Capítulo III: No Soy Suficiente

NESSIE'S PoV

Al llegar a casa esperaba que mamá me apoyara con la posibilidad de ser modelo pues era una de las cosas que siempre había querido ser en sus años jóvenes, aparte de que era una adicta a la moda desde que tuvo el dinero suficiente para comprarse atuendos de diseñadores exclusivos, y prácticamente nos obligaba a Bella y a mí a vestirnos con las últimas tendencias desde que nos trajo al mundo, lo cual era ciertamente positivo pero con el mismo porcentaje de irritante. Caminé hasta la cocina para almorzar algo pues era más que obvio que ella no había cocinado nada para mí, y siendo honesta lo único que podía preparar eran panquecillos de chocolate y ensalada de frutas, quise incursionar un poco para variar y me dediqué a licuar fresas frescas, uvas de estación y jugo de naranja para luego servir el sorbete en un gran vaso que me llenaría por completo. Al terminar solo podía pensar en dirigirme a la habitación de mamá para informarle sobre mi carrera soñada que me uniría de alguna forma mucho más a ella, y así quizá dejaría el tema de mi hermana de una vez por todas. Subí las escaleras hasta su habitación, bueno, la que compartía con papá pero en diseño era toda de ella, una se daba cuenta de eso por la carísima tela empleada en sábanas, alfombras, tapicería, cortinas y cojines; ella se encontraba sentada en su cama viendo una de las muchas fotografías de mi hermana que tenía colgadas por todas las paredes de la casa.

▪ ¿Mamá, puedo hablar contigo? – pregunté tímidamente logrando sorprenderla con cara de tristeza al ver el retrato y luego transformar su expresión en una sonrisa fingida pero suficiente para mí

▪ Claro, querida. Ven, siéntate conmigo – respondió colocando el retrato de nuevo en su lugar, se acercó a mí con la misma sonrisa y ambas nos sentamos a orillas de su ahora blanca cama de agua, me abrazó con calidez - ¿qué sucede? ¿sigues triste porque Charlie se fue? – negué con la cabeza y ella comenzó a ponerse melancólica sin razón - ¿o porque Bella no nos visita?

▪ No, mamá, no es por ella – le avisé sintiéndome algo incomoda al saber que ni siquiera para estos momentos dejaba de pensar en ella si le afectaba así, pero mi madre era la fan número uno de ella por lo cual esta situación era repetitiva y molesta – me estoy sintiendo atraída a la idea de ser modelo de pasarelas, ayer estaba paseando con B y fue tan grandioso probarme ropa de marca donde me pude sentir mucho más atractiva de lo que pensaba que era, y realmente creo que ese puede ser mi destino, ¿qué crees? – sonreí emocionada pues al tan solo hablar de eso sentía que mi mente se llenaba júbilo

▪ ¿Que qué creo? – preguntó aparentemente aún incrédula – bueno, no creo que eso sea lo tuyo, - palidecí al oírla decir el resto – me refiero a que eres linda, pero no como para dedicarte a ello, lamento decirte que tendrías que mover montañas y grandes rocas para que si quiera te consideren como una mínima opción, no eres tan hermosa como Bella, - mis esperanzas decaían una por una - y por eso tendrás una carrera de verdad que implique usar tu cerebro, no solo tu cuerpo usando trajes frívolos, aparte eso no es algo serio

▪ Al menos trataré de lograr algo, verás que si puedo y que no necesito ser como mi hermana - expresé con una lágrima deslizándose por mi mejilla izquierda al descubrir que mi madre me volvía a comparar con Bella y arruinaba mi sueño con sus inhumanamente duras palabras

