Hola a todos! n.n

Sé que me demore un montón pero por fin ya pude actualizar.

Espero que les guste el capítulo XD

Yugioh y sus personajes no me pertenecen

Más allá de que los ojos ven

Haber, se dijo pensativo Atem mientras miraba detenidamente toda su habitación. Ropa bien doblada se hallaba en cajones y colgadas delicadamente en el placar, objetos importantes guardados, libros ordenados correctamente en los estantes, al fin todo desempacado. Por más increíble le pareciera, logro terminar de arreglar todo a tiempo record. Suspiro aliviado y en ese momento escucho la voz de su madre y de su hermano, entonces decide darle la bienvenida a su mamá, después de todo a diferencia de Yugi quien lo visitaba una vez por año, a ella no la veía como hace cinco largos años. Cuando Yugi y Atem eran chicos sus padres tuvieron muchas discusiones y peleas, la gran parte siendo él el centro de estas ocasionando que a ambos hermanos fueran separados junto con el matrimonio de sus progenitores, desde entonces Atem se quedó a vivir con su padre en Egipto mientras que Yugi con su madre se fueron a vivir con su abuelo.

- ¿Así que tu hermano llego bien?- Pregunto una mujer de unos treinta y pico de edad, de pelo corto de color marrón rojizo y ojos negros.

- Sí mamá, ahora está en su habitación- Dijo Yugi.

- Hola mamá – Dijo Atem terminando de bajar las escaleras.

La mamá de ambos tricolores le sonrió para luego acercarse para darle un fuerte abrazo, bien de oso ya que al pobre de Atem lo estaba asfixiando.

- Perdón hijo, hace mucho que no te veo, has crecido mucho desde la última vez- Dijo ella una vez que libro a Atem de su abrazo mortal.

-emmm, sí- Dijo él separándose de ella.

- Pues, decime ¿Cómo has llegado? E imagino que ya desempacaste todo- Dijo ella mientras miraba a Atem fijamente

- Bien, llegue los más bien y creo que estaré una larga temporada en Domino. Y sí ya tengo todo ordenado en la habitación- Respondió el rápidamente.

- Genial pero como ya es un poco tarde es mejor que hablemos mientras merendamos todos juntos- Dijo ella mientras se dirigía hacia la cocina mientras Yugi la seguía sonrientemente.

Atem asintió y después miro el reloj plateado que llevaba en su muñeca izquierda eran las cinco y media de la tarde, Ishizu le había dicho que la tenía que llamar dentro de una hora para hablar sobre unos asuntos importantes. Atem se dirigió a la cocina para tomar la famosa "leche chocolatada" con algunas galletitas dulces que preparaba su madre, Atem se sentía como un niño alrededor de sus familiares, le hacía recordar cuando era pequeño y todos estaban juntos sin problemas ni preocupaciones. El abuelo como el tricolor mayor lo recordaba seguía contando sobre sus experiencias y descubrimientos como arqueólogo, Yugi por su parte hablaba sobre los torneos de duelos de monstruos que había participado y que pronto había uno nuevo organizado por el dueño de la corporación Kaiba. A Atem siempre le fascino ese juego de cartas y más cuando descubrió los secretos que este tenía, igual dudaba que su hermano supiera lo peligroso que este podría llegar a ser. Una vez que todos terminaron de comer Atem se encierra en su habitación para luego llamar a Ishizu.

Ishizu, una joven de unos veinte años, con pelo negro, largo y lacio justo por debajo de los hombros, su color de piel era bronceada y sus ojos de color azul. Atem la conocía desde que tenía unos ocho años de edad, ella siempre lo apoyaba y lo ayudaba a comprender y leer los jeroglíficos que contenían información importante que él debía saber. Pasaba bastante tiempo con ella y al paso de los años se hicieron grandes amigos.

Atem agarro su celular táctil el cual era uno de los últimos que habían salido que contenía un poco de todo y se dispuso a llamar a la joven egipcia, aunque era una llamada de larga distancia no le preocupaba gastar la plata acumulada en el aparato tecnológico. El chico de ojos violetas espero a que respondiera, al cuarto tono se escuchó una voz femenina suave y tranquila que saludaba con un simple "hola".

- Hola Ishizu.

- Atem, que bueno escucharte ¿Todo bien por allá?- Dijo la pelinegra.

