aquí traigo el siguiente capitulo, siento haber tardado pero últimamente los exámenes no me han dejado mucho tiempo.
agradezco a quien ha comentado y espero que siga leyendo este fic porque para mi es muy importante que guste a la gente.
-sabes, tu novio no se pondrá contento de que durmamos juntos- añadió Kurama medio dormido mientras era arrastrado hacia la habitación.
-ahora eso no importa, ponte una camiseta.
- ¿para que quieres que me la ponga? A parte de eso nunca duermo con pijama y ya he hecho el esfuerzo de ponerme la parte de abajo.-mientras decía esto se tumbaba en la cama para continuar durmiendo.
- pero…- su frase fue interrumpida por otro fuerte trueno, así que decidió meterse en la cama y del miedo que tenia se agarro al chico que estaba de espaldas a ella. Se empezó a poner nerviosa "porque siento esto, QUE CORAJE, por eso le dije que se pusiese la camiseta. Así no voy a poder dormir". Pero poco a poco tocar la piel del pelirrojo le fue agradando cada vez más, y con cada trueno botan se aferraba mas a él. Su cuerpo era cálido y se sentía muy tranquila, a pesar de su temor por las tormentas. Mientras estaba en sus pensamientos Kurama hacia amago de darse la vuelta y botan lo noto así que le dejo espacio para que se diese la vuelta, una vez lo hubo hecho Kurama la agarro entre sus brazos y beso su frente.
- no te preocupes yo te protegeré.
-Kurama…- con la acción del pelirrojo, regreso a botan ese extraño sentimiento, que no había notado con ninguna otro hombre, ni siquiera con Masato. Era algo incomprensible para ella.
Botan pudo notar la respiración del pelirrojo y ver su cara mientras dormía, ahora que lo pensaba ella nunca lo había visto dormir tan apaciblemente e incluso se podía distinguir una pequeña sonrisa. La peliazul no pudo evitar ver el chupetón que Kurama llevaba en su lado izquierdo del cuello y resurgió esa sensación de recelo hacia aquella chica, la cual había sido la novia de Kurama durante algún tiempo. Mientras estaba en sus pensamientos, paso su mano por encima de la marca, la piel del pelirrojo era muy suave e incluso le daban ganas de besarlo, pero se contuvo no quería hacer tonterías, sus manos continuaron bajando hacia el pecho del chico, tan grande y protector en el cual le gustaría estar siempre que se sintiese sola. De repente otro trueno volvió a caer y esto hizo que colocase su rostro pegado al pecho de Kurama. Esta podía notar los latidos del corazón de Kurama, esa situación que al principio le hizo sentir nerviosa, ahora no deseaba separarse nunca de esos latidos, ni de su piel.
-botan, sabes una cosa, si sigues pegándote a mí así, voy a acabar empotrado en la pared.
-perdóname, pero tengo mucho miedo – en ese instante le rondo un pensamiento "y si a notado que lo había estado acariciando, no por favor que vergüenza"-pensó
- venga intenta dormir, si quieres te ayudare a dormir.
-¿Cómo?
- ya lo veras
Kurama abrazo a botan todavía más acercándose a su oído, una vez lo hubo conseguido el pelirrojo comenzó a tararear una melodía la cual parecía quitarle todos sus miedos. No paso mucho tiempo y botan se durmió y no volvió a despertarse en toda la noche.
- descansa y no te preocupes por nada- susurro Kurama- eres una mujer única, jamás te pondría en peligro. "¿Por qué no podre decirle lo que siento? Tal vez sea lo mejor, si le pasase algo jamás me lo perdonaría"
Kurama observo el rostro de botan, que dormía plácidamente lejos quedaba ya esa expresión de terror. El pelirrojo retiro algunos mechones que caían sobre su rostro. Al hacer esto acaricio suavemente sus mejillas y se a cerco a sus labios, quería probarlos parecían suaves y dulces. Pero se detuvo al pensar que ella ya estaba comprometida y no quería hacerse falsas esperanzas.
A la mañana siguiente botan fue quien se despertó primero, ya que aunque ella no lo sabía Kurama la había estado observando durante unas cuantas horas. La peliazul decidió bajar y preparar el desayuno como agradecimiento por lo bien que se había portado con ella.
Pasado un rato, sonó el timbre de la puerta y Botan fue a abrir, para su sorpresa era la ex – novia del pelirrojo.
-buenos días- dijo botan
-buenos días, esta Minamino?
-si claro, aun esta durmiendo, pero no tardara en levantarse, pasa ^^ y espéralo.
-Gracias, mi nombre es Sayu- se presento mientras se dirigía al salón.
-encantada, mi nombre es botan.
- y dime que haces aquí tan pronto- pregunto Sayu con un tono molesto.
- vine ayer a terminar un trabajo pendiente y como se nos hizo tarde, y comenzó a llover tan fuerte, me ofreció, bueno mas bien me obligo a quedarme-se explico- de todos modos una vez termine de preparar el desayuno me marchare. ¿Has desayunado? Si quieres te preparo algo.
- gracias pero ya e desayunado.
-Bueno yo tengo que marcharme, tengo algunos asuntos, no te importa ¿no?
