Hola caracola, ok ya, debo dejar de jugar tanto Pokémon ( Nunca! xDD ), en fin les dejo este capítulo disculpándome sinceramente por mi inoportuna tardanza, espero que le guste y gracias como siempre por tomar parte de su tiempo para leerla…


Capitulo 4: Viernes en la Noche

Era una hermosa y calidad tarde en aquella pequeña ciudad, que a pesar de que el verano hacía notar que estaba a punto de llegar, el aroma de muchas flores aun estaba presente en ese lugar...

- Este camino siempre me pareció largo- decía una joven chica de ojos azules- a pesar de que lo hemos tomado desde que éramos pequeños.

- Si- contesto el pelirrojo, avanzando juntos a sus dos amigos a través de ese largo camino, hacia su destino- pero aun así, es genial tomar este camino, a veces te hace recapacitar, sin mencionar que es el camino más corto a nuestras casas...

- Tienes razón- inquirió un joven de cabello rubio, que avanzaba al mismo ritmo que sus dos amigos- además nada ha cambiado desde que éramos pequeño, bueno casi nada...

- En realidad, si han cambiado muchas cosas- suspiro la chica, mostrándose nostálgica

- ¿A qué te refieres?- pregunto Axel, que había empezando a observar las nubes en el cielo

- A caso ustedes no se acuerdan de como éramos, antes de empezar a irnos juntos por este camino- respondió la chica y al ver que sus dos amigos no daban ninguna respuesta, decidió seguir hablando- No se acuerdan que al principio ustedes me caían mal, tanto como Tu y Roxas se la pasaban peleándose por cualquier cosa y que ustedes creían que yo era una niña...

- Caprichosa- interrumpió el pelirrojo, mostrando una gran sonrisa en su rostro- S-si, es sorprende, ¿no?, que todo haya cambiando tan rápido...

- Si - Dijo Roxas, fijando su mirada al suelo- y pensar que si no hubiese sido por aquella profesora que nos obligo a hacer ese trabajo junto, todo seguiría como aquel entonces...

- No lo creo así- confeso Axel mostrando una sonrisa más grande que la anterior- solo era cuestión de tiempo para que nosotros nos empezáramos hablar y de una forma u otra al final íbamos a terminar siendo amigos; y si le soy sincero me alegro de haber hecho ese trabajo con ustedes...

-Yo igual- contesto Xion que también empezó a Sonreír al escuchar las palabras de su pelirrojo amigo- pero como no alegrarse de eso, si yo hice casi todo el trabajo.

Los tres chicos empezaron a reír mientras que se dirigían a ese pequeño y viejo letrero, que indicaba que esa era la parada del Autobús; al llegar los chicos guardaron un merecido silencio, dejando escuchar solo el sonido del viento que provenía del este y el cantar de algunas aves...

- ¿Ya saben que harán en el Proyecto de Xemnas? - irrumpió Xion, que estaba escribiendo en su móvil.

- Aun no se todavía, pero me gustaría hacer una llave espada- dijo Roxas que se había sentado al lado del letrero.

- Si me parece genial- contesto Axel que estaba al lado de su amigo- lo haremos de madera y luego lo pintamos ¿te parece?

- Si, así usamos la máquina de mi padre para hacerla, solo tenemos que averiguar cómo eran esas espadas, ya sabes, lo largo, la forma y esas cosas- explicaba el rubio al mismo tiempo que se daba cuenta que en su bolsillo, aun se encontraba el pañuelo de Kairi- y tu Xion ¿ya sabes qué Harás?

- Si, en realidad ya tengo listo el proyecto, sabía que el Profesor Xemnas nos mandaría hacer algo similar y solo debo hacerle unos retoques a la armadura que hice- respondió Xion que esperaba impaciente al autobús

- Oh, Genial- contestaron los dos chicos al mismo tiempo; a lo lejos se empezaba a escuchar el ligero vibrante sonido de un motor, al levantar la mirada se dieron cuenta, que era el tan esperado autobús; ambos chicos se levantaron sosteniendo sus mochilas con una sola mano; no había pasado ni dos segundo desde que el autobús los alcanzo y este ya había abierto sus puertas, invitando a cualquiera a través de esa entrada con pocas escaleras...

