Navidad 2013

Capítulo 4

Rei

Desde el lunes que vi a las chicas para lo de la intervención de Yaten, he estado sintiéndome mal. Creo que lo que comí me intoxicó, ya estoy empezando a preocuparme porque es viernes y siento que realmente no mejoro. Voy saliendo del bufete de abogados, y decido llamar a Darien, el celular sale directo a buzón de mensajes. Debe estar ocupado. Estuve a punto de dejarle un mensaje diciéndole que iría al médico, pero decido mejor no alarmarlo.

Al mediodía llamé para hacer una cita con el doctor Tomoe para que me recibiese después del salir del trabajo. Quiero saber que me está pasando. Por suerte Darien está de viaje y no se ha dado cuenta de mi enfermedad. Y las veces que hemos hablado no le he contado de los síntomas que siento. Porque creo que es un tonto problema gástrico mal cuidado.

Me encuentro llegando al consultorio y me reporto con la secretaria, quien toma mis datos y me indica que me siente, que yo seré la próxima a quien el doctor atenderá ya que ahora está con otro paciente en la consulta.

Acomodada en la sala de espera, ojeo las revistas allí disponibles y después de transcurridos como unos quince minutos la secretaria del doctor me indica que puedo pasar.

Entro a la consulta y encuentro al doctor Tomoe de pie con una amplia sonrisa en la cara y extendiendo su mano para saludarme. — ¡Hola Rei! Tiempo sin verte ¿Cómo estás? ¿Cómo está Darien?—me pregunta muy entusiasmado mientras ambos tomamos asiento. El doctor Tomoe había sido profesor de Darien en la facultad de medicina y lo apreciaba mucho.

-Él está muy bien, ahora anda en un congreso de neurología por un par de países en Europa. Regresa el próximo domingo. Justo antes de Navidad. Ha estado muy solicitado para que exponga los hallazgos de su reciente estudio acerca de las neuronas.- le comenté.

-Me alegra sinceramente escuchar esas noticias, pero sé que no viniste hasta aquí para contarme esto ¿verdad Rei?

-Tiene razón doctor. —dije apretando mis manos sintiendo como sudaba frío. —tengo varios días de no estar sintiéndome bien desde el lunes tengo nauseas, y mi estómago revuelto. Creo que me intoxiqué con unos langostinos que cené ese día.

-¿Has tenido otros síntomas?... por ejemplo diarrea, fiebre.

-No sólo los dos que le mencioné.

-Disculpa la pregunta, pero ¿cuándo fue tu último período menstrual?

La pregunta me tomó desprevenida, reaccioné y supe de inmediato lo que estaba sospechando el doctor. Sólo atiné a decir-¡Imposible!—mientras en mi cerebro buscaba una fecha de cuando fue mi última menstruación dije. —Yo me cuido con anticonceptivos.

-¿Cuál? ¿La píldora?—me preguntó el doctor.

-No, con la inyección trimestral. —contesté.

-¡Ujum!—dijo el doctor como meditando mi respuesta y pensando en su pregunta. – ¿Y cuándo fue la última vez que te la pusiste?

Pensé la respuesta y contesté como haciendo memoria. —El primer día de mayo, antes de mi boda, el primero de agosto y…- mientras sacaba cuenta con mis dedos.- ¡Oh no puede ser!—exclamé. —El primer día de noviembre, olvidé aplicármela. —dije desesperada.

-Cálmate Rei. Son solo sospechas, pero cabe la posibilidad como entenderás. Te ordenaré un análisis de sangre. Tendremos los resultados mañana temprano. ¿Podrías venir al consultorio mañana por la mañana para ver los resultados de los análisis? Como entenderás, no podré medicarte hasta que descartemos la posibilidad del embarazo.

-Está bien doctor aquí estaré. ¿Puedo pedirle un favor?

-Sí claro, Rei, lo que sea.

-No comente esto con nadie, en especial con Darien por favor. —le dije poniéndome de pie.

-Tranquila Rei. —Dijo poniéndose de pie él también. —por ética profesional nunca lo haría.

-Muchas gracias doctor Tomoe. —le digo mientras estrechamos las manos. Y me entrega la orden del examen sanguíneo y me dirijo a la salida de la consulta.

