Twilight pertenece a la maestra de Stephanie Meyer, yo simplemente me divierto con sus personajes :)

Agh, odio los hospitales, son aburridos, siempre blancos todos se visten de blanco, todo es tristeza. No, no estoy en un hospital pero estaba en la enfermería del instituto y tenía el mismo aspecto de un hospital sólo que un poco más pequeño.

-Eres un estúpido, Edward. ¿Cómo le pudiste haber hecho eso? Sólo es una niña, no tiene la culpa de nada.

No soy una niña.

-¡Tu lo empezaste todo, tú fuiste la que empezó y propuso la apuesta, así que no me vengas a decir que no tienes la culpa de nada y soy el culpable de todo!—Edward parecía preocupado, su voz temblaba como si temiera e que algo pasara.

-Yo la empecé, pero tú la terminaste. Los dos tenemos la culpa—Hizo una pausa y prosiguió—pero la única diferencia es que yo sí me arrepiento. Pobrecita, ¿qué pensará?

Solo quiero descansar. Irme a casa.

-Aún así, ella ya sabe que soy Edward y no Edwardina, tu apuesta no duró mucho.

-Se dio cuenta porque fuiste un descuidado. Pero las cosas son mejores ahora, la lastimaste menos.

-La lastimamos, Alice. No te excluyas de algo en el que tú estás bien metida. Le dirá al rector de que soy un hombre, me meteré en problemas porque mis padres no sabe que estoy en esto, saldré del equipo de fútbol y…

-Estoy bien, de verdad. No tienen porque sentirse culpables, no me lastimaron, solo fue una desmayo aunque haya caído y me golpeara la cabeza no significa que me hayan lastimado emocionalmente.

Alice y Edward dijeron su mirada hacia mí.

Pero mi mirada fue más directa con la de Edward Cullen. No tenía maquillaje, no tenía peluca, no tenía atuendos femeninos. Era Edward, el verdadero Edward con su cabello despeinado y de color cobrizo con perfectas fracciones, pómulos salientes, una fuerte mandíbula, nariz recta, labios redondeados. Es perfecto.


Me desperté con la mirada directa al cielo a través de las ventanas que se encontraban frente a mí. Todavía estaba oscuro y las estrellas brillaban como nunca causándome envidia por su hermoso brillo que causaba que mis ojos se cegaran.

- Parece ser un diamante—murmuré para mí misma.

-Bella?—susurró una voz ronca y dormilona tan jodidamente sexy que me causaba cosquillitas en el estómago. Mi corazón aceleró y giré mi cabeza hacia el dueño de aquella voz.

No sabía que contestarle. Se veía tan hermoso, con expresión de un niño pequeño buscando un poco de leche con galletas.

-Sí, Edward?—

Mis ojos no querían dejar de mirar la belleza de Edward, mi mente me pedía a gritos que le gritara, despreciara, golpeara, ignorara, alejara de él, pero me era imposible.

-¿Te encuentras bien?—sus ojos brillantes como aquellas estrellas hermosas, parecían tener curiosidad.

-Por supuesto que lo estoy, Edward. ¿Por qué no debería de estarlo?—le dije, cerrando los ojos con fuerza despejando un poco la mente y pensando en casa, Renee, Jake, mi adorable padre Charlie que estaba acompañando a los Ángeles en el trono de Dios, vigilándome y cuidándome como todo un héroe.

Abrí los ojos, viendo como Edward se ponía tenso al llamarlo por su verdadero nombre y luego formar una sonrisa torcida tan encantadoramente agradable que se me había olvidado completamente respirar.

-No recuerdas lo que pasó ayer, ¿verdad?—respondió Edward aún con su sonrisa torcida, con su mirada fija a la mía lo que hizo que me tomara varios segundos para procesar en mi cabeza lo que había dicho.

-¿Qué no recuerdo, Edward?—pregunté, y su sonrisa fue más amplia y con su mano derecha revolcó su cabello con un movimiento tan rápido que para mí fue tan lento y placentero que estaba a punto de quedar inconsciente por la falta de respiración que requerían mis pulmones.

-Olvídalo, Bella. Son las 4:57 am, tienes que descansar para las clases en unas pocas horas.

No lo entendía. ¿Por qué era tan amable con él? Debería de haberme ido ayer derechito para mi casa, le hubiera causado felicidad a Reneé, soportaría a Newton y todos felices para siempre. Pero no, tenía carencia de voluntad y tenía que quedarme viendo estos ojos verdes esmeraldas.

¿Qué había pasado ayer? Solo recuerdo haberlo visto y quedarme dormida luego de que se fueran.

Tonta Bella, tonta.

Con la mirada hacia abajo, llenando mis pulmones de oxígeno le iba a preguntar de qué mierda estaba hablando, pero al abrir mis labios, alcanzó a interrumpirme.

-Duerme, Bella, Bella.

Bella. Lo dijo dos veces. Nunca había sonido tan especial de una voz humana. Quizá era un sueño. Pero no quería que fuera un sueño, quería que fuera real.

Sonreí escuchando una y otra vez la aterciopelada voz de Edward que me acurrucaba diciendo mi nombre una y otra vez.

Sonreí.

Mañana será un nuevo día.


OMG! Se que me demoré unos pocos días en publicar, bueno, bueno unos años jasfkjsfjksf, bueno tampoco pero parecieron ser años.

N. Por favor, sé que merezco todos los latigazos del mundo y sufrimiento de Jane :c pero tuve grandes problemas personales y me deprimí. Pero al meterme al computador y ver unos documentos guardados vi uno de esta historia que era un adelanto del cuarto capítulo y me sentí mal por los pocos lectores que me leen pero que me han apoyado con sus comentarios. Les pido infinitas disculpes por mi incumplimiento. T_T

Sí, si, lo sé! He perdido la poca creatividad que tenía :'c y la señorita de inspiración me abandonó! Ojalá no para siempre. También el cap estaba muy corto, pero no las quería aburrir y quería saber sus opiniones si debería de seguir con la historia o piensan que no tiene futuro.

NO se sientan mal, recibo todo tipo de comentarios incluido insultos, todos los recibo con cariño, eh

¡NOS LEEMOS, BITCHES! Y de nuevo, MUCHISISISIMAS DISCULPAS

Recuerden,, son mi inspiración, así que si quieres puedes clickear el botón de review si quieres quieres que sonría :D

Marie