- Bueno chicos, no vemos mañana- se despedía Xion, que ya estaba subiendo por las escaleras de aquel Autobús Azul

-Si seguro, nos vemos donde siempre- contesto el pelirrojo, despidiéndose agitando su mano

- Cuídate- Dijo Roxas que ya se había colocado su mochila- nos envía un mensaje a Axel y a mí cuando llegues

-Si seguro, Cuídense Chicos- termino de decir la chica que ya estaba adentro; apenas se cerraron aquellas puertas metálicas, el autobús inicio nuevamente su marcha; y ahí se quedaron los dos chicos, observando como aquel autobús donde se encontraba su mejor amiga, se perdía de su vista hacia el norte...

Xion vivía con su madre fuera de la ciudad, en una especie de gran casa en el bosque; según ella, era porque su Mamá era escritora y ese lugar tenía todo lo que no tenia aquella ciudad, Tranquilidad, aunque aquellas ciudad era demasiado tranquila para decir verdad; ni Axel y ni el iban a visitarla mucho, ya que sabía desde hace tiempo que su Madre no le gustaba que se juntara mucho con Axel y él, y las dos veces que han ido, estuvieron en situaciones realmente incómodas...

-Roxas creo que deberíamos seguir nuestro camino- dijo Axel que en seguida empezó a caminar

-Si- contesto el Rubio, siguiendo los ligeros pasos de su pelirrojo amigo; todo se mantuvo en un cómodo silencio por parte de ambos, ya que daba entender que los dos se encontraban perdidos en sus propios pensamientos...

Este día le había resultado demasiado largo y aun estaba muy lejos de terminar; pensó en aquella chica de ojos azules que lo tenía tan ilusionado, en ese beso en su mejilla que le había alegrado el día, de cómo sus dos mejores amigos aceptaron no interrogarlo más, ya que entendieron cuando él dijo " aun no estoy seguro", si ese día había comenzado mal, sin duda alguna no terminaría así; llegaron a un cruce que mostraba tres caminos, al norte que llevaba a las afuera de la ciudad y a la casa Xion, al Este unas cuantas casas entre ellas la de Axel, el centro y un poco más lejos se encontraba la costa y al oeste estaba varios conjuntos de casas de la cuales estaba la suya, el gran parque que suele visitar casi todos los días y dos de las tres formas que había para salir de esa ciudad, la estación de trenes y el aeropuerto...

Ambos chicos se recostaron en unos de los muro de la calle y empezaron a mirar el cielo...

- Es increíble Pensar que en unas semanas ya no volveremos a caminar por estas calles- decía Axel - que después de este año, no volveremos al cole, ni estaremos viviendo en nuestras casas

- si... Te entiendo, todo paso tan rápido de una manera tan inesperada, pero ha sido divertido y creo que eso es lo que al final cuenta, ¿no?- dijo Roxas

- Si lo sé, tienes razón -sonreía Axel- ¿Cómo crees que serán las cosas en Vergel Radiante?, digo, está claro que será distinto y todo eso, pero...

- si ha de ser diferente, nuevos compañeros, nuevos profesores, nuevo lugar, todo será nuevo en realidad, sin mencionar que Xion estudiara en otra facultad diferente a la de nosotros- contesto el Rubio con la mirada en el cielo- pero creo que al final estaremos bien.

- Si... tienes razón... Además También habrá otras chicas - dijo Axel dándole un ligero golpe con su codo a su rubio amigo, al mismo tiempo que este lo miraba de una manera graciosa pero a la vez seria

- Supongo que eso será bueno para Ti, ¿no?-

- Ni tanto, a pesar de todo, estoy seguro que un día de estos, llegara esa chica tan especial, que hará que cambie mi manera de ser y de cómo vivo mi vida, en teoría me tendrá idiotizado de buena manera- decía Axel riéndose de sí mismo, pues le costaba creer que el había dicho eso- pero ni creas que tú te escapas de esto, aun tienes que decirme quien es tu enamorada, ¡campeón!

- Eso ya lo veremos Axel- respondió el rubio entre risas- si, ya te dije que cuando esté listo te lo diré, por ahora trato de no pensar en eso...

Después de unos minutos de profundo silencio, ambos chicos dejaron de mirar el cielo y se pusieron de pie

- creo que ya es hora de irnos- dijo Axel- ¿seguro que no quieres ir a la fiesta esta noche conmigo y los demás?

