Holaaa, bueno aquí les dejó el capítulo 4 y también quería agradecerles por los reviews que me han dejado jajaja leerlos me hacen el día :). Sin más doy les recuerdo que no soy autora original de Naruto, dejando esto en cuenta.. adelante! lean y sean felices :D
Recordatorios
- Pensamientos-
- Diálogo-
- Narración - (lo que está entre diálogos)
Capítulo 4
El cielo se iluminaba con diferentes tonalidades de rosa y naranja, sin duda alguna ese atardecer creaba una sensación de armonía y bienestar a quienes lo vieran, pero ya era una señal inminente de que no faltaba mucho para el anochecer, tenían que acelerar el paso si querían llegar a la aldea antes de que oscureciera. Ya habían pasado tres días y medio en el que Sakura junto a otros seis ninjas (5 hombres y dos mujeres incluyéndola) salieron de Konoha y hasta entonces habían descansado sólo en 4 ocasiones, sin embargo esta vez se pararon unos cinco minutos para ubicarse y saber que tanto les faltaba para llegar a su destino. Sakura aprovechó este momento para observar con cautela esos colores tan hermosos que quedaban del día y en cierta forma la tranquilizaban, pero su serenidad fue removida al pensar en sus compañeros del equipo 7.
- Sasuke… ¿dónde te habrás metido? No hay un solo día en el que no piense en ti… ¿estarás bien?... aunque Naruto no lo muestre mucho, también está preocupado por ti….aah, Shanaroo espero que todo salga bien con tu operación…- Dio un fuerte suspiro y entonces escuchó un pequeño golpe a unos metros de ella, alguien había aterrizado del árbol que estaba en frente.
- Sakura-san, acabo de ver la distancia que hay entre nosotros y la aldea oculta de la Hierba, si vamos a buen paso llegaremos en 20 minutos – Dijo el chico de cabello morado y ojos cafés que había estado hace un minuto en la punta del árbol.
- Muchas gracias Hibari, entonces ya escucharon chicos, estamos a nada de llegar… ¡vamos! – Les gritó Sakura
- ¡Sí! – se escuchó al unísono
Después de cinco minutos de haber pasado entre las ramas de los árboles a una gran velocidad, se encontraron con el camino principal que los llevaba a la aldea y esto era un gran alivio para la mayoría de ellos, ya que no querían seguir avanzando por tanta vegetación, este inconveniente había llegado a un punto en el que se hizo molesto (No por nada se llamaba Aldea oculta entre la Hierba). Después de caminar a buen paso durante 10 minutos, todos se sorprendieron ante lo que vieron.
- Acaso… acaso es…? – dijo Sakura con un tono de incredulidad, después reaccionó – ¡¿Qué están haciendo idiotas? Ayuden a ese pobre hombre a levantarse! –
Ya para entonces todos se habían dirigido hacia dónde se encontraba el hombre, era un señor de alrededor de unos cincuenta años con rastros de sangre en todo el cuerpo, estaba vestido cómo cualquier otro campesino y al parecer iba a comercializar sus productos a la aldea, ya que tenía una carreta en la que llevaba ciertos alimentos… aunque sólo quedaban unas cuantas frutas y verduras. Ya cuando Sakura estaba enfrente de él empezó a curarlo con su ninjutsu médico.
- Todo estará bien señor, quédese conmigo… me podría decir ¿cómo se llama? –
- Hi… Hikaru señorita… -
- Bien Hikaru-san… ¿me puede decir que fue lo que sucedió? – Tenía que seguir hablando con él, había sido mucha la sangre que perdió y en cualquier momento podría perder la conciencia.
- Unos… unos ninjas mme… me atacaron… -
- ¿Eran de esta aldea? ¿Se acuerda de sus insignias?
