Había pasado dos dias desde que vino aca, y me pregunto si ella tendrá padres, amigos o novio, aunque esa ultima idea no me gustó para nada, escucho que ella me habla y me saca de mis pensamientos.
-kouji-kun?
-ah?
- tienes algún problema?
-no, no kokoro todo está bien, lista para desayunar?
-hai!
-Kokoro's POV-
mientras tomaba mi desayuno lo veía, no podía explicar la sensación que sentía pero algo raro estaba pasándome, no me importaba recordar quien era, eso es muy raro cualquier otra persona estaría como loca tratando de recordar pero a mi no me importaba si lo tenia a mi lado, estos dias el se ha comportado como un padre, un amigo incondicional y hasta como un novio, no sé porque pienso en eso, pero siento que me pierdo en sus ojos tan azules como el cielo, cielo? que raro suena eso en mi mente, me siento tan bien a su lado, que me importa no saber quien soy si kouji-kun va a estar a mi lado. Pero, hay algo en él que me hace recordar a alguien que me produce tristeza, que contradictoria eres kokoro, total quieres recordar o no, decídete! como es posible que te guste alguien que acabas de conocer hace 6 días, en vez de perder la memoria creo que me he vuelto loca.
-fin del POV-
- Kokoro?
no hubo respuesta de parte de ella
-ehh... kokoro?
nada, me preocupé
-KOOOKOOOROOOO!
-ah? que?
-lo siento, te vi distraída... pasa algo?
- no nada (le sonreí para que no pensara que me pase algo)
- bueno yo ya terminé mi desayuno, terminaste?
-si ya no quiero más
-kokoro que pasa porque comes tan poco?, acaso hago mal la comida?
-no es eso, sólo que no tengo mucho apetito
-que te parece que te cocino en la noche
-uhmm...suena tentador
-dime que quieres que te cocine
-la verdad no lo sé
-cierto, uhmmm que te parece Misoshiru?
-que es eso?
-hay kokoro como no vas a saber que acaso nunca lo has probado?
kokoro me miro con mala cara, y comprendí la idiotez que había hecho
-lo siento, de verdad a veces me olvido
-no te preocupes, además yo nunca me podría molestar con tigo
ambos estábamos sonrojados.
-bueno te explico, es una sopa que contiene tofu y un montón de verduras como zanahorias, papa entre otros.
-uhmm..
-que pasa?
-la verdad prefiero algo dulce
-dulce..como?
-galletas de chocolate
-entonces traeré todo lo necesario
- yo lavaré los platos
-no kokoro yo lo haré
-no te preocupes, además me siento una molestia
-pero tienes tu brazo enyesado
-me demoraré, pero lo haré
- hay kokoro mujer más terca que tu no hay, verdad?
- jajaj así parece
-y bueno ya que hoy en sábado, no quieres salir un rato al parque?
-no gracias estoy bien acá
-segura? en estos dias no has querido salir del cuarto
-estoy bien, de verdad (la verdad tenía fobia salir, no quería perderme y separarme de kouji-kun, eso no!)
-okey! traeré las cosas para hacer las galletas.
Kouji-kun se fue, así que tenía la casa para mi sola, ni bien terminé de lavar los platos que vaya esfuerzo que me costó, ya estaba harta de este yeso querían que me lo saquen ya, pero me faltaba 3 largas semanas; revisé la ropa sucia de él y la puse en el lavador y a limpiar algo del cuarto que compartimos, cuando terminé todo eso me di cuenta que en todos estos días no me había bañado ni me había cambiado la ropa, sentí asco de mi, como es posible que kouji-kun no me había dicho nada, estaba molesta con él.
Busqué en la cocina una bolsa, y me cubrí el yeso, me saqué toda mi ropa y me metí a la ducha, me bañé durando media hora creo, amé el agua pasar por mi cuerpo, cuando salí me sentí la persona más limpia del planeta.
al llegar al cuarto encontré un obstáculo, como me iba a poner la ropa y secar mi cabello, bueno el cabello se puede secar solo, es la ventaja de mi cabello corto, pero la ropa como me iba a poner, encontré las bolsas de ropa que me compró kouji-kun, y separe la ropa interior y un vestido, algo fácil para ponerme. cuando estaba por tratar de cambiarme, escuché el ruido de la puerta abrirse, y sabia que era kouji-kun, vino como caído del cielo.
-ya llegué, kokoro donde estas?
-en el cuarto kouji-kun
-espero que te gust... KOKORO! PORQUE ESTAS ASI
- es que estaba cochina, y tenía que bañarme pero no puedo ponerme la ropa
-ay! no de nuevo kokoro, no puedo pasar por lo que pasé en el hospital
-pero kouji-kun acá nadie nos va a interrumpir
kouji había hecho caer las bolsas que tenía y sudaba frio
-no kokoro , no y no.
-kouji-kun no puedo estar desnuda toda la vida!
-ya sé, le diré a la vecina que te ayuda
-ni se te ocurra, tengo vergüenza
-vergüenza? y yo que?
-tu eres diferente
-diferente, como?
kokoro se sonrojó en ese momento.
-ehmm kouji no me cambies de tema, te estoy pidiendo un favor, además debes acostumbrarte hasta que me quiten el yeso
-y crees que nadie te va a buscar?
-que, acaso soy un estorbo en tu vida? (me dolió lo que dijo kouji, osea solo era amable con migo hasta que me recogieran como un perrito perdido)
kouji se dio cuenta que no era la forma de expresarse
-lo siento kokoro, no fue mi intención que pensaras que eres un estorbo que más quisiera yo que te quedaras con migo, pero tu familia debe estar preocupada por ti
-como sabes que tengo familia, si la tuviera me buscarían, no?
- si tienes familia, deben estar buscándote como locos
-lo dudo
-vamos kokoro no te pongas así perdóname, si?
-te perdono pero con una condición
-cual?
- que me ayudes a ponerme la ropa
-pe pe pero...
-no te perdono, jum!
-esta bien, lo dijo resignado y nervioso a la vez.
kokoro lo abrazó, y kouji sintió ese cálido cariño que kokoro sólo le podía transmitir, la verdad desearía que ella no tuviera a nadie que espere por ella, pero era un pensamiento muy egoísta; hasta ue se dio cuenta que ella solo tenia una toalla puesta en su cuerpo y se sonrojó.
kouji primero le puso el calzón hasta un poco más de las rodillas, y ella con una mano se lo subió sin dejar la toalla que le cubría el dorso, luego fue el brasier y no le quedó de otra que tocar los pechos de kokoro para ponerse, ese instante kokoro se ruborizó y kouji quiso dejar de ser un caballero y llevar sus manos por todo su cuerpo pero lo razón pudo más, al final ponerle el vestido que estuve fácil a comparación de lo anterior y kouji como si fuera una muñeca le peinó, tendiendo cuidado con los puntos que tenia en la cabeza y que tapaba sus rojizos cabellos.
se dirigieron a la sala y kouji prendió la tele, justo cuando iba a pasar la noticia en donde estaba la foto de Sora, alegando que estaba perdida y que las personas que sabían algún dato de ella serian recompensadas, kokoro cambia el canal y se levanta para dirigirse a la ventana en donde encontró un pequeño canario de color rosa, se le quedó mirando y dijo : PIYOMON en un susurro
-que dijiste, kokoro?
-nada
-segura?
- ehmm dime como se llama este animal?
-uhm bueno debe ser un canario
- no es un piyomon?
-piyomon? nunca escuché esa palabra
-que raro...
-la mente de Sora ya estaba recordando algo-
