Tú no Eres Ese que Alguna Vez Amé
By
Tomoe-chan
Disclaimer: Todos los personajes de Inuyasha que aparecen en este fanfic pertenecen a Rumiko Takahashi; asi como los personajes de Yuu Yuu Hakusho pertenecen a Yoshiro Togashi. Yo sólo los utilizo para darle vida a este fic que vino a mi inspiración. Y lo único que gano es un par de comentarios.
Notas de Autora:
Hola wapas y wapos!
No estaba muerta... andaba de parranda! xD. Mas o menos. Pues resulta que al fin tuve mis tan merecidas vacaciones, y pues salimos. Creo que tendría que haber actualizado antes pero simplemente, de repente algo me dejo estancada y no podia terminar el capitulo. Pero finalmete, de la nada llegó la inspiración y pude escribir lo que me faltaba, que de hecho no era la gran cosa. Solo espero que me siga la racha de inspiración por otro par de dias más para escribir algo de el siguiente capitulo, y para poder escribir el cuento que tengo que hacer para mi clase de Literatura Universal. Y si es medio bueno talvez lo suba. En fin, espero que disfrunten el capitulo.
Y hoy tengo que celebrar! Me llegaron 14 REVIEWS! Wow! Muchisimas gracias! Y como siempre, las respuestas al fic estarán en mi comunidad de Msn Groups. Solo un par de cosillas más antes de el capítulo.
Aclaraciones:
En este fic va a haber shonen-ai (es lo más que puedo escribir), y parejas hetero.
Significados:
-Blabla- diálogo.
"Blabla" pensamientos, recuerdos, personas del otro lado de un teléfono, etc.
CAPÍTULO 3
Tarde. Como odiaba aquella palabra. Pero así era su cruda realidad. ¿Por qué demonios le había pasado aquello? Esa simple sirvienta sólo estaba haciendo su trabajo. ¡Pero no!, sus instintos naturales decidieron despertar en ese momento.Y es que ella le recordaba tanto a alguien, y no podía (o más bien no quería) recordar quien.
Pero, ¿por qué, maldita sea, le tenía que pasar aquello?. Él ya no era un estupido crio con la hormona alborotada.
-Hemos llegado, mi lord- le informó uno de sus sirvientes.
Se bajó del carruaje con un porte magnífico. Su ropa y armadura, aunque eran más livianos y que marcaban su musculatura, no dejaban de darle protección y un cierto aire de realeza.
Aunque si lo pensaba de cierto modo, él ya sabia todo lo que se diría en aquella reunión. Y aunque no fuera así, después el joven Shippo le contaría todo. Ese chico se habia ganado su respeto a pulso. Por eso lo consideraba una especie de amigo, y le había permitido comprometerse con su "tesoro".
Lo guiaron hasta la sala de juntas, y mientras entraba, escuchó una voz que tenia mucho de no oir.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-Perdone, yo... me parece muy bien todo lo que piensan hacer, pero creo que yo no tengo nada que ver aquí,- dijo ella.
-Tienes tido que ver Kagome,- le deije, antes de que nadie más hablara. Por un momento quizo morderse la lengua, ¿por qué demonios la habia llamado por su nombre?.- Porque tu posees lo qu ellos quieren usar para unir al Makai(1) con Ningenkai(2) nuevamente.
Vi como aquella mujer pasaba a ser en un segundo, aquella chiquilla inocente de quince años, aquella que se habia empeñado en curarme. Vi como ahogaba un sollozo que fue solo audible para mis sensibles oidos, y luego apretaba con fuerza algo que colgaba en su cuello.
Y luego, la escuché susurrar mi nombre. Me produjo una sensación tan extraña, aunque no quise detenerme a analizarla en aquel momento.
-Tan oportuno como siempre,- me dijo, con una media sonrisa, Shippo.
No le respondí, y en vez de eso, me dirigí al Principe de Reikai.
-¿Ya terminaron?- le pregunté con mi tono monotono de siempre.
-Ya casi. Creo que lo único que nos falta es... er... lo del cuartel.