- Podría decir que sí- Respondió el sin ganas.

- No suenas convencido- Dijo ella al notar la voz de su amigo.

- Enserio, todo bien, solo es que hoy estuve mandando a como una docena de personas al reino de la sombras- Se justificó Atem.

- Te advertí que en estos tiempos las calles son inseguras y por donde quieras que vallas abra algún conflicto- Le recordó Ishizu .

- Ya lo sé pero mejor- Sonrió- Al parecer ya encontré con que entretenerme, va a ser fácil limpiar esta ciudad de todos los dominados por la oscuridad. Dijo entusiasmado.

- Solo ten cuidado y no te desvíes de tu verdadero objetivo Atem- Dijo seria Ishizu.

- No lo olvidaba- Dijo él también serio.

- Cualquier cosa me avisas.

- No va a ser necesario ya que vos sos la que posees el collar que te permite ver el futuro- Dijo Atem mientras sonreía.

- Pero no siempre es exacto- Le recordó ella.

-Como quieras, otro día te llamo- Le aseguró él.

- Nos mantendremos en contacto Atem- Dicho esto ambos cortan la llamada.

Ishizu podría ser muy buena dando consejos y haciéndote recordar cosas pero eso a veces le hartaba a Atem, todo el tiempo "debes hacer esto" "tienes que hacer lo otro" "es tu responsabilidad" en fin solo quería tomarse unos días libres junto con su familia pero la pelinegra aprovecho su visita a Domino para que él le sacara la duda que ella tenía sobre un rumor que parecía más una leyenda que verdad.

Flash Back

Atem se encontraba empacando sus pertenencias, después de todo faltaba solo una hora para que viajara a Domino para estar con su familia que no veía hace años, mira hacia una mesita de luz situada en la habitación, en aquel pequeño mueble se encontraba el rompecabezas del milenio. Ese antiguo objeto de oro puro con forma de una pirámide invertida era lo que siempre le recordaba quien era y su razón de existir. Mientras andaba sumergido en sus pensamientos no vio la llegada de Ishizu a su habitación. La joven se dedicó a mirarlo fijamente para luego acercarse a él.

- ¿Qué sucede Ishizu?- Pregunto él al ver a la pelinegra.

- Nada, solo que quería que supieras algo- Dijo ella seriamente.

- ¿Ocurrió algo malo?- pregunto mientras dejaba de hacer lo que estaba haciendo para prestarle toda su atención.

- Veras, he tenido por el collar del milenio inquietantes y confusas visiones- Dijo ella mientras tocaba el colla que poseía.

- ¿De qué se tratan?- Pregunto el tricolor interesado.

- Es sobre una joven que logra ver y sentir los mundos- Dijo ella mientras o miraba fijamente.

- ¿Te refieres al reino de las sombras, el de monstruos y este?- Pregunto Atem.

- Precisamente eso y está relacionado con lo ocurrido hace unos par de años atrás- Dijo ella mientras recordaba el relato que le conto sus padres cuando era pequeña.

- ¿Hablas de la criatura mágica alada y del mago?- Pregunto el tricolor mientras alzaba una ceja.

- Si- Respondió ella segura.

- ¿No era eso un cuento para niños?

- De hecho no pero vos más que nadie sabe que una simple historia en el fondo tiene algo de verdad- Dijo ella mientras sonreía.

- No me lo hagas recordar Ishizu.

- Igual principalmente te venía a decir que en mis visiones veo la ciudad Domino y creo que aquella joven se encuentra allá- Dijo la egipcia otra vez seria.

- No encuentro cual es el propósito de la búsqueda de esa joven pero de todos modos lo haré- Respondió Atem indiferente.

-Ya te vas a dar cuenta Atem, es muy importante que la encuentres- Dijo en voz baja Ishizu, logrando que Atem apenas la escuchara antes de que ella se marchara.

Fin del flash back

Atem suspiro, no quería pensar más en eso y era mejor disfrutar el tiempo con su familia, entonces se dirigió hacia el cuarto de Yugi ya que tenía ganas de pasar un rato con su hermano y le agradaría en ese momento despejarse con un duelo de monstruos. Al llegar al cuarto del menor lo ve sentado admirando sus cartas.

- Yugi- Lo llama Atem mientras se acerca a él.