-¡Hasta Mañana Rei!—escuchó decir al doctor a mis espaldas. No respondí. La posibilidad del embarazo me ha dejado en shock.

Le pedí orientación a la secretaria de donde quedaba el laboratorio de análisis. Allí me dirigí y me tomaron la muestra para el análisis.

Cuando me subí al auto no aguanté más y estallé en llanto. Darien y yo acordamos que nada de niños por un par de años, así podríamos disfrutarnos como pareja y seguir creciendo profesionalmente. ¿Y ahora qué haré? Un bebé puede estar en camino. Acaricio mi vientre aún plano. Y ruego que sea solo una falsa alarma. De lo contrario creo que Darien se molestará tanto que este matrimonio podría terminar ya que fue por una irresponsabilidad mía. Él está comenzando a cosechar los frutos de su carrera y empezando a ser reconocido por sus investigaciones. No sé si será capaz de cambiar el éxito por pañales.

A primera hora del sábado me encuentro aparcando el auto fuera de la clínica del doctor Tomoe. No dormí nada durante la noche. Esta duda me carcome. Ya en la sala de espera la secretaria me avisa que puedo pasar.

-¡Buen día Rei! Siéntate, acaban de pasarme los resultados de examen de sangre. —Me dice mientras abre el sobre y lee, sonríe y cometa.- ¡Felicidades Rei! Tú y Darien van a hacer padres.

Traté de esbozar una sonrisa para que no se notará la gran preocupación que llevo por dentro—Gracias doctor Tomoe. – y él me extiende el sobre con los resultados.

-Ahora sí puedo recetarte algo para las náuseas, estarán contigo los primeros meses de embarazo mientras tú cuerpo se acostumbra a los cambios. De todas maneras te voy a referir a la mejor médica ginecóloga del país, la doctora Setsuna Meioh, ella es una gran amiga mía, así que estoy seguro que estarás en buenas manos. —decía mientras escribía en unas hojas. Cuando terminó de escribir me extendió los papeles y volvió a felicitarme.

-¡Gracias por todo, doctor Tomoe!

-De nada Rei, y saludos a Darien.

Ya en el auto, acaricio mi vientre mientras digo. —Disculpa a tu madre mi corazón, estoy muy feliz que vengas en camino, sólo que me preocupa cómo tu papi tome la noticia de tu próxima llegada. No sé cómo serás, ni si serás niño o niña. Pero desde ya te amo, y deseo tanto poder ver tu carita y estrecharte entre mis brazos, nunca dudes que tu mami te ama, y te amará. —siento como derramo lágrimas de una mezcla entre felicidad y temor.

¡Oh Niño Dios! Para esta navidad sólo te pido un deseo: que Darien acepte con amor a nuestro bebe.

Seiya.

Voy llegando al edificio donde se encuentran nuestros estudios de grabaciones. No hay nadie en el edificio, a excepción del guardia de seguridad a quien saludo. Es lo normal en un día domingo y más por la mañana. Yaten nos citó, no más bien nos suplicó a Taiki y a mí que viniésemos para que lo ayudáramos.

En verdad debe ser algo muy importante para él, porque el enano no es de esas personas que anda por allí pidiendo favores, y cuando le comenté a Serena que Yaten nos estaba citando en el estudio, sonrió y no puso peros para que la dejara un domingo sola en casa. Hasta creo que ella sabe de qué se trata exactamente todo esto.

Ya Taiki ha llegado y se encuentra afinando su guitarra. Apenas Yaten me ve se acercó y dijo—Gracias por venir Seiya. Sólo te voy a pedir que no comentes nada de lo que aquí hagamos. Por favor.

-Pero Yaten. Mi bombón y yo no tenemos secretos.

-Eso lo sé por eso te estoy pidiendo que no digas ni una sola palabra.

-Esto que me pides es una difícil tarea. ¿Lo sabes verdad? Pero lo intentaré. —le digo pensando en la forma de mantener entretenida a Serena para que no pregunte nada.

-Después de todo ¿Para qué nos has citado aquí Yaten?—preguntó Taiki, dejando la guitarra a un lado y acercándose a nosotros.

-Necesito que me ayuden con la música y los arreglos de una canción que terminé de componer ayer y que necesito que quede lista lo más pronto posible. Quiero estrenarla el día de navidad.