-Bien- dije yo. Si las cosas se iban a hacer, debian hacerse rápidaz y concisas.- Bueno, dejemonos de rodeos. Iran al cuartel, que es mi castillo. Sí, es en Makai. Es una zona habitable por ningens(3). Deben llevar solo lo necesario. Lo que necesiten de ropa se les sera provisto allá. Viajaremos en mi carruaje. Sí, cabremos todo. Ahora, movámonos- el tono en que dije esto indicaba que no admitiria quejas, reclamos u oposiciones.
En poco tiempo se escuchó el sonido de sillas siendo movidas, pasos algo desganados y el murmullo de conversaciones entre los presentes.
Nos dirigimos a la oficina de Koenma. Ese sujeto me daba risa, siempre con ese chupon infantil, fuera cual fuera su forma.
Cuando llegamos la chica de cabello celeste les dijo al grupo de ningens (pues casi todos lo parecian) que esperaran allí.
(4)
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Botan salió por una pequeña puerta, mientras Koenma se sentaba detras de su escritorio. De el otro grupo, solo se habian quedado Sesshoumaru y el Gral. Shippo.
Cuando ella volvió, venia con unos rectángulos de papel en la mano, y detras de ella una mujer joven de cabello color chocolate, alta, de piel morena y ojos cafes. Era la mayor de los Kuwabara, Shizuru, la cual portaba en su mado derecha su infaltable cigarrillo.
Y detras de Shizuru, el ogro azul, ayudante de Koenma, cargaba con dos mochilas.
-Usaremos portales para que vayan por sus cosas- dijo Koenma.- Iran primero Yusuke y Kurama.
Atravezaron los portales que Botan había creado, y en pocos minutos estaban de regreso. Al instante los pergaminos ardieron en fuego y no quedó rastro de ellos.
Ambos muchachos llevaban solo una micro maleta con la ropa estrictamente necesaria.
-Bueno, creo que solo fatarian Keiko-chan y Kagome-san- dijo Botan, viendo para todos lados. Porque era obvio que lo único que Hiei necesitaba era su katana(5), y jamas se desprendía de ella.
La siguiente en ir fue Keiko, con Yusuke detrás de ella.
Regresaron depués de quince o veite minutos. A pesar de lo que esperaban, Keiko llevaba una maleta mas o menos pequeña. Era cierto que era mujer, pero también sabía en que momentos debía ser practica. Así que nada más llevaba unas cuantas mudadas de ropa de la época, un par de zapatos más, una yukata(6) simple pero de un estampado muy bonito, y un kimono(7) hermoso que le había dado su madre. Yusuke le había alegado por esto, pero ella se habia negado a dejarlo.
Keiko y Yusuke regresaron y el pergamino ardió.
Botan abrió un nuevo portal. Kagome dió un paso para entrer en él, pero antes de que pudiera moverse ni un ápice más, alguien la habia agarrado de los hombros.
-Me parece, Príncipe Koenma,- dijo quien la habpia agarrado de los hombros, el Gral. Shippo.- Me parece que debido a la importancia de Kagome, antes de que ella vaya por sus cosas, alguien deberia hechar un vistazo. Solo por precuaciones.
-Si, estoy de acurdo- le respondió él.- Aunque seria mejor que alguien la acompañara.
-Yo me podría ofrecer a tal acto,- ofreció el kitsune(8) mágico.- Claro, siempre y cuando, lord Sesshoumaru me lo permita.
-¿Qué? ¿Por qu...? ¡M-mmh-mmjmh!- comenzó a hablar Kagome, pero antes de que pudiera conmpletar alguna clase de oración coherente, fue callada por una mano de Shippo, quien sonreia nerviosamente.
Sesshoumaru, quien habia estado parado cerca del escritorio de Koenma y con los ojos cerrados, abrió estos, lo miró con impaciencia, y frunció el ceño.
A Shippo le salieron gotas en la cabeza y nuca, pero aun así hizo una pequeña reverencia, y luego se dirigió a Kagome, a quien ya habia soltado.
-Vamos.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Entraron ambos en el portal, y al salir de el otro lado de él se encontraron en una habitación ni muy grande ni muy pequeña.
Habia un escritorio con muchos libros, unas hojas regadas por él, y una lámpara de mesa. En una silla se encontraban varias prendas de ropa.
También había un ropero empotrado contra una pared, en todo su largo y ancho. Se podia ver una cama tipo occidental simple en otra esquena, con una mesita y una gran ventana con cortinas simples de tela. A los pies de la cama, había un objeto negro de una forma rara, que Shippo no logró identificar.