- Atem ¿Qué pasa?- Pregunto Yugi una vez que quito la vista de su baraja de duelo de monstruos.

- Solo te iba a preguntar si querés jugar un duelo de cartas conmigo- Dijo Atem mientras sonreía.

- ¡Sí! Hace mucho que no jugamos uno- Dijo emocionado Yugi por la propuesta de su hermano mientras sonreía ampliamente.

- Entonces empecemos- Dijo Atem mientras ambos sacaban su disco de duelos y se ponían a jugar un duelo amistoso, como siempre los dos darán lo mejor que tienen demostrando sus habilidades y cuanto han progresado desde su último enfrentamiento. Así es como pasan el resto de lo que queda del día.

En la casa de Anzu

La mamá de Anzu llega a la casa después de un largo y agotador día de trabajo, al entrar al hogar se sorprende al ver que la luz de la habitación de su hija está todavía prendida ya que era muy tarde, casi media noche. Entonces subió sigilosamente y entro al cuarto de Anzu, cuando la vio era imposible no sonreír, se veía muy tierna y le hiso recordar de cuando ella era pequeña. Anzu se encontraba profundamente dormida en su escritorio, se notaba que estuvo dibujando por horas, ella siempre hacia eso, tenía que terminar el mismo día que empezó a dibujar el dibujo y hasta que no terminaba no paraba. Su insistencia era igual a la que tenía su padre cuando se le metía algo en la cabeza, se parecían en muchas cosas y eso hizo que la mamá de la joven sonriera con tristeza al recordar a su esposo. Luego decide acercarse a ella, no le parecía bueno que su niña estuviera durmiendo sentada pero antes apago el reproductor de música que hacía rato que no pasaba ninguna canción.

- Anzu…, Anzu, despierta- Le dijo suavemente mientras la movía un poco.

La joven de ojos azules abrió lentamente sus ojos para después voltear y ver la dulce sonrisa de su mamá.

- ¿Mamá? ¿Qué haces en casa? ¿Qué hora es?- Pregunto Anzu mientras buscaba con la vista el reloj para ver la hora.

- Hija ya es tarde, te quedaste dormida dibujando, otra vez- Dijo mientras le sonreía de nuevo.

- ¿Enserio?- Pregunto Anzu mientras bostezaba.

- Sí, ahora ve a dormir a tu cama, nos vemos mañana bebe- Le dijo cariñosamente, antes de irse de la habitación le dio un beso en la mejilla.

Anzu vio cómo su madre la dejaba sola, se estiro de la silla para luego levantarse de esta, miro su escritorio y a través de la poca luz de la noche observo su dibujo. No lo podía creer, era un calco de Atem, en ese momento lo dio vergüenza si su madre lo hubiese visto, con solo mirarlo se le subía los colores a la cara, nunca había dibujado a una persona a excepción de su padre. Su mamá nunca supo que dibujaba a su papá ya que no sabía cómo ella reaccionaria, lo dibujaba feliz al lado de su familia, junto a ella o algunas veces solo pero siempre mostrando una gran sonrisa y una mirada llena de paz. Anzu suspiro, al pesar que no tenía muchos recuerdos de él sentía que lo extrañaba un montón, solo esperaba que si él la viese estuviera orgulloso de ella, era muy difícil crecer sin un padre, sentía que le faltaba una parte de ella sin él. La castaña sacudió su cabeza, si seguía pensando en eso se iba a deprimir y eso era lo que menos quería, era tarde y debía dormirse en ese momento, mañana tenía escuela. Se levantó y se dispuso a ir hacia su cama pero antes de eso tuvo deseos de ver una vez más su dibujo, pero esta vez lo observo atentamente, sí, no se podía equivocar, era Atem, pero este estaba distinto al que vio ella el mismo día ya que de hecho lo dibujo tal cual se encontraba en su sueño, lo que le pareció raro era que estaba con la ropa de un faraón de Egipto y que no se había dado cuenta que lo había hecho así. Para Anzu era algo normal, nunca está segura de lo que traza en la hoja ya que siempre se deja llevar y se olvida de todo, después se encuentra que dibujo algo que no había planeado. Hecho la última miradita al dibujo y luego decidió guardarlo en los cajones pero este estaría en un lugar diferente, junto con los de su padre, no quería que nadie lo vea, un poco egoísta de su parte pero ella era así. Una vez terminado todo, se cambia rápidamente de ropa aunque no le importaría tirarse a dormir con ropa y todo pero igual así se cambió par vestirse con la ropa para dormir.

