Hooola… Este es otro capítulo de mi historia… esta vez prometo ser más detallista en todos los aspectos, así que no se preocupen, sus dudas quedaran despejadas… Lamento el retraso que tuve en este capítulo pero la universidad y otras cosas me atrasaron un poco… Bueno eh aquí la actualización de Un amor inesperado disfrútenlo…
Capitulo 4 UN LINDO JUEGO DEL DESTINO
Inuyasha no sabía cómo reaccionar, estaba inmovilizado por esa cachetada, entendía que ella pudiese estar molesta pero jamás pensó que tanto como para atreverse a reclamarle y más de esa manera…
-Dime porque me haces esto Inu, contesta, porque razón te encanta jugar con mi corazón… Es que ¿acaso te divierte verme sufrir? –Kagome estaba muy triste pero hablaba de manera serena, cualquiera que la escuchara podría decir que le faltaba poco o nada para quedar muerta en vida- Yo ya no quiero seguir de esta manera, por favor aléjate de mí, ya no quiero seguir en esta situación… ¡DEJAME IR INUYASHA!
La voz de la joven paralizo el mundo por unos segundos, en serio amaba a ese hanyou, pero su corazón se estaba reusando a permitir que el volviera a lastimarla, ya su confianza había sido tirado al viento muchas veces y en esta ocasión no podía volver a creer.
-Yo no puedo dejarte ir de mi lado Kagome, no me importa lo que hayas visto, tú sabes muy bien que yo a ti te a…
-No lo digas –dijo la miko- tu no me amas, o al menos no es la manera de la que me gustaría ser amada… - continuaba discutiendo en un tono maduro, su tristeza estaba presente pero ya no se veía tan perjudicada por ella al hablar- Tu no me amaste, ni me amas, ni me amaras. Siempre has estado enamorado de Kikio y creo que jamas dejaras de amarla…
-No Kagome no es eso, yo a ti te amo pero es que a Kikio la debo proteger…
-Yo ya no se si te amo… Estoy segura de que te ame, pero en mi presente y mi futuro no hay rastro del amor que sentí por ti en el pasado y aunque estuviese aunque sea muy poco me encargare de eliminarlo- Su tono de voz era el mismo- Lo que hiciste me hizo reflexionar mucho y esto no es lo que quiero para mi, ojala y encuentres la felicidad Inuyasha, ya que yo también buscare la mia a partir de ahora…
Sesshomaru no podía creer lo que habia escuchado, la chica había dejado a Inuyasha definitivamente, el tenia el camino libre para estar con ella…
-Kagomeeee!
-¡Oh Shippo!- decía emocionada la miko que se limpiaba rápidamente las lágrimas de su rostro… -Sango, monje Miroku ¿que hacen aquí?
-Es que tu e Inuyasha no aparecían, y ya nos habían preocupado –contestaba Sango bajando de Kirara junto a Miroku…
-Inuyasha pasa algo?- pregunto dirigiéndose a el Miroku…
Inuyasha no había podido contestarle nada a Kagome pues la interrupción de sus amigos fue de manera rápida, no quería irse del lado de la joven, no en ese momento…
-No pasa nada monje- contestaba el hanyou…
-Muchachos- dijo la miko logrando captar la atención de todos- será mejor que se adelanten, yo no puedo regresar con ustedes, no por ahora.
-¿Qué?-dijo Shippo
-¿Y eso porque?-siguió sango
-¿Sucede algo señorita Kagome?-continuo Miroku
-No chicos nada, lo que pasa es que el malvado de Naraku lastimo a Rin cuando la utilizo como cebo para atraer a Sesshomaru y todavía no se a recuperado, como ven no puedo dejarla sola.
-Oh entendemos Kagome, pero entonces lo mejor será que nos quedemos contigo ¿no crees?-replico Shippo
-Pues… veraz… mmm… creo que a Sesshomaru no le gustara la idea…
-Y que tiene que ver ese imbécil en esto Kagome- replico por primera vez Inuyasha que no entendia por la miko tenia que contar con la autorización de su hermano- la verdad el no tiene derecho a negarte nada, además tu no tienes responsabilidad de permanecer a su lado.
-Yo lo hago por Rin, no por el, Inuyasha… Ademas el me salvo de miles de demonios, si no hubiese sido por Sesshomaru no estuviese viva, no me pasara nada mientras este a su lado- A la chica se le había iluminado el rostro cuando menciono al Youkai y un leve sonrojo se dejo ver en sus mejillas, al parecer su cuerpo reacciono de esa manera sin que ella se diera cuenta- Ahora Inuyasha, será mejor que te vayas con los muchachos, el señor Jaken y Sesshomaru admiten mi presencia con ellos por Rin pero dudo mucho que acepten la suya…
-Entendemos amiga, no te preocupes, entonces ¿cuándo piensas volver?
