Zumekqi: hola, me alegra que te guste el SasoNaru, es una pareja que me llamó la atención desde hace mucho pero no me animaba a escribir nada sobre ellos por lo disparatado que me parecía en ocasiones. Aquí los capítulos siguientes, saludos!

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La alberca techada se encontraba vacía a esas horas de la mañana. Tan solo dos personas ocupaban el espacio público. Naruto continuó braceando desde la mitad de la alberca hasta la orilla, cada vez más rápido para llegar a su objetivo. El sonido del silbato lo aturdió momentáneamente pero no prestó mayor atención a ello y en cambio volvió a zambullirse, impulsándose con ambas piernas desde la base de concreto

Nadó tal como lo había hecho anteriormente, para cuando quiso darse cuenta, Naruto ya había completado la hora rutinaria de su entrenamiento. Jadeó exhausto al hallarse en el punto de partida, cada uno de los siete carriles de la piscina ya habían sido usados por él. Tres a la izquierda y tres a su derecha. Actualmente Naruto se encontraba en medio de ambas intersecciones. Se quitó los googles con presteza y tomó la mano que el muchacho le extendía desde afuera de la piscina

Naruto jadeó cansado, su cuerpo estilaba en agua y no pudo evitar sentarse a la orilla de la piscina al sentir sus piernas temblar nuevamente, estaba agotado tal como días atrás

Absorto en sus pensamientos, no se dio cuenta cuando el pelirrojo lo imitó, poniéndose a su altura y acercándose peligrosamente hasta posar la mejilla sobre su pecho

-¿Sa-Sasori?- balbuceó, sintiendo el frenético sube y baja de su pecho. Su ritmo cardiaco estaba descontrolado y no solamente se debía a la actividad física realizada. Naruto cerró los ojos para reprimir cada emoción que le erizaba el cuerpo. Sasori no se percató de la expresión del otro y simplemente se dedicó a observar el cronometro en su mano mientras escuchaba atento los latidos de Naruto

La cifra lo dejó bastante satisfecho. No había mayores alteraciones ni mucho menos posibilidad de un ataque respiratorio. La salud de Naruto se mantenía intacta y tampoco se habían presentado síntomas ni ansiedad

De a poco, Sasori se apartó, levantando la mirada para confrontar los brillantes ojos azules. Todo el cuerpo de Naruto estaba húmedo, de sus mechones escurría agua. Pero entonces reparó en el incipiente sonrojo de Naruto, sin poder encontrarle mayor explicación lógica al respecto, quizá lo había tomado desprevenido esta vez

-Lo lamento- carraspeó incomodo y sin poder apartar la mirada de Naruto. El chico era atractivo de por sí y verlo semidesnudo, mojado y sonrojado no hacía más que incrementar la excitación que, rápidamente lo consumía

Sasori ni siquiera sabía porque se estaba disculpando. No había hecho más que repetir lo mismo de cada mañana. La natación era un deporte bastante apto para Naruto y él lo único que hacía a primera hora de la mañana además de observarlo ejercitar, era medir su ritmo cardiaco para cerciorarse de que no hubieran mayores inconvenientes con el estado de salud del chico. Sin embargo lo había hecho inconscientemente, todo para evitar que Naruto descubriera lo que estaba pensando en ese preciso momento al verle sentado y con las piernas ligeramente flexionadas

Optó por enfriar sus pensamientos antes de que fuera tarde. Se levantó y tomó la toalla que pendía de una de las salientes de la pared para posteriormente envolver a Naruto con ella. Podía enfermarse si permanecía mas tiempo expuesto al aire

Naruto restregó la mejilla en la toalla para secarse, imposibilitado de usar los brazos, sentía que le quemaban por el ejercicio pero decidió no decir nada esta vez. Bastante avergonzado se sentía por haber sido descubierto por el estúpido bochorno que lo había invadido al tener a Sasori tan cerca de él. Seguro pasarían meses antes de que pudiera acostumbrarse a esa nueva sensación que lo embargaba cada vez que veía al muchacho

Pero lo peor vino cuando Sasori se posicionó detrás de él. Estaba tan cerca que por un efímero segundo Naruto pudo sentir claramente el cálido aliento impactar contra su nuca, desarmándolo por completo, haciéndole estremecer irremediablemente

Y Naruto movió los labios, tratando de articular alguna palabra, cualquiera que sirviera para preguntar aquella duda. Sin embargo no lo logró. Sasori se dispuso a retirar parte de la toalla que envolvía el cuello del rubio y sin esperar mayor reclamo, pasó la pequeña cadenita sobre la piel trigueña, asegurándose de colocar bien el broche antes de apartarse

Naruto tardó varios segundos en asimilar que aquello que ahora pendía de su cuello era ni más ni menos que el dije que había empeñado semanas atrás. Tocó la diminuta figura entre sus dedos y alzó la mirada hacia el muchacho de ojos chocolate

-¿Cómo?

-Encontré la nota en uno de los bolsillos de tu chamarra- respondió Sasori, sabiendo de antemano lo que Naruto deseaba preguntar. La noche anterior había inspeccionado algunas prendas de Naruto con la finalidad de buscar alguna clase de medicamento controlado pero solo se había topado con aquel trozo de papel, por alguna extraña razón no dudó en acudir al establecimiento para verificar que no hubieran vendido el dije

-Te lo pagaré- aseguró Naruto, pasándose el brazo por los parpados. Sabía que las diminutas gotas que empañaban su mirada no se debían al agua de la piscina. Sasori quiso responderle pero al notar el estado del menor, dedujo que un abrazo sería la mejor alternativa

-No es necesario, no te estoy cobrando nada- afianzó el abrazo en la cintura del rubio, apenas unos segundos para después separarse, convencido de no poder soportar más tiempo de ese modo. Era ridículo que no pudiera expresar sus sentimientos a esas alturas, inconcebible el hecho de que ni siquiera haya llevado a cabo lo que se proponía días antes. Invitarlo a una cita. La cuestión era ¿Cómo decírselo?, ¿Qué momento era el indicado para no parecer un desesperado o que Naruto creyera que lo hacía con dobles intenciones?, no quería presionarlo eso era seguro. Ya buscaría la oportunidad para hacerlo. Tal vez esa misma noche, después del trabajo, el momento que ambos destinaban para cenar juntos y conversar sobre sus actividades del día, esa era una buena opción

Naruto intentó ocultar fallidamente su vergüenza inicial. Sabía que solo había sido un abrazo, él había hecho lo mismo días antes pero era diferente la situación. Entonces Sasori estaba dormido y no se había percatado de nada. Ahora ambos estaban conscientes, ni él que todavía cargaba con la traición de su anterior pareja podía considerarse libre de las mismas sensaciones que antes le producía Sasuke. ¿Sería normal sentir de nuevo eso?, tampoco que fuera un ser sin sentimientos, era lógico que desarrollara esa clase de actitud después de vivir algún tiempo junto a alguien más. Sobre todo si esa persona era tan amable y detallista

Naruto observó la sutil y fugaz despedida de Sasori antes de salir de la construcción. Suspiró indeciso mientras correspondía al escueto ademan de mano. Realmente…quería intentarlo

