¡Hola! De regreso con el cuarto capítulo de esta historia. La verdad es que tarde un poquitín más porque andaba algo estancada con la imaginación.
Que lo disfruten :D
Declaimer: Los personajes de Yugioh no me pertenecen, ellos son del grandioso Kazuki Takahashi.
***CONFESIONES***
Entro a su casa rápidamente como si su vida dependiera de ello, mientras trataba de calmarse. Su corazón latía a mil por hora debido a lo ocurrido en la residencia de los Kaiba.
Poso una mano en sus labios, aun sintiendo los labios del Ceo, quien osadamente se atrevió a besarla sin su consentimiento. Su cara hervía y estaba totalmente roja.
"pero lo disfrutaste, ¿no es así? "– una fastidiosa y sarcástica voz se oyó dentro de su cabeza, ocasionando que se reprochara así misma.
Tea estaba confundida, pues no estaba segura de lo que estaba sintiendo por el castaño. Hace algunos días habían estado juntos íntimamente debido a la borrachera de la fiesta, y a pesar de todo, este encuentro había sido de su agrado, pero ahora la situación cambiaba ya que ahora estaba completamente cuerda y sobria.
Sacó su celular de la cartera y marco el número de cierta rubia que tal vez en este momento ya estaba libre.
¡Hey nena! ¿Cómo va todo? – Mai respondía del otro lado de la línea.
¡Estoy a punto de colapsar Mai…! ¿crees que podamos vernos? – la rubia hizo una pausa por unos segundos.
¿Es sobre lo que me imagino? ok querida te veo en 1 hora donde siempre ¿sí? – ambas jóvenes colgaron. Tea de inmediato fue a ducharse y alistarse para ver a su amiga.
Tea llegó a la cafetería donde siempre iba, ya que también era muy concurrida por Mai.
La rubia ya estaba allí cuando ella llegó, se encontraba en un asiento bastante privado para que así pudieran conversar cómodamente sin ningún moro en la costa.
Tea se acercó y se sentó, mientras ordenaban, la joven castaña le iba contando lo sucedido a su amiga, quien se veía bastante sorprendida.
¡Vaya…así que Kaiba te beso! Quien lo diría… - Mai daba un sorbo a su café mientras que Tea trataba de comer el sándwich que había ordenado.
¿A qué te refieres Mai? ¡ no sé porque esto me está afectando tanto! – la castaña se veía algo perdida.
Te has puesto a pensar… ¿qué tal vez sientes algo por él? – Tea reaccionó a las palabras de la rubia.
¿Sentimientos por…Kaiba? – la rubia movió la cabeza afirmativamente, mirándola inquisitivamente
¡Vamos Tea…reacciona! si esto hubiera sucedido con algún otro tipo, no estarías así…simplemente hubiera sido como si nada pasara, pero… - Mai hizo una pausa mientras colocaba una mano en su mentón en forma pensativa – con Kaiba esto te esta inquietando más de lo debido – finalizó la muchacha.
¡Eso es imposible Mai…yo no podría…! – pero Tea no pudo finalizar la oración.
¿Es porque se trata del rival de Yugi? – Mai se puso seria.
¡Claro que no! No es eso Mai…es solo que…es Kaiba – la castaña no supo cómo excusarse, provocando que Mai riera divertidamente.
¡Oh vamos cariño! Se que Kaiba no es un príncipe azul, pero no es tan malo como aparenta y lo sabes – Mai volvió su mirada hacia Tea, quien miraba por la ventana – además…no creo que hubiera cuidado de ti en la fiesta si no sintiera algo, ¿no es así? – se hizo una pequeña pausa entre ambas.
Creo que necesito pensar esto más detenidamente y no ahogarme en un vaso de agua Mai…. – la castaña se hundio un poco en su asiento.
Tea se honesta conmigo ¿aun sientes algo por Yugi? – escuchar aquel nombre le causaba gran irritación.
No Mai…yo ya no siento nada por él – Tea se notaba firme y sin titubeos, lo que hizo sentir a Mai más serena.
Veo que estas muy segura, me alegra – la rubia le sonrió.
Después de todo lo sucedido con Yugi, mis sentimientos por el simplemente murieron… - Tea volteó a mirar a su amiga- fueron sus acciones las que nos llevaron a esto…– la castaña agacho la mirada y la posó en su plato vacío.
Siendo honesta aquí entre nos, él no me gradaba mucho como tu novio – Mai le guiño el ojo.