-¿Volviste a componer?—le pregunté. —No lo hacías desde…- no terminé la frase porque Taiki me interrumpió

-Pero el día de navidad no tenemos eventos programados. ¿Lo recuerdas?

-Taiki está en lo cierto—agregué.

-Claro que sí tenemos un evento. Y es el más importante de todos los eventos que hemos tenido este mes. Es la fiesta de navidad en la casa Kou-Tsukino.

-La fiesta de bombón, claro ¿y qué canción quieres que toquemos ese día?- le pregunté

-Aquí está la letra. —dijo Yaten entregándonos una hoja a cada uno.

Un par de horas después ya entrada la tarde, al fin la canción ha quedado lista y el resultado tiene muy emocionado a Yaten. Sin embargo, a Taiki lo veo más retraído de lo que normalmente él anda. Así que me acerco y le cuestiono.-¿todo bien?

-Creo—responde no muy convencido.

-¿seguro?—pero parece que no me escuchó

-Una pregunta Seiya ¿Cómo te diste cuenta que amabas a Serena?—su pregunta me sorprendió, mi hermano nunca se ha interesado por esos sentimientos, nunca le he conocido una novia y siempre son conquistas de máximo una semana.

-Bueno, yo creo que lo mío con Serena fue amor a primera vista. Desde la primera vez que la vi me enamoré de ella. Y me dije a mi mismo que tendría que hacer todo lo posible para que ella se fijara en mí y me correspondiese. Y como sabrás, yo soy irresistible así que no fue tan difícil. Pero no te negaré que al principio sientes lo de las mariposas en el estómago, y todo eso que aunque suene cursi, si pasa. Además podría decirte que es una necesidad y deseo de que esa persona esté cerca de ti, siempre, que esté dándote el apoyo en todo, en las buenas y en las malas. Que lo primero que veas al despertar y lo último que veas antes de dormir sea su rostro. Es algo muy complejo "bro". Cuando tengas estos sentimientos lo sabrás, y querrás hacer lo imposible para que esa persona esté a tu lado.

-si vieras la cara de tonto y lo cursi que te escuchas hablando así. – se reía Taiki. Pero muy en el fondo me parece que aunque se esté burlando. Se ha enamorado de alguien.

-Ok, ríete y búrlate todo lo que quieras, cuando te unas al club de los hombres enamorados, y digas cursilerías yo seré el primero en reírme y te recordaré este momento.

Terminamos de recoger en el estudio de grabación, nos despedimos y cada quien agarró diferentes destinos. Yo me dirigí a casa.

-¡Hola Bombón! Ya llegué. —le dije apenas abrí la puerta.

-¡Estoy en la cocina Sei!—me gritó

Me dirigí a la cocina y la encontré mezclando un agua de color rojo con agua fría. -¿Qué haces, bombón?

-Gelatina, a Chibi Chibi y a mí se nos antojó. ¿Y cómo les fue?—lo que me temía ya comenzaron las preguntas y la promesa hecha a Yaten peligra.

-Bien, bombón, solo era para hacerle los arreglos a una canción. —le dije nervioso y rogando para que no siguiera preguntando, sino jamás podría ocultarle la verdad.

-Ok. —dijo sin más. Y me sonrió. Creo que ella tiene sus sospechas de que va todo esto.—hagamos palomitas y vemos una peli, ¿Te parece?

-Está bien bombón, es una buena idea.

Mientras pongo la bolsa de palomitas en el microondas recuerdo el tiempo compartido con mis hermanos, esta mañana, y luego veo el rostro sonriente de mi esposa, mi hermosa Serena, y sólo pienso en que mi deseo para navidad es: que mis dos hermanos, encuentren el amor y sean tan felices como yo lo soy.


Nota de Autora.

Paola, Sailor Alissa. mil gracias por los reviews. y a todas las demás que leen silenciosamente, gracias también por su tiempo ;)

espero que este nuevo capítulo sea de su completo agrado. aún faltan un par de personajes por introducir como se darán cuenta. hago enfasis en los días. esta capitulo se enfoca en el fin de semana del 13 al 15 de diciembre. para que vean que va faltando poco para navidad. y se acerca la fiesta que emoción!. Amo tanto la navidad !