Decidí salir de su habitación cohibida pero aún podía oír lo que seguía vociferando tras mi salida, ella decía: ¨Y ni siquiera pienses en intentarlo pues sin mi permiso no puedes así que no pierdas tu tiempo y aprovecha lo que sí puedes usar ahora pues aunque tengas el intelecto sabes que no es mucho así que esfuérzate solamente en un campo que por lo menos tengas chances¨. Me encerré en mi habitación sintiéndome miserable por todo el veneno que esparcía mi propia madre, pero aún no me sentía con ganas de odiar a mi hermana pues no era su culpa aunque si tenía las ganas suficientes para llamar a mi papá y decirle que olvidara su trabajo para rescatarme de las garras de la arpía insensible que era mi progenitora pero no podía hacerlo sufrir otra decepción gracias a ella, muchas veces odiaba tener los sentimientos abnegados de los Swan ya que me ponía a pensar en el dolor que podía causar en vez del que me causaban a mí, aunque por dentro admitía que era lo más precioso que pude haber heredado de mi papá y de la abuela Marie.

Ese día me acosté sin probar la cena que tampoco había llegado, aunque tenía una enorme hambre sabía que debía empezar a medirme y comer saludable para poder estar en forma, y por unas cuatro semanas pude entrenar con B en un gimnasio para moldear mis piernas a las medidas indicadas de una modelo profesional según los blogs de muchas antiguas modelos que contaban sus geniales experiencias alentando a las chicas a seguir esa idónea carrera.

Hoy era uno de los días en los cuáles me encontraba con mi mejor amigo para ejercitarnos, pues siempre se sentía culpable luego de comer millones de frituras cuando veíamos las repeticiones de 'Gossip Girl' y 'Pretty Little Liars' que al menos para nosotros eran las mejores series que transmitían desde el inicio de los tiempos por todo el bendito drama que acarreaba consigo dándonos libre albedrío en cuanto a posibles teorías para los finales de temporada y toda la moda que involucraba perfectas tendencias que obviamente seguíamos al pie de la letra sin convertirnos en unos posers pero viéndonos tan grandiosos como los actores y actrices. Pude vislumbrar a B llegar con su lindo auto nuevo estacionándose junto a la acera de mi casa, él lógicamente vestía su propia versión de una sudadera nada simple junto a sus pantaloncillos casuales de deporte, sus nuevas zapatillas Nike y una vandana en su frente de color turquesa que combinaba con sus zapatillas, y yo solo tenía una camiseta roja manga acero por el calor que muy pronto comenzaría a sentir, unos shorts negros muy ajustados, mis zapatillas más comunes y una liga que retenía mi cabello en una coleta alta dejando apenas unos cuantos cabellos retozando en mi limpia frente. Él me tomó de la mano guiándome hasta su auto mientras balbuceaba.

▪ ¿Lista para tu último día de entrenamiento? – preguntó emocionado al adentrarnos en su auto, en eso arrancó no sin antes reproducir la canción 'If I Never See Your Face Again' de 'Maroon 5' con la colaboración de 'Rihanna' en su pequeño equipo musical

Claro que sí, y estoy aún más emocionada por ir a la agencia en la cual me inscribiste para mis pruebas el día de hoy, te sigo agradeciendo por eso – expresé con el alma pues para mí había significado el mundo que él interviniera en el forjamiento de mi fabuloso futuro

▪ No tienes nada que agradecer, Ness pues lo hice para que la malvada perra que tienes por madre se quede callada y deje de decir sandeces sobre ti – respondió serio, yo le había dicho todo lo que había pasado con ella y que ni siquiera nos hablábamos desde ese día por obvias razones, él me había presionado para contarle todo a mi papá pero no me dejé convencer y a cambio me consiguió mi primera prueba de fuego

Al llegar al 'Gym Fit Hips', no era el nombre más ingenioso del mundo para un gimnasio privado en el corazón de Los Ángeles pero era el que manejaba la mamá de B así que lo podíamos usar gratis y con máquinas de primer nivel que no se malograban al tan solo usarlas como en otros lugares de mala muerte. Al registrarnos como todos los días en la recepción pudimos ver a Kebi, la mamá de B; ella me caía muy bien pues era como una aristócrata pero no se creía mejor que los demás, por el contrario ella era inmensamente humilde con respecto a tratar a todos como iguales pero seguir conservando sus comportamientos educados, era como una princesa guerrera de cabello azabache y ojos pardos que se despedía de nosotros pues tenía prisa vistiendo como ejecutiva, desentonando con el local obviamente pero se veía elegante como una gacela y eso era aclamar. Ambos nos apoderamos de las caminadoras poniéndolas al máximo nivel de velocidad, era simple para nosotros al pasar demasiado tiempo ahí, se podría decir que era nuestro segundo hogar, aunque para mí era el único lugar donde me sentía libre de alcanzar mis metas trazadas que en ningún otro sitio podría experimentar.

