Hola a todos, sé que me tarde y lo lamento, pido disculpas mis lectores y les doy gracias a Waaleej , Brook Marie y Rachel por dejarme un review en el ultimo capitulo. Muchas gracias en verdad por apoyarme en este fic. Rachel a ti no te pude responder por que tu review fue como de guest.
Pero aun así respondo jaja, lo saque porque esos son sus apodos de merodeadores, en español y en ingles. Perdón por mezclarlos es que me gustan ambas. Bueno ya, gracias a todos por leer y espero con ansias sus reviews!
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Las piernas le temblaban mientras cruzaba las grandísimas puertas del gran comedor, unos cuantos pasos retrasado. Intentando no mirar directamente a la mesa donde sus amigos reían y comían.
-¡Hey Moony!- grito Sirius levantando su mano y agitándola, haciendo que todos voltearan a verlos, más nervioso aun apresuro sus pasos para llegar al aldo de su amigo y respirando lentamente decidió calmarse.
-Si vas a comer hazlo rápido- dijo Sirius bebiendo con rapidez de su tasa – ¿ohhh entonces tendremos otra clase?- pregunto James emocionado mirando aleatoriamente a sus amigos, Canuto sonrió con rapidez y asintió, ganándose exclamaciones de parte de James y Peter.
-¿Qué harán?- pregunto con curiosidad el pequeño Peter pero esta vez el moreno solo le sonrió levantando las cejas.- Lecciones Colagusano, nuestro lobito tiene que irse soltando lentamente y empezaremos con eso. ¿Listo Moony?- pregunto ya poniéndose de pie.
-Aun no como nada- replico el castaño queriendo retrasar lo inevitable. – Ni lo haras, estas mas nervioso que una colegiala de primer antes de ser seleccionado para las casas, andando- murmuro Black jalando del brazo a su amigo y caminado lado a lado.
Remus miraba el suelo inquieto, cuidando no vomitar de los nervios – Levanta la cabeza- susurro Sirius en tono muy bajo, haciendo que Remus le mirara – Debes demostrar que tienes confianza y si ves el suelo solo les dices a todos, que temes que te vean, eres una persona atractiva, relaja tus hombros, pon tu espalda recta, respira con tranquilidad y tu mirada SIEMPRE en tu presa. Ahí esta...- murmuro en el mismo tono, acercándose cada vez más a la mesa de la casa azul.
Entre un grupo de chicos estaba Kingsley Shacklebolt, prefecto de último curso, con sus ojos azul oscuro y su sonrisa amable, varios le escuchaban atentos sin fijarse que Sirius y Remus se acercaban.
-¡Hey Kingsley!- grito Sirius haciendo que el grupo dejara de reír y voltearan a verlos. – Black, ¿qué te trae por aquí?- dijo una chica de lentes con tono mordaz, queriendo que se desintegraran los dos leones.
-Solo venimos a saludar, no creo que sea algo malo, preciosa…ah.. Bueno como te llames- dijo el moreno haciendo que varios rieran y que la chica se pusiera de todos colores. – Eres un… un- dijo la muchacha acomodando su cabello negro detrás de sus orejas.
-Se llama Isabelle- la voz de Remus sonó tan suave que apenas lo notaron pero enseguida la chica dejo de estar enfada y fijando sus ojos en el castaño, parpadeo en varias ocasiones – Lo lamento, a veces Sirius olvida los nombres de las personas- murmuro el chico encogiéndose de hombros.
- Perdóname preciosa, ¿sabes cuánto tiempo me tarde en aprenderme el nombre de Remus?. Solia decirle, Rana, Rena, Renato, Remilio, Renacuao y un sin número mas- dijo Sirius haciendo una reverencia en señal de disculpa.
-Eso es verdad- respondió Remus haciendo que todos se rieran, incluso la chica que lucía un poco más accesible.
-Bueno Black, ¿a que debemos en honor de tu visita?- dijo Kingsley aun riendo divertido ante las ocurrencias de ese par de Gryffindors – Solo quería desearte suerte por lo de tus extasis, se que son a finales de este curso, ¿no?- dijo el moreno.