- claro que no, vete tranquila.
-Adiós- se despidió botan mientras cerraba la puerta.
Una vez Sayu se quedo sola decidió subir a la habitación del pelirrojo, una vez hubo llegado se lo encontró durmiendo todavía, así que decidió despertarlo de una forma agradable. Se acerco a la cama sentándose en ella y lo beso dulcemente en la boca entreabierta del pelirrojo. Kurama sintió el beso y respondió a este.
- buenos días- llego a decir Sayu.
-buenos días ¿Qué haces tan temprano aquí?- "habrá visto a botan, aunque mis sentimientos hacia ella son mucho mas fuertes de los que tengo hacia Sayu. Pero puesto que no puedo tener a botan, Sayu es especial"
- he venido a verte, cuando e llegado había una chica se llamaba botan. Ya se ha marchado.
-A bien, bueno, aun no me has dicho a que has venido
- quería verte necesito hablar sobre lo que paso ayer y bueno, la verdad es que nunca pude olvidarte y…- se lanzo a besar los labios del pelirrojo. Este no supo como reaccionar, pero respondió al beso este beso se alargo durante un buen rato, Sayu una vez hubo tomado aire comenzó a besar el cuello del chico y este hizo lo propio. Sayu empezó a desvestirse, pero el pelirrojo la detuvo.
- espera Sayu, no hay necesidad de hacer esto.
-pe- pero…
-por favor, entiéndelo no creo que ahora sea el momento para ello. ¿Qué hora es?
- no lo se, pero esa chica te a preparado el desayuno.
- vamos a desayunar y hablamos de lo que quieras.- prepuso el pelirrojo.
Durante el almuerzo ambos conversaron acerca de lo que iba a pasar con su relación, finalmente ambos decidieron darse una nueva oportunidad. Para Kurama la peliazul era inalcanzable, él pensaba que jamás ella se fijaría en alguien que siempre tiene chicas a su alrededor, que puede ser frío y en algunas ocasiones sin una pizca de corazón. La verdad es que el pelirrojo ahora mismo tenia una visión de si mismo muy mala.
Sayu y Kurama, decidieron dar una vuelta una vez hubiesen recogido toda la casa. Y como se les hizo tarde Kurama compenso a Sayu con una comida en un restaurante bastante bueno.
Se hicieron las 16.30, Sayu tenía cosas pendientes para hacer y Kurama por su parte había quedado con Yusuke y los demás en casa de Genkai. Así que acordaron llamarse para quedar otro día.
- hola chicos – saludo Genkai
- ¿ya hemos llegado todos?- pregunto Yusuke
- no, falta botan – respondió la maestra
- ¡a es verdad! Kurama, botan esta estudiando en tu escuela verdad- intervino Kuwabara
- si
- ¿habéis encontrado eso que debíais encontrar?
- la verdad es que no, ella se esta distrayendo demasiado,
- a que te refieres- pregunto intrigado Yusuke.
-botan esta saliendo con un chico de la escuela y se a olvidado por completo de su misión.
- tu Kurama parece que también te diviertes mucho, ¡no!- reprocho Yusuke
- ¿a que te refieres?
-al chupetón que llevas – afirmo Kuwabara señalándolo.
- bueno eso no tiene nada que ver con el caso, yo soy lo suficientemente responsable para hacer primero mi trabajo y después hacer lo que quiera.
-¿y de quien se trata?- pregunto Keiko.
- es una amiga de hace mucho tiempo, a la cual no conocéis.
-nos la tienes que presentar ¡e! – sugirió Yusuke. En ese momento entro botan.
- siento llegar tarde. Y ¿a quien hay que presentar?
-a la novia de Kurama- respondió Yusuke.
Botan se quedo de piedra al oírlo, ya que pensaba que entre ellos no había nada, que su tiempo ya paso. Pero, parece ser que botan iba a perder algo muy importante, algo en su interior algo se partía en mil pedazos. Kurama por su parte pudo notar la reacción de botan, tal vez él estaba equivocado y botan si que sentía algo por él. Estos pensamientos todavía lo mortificaban mas y se sintió muy mal ya que, le hubiese gustado contárselo antes a botan que a nadie y decírselo de otra forma. Pero el idiota de Yusuke lo había dicho sin ningún tipo de tacto. Finalmente, Yusuke era un gran idiota.
Pero bueno, Genkai les indico que pasasen a otra habitación en la cual Yukina estaba preparando te para todos. Kuwabara cuando la vio salio corriendo a saludarla, Yusuke y Keiko siguieron avanzando y Kurama, se intento quedar con botan atrás para asegurarse de que estaba bien.
- botan estas bien
- e, claro ^^ no te preocupes. Así que al final lo habéis arreglado.- su voz era temblorosa como si estuviese a punto de ponerse a llorar.
- lo hemos estado hablando y hemos decidido darnos otra oportunidad. Yo quería contártelo a ti primero. Pero…
-no te preocupes- interrumpió la peliazul- no tienes que darme ninguna explicación, al fin y al cabo solo somos buenos amigos. ¿No? – afirmo botan con algo de tristeza.
- claro…- esas palabras provocaron que Kurama se sintiese peor.