- no descuida, sabe lo que sucedió la otra vez, mejor me quedo en casa y adelanto lo del proyecto- respondió Roxas

- Bueno está bien, mañana nos vemos frente a mi casa con los demás- se despedía Axel mostrando su mano- ¿si quieres puedo ir a tu casa y hacemos el proyecto?

- Dale, ahí estaremos, no descuida estaré bien, ve y diviértete- dijo Roxas con una sonrisa en la cara, a la vez que chocaba los cinco con Axel y terminaban su saludo golpeando sus puños

- Vale Rox, cuídate.

- Tu igual, nos vemos.

Ambos chicos se despidieron, yéndose cada uno por su lado; su casa no quedaba tan lejos desde ese punto, solo unas cuantas cuadras y ya estaría en su morada, todo era muy tranquilo en ese vecindario, solo había unos pocos niños jugando en los jardines de sus casas y algunos autos que pasaban de vez en cuando; llegando a la puerta de su casa, el joven saca las llaves de los bolsillos de su pantalón y abre la puerta...

Al entrar estaba una mochila a lado de la puerta y frente a él su madre, una mujer rubia de ojos azules y de estatura mediana, entre ella y su hermana gemela que era su tía, ella era la menor.

- ¿A dónde vas Mamá?

- Pasare la noche donde tu Tía, ahí te deje dinero para que compres una Pizza mas tarde y si quieres llamas a unos de tus amigos

- ¿y Papá?

- salió de viaje esta mañana, vuelve el lunes- dijo la madre despidiéndose dándole un beso en la frente a su hijo- ten cuidado.

- Entendido, saludos para mi Tía y Ven- se despedía el rubio- ah, Mamá mañana iré a la costa con Axel y otros amigos.

-Ok hijo- termino de decir su madre que ya se había montado en su auto...

Ahora estaba solo en su casa, dejando su mochila sobre el sofá, el chico se dirige a la cocina, donde ve el dinero que le dejo su madre mientras que bebía un poco de agua.

Dirigiéndose al teléfono de su casa, el joven marca el número del trabajo de su padre...

- Alo buenas Tardes

-Papa soy yo

- que sucede hijo, todo en orden

- si todo en orden Papá, es para saber si puedo usar tu maquina de carpintería para un proyecto

- sí, si puedes hijo, no creo que tenga que decirte que lo dejes todo como lo encontraste ¿no?

- si lo sé papa

- entendido, luego seguimos hablando tengo mucho trabajo por aquí, cuídate, saludo a tu madre

- Entendido Papá, igual cuídate- colgó el teléfono el rubio, al mismo tiempo que veía el piano de cola que estaba en una esquina de la sala de su casa

El sabia como tocarlo, su madre lo mandaba a clases de piano cuando era pequeño, aunque él no lo tocara muy seguido sobre todo cuando sus padres estaban ahí, no quería decir que no le gustara y los únicos que sabían que el tocaba piano a partes de su padres, eran Ven, Axel, Xion y Demyx, este último se entero una vez que lo fue a visitar y vio por la ventana como tocaba.

Acercándose al piano, el joven estira sus dedos al mismo tiempo que decidió que más tarde saldría a trotar un poco por el parque; colocando sus dedos por encima de las teclas monocromáticas del piano, el rubio empezó a entonar "Moonlight Sonata de Beethoven", sin saber por qué había empezado a tocar esa melodía, se dejo llevar por sus armonías...

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Ya terminando de tocar, Roxas se levanta y sube por las escaleras para ir luego a su habitación, al entrar todo estaba igual como lo dejo esta mañana al irse, el era alguien muy ordenado con sus cosas, aunque no quería decir que de vez en cuando tenía su desorden, por ejemplo todos sus libros que tenia regados en la habitación, abriendo su armario, el chico se coloca su short y camisa para correr junto a sus deportivos, bajando por las escaleras, agarra sus llaves y sale de la casa cerrando bien su puerta...