Y finalmente, dos puertas. Una enfrente de la otra.
Kagome puso manos a la obra de inmediato. Tdo ese tiempo habia llevado consigo su pequeño maletin con ropa y sus espadas, que eran una wakizashi(9), y un tanto(10) que llevaba escondido en la parte interior de su pierna izquierda.
Abrió una de las puertas de su armario, y saco de ella una mochila grande, como aquella que usaba cuando buscaban los fragmentos de la perla Shikon, sol que esta era de color azul marino.
Del mismo lugar, saco unos paquetes pequeños, unos rollos de pergamino, un arco, un carcaj, una caja blanca y un poco pequeña con una cruz roja pintada, y unos zapatos simples.
Todo esto lo puso sobre su cama. Se dirigió al armario nuevamente y, abriendo otra puerta, sacó de unos cajones que habian dentro, varias mudadas de ropa, un par de trajes de miko(11), y otras vestimentas.
Puso toda esta ropa también sobre su cama.
Con un suspiro abrió la mochila y comenzó a poner las cosas dentro, acomodando todo para que cupiera.
Un suspiro más se escapó de sus labios. Su mochila estaba casi llena. Apenas si le quedaba espacio para algo más, y las bolsas exteriores para algunos de sus artículos personales.
Se agachó a la par de su cama y sacó, de una especie de compartimiento secreo en la mesita, una cajita negra. La tomó con cuidado, casi con cariño. Aquello se lo había regalado su primer novio. Y si lo hubiera dicho en voz alta, culaquiera hubiera dicho que era alguna cursileria.
Pero no. Su primer novio había sido un chico sucesor de una antigua familia de ninjas. Y aunque su primer acercamiento al chico no fue exactamente en un plan romantico, el accedió a enseñarle algo de sus tecnicas y ella a ser su novia.
El chico en verdad le había agradado. Lo habia querido mucho. Pero nunca amado. Luego él tuvo que irse lejos y ella, seguir con su vida.
Le dolió un poco, pero siguió adelante. Curioso, pero ahora que lo pensaba, cuando se enamoraba de algun chico, correspondida o no, simpre tenian involucrados a lo que sus antiguas amigas de la secundaria hubieran llamado "chicos porblematicos".
Suspiró de nuevo y guardó la caja, sin más miramientos, dentro de la mochila.
Se dirigió después a una de las puertas y entró a un baño pequeño, pero con sus comodidades. Una ducha, un WC, un lavabo y sobre este, una pequeña repisa con un espejo.
Abrió la repisa y de ella sacó un cepillo para cabello, uno para dientes, unas cuantas coletas, y una pequeña toallita.
Pero cuando salió del baño la vió. Su compañera, esa que le había ayudado en los momentos más difíciles, con la que había podido superar el pasado que tan doloroso era.
Sus ojos se cristalizaron y a Shippo le bastó con verla para darse cuenta que aquel objeto que ella miraba con dolor y cariño mezaclados en sus ojos, era muy importante para ella.
-¿Qué pasa?- preguntó con voz suave.
Ella negó con la cabeza, y con rapidez se acercó a su mochila, y metió las cosas que llevaba en una de las bolsas exteriores. Las lágrimas corrían desde sus ojos y por sus mejillas hasta su mentón, todas en silencio, y ella parecía no darse cuenta de que estaba llorando, al estar muy metida en sus recuerdos.
-¿Kagome?, ¿qué pasa?- le dijo Shippo, que ahora estaba a su lado, con un brazo sobre sus hombros.
-Yo... lo que pasa...- suspiró, viendo hacie el objeto aquel, cerró los ojos con fuerza y se zafó de su abrazo.
-¿Kagome...?- insistió el kitsune mágico.
-Ya no importa- dijo en un murmulo, limpiando con insistencia las lágrimas que se empeñaban a salir, y reprimiendo con un esfuerzo descomunal por no ponerse a llorar como una verdadera Magdalena. Se dirigió nuevamente al baño.
A Shippo no le gustaba verla llorando. Nunca le había gustado. Si él pudiera hacer algo...