Entró con expresión taciturna a la oficina que tenia designada. Al igual que antes, Sasori no esperaba encontrar ninguna novedad ajena a sus actividades diarias. Realizar proyectos era un trabajo cansino, mas ahora que tenía que estar al tanto de la condición de Naruto y al mismo tiempo atender sus deberes en la empresa

Estaba por dejarse caer sobre la silla giratoria cuando la puerta se abrió de golpe, dejando ver a su sonriente compañero tras ella

-Hidan- se abstuvo de preguntar qué hacía en su oficina, esta vez no estaba de humor para lidiar con idioteces

-Que ignorante eres, Sasori- sonrió aun más, exhibiendo su blanca dentadura y terminando con la poca paciencia del pelirrojo. –Está ya no es tu oficina

-¿Qué?- se levantó de súbito al escuchar semejante afirmación y con tanta tranquilidad además. Genial, era lo último que le faltaba, que lo despidieran

-Te ascendieron, torpe- continuó Hidan, mirándose las manos con fingido desinterés por la expresión ligeramente alterada del otro. –Tu oficina está cerca del elevador

-Pero ¿Por qué?- Sasori seguía sin comprender nada. Se mantuvo pensativo unos instantes, tiempo suficiente para recordar el último proyecto que había entregado. El prototipo del videojuego, lo había modificado, adaptando mas niveles, tal como le había sugerido Naruto

-No te creas tanto- Hidan lo sacó de sus cavilaciones, acercándose más hacia él y agitando el brazo frente a su rostro. –Kakuzu dijo que se hará cargo del proyecto grupal. Darán una recompensa monetaria al primer lugar y no quiere arriesgarse a perder un solo centavo

-Me parece bien- tajó el pelirrojo, tomando las escasas pertenencias del cajón bajo su escritorio. En realidad le parecía sublime la idea de que fuera Kakuzu quien se hiciera cargo del proyecto, eso le dejaba un poco de tiempo libre. No tendría que romperse la cabeza el fin de semana para idear un proyecto acorde a lo enunciado por la empresa. Además, necesitaba dejar a un lado el estrés si quería intentar algo con Naruto

La luz le dio de lleno en el rostro al presionar el interruptor. Naruto dejo escapar el tercer suspiro del día y se encaminó hacia los estantes con la intención de limpiarlos. Nuevamente le habían cambiado el horario en el colegio pero lo consideraba mejor así. Atender la juguetería por las mañanas era más satisfactorio. Había más clientes y le daba tiempo de sobra para hacer la tarea mientras esperaba tras el mostrador

Situó ambas manos en uno de los peluches y lo miró atentamente, recordando a su vez que en el sótano trasero aguardaban unas polvorientas marionetas. Sin embargo Naruto no pensaba bajar a limpiarlas. Aun tenía miedo después de ver aquella película. No se atrevía a bajar solo aunque en verdad deseaba hacer algo mas por Sasori, después de todo, el muchacho lo había estado ayudando mucho últimamente

Dejó el muñeco en su lugar al escuchar el sonido de la campanilla que anunciaba un nuevo cliente. Naruto sonrió y se dio la vuelta pero no tuvo oportunidad de enfocar a los individuos extraños que acababan de irrumpir en el establecimiento cuando fue guiado a la fuerza hacia la mesa del mostrador, inmediatamente después un crujido metálico le inmovilizó las muñecas a su espalda. Naruto se sintió palidecer ni bien reparó en el peligro

-¿Naruto Uzumaki?- no había necesidad de preguntar. La descripción encajaba perfectamente con el adolescente, sin embargo era parte de los lineamientos policiales. Naruto asintió levemente, tratando fallidamente de mover las muñecas. No sabía que estaba pasando, tan solo sentía un desconocido temor invadirle

Las horas transcurrieron mas rápido de lo usual, entre charlas triviales y el acomodo de sus pertenencias. Cuando Sasori quiso darse cuenta, ya había terminado su turno. Y se sentía irónicamente feliz al saber que así era

Estaba aliviado al no verse involucrado en el nuevo proyecto, no mas estrés ni horas de desvelo para la siguiente semana, solo tenía que enfocarse en Naruto, tenía que repasar alguna clase de dialogo mental acerca de lo que le diría cuando lo viera, tampoco podía ser tan directo o Naruto sospecharía enseguida. Lo más conveniente era actuar espontaneo, tal como lo había hecho en ese lapso de tiempo

Guardó algunos archivos en la memoria USB y apagó la computadora. Su nuevo artefacto yacía cerca de los documentos, en el extremo opuesto de la mesa. Era una pequeña marioneta que había fabricado seguramente en su niñez, la había encontrado después de limpiar el cobertizo tras el incidente con Naruto. Ni siquiera recordaba para qué la había hecho o con qué fines

La marioneta estaba hecha en su totalidad de látex y caoba, simulando una figura de algún tótem. En la parte frontal se apreciaban un par de diminutas cuchillas que, Sasori intuyó, debió haber usado para cortar fruta

Lo extraño eran los hilos casi imperceptibles que estaban adheridos a las cuchillas. Sasori volvió a mirarlos antes de decidirse a usarlos por primera vez. Ató los hilos en sus dedos y se entretuvo mirando como las cuchillas se movían al ritmo de sus dedos. Pulgar, índice, meñique, fue el patrón que impuso y que, curiosamente, se adaptó perfectamente en el artefacto

-¿Ya te vas?

-Si- respondió escueto al escuchar la voz de su compañero. Quería recordar para qué había fabricado una marioneta tan extraña y aparentemente peligrosa. Era la primera y única en su tipo que Sasori encontraba dentro de su casa. Tal vez la había hecho durante su infancia. -¿Kakuzu tiene listos los formatos?- quiso saber, moviendo con mayor lentitud los dedos y sin dejar de mirar la figura

Hidan asintió desde la puerta

-Los tiene pero dice que será complicado ganarle a Uchiha, hace poco lo volvieron a ascender. Es extraño porque el sujeto no ha presentado más que un proyecto en todo el mes, algo sobre poner una estación de policía en la nueva plaza

Sasori lo escuchó con atención a pesar de seguir efectuando los mismos movimientos de antaño. No le importaba en realidad si ganaban o perdían, de igual forma era obligatorio presentar el trabajo aunque se compadecía de Kakuzu, conociendo lo ambicioso que era, haría hasta lo imposible para obtener el primer lugar

-Pobre sujeto- comentó alzando el meñique. Las cuchillas brillaban bajo la luminiscencia del cubículo. Hidan sin embargo, no le dio la razón esta vez

-No lo creo, si tiene ayuda de sus camaradas tal vez tenga oportunidad. Además, hay rumores de que Sasuke es un soberano bastardo que…

Sus pupilas se dilataron ante la mención. Sasori alzó involuntariamente el dedo índice con más fuerza de la empleada hasta ese momento. La cuchilla salió disparada como un proyectil, pasándole por un lado, apenas rozándole la mejilla derecha

"Yo…nunca le fui infiel a Sasuke"

El fino hilo carmesí se deslizó por la pequeña herida. Hidan dejo de hablar al notar la sangre en el rostro del pelirrojo