▪ ¿Y hasta ahora qué averiguaste de la Princesa Bona de Francia? – pregunté para propagar una conversación que rompería el hielo desde que comenzamos a ejercitarnos en esas máquinas milagrosas que me había hecho perder una talla en tan poco tiempo – Recuerda que la exposición es este lunes y no me has informado de que partes hablarás en clase

▪ Ella fue rechazada por Edward VI como prometida, rompiendo una posible alianza entre Francia e Inglaterra, ¿cierto? – sonó totalmente indeciso al usar sus palabras y se escudó en su botella de agua mineral, lo cual era una clara señal de que ni siquiera había leído más de un párrafo de toda la información que habíamos encontrado sobre esa princesa

▪ ¡Dios mío!, ¿por qué no te aprendiste nada sobre ella? – pregunté con algo de enojo y sorpresa pues siempre le encontraba algo interesante a los personajes sosos como la dichosa muchacha

▪ Porque es aburrida, tiene nombre de conejo mascota y sus vestidos son ridículos para que sea francesa – se quejó lloriqueando falsamente aunque debía de admitir que los gorros en forma de cono sin punta que usaba con un moño de cabello en la parte superior no era nada estético, entendía su punto pero era una asignación con calificación

▪ Ok, su ropa era horrenda, pues entonces comienza a buscar los aburridos detalles y critica su forma de vestir en la exposición – respondí sin dudar, pues podría ser una forma de expresarnos sobre ella pero sin que se note que él no había estudiado casi nada

▪ ¡Que lista! – anunció deteniendo su corredora, se acercó a la mía, me levantó sacándome de ella con facilidad y ahora posicionándome en donde estaban las pesas pequeñas, él tomó las grandes del rincón y pude ver como sus nuevos músculos en los brazos se contraían haciendo que se vea totalmente hetero si es que no tuviera la vandana de diseñador en la frente

▪ Has crecido mucho, es tan extraño sentirme algo embobada por eso – dije cerrando los ojos y moviendo mi cabeza para quitarme la imagen de mi mejor amigo gay de la mente, simplemente me daba escalofríos considerarlo atractivo de esa manera, aunque era lindo pero no tanto como para tener pensamientos libidinosos sobre él

▪ Odio tener que ejercitarme los brazos pero a los chicos que aún no salen del closet del equipo de lacrosse lo ven como una tentación y si una chica hetero piensa que me veo sexy, entonces lo vale pero no te ilusiones querida – anunció sonriendo pero negando con la cabeza, yo levanté la ceja pues comenzaba a tener sus aptitudes creídas que lo borraban de mi mente de esa forma

▪ No me ilusiono, Amante del Lacrosse – expresé a lo que él me miró sorprendido con la boca abierta por lo que acababa de decir de él – y no solo soy yo, sino mira a tu club de fanáticas que vienen aquí desde que apareciste y no paran de estamparse contra el vidrio que los divide – él volteó a ver el vidrio incrédulo a lo que yo decía pero al darse cuenta abrió los ojos como platos por el shock de ver casi una docena de chicas de entre las edades de doce a diecisiete sonriéndole con pequeñas risitas chistosas

▪ ¡Oh Dios mío! – exclamó asustado, pude ver como la pesa que levantaba se caía al piso haciendo un sonido fuerte que lo congeló aún más - ¡Oh demonios! – se puso de pie por el susto, me miró algo exaltado – lo arreglaré, ¡Hey chicas, solo para que lo sepan, soy gay así que no tienen oportunidades conmigo! Bye. – pude ver que las muchachas se desilusionaron