Enseguida muchos alumnos de la mesa pusieron cara de preocupación, bastante afligidos, incluyendo a Kingsley – Así es, es bastante preocupante, ustedes van a cursar los TIMOS ¿no?- respondió intentando cambiar de conversación.
-Si peor no creo que nos vaya tan mal, bueno James, Peter y yo teniendo a Remus, es imposible que nos vaya mal- dijo abrazando a su amigo intentando meterlo en la conversación.
-Jajaja eso es cierto, hemos escuchado a muchos profesores decir que eres brillante Lupin- dijo el prefecto sonriendo al igual que varios Ravenclaws – Es cierto, yo escuche al maestro de encantamientos decir que eras asombroso- dijo Isabelle mirando al castaño con admiración.
-Así es, este chico es bastante inteligente, así que créanme que nos hace estudiar bastante, aunque nos neguemos- concordó Sirius, agradándole que Moony saliera a relucir.
Sirius sabia que una de las cosas que les encantaba a la águilas era la mente, amaban a los seres inteligentes y su Lunático ERA inteligente. – No es para tanto- susurro Remus comenzando a sentirse incomodo ante tantos elogios y volviendo a cambiar su postura, cosa que le costó un ligero pellizco de parte de Sirius y volviendo a pararse recto.
-No digas eso Lupin, no seas modesto- dijo de nuevo la chica acercándose al castaño y tocando su hombro con delicadeza. – No es que sea un genio, solo, me gusta estudiar y leer- dijo el castaño encogiendo sus hombros como quitándole importancia a lo brillante que era.
-¿Te gusta leer?, ¿Qué te gusta leer?- pregunto Kingsley interesado, mirando al joven con curiosidad. – Pues en sí de todo, libros mágico y muggles, me encanta la literatura- susurro sonriendo ampliamente, recordando esas noches que simplemente no podía dejar de leer.
-¿Muggles? ¿Tienes algunos libros Muggles?- pregunto Isabelle sonriendo – Peor que groseros somos, siéntense por favor- murmuro otro joven haciéndoles espacio para que Sirius y Remus se sentaran.
- Jaja creo que paso, yo no soy como ustedes cerebritos, es lindo que al fin tengas con quien hablar de tus poetas, ¿no Remsie?. Bueno me voy genios, nos veremos- murmuro Black despidiéndose de todos retirándose solo unos pasos.
-Sirius espera- dijo Remus intentando ir tras su amigo, pero enseguida sintió como alguien le tomaba del brazo. Isabelle le sonreía bastante y eso le ponía aun más nervioso, esos ojos mirándolo fijamente a él, solo a él, le hacía sentir ganas de vomitar.
-Lupin, ¿Por qué no te sientas un rato?- pregunto Kingsley ofreciéndole el lugar y pasándole un plato para que cenara algo. – Lo siento pero creo que…- respondió el castaño aun nervoso por la mirada de la chica.
-Vamos, me interesa mucho hablar de los libros muggles- continuo el moreno, bastante interesado ya que por ser mago de sangre pura no tenia acceso a ese tipo de libros.
-Si vamos a hablar de eso, no podrás callarme después- dijo en tono de broma Remus, aunque bien sabia que eso le sucedía bastante con Lily – Soy prefecto, puedo llevarte a la torre de Gryffindor pasada la hora- concluyo el moreno – aunque, no se lo digas a nadie- susurro ganándose varias risas de sus compañeros.
Aun inseguro Remus miro a sus amigos, James y Peter le veían repetidas veces mientras que Sirius solo por el rabillo del ojo, sonriéndole para darle ánimos.- Esta bien, es lindo compartir esto can alguien más- dijo sinceramente, sentándose con las águilas durante el resto de la cena.
Desde la mesa de Gryffindor, James lo miraba con curiosidad – NO lo puedo creer, Remus socializando, esta socializando- dijo entusiasmado. Mirando a Sirius con admiración - ¿Qué le dijiste, Canuto?- pregunto el chico de lentes.
-Solo digamos que estamos tanteando el terreno y por lo que vi, Remsie tiene esperanzas con más de uno de esos Ravenclaws, pero solo uno es nuestro objetivo- murmuro ganándose risas de parte de James y de Peter.