-Maldito sádico de mierda- insultó Hidan, observando la navaja que se había clavado en la pared, cerca de donde él se encontraba

Naruto encogió las rodillas para abrazarlas contra su pecho. La celda estaba oscura y fría, su cuerpo tiritaba cada cierto tiempo pero no era el frio lo que lo dominaba sino el miedo de no saber la razón para estar en ese lugar. Lo habían dejado ahí desde la mañana y Naruto intuía que habían pasado al menos cuatro horas desde entonces. Había faltado a clases y tampoco pudo comer nada. Los oficiales le habían dicho que por ser menor de edad no podían encerrarlo pero que ahí estaría seguro hasta que llegara quien había levantado la denuncia en su contra, era además, una medida para evitar que escapara

Las primeras horas había intentado dormir, todo fue en vano, la cama era de concreto, estaba demasiado dura y el suelo olía mal. Solo quería salir de ahí cuanto antes, incluso le habían quitado el dije y amenazaron con sumarle más crímenes sino cooperaba

-Sal…- minutos más tarde llegó uno de los oficiales con las llaves de su celda. Naruto dio un salto de la cama para ir hacia los barrotes

La puerta de metal se abrió y Naruto pudo salir finalmente. Caminó por los desolados pasillos, escuchando voces a la lejanía. Entonces lo vio, y no pudo controlar el impulso

Naruto corrió hasta él a pesar de sentir las piernas entumecidas y se asió fuertemente de su cuello en señal de agradecimiento. Había pensado que se quedaría ahí por tiempo indefinido, que nadie vendría por él para ayudarlo, para explicar que no había hecho nada malo

-Ya está bien, Naruto- Sasori correspondió al tierno y efusivo abrazo, aun sintiendo la rabia carcomiéndolo por dentro después de leer aquella misiva en la cortina del establecimiento. Naruto no se desprendió del cuerpo del pelirrojo, aun cuando dejo de sentir los brazos rodeándolo. Todavía estaba confundido por lo sucedido pero no quería apartarse de él

El oficial de rasgos viperinos y ojos miel, esperó pacientemente a que el adolescente se apartara del joven para entregarle la orden de allanamiento. Naruto la tomó cabizbajo pero no alcanzó a leerla cuando le fue arrebatada por Sasori

-¿Qué se supone que robó?- estaba enfurecido, Naruto lo notó en su mirada, a pesar de que el tono empleado por Sasori no reflejara mas allá de la antipatía

-Joyas en su mayoría- respondió el uniformado

-¡No es verdad!- se defendió Naruto, apretando fuertemente los puños en señal de impotencia

-Tenemos las notas de todas las posesiones

Naruto recordó el dije de sus padres. Supo de qué iba todo y lo único que atinó a hacer fue desviar la mirada de la expectante que tenia Sasori en esos momentos

-El dije es mío- musitó, volviéndose hacia Sasori. Solo quería que él le creyera, no le importaba si nadie más lo hacía. Tan solo no quería que Sasori lo tomara por ladrón también, ¿Cuántos tropiezos más tendría frente a él?

-¿Tiene las pruebas?- preguntó Sasori, evadiendo a consciencia las brillantes orbes azules

Naruto bajó la mirada al saberse ignorado. Eso no estaría sucediendo si se hubiera marchado de la ciudad en primer lugar, después de todo ya tenía el dinero suficiente para el transporte, ¿Por qué se había quedado hasta ahora? Tal vez, aun creía tener alguna posibilidad no solo de enmendar sus errores, la otra razón no quería reconocerla actualmente

En silencio, Sasori leyó aquellos comprobantes que, acreditaban a Sasuke Uchiha como el dueño de las mismas. Media sonrisa se delineó en sus labios antes de arrugar las supuestas pruebas. Todas ellas con fecha

-¿De cuánto es la multa?

La reunión había terminado hacía apenas unos minutos, Sasuke se dispuso a abandonar el edificio, complacido por el simple hecho de saber que pronto se convertiría en el vicepresidente de la empresa, finalmente valdría la pena el haber sacrificado tanto su dignidad como su relación estable con Naruto. Y es que estaba convencido de que Naruto regresaría a su lado una vez que aclararan todo. Se disculparía, por supuesto que lo haría, y Naruto tenia que escucharlo. Le daría cualquier cosa que le pidiera, el dinero ya no sería ningun problema, el lo entendería, lo amaba después de todo. Solo restaba esperar a que lo encontraran

-Sasuke-kun- Karin fue la segunda en dejar su lugar en el recinto para ir hacia la salida. Sasuke se estaba comportando más ausente y distante que nunca. Incluso en ese momento, Sasuke no la miró, continuó andando como si nada, con ambas manos dentro de los bolsillos del pantalón, ajeno a cualquier presencia a su alrededor

Hasta que recordó haber silenciado el móvil por la junta. Sasuke detuvo sus pasos para revisar el aparato y grande fue su sorpresa al notar el número de llamadas y un mensaje de aquel oficial corrupto que había contratado para rastrear a Naruto mediante el collar que se había llevado

¿Sería que…?

-¿Sasuke?

Pero el aludido no escuchó una sola palabra de la pelirroja y en cambio comenzó a correr rumbo a la comisaria, no estaba muy lejos de ahí. Un par de calles solamente. Sintió el alivio invadirlo por entero al solo pensar en la segura reconciliación. Ya no toleraba más tiempo así, extrañaba a Naruto. Le hacía más falta de la que el mismo supuso anteriormente y estaba dispuesto a reconocerlo de ser necesario, todo con tal de volver con él

Naruto caminaba forzosamente detrás del pelirrojo, no estaba seguro del motivo pero Sasori se había molestado en demasía. Y él no quiso dirigirle la palabra por lo apenado que se sentía, no porque realmente fuera culpable de lo que se le había acusado, al fin y al cabo no se había resuelto del todo su situación. No hasta que Sasuke retirara la denuncia en su contra

"Sasuke"

Aun le costaba creer que fuera precisamente él quien lo había acusado de robo. ¿Quién mas sino él?, era el único con quien había tenido contacto antes además de Gaara

Quizá Sasori ya se había hartado de todos los problemas que lo rodeaban. De ser así no le quedaría de otra más que alejarse

-Lo la…

-¿Recuerdas mi número?- Sasori se dio la vuelta cuando ya se hallaban cerca del apartamento. Naruto asintió a pesar de la interrupción. Iba a disculparse aunque no tenia caso hacerlo ya. -¿Entonces porque no me llamaste?, cinco horas Naruto. Pude haber ido mucho antes, no tenias porque haber esperado tanto tiempo

-Ya no quiero molestarte- masculló con un nudo en la garganta. –Por eso no te llamé. Pero de todas formas viniste y me…me sentí feliz de que lo hicieras

Sasori mascó la rabia que sentía. Ya era suficiente. Nuevamente se estaba excediendo y lo sabía pero no podía evitarlo. Si aquel canalla hubiera llegado antes que él…

-¿Confías en mi, Naruto?- decidió dejar de reprenderlo, de reprocharle por lo acontecido para simplemente irse por la tangente, aminorar aquella tensión que se había instalado entre ellos