- Umm nno… no me acuerdo mucho…-
- Está bien, no se preocupe… pronto lo llevaremos a que tenga una mejor atención médica… Ryu, Hikari ¿Podrían subirlo a la carreta para llevarlo a la aldea? – Sakura se dirigió a los ninjas, ambos de cabello negro, sólo que Hikari era más alto y sus ojos eran de color verdes y no cafés.
- ¡Si Sakura-san! – dijeron al mismo tiempo
- Si quiere entre nosotros dos jalamos la carreta, ya no falta mucho para llegar – Le dijo Hibari junto con otro chico.
- Bien… entonces hay que apurarnos…. – Sin más dejaron el lugar.
Después de llevar al herido al hospital central de la aldea, Sakura se dio cuenta de que esta necesitaba de más doctores e instrumentos médicos, por lo que dejó a sus compañeros para que atendieran a los pacientes que había en el lugar. Mientras tanto, ella y el líder se dirigieron hacia la oficina principal para discutir la situación de la aldea y en lo que caminaban, ella aprovechó para observar con más detenimiento la aldea en la que se iba a quedar en los próximos seis meses. Era muy pequeña en comparación con Konoha, estaba llena de vida por las flores y plantas que albergaba, era un poco más caluroso y las casas estaban pintadas con colores vivos, sin embargo a pesar de todas estas características, se sentía un ambiente desalentador entre los pobladores y Sakura no sabía el porqué de esta sensación. Al llegar a la oficina, se sentó en uno de los asientos del escritorio, vio cómo su acompañante se sentaba en frente de ella.
- Sakura-san, le agradezco mucho lo que hizo esta tarde por nuestro habitante, últimamente han atacado a muchos pobladores de la aldea y sobre todo con los comerciantes. –
- En serio no es nada… sólo que ¿a qué se refiere con últimamente? – El líder se veía cómo de unos cuarenta y cinco años, era de una estatura media y su cabello al igual que sus ojos eran negros, aunque una que otra cana sobresalían de su cabeza. – Por cierto… todavía no tengo el gusto de saber su nombre…
- A lo siento que descuidado soy… me llamo Watanabe Nozomi y respondiendo a tu pregunta… lamento decirte que últimamente han atacado a pobladores que traen o comercializan mercancías, es por eso que no tenemos suficiente material médico, ni tampoco hay importación y exportación de ciertos alimentos y otros productos, esto ha pasado desde hace un mes y no sabemos a ciencia cierta quiénes son las personas que nos han atacado, pero de algo si estamos seguros… Son personas que no están de acuerdo con la alianza shinobi –
Sakura tardó un poco en reaccionar ante tal declaración ¿Estaba hablando de rebeldes que estaban en contra de la alianza shinobi?
- ¿Con qué países no habían comercializado antes de la guerra? ¿Eran por razones políticas Watanabe-san? –
- Más que nada teníamos algunos problemas con el país del Rayo y de la Tierra, pero ahora con todo lo que ha pasado decidimos dejar el pasado y abrirnos camino para que la aldea de la Hierba pudiera prosperar. –
- Esto es grave, tengo que informar a mis superiores de los incidentes ocurridos en la aldea, estamos hablando de un grupo que no sabemos si están afectando a otras naciones … -
- En ese caso… – Nozomi se levantó de su asiento – déjame llevarte a tu nuevo hogar, o por lo menos lo puedes llamar hogar durante los meses que estarás aquí… tú y tus compañeros tienen que descansar, debió de haber sido muy largo el viaje que hicieron…–
- Agradezco mucho sus atenciones –
- Por cierto, tus cosas te las llevarán más al rato… enviaré a alguien a que vaya a recogerlas al hospital central, estarán ahí cómo por eso de las 8 de la noche. –
- Se me habían olvidado por completo –
- Entonces teniendo esto en cuenta… ¿nos vamos? –
El líder de la aldea después de llevarla hacia su departamento, se dirigió hacia el hospital central para mostrarles a los otros ninjas sus hogares temporales. Mientras tanto Sakura empezó a inspeccionar las habitaciones de su pequeña casa, estaba la principal con una cama matrimonial y un escritorio, una cocina, una sala comedor y un baño, era pequeña pero acogedora. Después de merodear su departamento, se sentó en el escritorio y empezó a escribir una carta para Kakashi en el que le informaba todo lo ocurrido… el asunto de los rebeldes tenía que solucionarse cuanto antes.