-Wooo Remus ya tiene una tarea y todo, que gran maestro eres, Sirius- dijo James sonriendo burlonamente - ¿Tu maestro de Remus? No me hagas reír Balck- dijo una voz al lado y enseguida los tres miraron a la chica pelirroja (objeto de deseo de James) mirándolos fijamente.
-Lily mi amor, viniste a verme- murmuro James poniéndose de pie y corriendo a abrazarla, ganándose un plato de la cena roto contra su cabeza – Me vas a explicar en este instante que estas haciéndole a Remus- dijo la chica tomando otro plato como arma mortal.
Sirius miro a James en el suelo sobándose su frente – Tranquila chica, que le matas las pocas neuronas que le quedan- dijo Sirius levantando las manos para protegerse.
-Ahora- volvió a decir la pelirroja levantando el plato – Esta bien, está bien, no me mates. Te contare que pasa- dijo Sirius intentando resguardar su cabeza con sus brazos. Además sabía que Evans era una gran amiga de Remus, tan buena amiga que sabía de su licantropía y no decía nada, eso le daba confianza para platicar un poco con ella. Le invito a sentarse y le fue explicando lo que paso en la fiesta y después de ella. Sin mencionar que verían en sus clases.
-Así que por eso Remus estaba tan extraño- dijo lago preocupada – Y Yo que le dije eso, ah que torpe.- dijo la pelirroja sintiéndose mal por lo que había dicho en la fiesta.
-No sé de qué me hablas, lo importante es que ahora nuestro lobito está luchando para salir de su caparazón y yo le ayudare- dijo Sirius inflándose de orgullo – Solo quiero advertirte que no obligues a Remus, es muy reservado y tímido y si tu le haces algo te juro por Merlin que lo pagaras caro- murmuro Lily de nuevo tomando el plato – Tranquila, jamás haría algo que dañara a Remus, lo juro- susurro el moreno mirando los verdes ojos de Lily.
Esta creyó en las palabras de Black y despidiéndose educadamente de los merodeadores se puso de pie y se marcho -¿De verdad te gusta esa loca?- pregunto Sirius a James, el cual miraba embelesado a su pelirroja – Es bellísima- murmuro el chico enamorado ganándose dos suspiros de resignación de los otro merodeadores.
Durante la cena Sirius no dejaba de voltear a ver a Remus por el rabillo del ojo. Temia que las inseguridades de su amigo le hicieran la tarea aun mas difícil pero sorprendido noto como la mesa de los azules estaba repleta de risas y sonrisas, varias dirigidas hacia su amigo. Se sintió orgulloso y satisfecho. El sabía bien que Moony era increíble solo tenía que mostrarlo un poco.
-Ahh que rápido crecen- dijo James, antes de soltarse a reír con Peter – Me alegro por el.- susurro el rubio merodeador también mirando a Remus.
-Lo más importante es que el se sienta seguro y si tenemos suerte con un poco de confianza Remus será irresistible tal como debería ser- concluyo Sirius, feliz de ver a su amigo.
Poco a poco las personas se fueron retirando del gran comedor y con asombro de los merodeadores, vieron como su amigo castaño iba caminando al lado de Kingsley que lucía bastante encantado con su compañía.
-Yo creo que eso te lo contare otro día- dijo el castaño sonriendo animadamente – Tienes que hacerlo Lupin- murmuro el moreno tomándole del hombro ligeramente.
Se despidieron y Remus se acerco a sus amigos con rapidez, bastante contento. James y Peter le miraban risueños mientras que Sirius miraba en dirección al prefecto de Ravenclaw, notando como el chico miraba por encima de su hombro, volviendo a fijar su mirada azul en Moony, solo unos cuantos segundos, sonriéndole a nadie y siguiendo con su camino.
-Bien hecho Lunático- dijo Sirius mirando a su amigo con bastante aprecio – Pasaste la primera prueba- susurro haciendo que los tres merodeadores le vieran directamente.
-¿Cuál prueba?- pregunto James curioso, sonriendo – Ahhh… Remus tenia que hablarles a las aguilitas, genial. Bien hecho Remsie- concluyo el de lentes revolviendo el cabello de Remus.
-No a cualquiera, a Kingsley- susurro Sirius haciendo que de nuevo los merodeadores le miran sorprendidos. -¿Por qué él?- le pregunto Peter a Remus.
