podía sentir que me llamaba, esta rodeaba la ciudad y hacia que caminase junto al pequeño rio que había allí.
Al seguirlo, aun podía escuchar las voces de las risas y algunos gritos, aunque esto iban aminorando a la vez que seguía ese pequeño rio, no sabía con exactitud a donde iba pero quería averiguarlo y no ignoraría mis sentidos y sentimientos. Había caminado por pocos minutos y no me había alejado mucho de ese pueblo, ahora me daba cuenta que estaba haciendo una especie de rodeo, pasando muy cerca del bosque que al pequeño pueblo, cada vez sentía que me acercaba más y más a eso fuese lo que fuese, mire hacia atrás y aún permanecían las luces muy brillantes y volví a mirar hacia adelante, había una pequeña colina en la que se podía ver la copa de un árbol, me dirigí allí con mas entusiasmo, ya que podía experimentar una sensación cada vez más fuerte. Estaba muy cerca de allí, y podía escuchar algunas voces delante mío, y trate de no hacer ruido para poder escuchar lo que esas voces decían.
-hermana no te sientas mal, el volverá-decía esta voz que me era familiar, con tono de consuelo
-lo se… pero no puedo evitar… sentirme triste… yo… no sé qué hacer- le respondió esta otra voz, con un pequeño llanto y algo triste
-sé que lo amas, pero llorar no lo traerá devuelta-le dijo de nuevo, pero esta vez con firmeza- perdóname hermana… es solo… que no me gusta verte de esta manera-se disculpó la voz
- sé que no debería llorar… y ser fuerte… pero, no puedo evitarlo-le respondió aun con el llanto y el dolor, que se podía sentir en tu voz
No pude escuchar nada por unos cuantos segundos, no sabía que estaba pasando ya que no las estaba viendo, aún seguía escuchando detrás de esa pequeña colina.
-gracias Scoot… de verdad lo necesitaba- le dijo la voz en señal de aprecio- necesito… estar sola Scoot… no me gusta que… me vean de esta manera-dijo con un tono que podía sentir que intentaba guardar su dolor
-está bien hermana, te dejare sola. Pero no te quedes aquí mucho tiempo ¿de acuerdo?
-claro… solo estaré… un rato-pude escuchar que lo decía forzadamente, como si en verdad quisiera la soledad
-bien, me iré ahora-decía la otra voz- ya sabes dónde estaré, por si me necesita- pude escuchar, pero lo decía comprendiendo los sentimientos de la otra voz
