Capítulo 3

El ex Gran Saiyaman posa con firmeza sus manos en las caderas de su esposa y esta abraza su cuello, como si de una pluma se tratase él la eleva hasta sentarla en el escritorio de su oficina.

La pareja de justicieros tenían como costumbre dominical quedarse en esa habitación para que Gohan adelantara el papeleo de su labor mientras la ojiazul se sentaba en esa mesa para charlar y jalarle el azabache cabello.

Con dedos agiles el chico teclea ensimismado en su responsable faena, no tan inesperadamente, resuena en el aire un campaneo propio del timbre instalado en la morada. Con exasperación la dama toca sus mejillas.

-¿Otro paquete?

-Son muy amables Videl. –Contesta el chico levantándose de su asiento para ayudar a su esposa a bajarse de la mesa.

-No digo que no lo sean, solo que hemos recibido tantas cosas como si fuésemos a tener quintillizos.

Desde que la primicia del embarazo de Videl había sido lanzada al mundo, los regalos no habían parado de llegar a su puerta, gracias a múltiples fanáticos del campeón mundial y amigos lejanos de la pareja. Llovieron tantos regalos que dos habitaciones enteras estaban inundados de ellos, Videl solo deseaba que escampara un poco.

Llegando los dos a la puerta principal, la abren recibiendo un presente bastante amistoso.

-¡Felicidades! –Gritan a coro tres jóvenes sorprendiendo a los justicieros.

-Chicos, que alegría verlos aquí. –Risueña responde la ojiazul siendo abrazada por ambas mujeres.

-Me alegro mucho por ustedes. –Dice con sinceridad Shapner abrazando brevemente a Gohan. –Lamentamos no haberlos llamado antes.

-No hay problema con eso, pasen adelante. –Invita el hibrido cortésmente.

Cuando los hombres se instalaron en el sofá a conversar, Videl llevo a las dos féminas a la futura habitación de su bebe.

-Lo veo y no lo creo. ¿Cuántos meses tienes? –Una casi danzante Ireza acaricia la sobresaliente panza de su amiga.

-Casi terminando el sexto mes. –Responde riéndose por el cosquilleo en su vientre.

-¿Segura que no son dos? –Ignorando la magnitud de sus palabras, Ángela cuestiona sin saber que había encendido una llama dentro de la joven preñada.

-Segura. –Apretando sus manos y dientes, habla secamente la ojiazul.

-Videl te ves preciosa, me encana el brillo que irradia tu piel y tu cabello. –Alaga la rubia sinceramente sin saber que había arrojado gasolina a la llama que encendió Ángela.

-¿Dices que tengo el cabello grasoso? –Cruzando sus brazos habla la ojiazul con una exagerada indignación asustando a sus amigas.

Por otro lado, los hombres conversaban mientras compartían jugo, las bromas de Shapner para Gohan ese día casi imparables.

-Así que el cerebrito le metió todo su amor a la pequeña gruñona. –Con picardía comenta el blondo viendo como su amigo gira sus ojos. –Ya veo que cuando salían repentinamente de clases no era para luchar contra el crimen tortolos.

-¿Terminaste? –Gracias a los años compartiendo momentos había ganado una inmunidad al acostumbrarse a ese tipo de chistes.

-Sí, creo que fue suficiente por hoy. –Con fingido cansancio responde el rubio para dar paso a una amena y seria pregunta. -¿Cómo te sientes? Lucen relajados.

-Estamos aterrados. Felices pero aterrados. –Admite el chico sorprendiendo a su amigo. –Videl no lo dice pero sé muy bien que muchas cosas la preocupan.

-¡Vamos, eres Gohan el responsable! Siempre cuidando a todos a tu alrededor. –Argumenta el chico. -¿Qué podría salir mal?

-Tengo dos figuras paternas y una madre maravillosa, lo único que quiero es hacer un buen trabajo así como ellos. –Responde con calma Gohan.

-Sé que lo serás amigo. –Anima el rubio.

Continuara…

Estoy muy, muy agradecida por los comentarios y por el apoyo. En serio espero que les esté agradando :D :D Sé que esta corto pero el siguiente será mejor porque llevo mucho escribiéndolo :P