Se acercó a la mochila. Vió aquel objeto negro a los pies de la cama. Y después sonrió.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Cuando Kagome regresó nuvamente, sus ojos habian dejado de tener un color rojo debido al llanto, su nariz era tenia su color normal, sus mejillas ya no estaban sonrojadas, el maquillaje de sus ojos ya no estaba corrido, y su respiracion era normal. Shippo vio como ella llevaba un par de cosas en las manos, mientras que ella observó como él tenia el objeto negro entre las suyas y lo examinaba.
-¿Qué es esto?- preguntó Shippo, que fue el primero en hablar. Kagome pareció petrificada y desconectada del mundo por unos segundos, pero después reaccionó y le respondió.
-Es mi guitarra.
-¿Y para qué sirve?- Kagome sintió la necesidad de suprimir una suave risa que queria escaparsele. Haciendo ese tipo de preguntas, se sentia como si nuevamente estuviera en el pasado, con todos sus amigos, y con la insaciable curiosidad de Shippo, y sus preguntas, sus caras, sus dudas, su todo. De repente se sintió nuevamente feliz, nuevamente en paz, nuevamente querida, por esos que habia llegado a considerar una familia. Y de esa familia, era Shippo una especie de hermano pequeño al que ella siempre quizo cuidar por sobre todo, y visceversa.
-Basicamente, para crear musica, y para acompañarse cuando uno canta- le respondió mucho más relajada, y en su voz se podia percibir un cambio.
-¿Y sabes tocarla?- preguntó de nuevo Shippo, genuinamente curioso.
-¿Para que la tendría si no?
-Me encantaría oirte tocarla- le dijo calmado.
-¿Ahora?- preguntó Kagome, incredula.
-No- respondió con una sonrisa.- Sería muy relajante escucharte tocar y cantar como cuando era pequeño y cantabas nanas para auyentar las pesadillas. En medio de tanta tensió por la guerra, definitivamente seria de mucha ayuda.
Kagome no sabía que decir. Le encantaba la idea de poderse llevar una de sus más preciadas poseciones, pero por otro lado sabía que no tenia donde llevarla y que seria un estorbo, y Sesshoumaru se enojaria, y...
-Deberías probar meterla en tu mochila- le dijo Shippo, cortando la linea de sus pensamientos.
-¿Cómo...?- atinó a decir Kagome. Pasaron unos cuantos segundos para que su mente reaccionara- ¡Pero eso es imposible!
-Ya lo dije antes, Kagome. Lo imposible, dejó de serlo hace mucho. Vamos, haz el intento.
Kagome, desconfiada, dejó las cosas que llevaba en las manos sobre la cama, y tomo la guitarra. Abrió la mochila lo más que pudo, y vió las cosas que habian dentro. Practicamente no le cabia ni un solo cuaderno. Pero hizo caso y se dispuso a hacerlo. Sabía que Shippo podia llegar a ser tan testarudo como Inuyasha, y mientras no se les demostrara lo contrario, seguirian firmes en su posición.
Suspiró y comenzó a meter la guitarra. Lo más que logro meter fueron unos cinco centimetros. Se le quedó viendo a Shippo con cara ceñuda. El simplemente le indico con un gesto que continuara. Dió un suspiro de frustración y siguió empujando. De repente las cosa que había abajo cedieron por el esfuerzo. La guitarra comenzó a adentrarse. Abajo, abajo, abajo...
Y finalmente, ya no había guitarra. Estaba completamente dentro de la mochila. Y esta, seguía intacta. Ni una sola costura jalada, ni puesta a su máxima resistencia. Nada.
-¡Cómo...!- jadeó Kagome, muy sorprendida.
A la par de ella, escuchó como el kitsune mágico simplemente reia.
-Magia- le dijo, y le regaló una sonrisa linda a una pasmada Kagome. "Se me habia olvidado casi por completo la procedencia de este niño", pensó Kagome. Suspiró y movió su cabeza en resignación. Definitivamente, tanto tiempo al lado de Inuyasha hacia sus efectos.
-Veo que has mejorado- fue el único comentario que hizo la muchacha.
-Si ya tienes todo, podemos regresar.
-Hai(12)- respondió Kagome terminando de meter las cosas que tenia antes, dentro de otra bolsa exterior y cerrando la mochila finalemente.
Shippo tomó la mochila y se la puso en los hombros, mientras Kagome ajustaba el amarre de su wakazashi y se colocó el carcaj y su arco a la espalda.