-Es...mm… bueno- tartamudeo indeciso, no sabía como explicar que era porque era un chico parecido a sus amigos y quería probar que Sirius estaba mal, que ni con un cambio radical podría llamar la atención de alguien como Kingsley.
-Por que va a ser. Porque le gusta el morenazo – dijo James sonriéndole con picardía – Uhh Remus, no sabía que te gustaban los chicos- concluyo riendo.
Lunático sentía ganas de ahorcar a el cuatrojos de James, pero usando todo su autocontrol decidió ignorara los comentarios tan atinados de su amigo.
-Ya déjalo Cornamenta. No necesito que lo asustes antes de su siguiente clase- dijo Sirius poniéndose de pie y jalando a los demás para salir del gran comedor.
-¿Otra clase?- pegunto Remus sintiéndose algo alarmado, debido a los nervios que sufrió durante el día estaba cansado, no sabia que debían hacer otra cosa.
-Así es mi estimado lobo, así que Cuernitos, Ratita, necesito que vayan a husmear por ahí, denme un par de horas en nuestra habitación por favor- al decir aquello Sirius les guiño un ojo a sus dos amigos, los cuales comenzaron a quejarse un poco ante eso, pero accedieron ya que también deseaban apoyar a Remus de algún modo.
Así fue que se separaron, James y Peter se fueron a las cocinas para robar algo más de alimento para Peter. Mientras que los dos caninos subieron a la torre con bastante agilidad.
-De verdad que estas escaleras son la muerte- grito Sirius haciendo reír al lobo que lo seguía por unos cuantos pasos atrás. – Pensé que ya te habías acostumbrado Sirius- dijo este sonriendo.
Siguieron su camino entre bromas y reclamos de edad y mala condición física. Hasta que llegaron a la puerta de su habitación.
Remus se sentía tan feliz jugando así con el moreno que no se dio cuanta que este una vez que entraron sello la puerta para que no pudiera ser abierta hasta que el quisiera.
-Jajaja eres imposible, Canuto- dijo Lupin sentándose en su cama y viendo a su amigo, el cual sonreía de una manera picara.
-Es bueno saber que ya no te acobardas, como antes. Eso hará mas fácil la clase- dijo Black sentándose la lado del castaño.
Sintió como su estomago volvía a llenarse de nervios, venia tan perdido en las bromas de Sirius que había olvidado por que solo esa noche iban ellos dos solos.
De pronto las inseguridades y miedos regresaron a su piel y se sitio bastante abatido, cosa que Sirius noto enseguida y para intentar calmarlo tomo su mano derecha.
-Tienes que confiar en mi Moony, no hará nada para herirte, te lo juro- dijo el moreno sonriéndole con calma, intentando infundirle confianza. Remus correspondió el gesto y asintió con la cabeza.
Eso animo a Canuto que preparo el terreno acercándose un poco más al chico.
– Me dijiste que nunca te habías besado con nadie y eso debe de cambiar. Más aun cuando hoy Kingsley no te quitaba la vista de encima, tienes posibilidades. Pero si quieres tenerlo para ti tendrás que ser un poco más atrevido. Por eso mismo te enseñare a dar un buen y rico beso-
Al escuchar las palabras de Sirius, el castaño se sonrojo furiosamente pero confiaba en su amigo, sabía que tal vez tenía razón y que era importante que aprendiera aquello mas temprano que tarde. Asi que intentando calmarse asintió.
-¿Qué debo hacer?
-Respirar antes que nada. No te pongas tenso, relaja tus hombros- susurro el moreno dándole un ligero masaje para quitarle la tensión. El contacto hizo que Remus se relajara y soltara pequeños suspiros de placer.
-Un beso no debe ser rápido ni lento, al menos no para empezar. Si lo haces rápido quiere decir que sabes que serás rechazado y si lo haces lento das a pensar que estas enamorado y eso no es bueno. Tú no estás enamorado, no aun al menos, así que tu beso con Kingsley debe ser intermedio, un poco lento pero un beso breve.
Deja que te quiera un poco. Escucha esto con atención lunático a la mayoría de los chicos nos gusta ser tentados, así que da un beso y aléjate lentamente, suspira sobre los labios del otro, dejándole ganas de volver a besarte. ¿Me has entendido?- pregunto Black, notando como cada vez más el castaño lucia mas inseguro.