-Yo…- dudó en responder. Sus pupilas azules se movieron de derecha a izquierda, como si meditara la contestación o simplemente estuviera confundido con la misma. No entendía a que se refería Sasori con eso, claro que confiaba en él

Sasori aspiró profundo, negó en desaprobación y siguió caminando

-Está bien- lo interrumpió antes de que Naruto hablara. –No es necesario que me respondas

-Confío en ti- contestó Naruto, molesto consigo mismo por haber tardado tanto en hacerlo. –Es por ti que no me he… ido- su voz perdió intensidad pero fue tarde, cuando Naruto quiso darse cuenta ya lo había dicho

Los ojos chocolate se abrieron en asombro. Definitivamente no lo esperaba

-¿Qué haces?- Naruto dio un respingo, forzándose a alzar aun más la mirada. Sasori lo había sujetado del rostro para verlo directamente a los ojos y esa cuestión lo incomodaba bastante

-¿Me darías una oportunidad?- preguntó Sasori, conteniendo el impulso de besarlo a pesar de que por dentro moría de ganas por hacerlo. No quería propasarse con la situación. -No lo repetiré si me rechazas en esta ocasión, tampoco tiene nada que ver con la relación que tenemos actualmente. Todo seguirá igual entre nosotros… Podemos… ser amigos solamente- añadió lo ultimo al no recibir respuesta

Naruto separó despacio los labios. Sentía el cosquilleo en sus mejillas por el suave contacto que estaba ejerciendo Sasori sobre las mismas. Retuvo la risa al notar la decepción en los ojos de Sasori. No comprendía porque él dudaba si acababa de decírselo

-Si me gustaría intentar algo contigo- era ridículo pensar que semanas antes lo había rechazado por una persona que, seguía lastimándolo, humillándolo y rebajándolo ante Sasori

El alivio que le provocó escuchar tales palabras le devolvió a su vez el ánimo que había perdido al saber que Naruto había sido llevado a la comisaria. Sasori sonrió sumamente agradecido de poder tener una oportunidad

Dejó de tomar a Naruto de las mejillas para abrazarlo como antes no lo había hecho, incluso cuando fue Naruto quien tomó anteriormente la iniciativa y no pudo corresponder como era debido

Naruto se quedo inmóvil entre los brazos del pelirrojo. Le gustaba estar así con él, solo esperaba no arrepentirse de su decisión, no quería volver a sufrir como antes

-No es muy tarde para tener nuestra primera cita- pronunció Sasori tras mirar su reloj de pulsera. Naruto lo miró confundido. Si era tarde en realidad, muy tarde. La noche ya había caído y él había perdido el apetito completamente después de lo ocurrido

-¿A dónde?

A pesar de todo, se dejo guiar por Sasori. Sus dedos se entrelazaron en medio de la caminata. Naruto sintió, al igual que esa mañana, los rápidos latidos en su pecho. Esta vez no tenia excusa, no estaba realizando ninguna actividad física

-Naruto…- pero la sonrisa se borró de sus labios tan pronto como había llegado al reconocer la voz de Sasuke a sus espaldas. A punto de responder, Sasori tiró de su brazo hacia atrás

Naruto miró alternadamente a ambos. No quería que pelearan, lo último que le hacía falta era presenciar aquello

Por eso abrazó a Sasori de la espalda al prever lo que sucedería. Sasori entornó levemente la mirada hacia el muchacho de pálida piel y cabello oscuro. Estaba seguro, aun si no lo conocía. La resolución en la mirada de aquel bastardo aunado al tono de confianza que había usado al referirse a Naruto, era más que suficiente para corroborar sus sospechas

Lentamente se dio la vuelta, sin saber que impulso acatar primero. Naruto lo soltó al dar por sentado que sería inútil retenerlo

Sasori separó ligeramente los labios y se inclinó a la altura de Naruto

Los puños de Sasuke se cerraron en automático al presenciar la escena que se estaba desarrollando frente a él. Naruto ni siquiera tuvo tiempo de cerrar los ojos, no lo esperaba, de todas las cosas que habría esperado en ese momento, jamás imaginó que Sasori lo besaría

Permaneció en trance unos segundos, sus ojos se dirigieron por reflejo hacia el Uchiha, quien, absorto, miraba a la distancia

Naruto optó por cerrar lentamente los ojos cuando el suave movimiento labial tuvo inicio. Sasori lo instaba a corresponder y él no quería rechazarlo. Aun si Sasuke estaba presente. Se dejo llevar por el placentero roce. Sus manos se situaron en los hombros del pelirrojo a medida que correspondía con cierta timidez a lo que pudiera suceder

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Capitulo 8. Bajar la guardia

Errores. Eso era lo único que había presenciado Sasuke desde el comienzo del día. Primeramente la exigencia de que permaneciera hasta el final de la junta para evitar levantar sospechas en el resto de subordinados que, atentos, no dejaban pasar la ausencia de un solo miembro en el comité

El siguiente fallo que se suscitó vino de parte del estúpido de Orochimaru, a quien había pagado previamente para que retuviera a Naruto el tiempo necesario, hasta que él llegara a recogerlo. Claramente Naruto no se opondría, no tenía manera de hacerlo y desconocía totalmente el manejo de valores dentro del departamento de la policía al que él estaba ligado hacia casi dos años. Era simple y mundanamente inverosímil que Naruto replicara cualquier cosa, él no pero su acompañante si

El ultimo e inconcebible desacierto se estaba suscitando frente a sus ojos, apenas unos metros lo distanciaban de ellos. Y sonrió, la ironía de ver a Naruto tratando de devolverle su falta pasada no hacía más que incrementar sus ganas por recuperarlo de nuevo, que Naruto prácticamente se revelara contra él, usando el ridículo método de desquitarse a través de un tercero, le producía una sensación terriblemente contradictoria. Por un lado quería golpearlo por su insolencia, por atreverse siquiera a tratar de humillarlo, pero también tenía la posibilidad de que toda la situación se resolviera de una buena vez. Ahí estaba, lo había hecho, era suficiente. Ahora estaban a mano. Ambos lidiando con lo mismo, los dos a la par, ya no había nada por demostrar, nada por comprobar, ¿Por qué no paraba?