Llegando al parque que estaba como a diez cuadras de su casa, Roxas empieza a calentar para empezar a correr lo mas que podía, pues se estaba haciendo oscuro y no quería estar corriendo de noche; habiendo pasado un poco más de una hora, ya había dado siete vueltas al parque y desde ahí empezó a bajar su ritmo hasta llegar el punto de solo estar caminando, el joven se dispuso a observar su entorno, que ya estaba parcialmente oscuro, gracias al sol que ya se había ocultado por completo, aunque las luces de los faroles se empezaban a encender; al ver con más detalle, se dio cuenta que el parque se estaba llenando de parejas enamorada, incomodo con la situación decidió irse a su casa, saliendo del parque reconoció a una pareja que venían agarradas de la mano, tratando de pasar desapercibido, el chico peli castaño que estaba acompañado a una chica pelirroja empezó a Gritar su nombre, haciendo que su plan de irse lo más rápido posible fallara...

-¡Roxaaaas! -gritaba Sora agitando sus manos para llamar la atención del Rubio que se encontraba a solo seis metros de él.

- ¿Que hay Sora?- respondió el Rubio dirigiéndose hacia donde estaba la pareja al mismo tiempo que saludaba a Kairi con la mirada.

- Nada aquí paseando con Kairi y ¿tu?- dijo el peli castaño sonriendo.

- ¿Qué crees que estaba haciendo Roxas en el parque, con ropa deportiva y todo sudado?- irrumpió Kairi de modo sarcástica.

- Pues no sé, quizás nadaba en la fuente - Reía Sora colocando su mano por detrás de cabeza, dando entender que no era en serio

El rubio y la Pelirroja empezaron a reír junto al peli castaño mientras que se hacía más oscuro.

- creo que ya debo irme- dijo Roxas observando su reloj que ya marcaban las siete.

- si nosotros igual, acompaño a Kairi hasta la casa de Namine y luego yo me iré a la de Riku un rato- respondió Sora pensativo- ¿qué planeas hacer esta noche Roxas?

- Nada interesante ya sabes, Pizza y video juegos- respondió de manera sincera el Rubio- Por cierto Kairi, tengo tu pañuelo, te lo regreso el lunes.

- descuida Rox

- bueno ya me voy yendo, cuídense muchachos- decía Roxas alejándose de esa Pareja.

- Nos vemos Rox- dijo Kairi

-Dale tu también cuídate Roxas, si te aburres ve a mi casa o la de Riku mas tarde si quieres- decía Sora que se despedía con la mano.

- Seguro, gracias Sora.

Ya se había alejado de ese gran Parque y estaba a punto de llegar a su casa, entrando en ella algo pensativo, se puso a considerar la idea de ir a casa de Sora o de Riku, pues no estaría tan solo, pero aun quedaba noche para pensar en ello, lo que quería más que nunca ahorita, era darse una Ducha con Agua Fría para refrescarse un poco; subiendo a su habitación, el joven enciende su ordenador e inicia sesión en su cuenta de mensajería instantánea, a la vez que respondía el mensaje de texto que le dejo Xion hace un buen rato, el cual indicaba que ella había llegado a su casa...

Dejando el móvil sobre el escritorio de la PC, el joven se adentra en el baño que se encontraba en el mismo pasillo que daba a su habitación, ya adentro el chico se desviste y entra en la ducha, alegre de poder relajarse un poco; mientras que se duchaba, pensaba por vigésima vez en todo lo que le había ocurrido hoy, En Namine que le había dado esa Alegría que tanto le hacía falta en esta semana, percatándose de que en el parque Sora había dicho que Kairi se dirigía a casa de ella; terminando de enjuagar su cabello para poder quitar el Shampoo de este, el Rubio sale colocándose una Toalla y metiendo la ropa en el cesto de ropa sucia.

En su habitación, se viste rápido colocándose un short y una camisa sin mangas junto a unos calcetines de color Azul celeste.

Otra vez en el ordenador, ve que tenía un mensaje de Riku, que decía como iba ser todo mañana...

- Hey Roxas, disculpa que te moleste por esto y a estas hora de la noche, ¿pero cómo será todo mañana, digo que si debo llevar algo y esas cosas?

-Hola Riku, para eso estamos ¿no?, no te preocupes por eso, mañana lo único que tienes que llevar es vuestra presencia del resto no hay cuidado.

- Entendido, gracias Roxas, entonces mañana en el Cruce de Cruz, ¿no?

