Hola a todos! :) Aquí está la cuarta viñeta de mi serie de pequeños drabbles. ¿La idea? De una foto en Facebook de nuestros cachorritos, donde alguien comentó algo de unas cortinas. Os daría el link, pero lo perdí... :3
Quiero agradecer a Breyito-Black-Lupin y faneses por sus reviews en la viñeta anterior. Gracias! :)
Espero que os guste! :)
Advertencias: Slash y yaoi, es decir, relación chico - chico. Puede contener lemmon. Si crees que no te gustará, abstente.
DISCLAIMER: NINGÚN PERSONAJE, ESCENARIO O MOTE ME PERTENECE. TODO PERTENECE A LA MEJOR ESCRITORA DEL MUNDO, JOANNE KATHLEEN ROWLING.
4. Cortinas
- ¿Sirius, podrías preocuparte un poco, no? - exclamó Remus, al que ya se le estaba terminando la paciencia - Es una decisión muy importante.
- No es una decisión nada importante, Moony. - Sirius simplemente se encogió de hombros y se apoyó en la estantería del otro lado del pasillo, esperando a que su pareja terminara de escoger - ¡Sólo son unas malditas cortinas!
- No son solo unas malditas cortinas, Sirius. - Remus suspiró, suplicando paciencia a Merlín, mientras se decidía entre dos tonos ligeramente distintos - Serán las cortinas de nuestro nuevo piso.
Sirius se acercó un poco a Remus, le tocó el hombro, y cuando éste se giró, simplemente le besó. Al principio, el licántropo empezó a devolverle el beso con gusto, pero luego se acordó de donde estaban y lo apartó de un empujón.
- ¡Sirius Black! ¿Qué se supone que estás haciendo? ¿Siempre tienes que dar la nota allá donde vamos?- gritó Remus, enfadado.
- No estoy haciendo nada malo. - Sirius se volvió a encoger de hombros y sonrió - Solo estoy besando a mi novio. ¿Eso ahora es un delito?
- No es un delito, pero... - Remus volvió a suspirar - ¿Sabes qué? Déjalo. Hoy duermes en el sofá. - Aún enfadado, Remus cogió el primer paquete de cortinas que encontró en la estantería, unas de un bonito color azul, las puso en el carrito y empezó a ir hacia la caja.
- ¿No lo entiendes, verdad Remus? - murmuró el animago, sonriendo mientras seguía a su pareja - No me importan las cortinas que tengamos en nuestro piso. Lo que me importa es que será nuestro, y que viviré contigo.
Y por supuesto, esa noche Sirius Black no durmió en el sofá.