Naruto enterró los dedos en la espalda del pelirrojo al sentir que le faltaba el aire, nunca había tenido un beso tan largo, ni siquiera con Sasuke

Sasuke…

Aspiró hondo en cuanto se vio liberado, volviendo a llenar sus pulmones con oxigeno. Aquel beso no solamente lo había dejado sin aire. Naruto se sentía desorientado

Lentamente se limpió los labios con el antebrazo para retirar los residuos de saliva. No se arrepentía y eso era probablemente lo peor de todo. Veía a Sasuke devolviéndole una mirada fiera que exigía explicaciones pero él no pensaba dárselas, ni ahora ni nunca. Se había decidido que todo estaba terminado y no recientemente, se lo prometió a si mismo tras salir de aquella oficina, con el corazón destrozado y una enfermedad con la que jamás debió lidiar

-Sasori

Naruto miró con cierta duda al pelirrojo, quien, decidido, comenzó a andar en línea recta. Seis pasos era la distancia que los separaba

Sasori se detuvo cuando su nombre volvió a salir de los labios de Naruto. Decir que quería romperle la cara a ese cretino era poco, no quedaría ni un ápice de satisfecho con eso

-Naruto, vámonos- la sorpresa se presentó en las pupilas chocolate cuando Sasuke ignoró deliberadamente su presencia, como si no mereciera la pena mirarlo si quiera

Tratando de controlar su ira, Sasuke rodeó al pelirrojo. Después de todo no era nadie ese sujeto. Solo había sido la manzana de la discordia, un simple móvil que había usado Naruto como medio de escarmiento para dejarle en claro que no soportaría ninguna bajeza más. Y eso estaba bien, era la última vez que Sasuke pensaba arriesgarse, fue por ello que esa misma mañana rompió todo vinculo con Haruno, ya tenía lo que quería, por ende, no la necesitaba más, pero si a Naruto, a su chico bocazas que lo alteraba tanto como lo tranquilizaba cada vez que él así lo requería. Naruto era más importante que su empleo, recién se daba cuenta pero se lo demostraría y ese era el momento perfecto para hacerlo, empezando por perdonarle aquel insulto de sustituirlo con uno de los trabajadores de la misma empresa, y su rival además, porque Sasuke no era ningun ignorante, lo había visto anteriormente. Si, ahora lo recordaba, ese imbécil era el mismo sujeto que se había acercado a Naruto en una de las reuniones, la primera vez que lo llevo consigo

-Es suficiente, no tienes que probar nada- tomó su mano con fuerza, esperando que Naruto lo siguiera en el acto. Pero no pasó. Naruto frunció el entrecejo al tiempo que retrocedía el paso forzadamente dado

-No- respondió tan firme como Sasuke nunca lo había escuchado. Su impresión fue genuina y ni siquiera se molestó en ocultarla. Alzó ambas cejas en señal de desconcierto, interiormente sentía una oleada de fuego corriendo por sus venas, excitación mezclada con furia. Naruto lo desobedecía de ese modo pero al mismo tiempo algo en él había cambiado. Sasuke lo notó en la resolución de los ojos celestes. No estaba jugando como Naruto solía hacerlo, hablaba en serio y él comenzaba a impacientarse. Se dio vuelta solo para presenciar como aquel idiota lo observaba con aires divertidos y una sonrisa burlona que lo hacía perder los estribos, como si él se tratara de algún bufón del cual podía burlarse ¿Qué no se daba cuenta que el payaso en medio de todo el estúpido embrollo era él?

-Hablaremos de esto después…- Sasuke trató que la duda no se viera reflejada en su voz pero falló rotundamente, realmente se estaba convenciendo del firme rechazo de Naruto, "su pareja" solo él tenía derecho de besarlo, de tocarlo, de hacer lo que se viniera en gana con él. Nadie más tenía ese derecho

-Dije que no- repitió Naruto en voz más alta, esperando poder disuadirlo finalmente antes de que se rompiera ahí mismo. Por Sasuke lo habían arrestado, fue él quien terminó con su relación a base de mentiras, el mismo que lo orilló a irse de su casa con una enfermedad de transmisión sexual, el que lo golpeó aun después de haberlo engañado, no lo perdonaría jamás. –Estoy con Sasori ahora

Sasuke se mordió los labios con tanta fuerza que sintió abrirse una pequeña herida en ellos, producto de la rabia que lo estaba consumiendo totalmente

-¿Sasori?, ¿así se llama mi reemplazo?

Sasori hizo sonar sus nudillos, no como medio de advertencia sino como instinto, realmente ese cretino se estaba pasando de la raya y no iba a permitir más incongruencias de su parte. Aun si lo hacía indirectamente. Entonces vio la suplica en los brillantes ojos azules, casi pidiéndole sin necesidad de palabras que no lo hiciera, aun no era tarde, podían dejarlo así, no tenia caso seguir con eso simplemente porque no merecía la pena desperdiciar el tiempo con esa basura insignificante

-Naruto, vámonos- el pelirrojo no evitó que una sonrisa autosuficiente se ampliara en sus labios cuando Naruto se posicionó junto a él. Había empleado las mismas palabras de aquel bastardo, tan solo se abstuvo de usar el tono prepotente y vulgar que denotaba mas orden que petición

-Te arrepentirás si lo haces, Naruto- le advirtió Sasuke al ver las intenciones que tenia Naruto de irse con el sujeto pelirrojo. Y no lo notó hasta ese momento, no era su reemplazo… sino el de Gaara

Sin embargo, Naruto ya no respondió y en cambio, siguió caminando, con la mirada en alto y la firme determinación de enterrar su pasado, sus recuerdos junto a Sasuke, solo le había hecho daño, solo eso…

-Ah, otra cosa- Sasori se devolvió sobre sus pasos con tranquilidad hasta quedar al lado derecho del Uchiha. –Si te acercas a Naruto- acercó más sus labios al oído del pelinegro, sin la intención de hacerse notar por Naruto. –Te mato

Sasuke permaneció inmóvil en su lugar, viéndolos partir. Estaba por embargarlo un ataque de risa, risa de impotencia, de desesperación, de rabia, cualquier sentimiento podría traspasar su risa en esos momentos, menos felicidad y sus variantes. Pero por un efímero segundo si le resultó gracioso el asunto porque, él estaba pensando hacer exactamente lo mismo…

Naruto empezó a bajar gradualmente la mirada conforme recorrían las calles sin rumbo fijo, se sentía abatido y aunque no quería demostrarlo, lo estaba haciendo. Había hecho lo correcto y lo sabía bien pero no podía evitar recordar lo mucho que sufrió las últimas semanas por culpa de Sasuke. Recientemente comenzaba a bajar la guardia pero en el fondo seguía temeroso de que lo traicionaran de nuevo, no tenia garantía de que Sasori no le hiciera lo mismo

-Si te sientes mal, puedes golpearme

-¿Eh?- Naruto pestañeó entre confundido y avergonzado, estaba divagando tanto que ni siquiera se dio cuenta de nada. No sabía si Sasori había intentado entablar conversación con él o no

-Dije que puedes descargarte conmigo si lo necesitas- volvió a comentar, mirando impasible las luces a la lejanía, estaban por llegar pero no tenía otra forma de sacar a Naruto de su ensimismamiento. Tal vez se había precipitado anteriormente, estuvo mal besarlo desprevenidamente, había sido, como diría Hidan, algún medio de manipulación de su parte. Porque estaba convencido de que Naruto no lo rechazaría, estaba dispuesto a que Naruto también tomara la oportunidad para ajustar cuentas con ese infeliz, pero a su vez, utilizó el momento para erradicar los sentimientos que seguían acumulados en el interior de Naruto, aquellos que no le mostraría a él hasta sentirse en mayor confianza

-Si no lo hice con Sasuke, ¿Qué te hace pensar que lo haré contigo?- preguntó Naruto, algo ofendido por semejante atrevimiento

-Cualquier cosa que creas te haría sentir mejor, solo dímela- insistió

Naruto se detuvo en seco al contemplar las decenas de árboles que se abrían paso a otra de las plazas, había oído hablar de ella en la televisión e incluso había visto algunas imágenes en vivo, también le pidió a Sasuke que fueran cuando recién inauguraron pero nunca se prestó la oportunidad