-Vamonos- le dijo con una sonrisa, y atravezaron de regreso el portal.
Terminado el 11 de Mayo de 2008, a las 01:33 P.M.
Notas de Autora: Bien... Hasta aquí el capítulo tres. Al fin creo que un par de dudas han sido resueltas. Creo xD. Más Sesshy para sus fans!! Y a pesar de que vimos una buena aparición de él en el capitulo, siento que este se basó más en Kagome y Shippo. Lo siento si aun van un poco lento y todo, pero es que es necesario. Y por cierto, pongan mucha atención a los detalles, pues seran muy importantes en el futuro. Ya no me tardé dos meses... nada más uno xD (No me maten!! ñ.ñU). Lo siento, pero pase por un lapso de baja inspiración, eso y que me mandaron a hacer un par de poemas y cuentos para mi clase de Literatura Universal, y allí se fue la poca que tenía. Algo curioso que me pasó es que el viernes 9 de mayo, lei mi horoscopo y decia que iba a tenir mucha inspiració o algo asi para mis proyectos, y cabal, de repente me puse a escribir y ya. Solo que terminé hasta hoy por asuntos fuera de mi alcanze. Como habrán notado, hay unos numeros encerrados en paréntesis y negrita, a la par de unas palabras. Son para explicar estas, y que no se queden como "¿Y esto que es pues?". Voy a comenzar a poner esto en los siguientes capitulos. Solo espero que no salga mucho. Creo que hasta allí mis "pequeños" comentarios de autora. Busquen las respuestas a sus reviews en: http / groups . msn . com / Angels From Moonlight
(sin espacios o busquenlo en mi perfil).
Diccionario del capitulo:
(1)Makai: Mundo demoniaco, o de los demonios
(2)Ningenkai: Mundo humano.
(3)Ningens: Humanos.
(4): Todo este pedazo esta relatado desde el POV de Sesshoumaru.
(5)Katana: La katana es un sable japonés (daitō), aunque en Japón esta palabra es usada genéricamente para englobar a todos los sables.
(6)Yukata: Un yukata es un kimono hecho de algodón. Se usa principalmente para el verano o estaciones cálidas. Es mucho más ligero porque no tiene la capa que cubre normalmente el kimono.
(7)Kimono: El kimono es el vestido tradicional japonés, que fue la prenda de uso común hasta los primeros años de la posguerra. El término japonés mono significa 'cosa' y ki proviene de kiru, 'llevar'.
Los kimonos tienen forma de letra "T" y llegan hasta los tobillos, con cuellos escote en "V" y amplias mangas. Hay varios tipos de kimonos usados por hombres, mujeres y niños. El corte, el color, la tela y las decoraciones varían de acuerdo al sexo, la edad, el estado marital, la época del año y la ocasión. El kimono se viste cubriendo el cuerpo en forma envolvente y sujetado con una faja ancha llamada obi.
(8)Kitzune: zorro.
(9)Wakizashi: La wakizashi es una espada corta tradicional japonesa, con una longitud de entre 30 y 60 centímetros. Su forma es similar a la de la katana, aunque el filo es generalmente más delgado y por tanto puede herir con mayor severidad a un objetivo desprotegido.
(10)Tanto: Es un arma corta de filo similar a un puñal. A primera vista puede confundirse con una 'pequeña katana', pero su diseño difiere de tal manera que nunca se le podria atribuir tal consideración. Pese a que la estetica es idéntica, el diseño de la hoja, y la tsuka (mango) son sustancialmente más sencillos. Generalmente, por razones de etiqueta se porta en el obi (cinturón), aunque ciertamente se podía ocultar con relativa facilidad, gracias a su tamaño.
(11)Miko: sacerdotiza.
(12)Hai: Si.
Dudas, quejas, comentarios, reclamos, tomatazos, alabaciones, animos, ideas, etc., en un review se les agradecera muchísimo!
Y a ti, si tú, del otro lado de la pantalla. Si, a ti te hablo, lector que por pura casialidad encontraste este fic, y que te pusiste a leerlo. Dejame un review! No te quita mucho tiempo, son solo unas cuantas palabras, pero no sabes lo feliz que me harán! Y asi actualizaré más rapido.
Atte,
Tomoe-chan