Eres cruel Mai…- Tea emitió una risita divertida.
Lo siento, pero solo digo la verdad, y no era solo yo, todos los creíamos, pero como tu estabas tan "ilusionada" con él, decidimos respetar lo que sentías – Mai se encogió de hombros.
Lo entiendo Mai, gracias, al final de todo…me di cuenta de que no estábamos destinados a estar juntos y estoy agradecida por ello – Tea sonaba más calmada.
Y yo también, me gusta más Kaiba como tu prospecto de novio – Mai no pudo evitar reírse ante la cara de Tea, quien se mostraba en shock.
¡Mai…deja de decir esas cosas! – Tea se ruborizó – Creo que debemos irnos, ya es algo tarde – la muchacha miraba su reloj, y al notar la hora, salieron del lugar.
Bueno cariño, solo tomate las cosas con calma y estas se darán como debe de ser, no necesitas exasperarte – Mai dejó a Tea en su casa.
Tienes razón, creo que solo necesito tiempo – Mai se despidió de ella y se alejó.
"Y necesitaré muchísimo tiempo" – se repitió así misma.
A la mañana siguiente, Seto ya se encontraba en su oficina, debía terminar de formalizar unos contratos antes del mediodía, pero desde anoche algo rondaba por su cabeza.
Recordó haber perdido la cordura y lanzarse sobre los labios de Tea, besándola apasionadamente. Esto fue una prueba contundente de que había perdido los estribos por esa mujer sin darse cuenta, aunque le doliera admitirlo.
Luego de firmar un par de documentos, pidió a su secretaria se los llevara para así poder tener un poco de paz y tranquilidad. Estaba tratando de pensar como la encararía cuando fuera a su edifico para seguir con las clases de Mokuba.
Le preocupaba que al final decidiera no aparecer, debido a su comportamiento el día anterior. Pero estaba demás decir cuanto había disfrutado de aquel beso, aunque no estaba de más pensar en disculparse de ser necesario.
El teléfono de su oficina sonó y su secretaria le recordaba sobre una reunión importante con uno de sus socios. Seto a regañadientes se preparó para dicho evento y salió de su oficina no sin antes pensar una última vez en la muchacha de cabello castaño.
Tea se despertó temprano aquella mañana, como estaba de vacaciones decidió salir a correr un poco, para mantenerse en forma y de paso tomar algo de aire fresco.
Mientras corría por el parque que estaba cerca a su casa, se sobre paró al ver un puesto de periódicos donde mostraban una foto de la "actual" novia de Yugi, junto con un chico que no era para nada el duelista.
Miro detenidamente la portada del diario y leyó una frase que decía "El nuevo amor de Rebecca Hawkins"
No podía salir de la impresión, y por mera curiosidad decidió comprar dicho diario para leer detenidamente la noticia que al parecer estaba causando revuelo en el ambiente de entretenimiento.
Una vez en su casa y luego de tomar una ducha, preparó el desayuno y se dispuso a leer el artículo en el cual se apreciaba a un Rebecca mostrando aires de superioridad y algo engreída.
"Rebecca Hawkins una de las socialite más conocidas de la ciudad, quien hacía poco era pareja del famoso duelista Yugi Mouto, confirmo el rompimiento de su relación con el joven duelista, alegando falta de compatibilidad entre ambos. No obstante fuentes cercanas a Hawkins, indicaron que ella solo buscaba ganar popularidad saliendo con un pez gordo del medio para así conseguir mejores prospectos"
Tea no salía del asombro al leer dicha noticia, pero no negaba lo mucho que le sorprendió ver una foto de Rebecca junto a un "popular" rockero, jurándose amor eterno en miles de formas, y al costado una foto de unas semanas atrás junto con Yugi saliendo de un evento importante de duelistas en el cual salían cogidos de las manos, además el muchacho había ganado dicho duelo, por lo que dedico unas palabras de agradecimiento a la rubia, quien según él era su "inspiración" y su mayor razón para siempre dar lo mejor de sí.
"Algunos de nuestros reporteros han tratado de contactar al duelista para corroborar dicha declaración por parte de su ex, sin embargo, no hemos tenido éxito en ubicarlo."
La joven simplemente estaba perpleja, y no podía evitar sentirse algo "feliz" de saber que definitivamente el karma existía. Si bien es cierto, no le agradaba las desdichas ajenas, este tema era diferente, puesto que ahora quien sufría las consecuencias de sus actos era Yugi.