Las luces titilaban en los troncos y las ramas, el cableado únicamente no tocaba las copas de los arboles pero la lluvia de luces se extendía igualmente a lo largo y ancho de toda la plaza

Naruto se sintió maravillado de ver tantas luces juntas, formando figuras diversas en un patrón indeterminado. Era hermoso

Tan hermoso que cualquier vestigio de frio abandonó su cuerpo, era como si aquellas luces le transmitieran una sensación de calidez grata

Embelesado, continuó observando el camino, sin animarse a dar un paso más, no porque no pudiera sino porque no quería dejar de mirarlas. Recordaba vagamente su primera navidad en un orfanato, se había pasado toda la noche viendo las lucecillas diminutas que adornaban un pequeño árbol artificial en la esquina de una de las habitaciones. Había escrito una carta también por orden de las encargadas. Ese año pidió volver a ver a sus padres

-Lo siento, me olvidé que esta helando aquí, es por el exceso de aire acondicionado- Sasori se quitó la chaqueta negra con distintivos rojos que llevaba encima, cubrió a Naruto con ella, reparando en la nariz que había adquirido un tono carmín a consecuencia del frio

Guió a Naruto por las secciones de la plaza, sin decidirse en qué lugar entrar primero, eso parecía no importarle a Naruto porque no dejaba de observar las luces que adornaban cada establecimiento, incluso las escaleras eléctricas estaban rodeadas de ellas

-¿Es aquí?- Naruto parpadeó al encontrarse frente a un elevador, era muy diferente a los que había visto antes. Este era de cristal transparente, se podía ver todo a través de él y viceversa

Sasori se limitó a asentir mientras entrelazaba sus dedos con los de Naruto. Intuía que el lugar le agradaría también a él. Su abuela Chiyo solía llevarlo cuando era más chico e indudablemente le encantaba el lugar, la atmosfera era bastante agradable pero últimamente los precios eran excesivos. No podía darse ese lujo anteriormente pero ahora si, además, se lo debía a Naruto

-Es increíble- murmuró Naruto, dando un paso al frente, posando sus azules ojos en la visión que le devolvía el cristal. Por instantes creía que iba a romperse y caerían pero la sensación desapareció cuando el elevador comenzó su recorrido hacia arriba

Tanto las personas como los objetos se tornaban cada vez más pequeños. Naruto se asió con fuerza del cuerpo del pelirrojo, esperando que algo malo pasara

Pero nada sucedió. Y en cuestión de segundos ya se hallaban en la planta más alta de la construcción

Naruto alzó lentamente la mirada cuando las puertas corredizas se abrieron para dejarlos pasar por ellas. Por una fracción de segundo notó algo que antes no por haber estado tan distraído y sumido en sus pensamientos

Había un pequeño rasguño en la mejilla de Sasori, apenas una delgada franja rojiza pero lo suficientemente perceptible por el cambio de clima. La herida se había abierto de nuevo, solo un poco

-¿Qué te…?

-Llegamos- anunció Sasori, instándole a pasar. Naruto dudó en hacerlo, observó la ropa exhibida en los maniquíes afuera de la tienda pero no comprendió al instante

-¿Aquí?- dudó, señalando el lugar. No creía que esa fuera la idea de cita de Sasori, prefería seguir mirando el paisaje en lugar de estar dentro de una tienda de ropa. A menos que…

Ni bien entró, una joven se acercó hacia él, mirándolo de arriba hacia abajo, analizando cada una de las prendas que llevaba encima. Fue hasta entonces que Naruto se percató de llevar una ajena a él, la chaqueta no le pertenecía, y no supo en qué momento Sasori se la puso

La chica de orbes miel sonrió sutilmente al mirar detrás de él. Naruto se dio media vuelta para encontrarse con el pelirrojo. Supuso que ellos se conocían y por alguna extraña razón se sintió incomodo, como si no encajara ahí, como si estuviera de sobra

-Konan- masculló Sasori a modo de saludo. La chica volvió a mirar a Naruto, sin comprender el motivo de la inesperada visita. –Quiero que le confecciones algo a su medida, que sea…- se adentró mas para mirar el resto de las prendas. Naruto miraba en todas direcciones para mantenerse distraído, realmente se sentía incomodo pero las palabras no salían de su boca y su cuerpo parecía haberse congelado porque no reaccionaba. –Solo quiero que sea acorde con él. Quizá alguna polera con motivos azules y pantalones negros de vestir

Konan accedió al pedido. Se dirigió en silencio hacia el escritorio para tomar una libreta y una pluma

Naruto la observó hasta que ella empezó a pasar la cinta sobre sus caderas para tomar las medidas

Tras anotarlas en la libreta, se volvió hacia Sasori

-¿Iras?

El pelirrojo asintió a la pregunta. Konan abrió nuevamente los labios pero él la interrumpió rápidamente

-También vine porque quiero que le des un mensaje a Kakuzu de mi parte. No lo veré hasta el lunes y no tengo intención de retomar ningun proyecto hasta entonces

-¿Qué es?- preguntó Konan con interés

Naruto los observaba alternadamente. Cada vez entendía menos. Empezaba a inquietarse, ¿Por qué lo llevaba Sasori ahí? ¿Y quién era esa chica?

-Dile que yo me haré cargo de presentar todo. Ese asunto es personal

- Lo haré, si dices que es de tanta importancia- tajó Konan con seriedad. -¿Quieres que te envié las prendas o vendrás a recogerlas?

-Envíalas

Un atisbo de duda se reflejó en los ojos azules. Ya no era inseguridad sino confusión, ¿de qué se trataba todo eso?

-Konan es mi compañera de trabajo

Naruto se mordió el labio inferior al recordar lo sucedido semanas atrás con Sasuke. Era como si las cosas fueran a repetirse

-Le pedí que confeccionara un cambio nuevo porque quiero que me acompañes a la fiesta que darán los miembros de mi grupo. No pretendía asistir pero está bien si vienes conmigo

Las facciones de Naruto se relajaron en cuestión de segundos

-¿Qué te gustaría comer?- sonrió el pelirrojo, deteniéndose a mitad de uno de los corredores. Naruto miró en derredor la inmensidad de carteles luminosos. Había comida de un extremo, ropa del otro, y varios establecimientos más que no pudo identificar a simple vista

-Chocolate caliente- afirmó mientras leía la carta de uno de los locales. Sasori se encaminó a una de las sillas para recorrerla hacia atrás. Naruto se sonrojó un poco cuando el mayor le pidió sentarse ahí. Sasuke nunca hacia nada similar, ni de broma

Se sentó y escuchó a Sasori a sus espaldas, ordenando dos tazas iguales y un par de tartas

-¿Estás preocupado?- preguntó tras sentarse frente a Naruto, tomándolo de las manos para forzarlo a que lo mirara. –Te noto algo distante- frunció el entrecejo. –Si es por ese…

-No es eso- lo interrumpió prontamente Naruto, un poco cohibido ante el exceso de atención. Todo era nuevo para él, no sabía cómo decírselo a Sasori, sentía como si no hubiera tenido ninguna relación sentimental antes porque con Sasuke había sido muy diferente todo. El nunca lo apoyó en nada, jamás le preguntó cómo se sentía ni que le gustaría hacer en una tarde de ocio, por eso estaba entusiasmado y tal grado de emoción solo era opacado por el velo de la inseguridad que le había dejado Sasuke con sus acciones

-Kitsune

Naruto alzó la mirada, nuevamente apenado por haber divagado

-¿Ah?