- no hay de que, Si, ahí mismo Riku, luego nos vamos a Casa de Axel y después de ahí, a la Costa

- Genial, disculpa de nuevo la molestia Roxas

- ya te dije que no ha sido nada, cuando quieras, cuídate Riku, cualquier cosa me pasa un mensaje al móvil.

-Vale

Parándose del ordenador el chico baja a la sala y alcanza su mochila sacando de esta su enciclopedia de Historia, dejando el libro al lado de una pequeña mesa junto a la puerta del sótano, el joven se dirige a la cocina al mismo tiempo que cogía el teléfono de su casa y se paraba enfrente del refrigerador para leer un pequeño papelito que tenía un numero...

-0500-Pizza-00 - decía el chico al mismo tiempo que lo marcaba en el teléfono y esperaba que alguien contestara...

- Alo Buenas noches, ¿Pizzería Clandestina en que lo podemos ayudar?

- Hola, buenas noches, me podrían enviar Una Legendaria Suprema con doble Queso mediana por favor

- entendido, algo mas señor

-no, gracias así está bien, ya tienen mi dirección registrada con mi numero ¿no?

- sí, si lo tenemos señor, su pizza deberá llegar dentro de veintinueve minutos, gracias por comprar y preferir la Pizza de la Pizzería Clandestina, que pase una agradable noche

Colgando el teléfono, el chico abre el refrigerador y agarra una botella de Coca-Cola y se va hacia el Sótano ya habiendo cogido el Libro; al entrar todo era muy diferente a muchos Sótano de como solían aparecer en la películas, estaba bien iluminado y era muy espacioso, en una lado estaba las herramientas de su padre, en otro la máquina de carpintería y al fondo una escaleras que llevaban al jardín trasero de la casa; dejando el libro al lado de la maquina, el Rubio abre la botella así escuchando ese sonido tan familiar que se producía al abrir una gaseosa y le daba unos cuantos sorbos mientras que la dejaba también en la mesa...

Agarrando una hoja y un boli, el joven abre el libro de historia y empieza averiguar sobre Las Llaves Espadas; ya habiendo investigado lo suficiente, decidió que también se haría una para Él y para Axel, después de todo la máquina de su padre era una especie de talladora muy buena, se comprobó cuando Axel creo unas especies de armas redondas que el llamo Chakrams y con un sistema de cuerdas la llevo a otro nivel para decirlo así; trazando el bosquejo de la espada, Roxas la coloca en el escáner así apareciendo un esquema en el panel y le dio los detalles tridimensionales que le hacía falta..

Estando ya lista la máquina para trabajar, el joven se levanta de aquel asiento y sale por la puerta que llevaba al jardín, todo estaba iluminado por algunos faroles a lo lejos de su casa y la Luna que estaba presente en lo más alto del cielo, llegando a una gran puerta que era el almacén, el chico entra y al encender la luz, se topo con una gran variedad de madera que ya habían sido secada para poder ser usada...

-Cedro, Pino, Caoba, Teca, Ébano, Roble... - trataba de decidirse el chico para ver cual usaba- mmm será Roble.

Agarrando una gran tabla de madera de Roble, el joven salió del almacén y se dirigió al sótano, colocando la tabla sobre la maquina y presionando el botón de inicio, haciendo que la máquina de manera inmediata empezara a tallar sobre aquella madera, en el panel decía que en treinta y dos minutos estaría listo la Pieza...

Saliendo del sótano a la Sala con la gaseosa en la mano, el joven sube a su habitación y empieza a jugar Lineage II en la PC mientras que esperaba a que llegara la Pizza...

-¡Ya verás Pence! - exclamaba el rubio que fue interrumpido por el timbre de su casa, cogiendo su móvil el joven baja por las escaleras con gran velocidad hacia la puerta, abriéndola ve al repartidor de Pizza frente a esta...

-Buenas noches, aquí su orden señor Una Legendaria Suprema con Doble Queso, aquí la factura.

Leyendo la factura el joven corrió a la cocina agarrando un poco del dinero que le había dejado su madre y se lo da al repartidor.

-Gracias, guarde el cambio- decía Roxas que ya tenía el empaque de la Pizza en sus manos al mismo tiempo que cerraba la puerta con llave- ¡Por fin a Comer!