Naruto empezó a abrir sus ojos poco a poco y aunque su visión era un poco borrosa, pudo percatarse que era de día por los rayos solares que atravesaban la ventana. Un dolor recorrió por todo su brazo derecho, pero no le hizo mucho caso ya que estaba más enfocado en tratar abrir los ojos en su totalidad. Ya una vez que empezó a ver con mayor claridad, volteó su cabeza hacia la ventana en dónde provenía la luz y pudo ver que en la mesa cercana a la ventana, había un jarrón con unos cuantos lirios blancos, se les quedó mirando por un rato y se le formó una gran sonrisa en su rostro. Por alguna extraña razón se sintió feliz y a pesar de que era un pequeño gesto, esas flores eran señal de que lo habían visitado. Después de ver los lirios por unos minutos, su mirada se dirigió hacia su brazo operado, trato de moverlo pero no podía… le dolía al hacerlo.
- Mejor lo dejo así, no vaya ser que algo malo pase… -
- Hasta que te levantas mocoso, me tenías preocupado… ¿sabes cuánto tiempo has estado dormido? –
- Hola Kurama, amm no sé… ¿un día supongo? –
- Fueron tres…
- ¡¿QUÉ?! ¡¿TRES DÍAS?! – Naruto trato de levantar su torso, pero le era casi imposible con tan sólo usar su mano izquierda.
- Shhhhhhhhhhhhhhh…. Silencio, o la vas a despertar…. –
- Eh? ¿Despertar a quién? -
En eso volteó hacia su derecha y se sorprendió ante lo que sus ojos vieron, en el sillón que estaba a un metro de distancia de él se encontraba Hinata, ella dormía en una posición nada cómoda. Para empezar estaba sentada, su cabeza estaba apoyándose en el mueble blanco que estaba a un lado de ella y ambos brazos estaban agarrando el libro que se encontraba en su regazo. Fuera de eso su cara se veía muy tranquila, Naruto pudo observar con mayor detalle las pestañas gruesas y largas que tenía, sus labios estaban un poco resecos y su piel blanca parecía tan delicada cómo la porcelana.
- ¿cuánto tiempo lleva durmiendo aquí? –
- …. Regresó hace una hora y se durmió hace treinta minutos –
- Kurama… dime la verdad ¿Hinata se ha quedado estos tres días en el hospital? –
- Muchacho, yo no soy quién para decirte eso… pregúntaselo a ella cuando despierte –
- Supongo que es un sí – Por si fuera poco Naruto no se sintió molesto, sino que al contrario, no sabía por qué pero se sentía muy feliz y aunque sabía que era un poco egoísta de su parte, no podía evitar este sentimiento.
En vez de decirle algo, quiso aprovechar estos momentos para verla dormir... no eran muchas las ocasiones en las que esto pasaba, así que tomó la oportunidad para apreciar esa tranquilidad que la Hyuga irradiaba ante él. Valdría la pena los problemas en los que se metería con ella si descubría lo que estaba haciendo.
- Gracias Hinata… – dijo el rubio en un susurro.
Bueno chicos, trate de apurarme este fin de semana para traerles este fic que es un poco más largo que los otros capítulos... Espero que pueda subir un capítulo esta semana ya que dentro de poco tiempo empezaré con exámenes finales :(
De todos modos les invito que si tienen dudas, sugerencias, recomendaciones, etc. etc. etc dejen sus reviews, jajaja y de igual manera les invito a que marquen cómo favorito esta historia si les está gustando tanto cómo a mi.
Que tengan una bonita semana, nos vemos en el próx capiutlo :D