-Te dije Kitsune- repitió Sasori, ampliando la sonrisa. Naruto ladeó ligeramente la cabeza hacia un lado, sin comprender el comentario ni a que se refería el pelirrojo. –Te pareces a uno- se inclinó hacia adelante y acarició las mejillas de Naruto con los pulgares, haciendo énfasis en el área de las marcas simétricas

-Kitsune…- musitó Naruto para sí mismo mientras desviaba la mirada hacia otro lado

El mesero depositó ambas tazas sobre la mesa y Sasori se vio obligado a abandonar su anterior postura para sentarse adecuadamente

Naruto tomó su taza y dio un ligero sorbo. No entendía la razón pero los comentarios de Sasori lo ponían nervioso, todo en él lo ponía nervioso, tal como en las mañanas, desde que lo conoció había sido así pero la sensación no desaparecía, por el contrario, lo arrastraba hacia ella, hacia lo inevitable

-Lo de Sasuke- tomó aire para empezar a decir. Lentamente remojó el trozo de pan dentro del chocolate, le angustiaba lo que pudiera suceder y por más que lo intentaba no podía ocultarlo. -¿Afectara en algo tu trabajo?- quiso saber, dando un pequeño mordisco al panecillo

Sasori esbozó un gesto astuto mientras tomaba su propia taza. Por eso le gustaba tanto, el chico solía preocuparse por nimiedades ajenas, exactamente como sucedió el segundo día que lo vio, cuando trató de pagarle de algún modo, aunque solo fuese una insignificancia lo que le había dado. Naruto pudo alejarse sin más y no lo hizo, buscó la forma en que quedaran como amigos, aun si eso lo metía en problemas con el bastardo malnacido que tenia por pareja entonces

Y tenía que admitirlo, lo que un ajuste de cuentas le resultaba a él un ridículo sinsentido y mutuo acuerdo, en Naruto lo veía diferente. Cada vez que el chico trataba de devolverle el más mínimo favor, él se deshacía por dentro, afortunadamente aun era lo suficientemente capaz de limitarse a sí mismo. Al menos hasta hace un par de horas cuando le fue inevitable besarlo, un acto posesivo que se había reprimido por días, quizá semanas, no hacía mucho caso a los impulsos antes así que le costaba recordarlo

-En lo absoluto- respondió con seriedad. -Sasuke pertenece a la empresa pero no es líder independiente. Lo mucho que podría hacer seria alardear. No lo conozco para afirmarlo pero en cualquier caso, quien debería estar preocupado es él- dijo lo último para sus adentros, ya tenía pensado tomar el lugar de Kakuzu pero aun no definía una estrategia para hundirlo del todo. Tal vez…

-Muchas gracias por no haber…- Naruto se puso de pie para hacer una sutil reverencia, las últimas palabras se atascaron en su garganta. En el momento que abrazó a Sasori para evitar que confrontara a Sasuke, lo había hecho por dos motivos. No quería que Sasori se viera afectado en su trabajo de ninguna manera, porque, Naruto desconocía la posición que tendría Sasuke a esas alturas dentro de la empresa, la segunda era para dejarle en claro a Sasuke que ya no le importaba, las cosas entre ellos estaban totalmente concluidas, aunque fuera en pésimos términos, al menos se sentía mejor consigo mismo por no dejarse disuadir. Imposible meditar la posibilidad de hablar con Sasuke una vez mas

-¿Golpeado a Sasuke?- concluyó Sasori a modo de respuesta. Naruto asintió y se acercó más al pelirrojo para inspeccionar mejor la herida sobre su mejilla, no parecía ser nada grave pero no entendía como se la había hecho. –No tenia caso ensuciarme las manos- recorrió la silla hacia atrás y pidió la cuenta a uno de los meseros que recién pasaban cerca de la mesa. Naruto se agachó sin notar la distracción en el joven

El corte era poco profundo, casi parecía un rasguño, de una rama quizá

-¿Qué te pasó?- suspiró cuando las narices de ambos se rozaron, justo en ese momento, Sasori había devuelto la atención hacia él. Naruto retrocedió por instinto al reparar en la cercanía de ambos rostros. Era gracioso que ahora le apenara el más leve roce con el muchacho cuando horas antes lo había dejado casi sin aliento con un beso que él no negó, por el contrario, le correspondió como nunca antes había hecho estando con Sasuke. ¿Por qué le apenaba en ese momento?

-Mmh, ¿esto?- Sasori se llevó el índice a la mejilla, dando por sentado lo que había llamado la atención del adolescente. –No tiene importancia, un accidente bastante idiota- rememoró la extraña marioneta en su escritorio, sin duda la había hecho él, solo no recordaba el uso

-Cuando estuve en el hospital me recetaron una pomada para los golpes, creo que también servía para heridas poco profundas- comentó Naruto, intentando que no se notara la incomodidad latente en su rostro. –Solo que no recuerdo el nombre- se lamentó en un suspiro

Sasori contrajo las cejas pero suavizó el semblante rápidamente

-¿El hospital?, ¿Cuándo fue eso?- recordaba claramente haber visto el cardenal en la mejilla de Naruto, cuando supuestamente lo habían asaltado pero no estuvo consciente de que Naruto había estado en el hospital por ello

-Cuando me asaltaron. Pase unos días en coma

-¿En coma?- sin poder evitarlo, Sasori golpeó la mesa con las manos. Naruto se cohibió ante el gesto pero se limitó a asentir, dándose cuenta tarde que no debió haber mencionado aquello aunque no entendía el porqué

Era suficiente. Iba a matarlo, definitivamente lo haría. Era imposible que llegara a esos extremos aquel psicópata, ya no le importaba ensuciarse las manos. Al contrario, ansiaba hacerlo

De algún modo, Sasori logró reprimir el rictus de enojo que se había apoderado de su semblante. Dejo el pago correspondiente sobre la mesa y tomó a Naruto de la mano para salir. Ya se encargaría después del cretino, aun tenia la enorme probabilidad de hundirlo primero, humillarlo, dejarlo en ridículo. Había visto la expresión escéptica del Uchiha cuando Naruto rechazó irse con él. Esa clase de sujetos se vanagloriaban de un orgullo déspota. La cuestión era romper aquella ilusión que lo rodeaba, y tenía una ligera idea de cómo hacerlo

Era domingo por la tarde cuando Sasori decidió ir a echar un vistazo a la juguetería. Ahora que Sasuke sabia el lugar que frecuentaba Naruto, sería una ridiculez dejar las cosas como estaban. Nada le costaría al Uchiha ir personalmente hasta ahí para tratar de convencer a Naruto, de hacerlo cambiar de parecer. Inconcebible darle esa oportunidad