Dejando la Pizza sobre la mesa, la abre a la vez que contemplaba esa Sabrosa Pieza llena de peperoni, Maíz dulce, Pimiento, Anchoa, Cebolla, Salsa, Tocineta, Champiñón y una deliciosa capa de doble queso mozzarella, el cual dejaba también deleitarse con el típico olor del orégano recién esparcido que se mezclaba con el suave aroma del aceite de oliva, agarrando un trozo triangular de aquella obra maestra, el chico le dedica una gran y merecida mordida, al mismo tiempo que iba a la cocina y sacaba otra gaseosa del refrigerador junto a un pequeño plato...

Otra vez en la sala el joven coloca dos rebanadas de esa majestuosa obra en su plato a la vez que cerraba el empaque - creo que con esto bastara... Por ahora... - tomando el plato con una mano y la gaseosa con un brazo, se dirigió al sótano para ver como seguía proyecto...

Al entrar observo el monitor de la maquina, el cual indicaba que faltaban minuto y medio para que terminara, todo el área donde estaba la maquina se había llenado con aserrín; saboreando cada mordida que le daba a esas pizzas, el joven rubio termina de comer, bebiéndose la última gota que quedaba de la gaseosa; dejando eso a un lado, levanta con ayuda del brazo neumático la cubierta que dejo a simple vista aquella arma que solían llamar llave espada...

Tomándola del mango, el joven revisa bien los detalle de esta - no ha podido salir mejor- agarrándola con las dos manos, el rubio con toda su fuerza golpea a una tabla sobrante, haciendo que esta se partiera en tres pedazos, alegrándose al ver que la espada no había sufrido ningún rasguño - en la semana hago otras- se decía a sí mismo a la vez que dejaba la espada sobre un estante y cogía la escoba para limpiar el lugar...

Ya terminando de limpiar el chico se dirige a la cocina para lavar su plato y meter la pizza en el refrigerador, observando el reloj se da cuenta que marcaba las nueve con treinta minutos, lo que quería decir que aún le quedaba noche para rato...

Lanzándose en el sofá el rubio enciende la tv al mismo tiempo que se decidía que juego jugar en su ps3 - Call of Duty, NFS, Uncharted, RE, PES- después de elegir su juego se dispuso a jugarlo ignorando que las horas iban pasando...

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- ¡Tío Porque rayos no te mueres de una vez! - gritaba el rubio metido al cien por ciento en su juego - ¡mueree, muereee, muereeeee, Hay tienes maldi! ... - hubiese terminado la frase pero se traumo al ver que el reloj ya marcaba las doce con veintiún minutos de la madrugada, guardando su partida el joven apaga su consola junto a la televisor y cogiendo su móvil se va hacia su habitación...

- Apagando su ordenador que había estado encendida todo ese tiempo, el joven se acuesta sobre su cómoda cama que estaba decorada con imágenes de estrellas, la cual poseía tres cómodas almohadas; encendiendo la lámpara de noche, le da un último vistazo al móvil que tenía un mensaje de Axel de hace una hora...

- Hola Rox, ¿todo está bien?, si necesitas algo, no dudes en decirme y voy para allá o si quieres venir yo te paso buscando

- Hola Axel, todo en orden ya iba acostarme, tranquilo, ya he terminado la espada, que ha quedado muy genial para decir verdad, después nos encargamos de la pintura, diviértete y ten cuidado, nos vemos mañana

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- Vale está bien, descansa, si me imagino que te habrá quedado genial, aunque eso lo tengo que comprobar yo, dale nos vemos mañana, ¡que sueñes con tu enamorada picaron!- riéndose de lo último , deja su móvil a un lado y se pone a pensar; las fiestas nunca fueron su fuerte han sido contadas las veces que ha ido a una y todas habían sido un fracaso rotundo, ya que siempre terminaba solo hablando con la botella de gaseosa porque él no le gustaba beber alcohol y la ultima vez mas de quedarse solo, sufrió varias situaciones vergonzosas, entre ellas estaba relacionado con una chica, lo cual hizo que sus ánimos bajaran mucho más que el suelo a lo que respecta sobre ese tema...