Desde que conoció a Rebecca pudo notar cierto grado de hostilidad hacia ella, y debía admitir que el sentimiento era mutuo. No le agradó para nada, pero como ella se hizo muy "amiga" de Yugi, no podía hacer otra cosa más que ignorarla.
Estaba a punto de darle una mordida a su tostada, cuando de repente el sonido de su celular la alertó.
¡Tea…tienes que ver las noticias! – la alterada voz de Mai resonaba enérgicamente.
Tranquila Mai… - Tea trataba de calmar a su amiga.
Créeme que es algo que te va a interesar… - definitivamente Mai también se había enterado de lo sucedido a Yugi.
Si es por lo de Yugi y Rebecca, lo acabo de ver... – respondió la castaña intentando calmar a la rubia.
¡Viste…esto se llama karma mi querida amiga! – Mai sonaba triunfante y muy animada.
Lo se Mai…el tiempo me dio la razón – Tea dobló el periódico y lo dejo de lado.
Debo decir que esta noticia me alegró el día…ahora si regreso a trabajar, hablamos luego nena - la rubia hizo que Tea riera por sus comentarios tan divertidos.
Entiendo Mai cuídate, estamos hablando– la castaña decidió dejar todo en orden para luego ver un poco de Tv y disfrutar su tiempo libre, si bien es cierto amaba bailar y dar clases, de vez en cuando también deseaba tener una vida normal.
En la Tv las noticias del espectáculo ya transmitían información sobre el rompimiento de Yugi y la rubia de coletas. Casi todos concordaban exactamente con lo mismo respecto al motivo de la ruptura de ambos jóvenes, sin embargo, otro programa de chismes dio a entender que Rebecca fue quien terminó la relación al haberse emparejado con el rockero quien en aquel momento gozaba de una fama muy alta, lo cual obviamente le era de ayuda para sobresalir.
Tea no pudo evitar sentir algo de pena por el muchacho de cabellos violetas, después de todo, ellos habían sido amigos por mucho tiempo y se lamento que las cosas terminaran de esa manera por culpa de una mujer que solo se aprovechaba de las personas, aunque el tenía gran culpa.
Viejo esto sí que está que arde… ¿Qué vas a hacer? – Joey leía el periódico matutino que su amigo trajo minutos antes.
¡No puedo creer que Rebecca dijera eso…! – Yugi no pudo evitar sentirse tan miserable, después de todo lo que había hecho por la rubia para hacerla feliz.
Veo que no le fue muy difícil hacerlo…- Joey se encogió de hombros mientras seguía leyendo el artículo que ocupaba toda una página entera.
Gracias por el apoyo Joey… - el tono sarcástico de Yugi le hizo voltear hacia él.
Yugi amigo, todos te alertamos sobre esta chica y tu no hiciste caso, no trates de culparnos por tus errores – el peli violeta se enojo ante las palabras del rubio.
Lo que pasa es que Uds. estaban celosos de nosotros – Yugi se notaba bastante alterado lo que provoco en Joey un gran fastidio.
¿Celosos? ¿Estas escuchándote? – Joey podía notar que su amigo estaba fuera de sí.
Yugi se sentó en uno de los sillones de la sala, y puso ambas manos sobre su cara, cubriendo sus ojos.
Yugi…nadie estaba celoso de Uds., ni tampoco decíamos esto por maldad…fue todo lo contrario hermano, sabes lo mucho que te estimamos y no queríamos que esto pasara – el joven trataba de consolar al duelista, pero este no parecía comprender.
Déjame solo Joey…por favor – el rubio no tuvo más opción que aceptar la petición de Yugi.
Si nos necesitas, ya sabes dónde encontrarnos - sin decir nada más salió de la residencia del oji violeta
Eran casi las 4 cuando Tea se dirigía a casa de los hermanos Kaiba, estaba bastante descansada y debía admitir que su día no había sido tan malo, aunque ahora sentía que sus nervios empezaban a brotar cuando recordó que le vería la cara a Seto.
Pero se reprendió así misma por dejarse intimidar por el Ceo, esta vez no dejaría que la tratara como una colegiala, por el contrario, le haría frente y se portaría como si nada hubiera sucedido, ni mucho menos mostrar importancia.
Llegó al edificio, fue atendida como siempre por aquel hombre vestido de negro el cual pertenecía al equipo de seguridad de Seto, y subió al ascensor.