La cama estaba súper cómoda y sumado con su cansancio la hizo dormir rápidamente, la última imagen que ella tuvo en su memoria antes de dejarse caer en los brazos de Morfeo fue a Atem sonriéndole orgullosamente mientras la veía con sus penetrantes ojos violetas.


Una joven de ojos azules camina por un bosque cubierto por una extensa vegetación, la chica seguía un camino de árboles que daban la sensación de que tocaban el cielo, el sonido de la naturaleza inundaban sus oídos, cerca de donde se encontraba se hallaba el lago que anteriormente había ido pero esta vez sentía que tenía que ir más allá de este, con la sensación de que algo la llamaba la muchacha camina hipnotizada, adentrándose a lo más profundo del bosque. Sus pasos cada vez eran más lentos, admiraba todo su alrededor, desde el pequeño pasto bajo sus pies hasta las diminutas criaturas que se hallaba en el amplio paisaje como las singulares hadas que se desplazaban de un lado a otro, era la primera vez que veía esas criaturitas de cerca. Una hada salió como en cámara lenta del capullo de una flor amarilla, desplego sus alas lista para volar, su mirada era tierna, con aspecto de juguetona con su vaporoso vestido amarillo con toques lavanda y su pelo lacio y negro se movía con cada movimiento que hacía. La curiosa criatura se le acerca a ella cautelosamente. La joven castaña la mira atentamente, la hadita sonriente se desplaza hacia ella hasta posarse en su mano, era un muy pequeña, tenía un tamaño un poco más grande que el de una mariposa, al tacto se sentina cálido, un aura dorada la cubría por completo y a ella le hacía cosquillas en la palma de su mano izquierda. La chica sonrió ampliamente, era algo hermoso y que tenía el privilegio de contemplar. Entonces escucha por primera vez la vos de un hada, era algo suave, despacio como un susurro pero a la vez melodiosa e hipnotizadora que le decía "ángel que ve más allá que los ojos ven siempre estará en conexión con los diferentes mundos" esto fue algo que la confundió mucho. El ruido de hojas siendo movidas bruscamente la distrae y entonces voltea para ver a quien menos se imaginaba, era el chico de quien se enamoró perdidamente con tan solo mirarlo a los ojos, la cara del joven tenía una expresión de sorpresa y confusión. De pronto todo su alrededor comienza a dar vueltas los colores y formas del sitio que se encontraba se mezclaron formando otros nuevos. De un segundo a otro sentía como si estuviera en un remolino hecho con los colores de los arcoíris y que este la arrastra y transporta lejos de donde ella se encontraba. Lo último que escucho fue aquella voz tan fuera de lo común que decía "mundos diferentes, sangre espiritual unida con sobrenatural" luego el aparecimiento de una imagen de un ángel femenino sosteniendo algo entre sus brazos fue lo último que apareció en su sueño.

Misma ciudad, distinta casa, similar sueño

Verde, naturaleza, era todo lo que contemplaba pero no entendía que hacia ahí, en ese bosque que parecía salido de un cuento de niños ¿hace cuánto que no soñaba con eso? Sabía que era eso, un sueño, estaba consciente de ello ya que se encontraba dormido. Lo inexplicable era que todo siempre se sentía tan real aunque ya cansaba que la mayoría de veces que cerraba los ojos se encontraba con aquel paisaje, a su alrededor todo el tiempo era lo mismo, un bosque infinito. Caminó un poco, sin ánimos de desplazarse del sitio que estaba. Una hada paso adelante suyo y con curiosidad la siguió, sin darse cuenta ya no tenía ni idea en donde se encontraba, el lugar estaba rodeado de flores de distintos colores y formas. También se encontraban millones de esas criaturitas que había seguido sin razón aparente, una en particular le llamo la atención ya que se le quedo mirando fijamente y le hizo señas para que la siguiera. El tricolor un poco extrañado ante la acción de la criatura, la siguió esta vez algo inseguro.