Observando los dibujitos movibles que eran reflejado por la lámpara de noche, decidió dejarse llevar por el sueño, no tenía esa lámpara por miedo a la oscuridad, ya no tenía seis años para que le diera miedo, si no que esos dibujos invitaban a que su mente navegara libremente sobre ese mar de figuras de planetas y estrellas, dando el bostezo definitivo que lo llevaría al mundo de Morfeo, el joven cierra sus ojos poco a poco, pensando el nombre de la chica que lo tenía loco...

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Asdasdasdasdasdasdasd

La misma oscuridad estaba presente en aquel extraño lugar, nada se movía, nada se escuchaba, todo era raro en realidad, sentía que flotaba, pero aun así sabía que estaba de pie, todo esa desorientadora oscuridad le hacía dar cuenta de que tenia temor, para que mentir, el temor estaba presente entre todo ese mar de emociones que habitaban en su interior, era lo suficientemente hombre para admitir eso, pero lo que en verdad lo abrumaba, era el ¿Por qué de toda esa oscuridad? , de todos los lugares que podía estar; porque ahí, porque ahora…

Trataba de saber si sus ojos no estaban cerrados a través de los intentos débiles de sus manos al tocar su rostro, pues aun así su mente le dijera que estaba cometiendo aquella acción, sus sentidos estaban perdidos, no le decían nada, pero ahora que lo pensaba, sentía frio… tenia frio, pero como rayos de todas las cosas que podía sentir en ese momento, sentía específicamente eso, hubo un intento de suspiro cuyo aliento sintió cálido, trato de pensar lo más claro que podía su ya cansada mente, intento dar un pequeño paso hacia adelante con cierta dificultad, por el temor de que caer mas y mas en ese vacío que no podría tener fin en realidad…

No se había caído ¡por suerte!, pero a medida que avanzaba, mas se angustiaba, no podía mas con tanta incertidumbre, un nudo lacerante se estaba apoderando de su garganta, un nudo que cada vez se hacía más grande, que lo invitaba a gritar con toda su fuerza, que por más que tratara no podía suprimirla así que decidió expulsar todo lo que había en su interior, en un grito mudo sobre sí mismo, desgarrando su garganta hasta el punto de sentir un agudo dolor sobre esta, pero aun con todo ese dolor, sus labios no emitieron sonido alguno, asustado se dio cuenta que no podía llenar sus pulmones de aire de nuevo, se asfixiaba, con toda su fuerza trato de respirar, pero fue en vano sintió como empezó a caer en ese vacío, sus parpados empezaron a cerrarse, dejando otro tipo de oscuridad en su interior, no sentía el peso de su cuerpo, su pensamientos empezaron a ser solo meras sombras dentro de su cabeza, todo, todo se desvanecía, el frio, el dolor, hasta que…

-Roxas… Arriba…

- Q-Quien eres- respondió el rubio en sus pensamientos algo confuso, le era familiar la voz, pero no sabía quién era, su mente estaba muy desorientada para pensar claro…

- Levántate Rox

- Quien er…

- ¡Despiertaaaaaaaaa! – se escucho un grito agudo que causo que el joven se despertara de un solo golpe, con la respiración entre cortada y el corazón acelerado, estaba sudando mucho, no fue su mejor noche para decir verdad, tomando una bocanada de aire se calmo un poco…

- Que Sueño mas rar… - hubiese terminado la frase pero al ver el reloj, se percato que eran un cuarto para las seis – Miércoles, estoy casi por sobre la hora – levantándose lo más que pudo, el joven se empezó alistar para ese día, que debía ser relajante para el…


Etto… Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo, Feliz Día de los Colores y demás xd, rayos me ausente demasiado, hubiese publicado antes, pero sucesos externos a mí, me obligaron a no poder hacerlo, en fin, sin preámbulos les traigo este cuarto capítulo, más corto que el anterior xdd, pero bueno, gracias nuevamente por leerme, por tomar parte de su tiempo para dedicar un poco de tiempo a esta historia donde he colocado mi corazón; Pach7 graciaaaaaas! Sin duda alguna eres genial, espero volver más pronto, aunque no puedo prometer, la uní me mantendrá muy ocupado pronto, pero no dejo de escribir por eso, en fin, espero que estén bien y gracias nuevamente

Hasta Pronto, que lo Shinigamis no se lleven su alma ewe…