Mokuba ya la esperaba en la sala, y así ambos se dirigieron al lugar de siempre. En esta ocasión ambos jóvenes decidieron seguir con la mayor parte de la coreografía para poder avanzar cuanto antes.
Luego de practicar por un par de horas, ambos decidieron tomar un receso mientras conversaban sobre el progreso del baile.
¡Estás haciendo un excelente trabajo Mokuba! – le felicito la castaña
Todo gracias a ti Tea, de lo contrario estaría perdido – Mokuba cogió un par de botellas de agua fría y le entrego una a la muchacha quien admiraba la vista de la ciudad.
Esto es realmente bello, debes estar feliz de vivir aquí – Tea se levantó y se acercó a las grandes ventanas frente a ella, observando como las calles de la ciudad comenzaban a encenderse.
Pues sí, es divertido poder observar esto todos los días – el peli negro de pronto recordó algo – Oye Tea por cierto… ¿Yugi te contó lo sucedido entre él y esa chica rubia? – inmediatamente Tea volteó hacia Mokuba.
Ehm… está en todas partes – la joven trato de no hablar del tema.
¿Es decir que Yugi no te lo dijo? ¿No se supone que son amigos? – Mokuba no estaba la tanto de su situación con Yugi e inconscientemente saco a flote lo que quiso guardar en secreto.
Mokuba verás…Yugi y yo ya no hablamos – la castaña volvió a su lugar y se sentó.
Pero… ¿Por qué? – el joven estaba confundido, puesto que los conocía desde hace mucho y siempre habían sido tan unidos, lo cual le ocasionaba una envidia sana.
Pues…- Tea tomó un poco de aire antes de contarle su historia – Sali con Yugi durante un mes, en el cual solo recibí un trato muy egoísta de su parte, me ignoraba y también salía con Rebecca al mismo tiempo - esta confesión dejo al chico bastante sorprendido.
Ahora entiendo porque le paso todo esto a Yugi, no me tomes a mal, pero creo que se lo merece – el pelinegro le sonrió a la castaña amablemente.
Al final la vida pone a cada quien en su lugar Mokuba… - Tea de pronto notó un ruido en la puerta, la cual se encontraba entreabierta, pero según recordaba, ella misma la cerró cuando llego.
¿Todo bien Tea? – Mokuba se fijo que la castaña estaba mirando hacia la puerta.
Si…no es nada – se quedo algo extrañada, pero decidió no darle importancia y le pidió a Mokuba seguir con el entrenamiento.
A unos pocos pasos de donde se encontraban los jóvenes, estaba Seto quien sin querer tuvo la oportunidad de escuchar la conversación entre los dos respecto a Yugi. Ahora entendía el motivo de su comportamiento tan cabizbajo en la fiesta y el porque de los chismes que últimamente circulaban entre duelistas que tenían contacto con él.
"Pequeño insecto" – pensó el Ceo mientras entraba a su despacho.
Seto estaba muy molesto, siempre pensó que Yugi no era rival para él y ahora con lo que sabía mucho menos. Como era posible que fuera capaz de tratar a alguien de esa manera, mas aun cuando esa persona había estado junto a él desde siempre y en los momentos más difíciles antes de convertirse en un duelista famoso.
Definitivamente Yugi Mouto era un reverendo tonto, al haber dejado así a la muchacha por una mujer convenida. Sin embargo, de algo estaba agradecido y era que ahora nadie iba a detenerlo para obtener el amor de Tea.
Tea se despidió de Mokuba, bajo al estacionamiento del edifico y fue en busca de su auto, se le hizo extraño no ver a Seto ese día, no supo cómo explicarlo, pero ese sentimiento era como de nostalgia, como si lo extrañara.
Entró al auto y poso la cabeza en el asiento, eran casi las 7pm y se quedo unos minutos pensando sobre que era todo ese embrollo dentro de sí.
Sera que yo…. ¿realmente siento algo por Seto? – fue el pensamiento que cruzo por su mente antes de emprender la marcha rumbo a su casa.
Continuará…
¡Y hasta aquí llega este capítulo, una vez más espero puedan disfrutarlo! Ja ne!
Agradecimientos:
Usagi moonie. - Bueno habrás visto lo que paso con Yugi por andar portándose mal…y sobre todo que a Tea le agradó mucho que Yugi sufra un poco. Muchas gracias por el constante apoyo. ¡Un beso!
Bertha: ¡gracias por el review! Espero leas este capítulo también, ya que se pone más interesante.
P.D: ¡tu nombre es como el de mi hija! :D