▪ Clásico, un chico hetero hubiera sonreído y exhibido todo su cuerpo a esas chicas pero tú les dejaste bien en claro que no estabas en su lista de obsequios por recibir esta Navidad con ¨mucho tacto¨ - anuncié sarcásticamente mientras él se mostraba orgulloso de su obra con ellas

Después de haber entrenado, me duché y nos dirigimos a la agencia que por el cartel que dejaba ver para los transeúntes se llamaba: ¨GÜEB Models Agency¨, y se veía con un tema veraniego desde afuera, lo que significaba que tendría que modelar con bikini, era algo bueno el haber entrenado en ese gimnasio pues mostraría mi ahora casi perfecto cuerpo entero. Primero nos hicieron sentarnos en una clase de sala de espera donde tanto B como yo pudimos ver las otras diez chicas que también estaban a punto de audicionar para la agencia, eran muy guapas pero no llegaban a intimidarme 'mucho' pues una tenía notables pecas por todo el rostro, otra tenía piernas muy gruesas y grandes bolsas debajo de los ojos; ahora me ponía a pensar como Rosalie antes de volverse buena, lo cual me hacía cuestionarme a mí misma y siendo totalmente honesta, yo no quería criticar a nadie pero lo que más me asustaba era ser criticada, y no fue hasta que me llamaron cuando dejé de tiritar como si estuviera nevando en mi espacio personal. Me hicieron pasar a una habitación blanca con muchas cámaras, una señorita de cabello pelirrojo con lentes oscuros me indicó que me pusiera el bikini rojo que sostenía en su mano derecha y volviera para el photoshoot de prueba que me harían en segundos, así que me cambié de inmediato y regresé a esa habitación donde ya estaba un fotógrafo que ni siquiera se veía interesado en mi como sospechaba hace minutos cuando lo vi entrar desde la sala de espera junto a B, quien obviamente le coqueteo con sus ojos sonrientes. Posé para ambos de maneras diferentes pero sin ser sugestiva, sino más bien sofisticada y con sonrisas muy discretas, por esos momentos dejé de sentirme nerviosa para pasar a ser feliz como jamás pensé que sería en algo como esto sobre todo cuando el fotógrafo llamado Billy me sonreía diciendo que lo hacía bien para ser prematura en el negocio del modelaje. Al finalizar la sesión pude vestirme y reunirme con la señorita que me atendió que se llamaba Gianna Manfield y era la manager de la agencia, me senté frente a ella quien tenía un folder con mis fotos ya reveladas en su escritorio.

▪ Bueno, tienes un lindo rostro, ¿Renesmee? – expuso algo insegura por mi nombre por lo que tuve que asentir con la cabeza expectante – y lindas piernas, aunque… – toco repetidas veces una parte de una de las fotografías con su dedo índice – tienes el vientre algo abultado, para estar en esta agencia tu cuerpo debe ser completamente perfecto pues eso es lo que vas a expresar, la perfección que posees, y no las fallas que no supiste eliminar

▪ Pero podría arreglarlas – casi rogué con las lágrimas a punto de salir, no entendía nada de lo que sucedía pues hace segundos estaba tan segura y ahora mi confianza se caía a pedazos

▪ No hay lugar para posibles arreglos pues no creo que esto sea lo tuyo, niña – finalizó cerrando el folder con mis fotos y poniéndolo a un lado con una aptitud de diva

Escapé, sí, escapé del lugar dejando atrás todos mi estúpidos sueños y las lágrimas no tardaron en llegar en cuanto me sentí siendo abrazada por B, que me llevó a casa y se quedó conmigo toda la noche. No podía dormir al darme cuenta de que mi mamá tenía razón cuando me dijo esas cosas, nunca sería lo suficientemente bonita para nada, era una idiota que se ilusionó y terminó siendo vista como una gorda horrenda que no tenía nada que ver con ese mundo de pasarelas; aunque mi amigo me insistía con que estaba delgada y era preciosa, yo empezaba a creer a las críticas que lo negaban.