-Pero…¿y si lo hago mal?- cuestionó Remus tímido
-Para eso estoy aquí, me comeré todos tus malos besos-
El silencio reino el cuarto y poco a poco Sirius comenzó a perder la paciencia peor vio como después de tomar aire repetidas veces, lunático le enfrento asintiendo, indicando que entendía.
-Bien, ahora vamos a hacer una pequeña practica. Quiero que hagas todo lo que te diga. ¿De acuerdo?-
-De acuerdo-
-Mírame fijamente- murmuro Sirius con suavidad mientras se acercaba lentamente a él – Respira con tranquilidad, eso es…ahora humedece tus labios solo un poco- enseguida el castaño hizo lo que le indicaba – Perfecto, ahora lucen mas apetitosos, abre la boca solo un poco, deja que tu pareja desee el contacto-
Con lentitud el castaño se acerco hasta que choco su frente con la de Sirius – Deja que la persona con la que estas te desee- susurro tan bajo Canuto que apenas pudo oírle gracias a su oído agudo de licántropo.
-¿Y ahora?- pregunto Remus, sintiendo el cálido aliento de Sirius sobre sus labios – ¿Notas mi aliento contra tus labios?- respondió el moreno llevando una mano a la nuca de su amigo.
-Aja-
-Con eso crearas un poco de deseo-
Instintivamente Remus abrió un poco mas la boca – No hagas eso, ciérrala un poco, así de muestras necesidad y tu no necesitas a nadie – le reprendió jalándole las cabellos de la nuca, enseguida cerro sus labios.
-Acércate lentamente-
Cumpliendo la orden, se acerco sintiendo como su labio superior rozaba contra el de Canuto. –Justo ahí, cuando sientas que no puede resistirse más, lo besas-
El contacto fue abrumador, si eso se sentía al besar a alguien, Remus sentía que se había perdido de mucho, con bastante torpeza intento seguir el movimiento de labios de Sirius.
Los labios del moreno apresaban su labio inferior, haciendo que separa levemente la boca, pero por la indicación antes dicha no abrió la boca por completo.
Sirius que mantenía agarrada la nuca de Remus, noto la inseguridad y la falta de experiencia pero eso no le molesto para anda, le agradaba saber que Remus le tenía tal confianza para estar haciendo eso. Además de que su castaño aprendía bastante rápido.
Así como inicio Sirius comenzó a apartarse repartiendo cortos besos en la punta de los labios del lobuno, hasta volver a recargar sus frentes, una contra la otra.
-Respira Lu...na…tico- le dijo Sirius de manera entrecortada por la falta de aire peor aun así lucia mas compuesto que Reus que sonrojado y con los labios húmedos e hinchados buscaba oxigeno.
-Eso es un rico beso Remus- le dijo sonriendo – No eres malo para besar, de hecho me agrada ese toque tímido, te hace mas irresistible- dijo Canuto apartándole varios mechones de su frente.
-Aun así necesitas practicar y esta es solo una clase de beso, pero no creo que necesites las demás tan rápido. Besa a Kingsley así y le dejaras con ganas de mas, recuerda que lo más importante es que la persona te desee, Moony- dijo acariciándole levemente las mejillas rojas.
Lunático aun perdido por las sensaciones, miro los labios de su amigos que estaban demasiado cerca y ligeramente abiertos. Tal como le había dicho que lucían los labios cuando…
-¿Me deseas…Sirius?- soltó sin darse cuenta, sonrojándose a más no poder viendo la mirada sorprendida de su amigo, el cual solo se hecho a reír ante la pena del castaño.
- No olvides que el que debe desearte es Kingsley, el es tu meta, Moony, bien, Clase finalizada-
CONTINUARA…..
Si llegaste hasta aquí, déjame un review haber que te pareció este chap. ¡Gracias por leer! ¡Actualizare pronto!
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En el próximo Capitulo.
-¿Qué haga qué?- grito Remus asustado ante tal indicación. Definitivamente eso no podría hacerlo, no quería y no lo haría. Era demasiado vergonzoso y más teniendo a Sirius al lado.
-Dije, Acaríciate, Moony-