Por ello tenía que trasladar el local. No sería mucho problema, lo más complicado era el papeleo, tardaría un par de días más en dejar las cosas en orden

Y mientras meditaba en la forma para conseguir los videos de seguridad que habían instalado en la empresa meses antes, procedió a vaciar algunas cajas que tenía guardadas en el sótano de la juguetería. Era menester deshacerse de lo inservible, así seria mas rápido el traslado, no había necesidad de cargar con basura, antigüedades que, ni siquiera él mismo recordaba haber adquirido, tal vez pertenecían a su abuela

Como fuera, tenía que revisar todo

En la parte superior, Naruto se encargaba de guardar los objetos de los estantes, cada caja, cada peluche que tocaba, lo hacía con mucho cuidado, como si temiera romperlo, aunque sabía que eso no era posible. Tendría que ser mucho muy torpe para romper un peluche

-Maldición

Entonces escuchó la voz de Sasori, el oso de felpa tocó el suelo y Naruto oyó como la caja interna del animal de peluche se rasgaba

Pasó saliva y lo levantó. El insulto hacia la nada volvió a repetirse, esta vez, Naruto dejo los objetos a un lado y se decidió a bajar para ver qué era lo que sucedía allá abajo. En el fondo seguía temiendo encontrarse con alguna de esas marionetas de rostros intimidantes pero lejos de ver eso, lo primero que acudió a su campo de visión fue el cuerpo del muchacho

Sasori tiraba de una y otra cuerda, rodeado de todas ellas, atrapado en una especie de telaraña cuyo grosor le impedía romperlas para liberarse

-Yo te ayudo- Naruto no dudó en bajar los últimos peldaños para correr a ayudar al pelirrojo. Quería ser más de ayuda y ahora que tenía la oportunidad, no iba a desperdiciarla

-No. espera, Naruto- trató de detenerlo pero fue tarde. Para cuando quisieron darse cuenta, ambos estaban bajo las capas de cuerdas, hilos transparentes de considerable grosor que, Sasori recordó haber visto en la marioneta con la que se lesionó

Naruto suspiró frustrado al no poder liberarse tampoco él. Pasó una cuerda sobre otra, ajeno a los movimientos de Sasori, convencido de no dejarse ganar por unos hilos invisibles

-Esto…no está bien- Sasori parpadeó al hallarse de frente con Naruto, ahora los cuerpos de ambos estaban unidos, enrollados por una espiral de hilos, solo las manos de ambos estaban libres pero no servían mucho teniendo en cuenta que fue por eso que terminaron así

-Si paso esta por aquí…- el rubio sintió su ritmo cardiaco elevarse a niveles inimaginables al cabo de unos segundos. Sasori dejo escapar el aire de golpe. Recordó que en el escritorio guardaba unas tijeras para cortar la cinta con la que solía envolver los presentes. Así podrían liberarse

Trató de dar un paso para ir hacia las escaleras pero al mismo tiempo, Naruto dio un paso hacia la derecha

Con un ruido estrepitoso, ambos cayeron al suelo irremediablemente. Naruto se quejó por lo bajo al golpearse la espalda, no era la primera vez que se golpeaba así

-¿Estás bien?- alerta, Sasori lo observó. Naruto pestañeaba sin poder articular palabra. El cuerpo del muchacho lo tenía acorralado contra el suelo y ni siquiera podía moverse por su cuenta, ahora sus manos también estaban bajo el revoltijo de hilos

-¿Cómo vamos a salir?- cambió de tema a propósito. No estaba bien, se sentía nuevamente nervioso, la posición comprometedora de ambos no le ayudaba a pensar con claridad

-Buena preg…unta- masculló entrecortado al sentir la rodilla de Naruto rozar su entrepierna. –No te muevas- pidió en un jadeo ahogado

Naruto frunció los labios con desespero, sentía como si se estuviera asfixiando aunque claramente no era así, el saber que estaban dentro de una tienda, en el sótano y atados el uno al otro, le producía una sensación de ansiedad desbordante

-Pero quiero salir- repuso, repitiendo el movimiento anterior. Sasori lo silenció prontamente al estampar sus labios sobre los de Naruto. Un método muy poco viable para lidiar con la sensación de calentura que tenía pero efectivo para tranquilizar a Naruto

-Hidan vendrá en media hora, le pedí ayuda para trasladar las cajas

-¿Media hora?, ¿Qué haremos hasta entonces?- Naruto se inquietó, no soportaría tanto tiempo inmóvil, tenía que hacer algo

-Dime algo sobre ti- le sugirió Sasori, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no moverse demasiado. Dios, si el simple hecho de tener a Naruto debajo de él era suficiente desespero. Sin embargo, no pensaba aprovecharse de la situación. Quería que las cosas se dieran a su debido ritmo, era perfectamente capaz de sobrellevar su propio deseo por tomarlo, solamente tenía que centrarse en otra cosa, lo que fuera

-Mis padres murieron cuando yo era pequeño- empezó diciendo Naruto, inhalando profundo para abastecer sus pulmones de aire. –Me acogieron en un orfanatorio desde entonces. No recuerdo muy bien cómo eran- admitió en voz más baja. –Me dejaron de regalo la cadenita y hace poco menos de un año, Salí por primera vez de ahí- se abstuvo de mencionar nada mas, ni como conoció a Sasuke y el hecho de que lo convenciera para salir juntos en una cita

-No me…gustan las películas de terror

Sasori sonrió mas complacido por la sinceridad del rubio, al fin comenzaba a bajar la guardia

-Los dulces me gustan mucho y soy pésimo en matemáticas- reconoció

-No tengo muchos amigos, uno de ellos se fue a estudiar al extranjero- la imagen de Gaara acudió momentáneamente a su mente. Naruto pestañeó al mover un poco las muñecas, comenzaban a entumecerse

-Te faltó agregar que estas saliendo con un sujeto diez años mayor que tu- comentó Sasori, fijando la mirada en las cuerdas a su alcance, buscando el inicio de aquel horrible nudo

-Al que le gustan las marionetas tétricas y nos acaba de convertir en unas- añadió Naruto con una sonrisa. El nerviosismo se había disipado completamente, ya no le molestaba tener que esperar otro poco así

Cerró los ojos y se incorporó lo mas que pudo para besar la mejilla del pelirrojo, apenas un fugaz roce en la zona de la herida. Sasori agradeció tener libres las manos, cerró los ojos, tomó las mejillas de Naruto y se aprestó a besarlo, esta vez diferente, ya no había prisas, intrusos, ni razones arbitrarias para hacerlo

Lamió con cuidado el labio inferior y Naruto separó un poco más sus labios para darle acceso

Sasori saboreó lentamente la cavidad con gusto a chocolate, incluso se tomó la libertad de succionar un poco la lengua contraria

-¡Ya llegué!

El grito los sobresaltó a ambos. Naruto desvió la mirada hacia la puerta superior del sótano

-¿Qué carajo?- Hidan miró atento la escena. Sasori chasqueó la boca con enfado por ser interrumpido pero al mismo tiempo le alegró saber que no tendría que pasar la noche en el sótano, con una dolorosa erección que ni siquiera podría atender