Después de estar caminando por un rato se topa con que el camino se hallaba bloqueado por unos arbustos pero igual la pequeña hada pasa sin problemas por el obstáculo. El joven de ojos violetas como puede correr las hojas y pequeñas ramas de la plantas, tratando de pasar hacia el otro lado. Cuando al fin logro lo que quería observa de nuevo su alrededor el cual no era muy diferente que digamos en donde antes estaba, entonces decide buscar la criatura que lo guio hacia allí. Una vez que la logra divisar se sorprende al verla revoloteando cerca de una chica que se hallaba a espaldas de él, le parece conocida pero no puede ver su rostro ya que ella miraba para otro lado mientras sostenía una hada que salió recientemente de un capullo de flor. En un momento una luz invade a la joven pero al parecer ella no se da cuenta, luego escucha una voz extraña proveniente de la hada la cual era lo más extraño que había oído en toda su vida. Entonces el joven decide acercarse a la chica ya que era la primera vez que veía a una joven por esos lugares, al menos que no lo recordara ya que era normal que algunos sueños desaparecieran de su memoria. El tricolor trato de moverse pero se dio cuenta que su pierna derecha estaba atrapada entre las hojas del arbusto y cuando pudo liberarse casi se cae y produjo que esa planta hiciera mucho ruido con sus hojas. Cuando el chico levanto la vista noto como la joven volteaba hacia él y en ese momento se sorprendió pero luego se preguntó que hacia ella allí, no tenía sentido que Anzu estuviera en ese lugar. La castaña lo miro confundida para luego prestar atención otra vez a la criatura mágica posada en su mano, el joven no se podía equivocar, era la amiga de su hermano, era ella aunque lucía diferente con su vestido blanco con detalles celestes que formaban figuras de mariposas, largo hasta la altura de las rodillas, terminado en forma de campana, con cuello en v y sin mangas. De pronto se levanta una especie de ventisca de colores que rodea a la chica de ojos azules, el tricolor se acerca como puede hacia ella para tratar de ayudarla pero esa especie de remolino lo tira lejos de ella. Después nada, ella desapareció, el chico estaba algo mareado pero igual se levanta del suelo, observa todo el lugar y se queda en shock, todo estaba vacío, en blanco, no había quedado nada y parecía como si estuviese en una hoja de papel que alguien tiene que dibujar. Antes que pudiera hacer algo su rompecabezas del milenio brilla y lo saca de allí.


Anzu se mueve incómodamente en su cama, entre sueños siente un gran vacío que la absorbe hasta que en un brusco movimiento haciendo que ella se cayera al suelo.

-¡Auch! Eso me dolió- Dijo Anzu mientras se sobaba su brazo izquierda que impacto contra el piso amortiguando su caída.

- ¿Qué hora será?- Se preguntó la ojiazul mientras se levantaba y bostezaba.

La castaña miro la hora sin creérselo, todavía era temprano, el reloj apenas marcaba las seis de la mañana pero era mejor así tenía suficiente tiempo para darse una larga ducha y luego desayunar tranquila con su mamá.

- Bueno es la primera vez que me despierto temprano- Dijo ella mientras se reía un poco.

La chica de ojos azules busco la ropa del colegio que se iba a poner y se dirigió hacia el baño pero antes miro por la ventana de su habitación, el día estaba soleado y corría una brisa reconfortante.

- Que hermoso día- Dijo ella feliz al ver la ciudad por la ventana.

Parecía que iba a ser un día tranquilo nada que ver con el sueño que tuvo que la ponía nerviosa, era confuso y cada vez se hacían más recientes y extraños. Entro al baño y se desvistió para bañarse, dejo que el agua de la ducha cayera sobre ella mientras reflexionaba sus sueños que tenían algo en común entre ellos y pensaba lo raro que fue soñar con Atem , era la segunda vez que le pasaba ¿Eso significaba algo? No podía ser que no dejaba de pensar en él y sobre todo no entendía que quería decir el hada de su último sueño ni la figura del ángel que vio al final de este. Solo esperaba que no sea nada malo de pues de todo se trataba de solo un sueño ¿No?

Fin del cuarto capítulo.

¿Qué les parecio? Ojalá que les haya gustado.

Espero su opinión respecto el capítulo y al finc.

Agradezco el apoyo, animos, paciencia y por los reviews a:Rossana's Mind, DanyStormborn01,Keri89, DarkRose00, pame2613, srto y a todos los que leen este finc.

Hasta el próximo capítulo (que espero no tardar tanto)

Besos y abrazos psicológicos.

Reviews?