-No lo se Sango, pero no se impacienten, yo regresare cuando la niña este curada- Contesto la miko sonriendo…
-Pues yo no me voy a ir de tu lado- el hanyou estaba furioso, se dio cuenta del leve sonrojo y de la luz en la mirada de la joven y se moría de celos- no te dejare con ese sinvergüenza…
-Tú no estás en condiciones de reclamarme nada, no eres quien para hacerlo- dijo furiosa la joven, pues el tonito de voz de Inuyasha no había sido el correcto…
-¿Así? No será más bien que quieres quedarte solita con Sesshomaru- replico nuevamente el hanyou, esta vez con un tono de voz burlón e irritante…
-Inuyasha eres un tonto- la chico tomo un fuerte suspiro, agarro aire- ¡ABAJO!
El peligris quedo con la cara en el suelo, al final opto por irse junto a los demás, todos se despidieron, ella prometió tratar de regresar lo más pronto posible…
Mientras tanto Sesshomaru seguía escondido entre las sombras, su corazón seguía emocionado, no entendía porque motivo, la verdad le alegraba la situación en la que se encontraba la muchacha, se quedó un rato pensando y vio a la mujer regresar junto a Rin, espero un momento justo para regresar el también…
Cuando regreso junto a los demás, se dio cuenta que la joven ya se había quedado dormida junto a Rin, quien al parecer gozaba de estar en su regazo, esa figura lo conmovió puesto que eran el vivo ejemplo de madre e hija…
No le quitaba ojo de encima, esta vez no observaba a las dos, sino solo a ella, le gustaba su cuerpo y la ropa extraña que llevaba, ya no portaba su uniforme de colegiala, puesto que ahora solo lo usaba únicamente para ir a la escuela… Esta vez llevaba puesto un vestido de color celeste pastel, de tirantes medianos, era ceñido hasta la cintura y suelto hasta la mitad de sus piernas, se realzaban todos sus atributos, también llevaba unas sandalias color doradas con correas tan finas que parecían hilos, estos cruzaban de lado a lado de su pie y hacían que sus pies se viesen tan delicados… A pesar de la sencillez de su vestido, se miraba bellísima y los zapatos tan raros que llevaba le daban un toque tan angelical…
Paso toda la noche observándola, hasta que se asomó el amanecer… La primera en despertar fue Rin, pero se quedó con los ojos cerrados… La segunda fue Kagome, quien se sorprendió un poco al ver al Youkai con su vista puesta en ella… Su silencio le incomodaba así que decidió romperlo…
-Buenos días Sesshomaru, ¿dormiste bien?- dijo la miko con una sonrisa muy linda…
-Necesito que me respondas algo- dijo seriamente el Youkai que no contesto a su saludo.
-Eh… si claro, dime - respondió muy temerosa
-¿Tú ya no eres la mujer de Inuyasha?
Kagome estaba sorprendida por la pregunta de ese Youkai, sintió vergüenza, será que eso era lo que pensaba la gente que la conocía… también sintió mucho enojo... quiso controlar su ira pero simplemente no pudo, intento modular una respuesta pero no lo logro…
-Sesshomaru… eres un atrevido, ¿Quién diablos te a dicho que yo soy la mujer de tu hermano?, ¿acaso eres tonto o qué?- la joven gritaba y se había levantado de donde permanecía cada vez más exaltada, se acercó mucho al Youkai- quien crees que eres como para decirme a mi esas cosas…
Una leve sonrisa se dibujó en el rostro del Youkai a quien en vez de molestarle la actitud de su amada, le causaba gracia, le parecía tierna.
-Me puedes decir por qué razón te estas riendo de mi- decía muy molesta y frunciendo el ceño…
La cara de la joven mostraba sorpresa, puesto que él la había tomado de la cintura y la había empujado a su cuerpo repentinamente…
-Me encantas- susurro en el oído de la miko pasando a inhalar su olor en el cuello…
La muchacha no sabía que decir, estaba sorprendida, no entendía lo que pasaba, sus ojos se abrieron como platos cuando vio que el se acerco peligrosamente a sus labios…
-Sesshomaru- susurro ella…
No pudo decir más puesto que el la callo con un dulce beso, que un principio parecía tan delicado como el azúcar bajo la lluvia, luego se fue volviendo apasionado… tenían largo tiempo así cuando la voz de cierta niña hizo que se separaran de inmediato…
-Buenos días mamá y papá- Rin ya estaba despierta y había presenciado todo desde el principio, una sonrisa amplia estaba dibujada en su rostro…- No se preocupen si quieren me vuelvo a dormir….
Kagome y Sesshomaru estaban tan apenados, que no sabían que decir, se quedaron callados, ni siquiera eran capaz de verse… Rin volvió a interrumpir…
-Señorita Kagome, lamento haberla apenado… pero, enserio me gustaría que usted fuese mi madre, ¿Podría serlo?...
Esa pregunta fue un boom en ambos, no supieron que contestar, ambos quedaron viéndose fijamente hasta perderse en su mirada… Así empieza para ellos lo que es un lindo juego del destino…
