¡holaaaaaaaaa a todos! cuarto capitulo (creo que es algo rápido, pero bueno) es que yo misma me emociono con esta historia. Este capitulo no es continuación del otro, tal vez sería bueno dejarlos un poco en suspenso, pero de paso que sepan que es lo que esta pasando el papa de Kai, yo se que a algunas personas no les va a gustar, pero así es la vida de cruel, mas en tiempos de guerra.
La batalla y fechas mencionadas son reales, sino busquen y verán que no los estoy choreando.
Disclaimer¿que beyblade no es mío? Yo tenía esa falsa esperanza, pero no...no lo es
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
AGONIAS DE GUERRA
CAPITULO 4
Dat venias corvis
vexat censura columbas.
Juvenal.
1° Guerra Mundial
Batalla de Tannenberg
Polonia 30 de agosto de 1914
La batalla estaba a fuego intenso, las tropas rusas no quería rendirse, pero los alemanes estaban a punto de aniquilarlos por completo.
La escena parecía mas un retrato del infierno mismo, los cadáveres estaban por todos lados y difícilmente se podía encontrar una trinchera segura que los protegiera del inminente peligro.
Se escuchaban los disparos de la ametralladoras por todos lados, causando muerte a centenares de soldados, tanto alemanes como rusos; los aviones volaban lanzando bombas que ensordecían y acababan al mismo tiempo con varios hombres; tanques de guerra expulsaban un sin fin de misiles, exterminando con certera puntería lo que se convertía en su blanco. La paz era cínicamente violada y corrompida, e inocentes pagaban el pecado de los verdaderos demonios. La única regla en ese momento era actuar como verdaderos asesinos y carniceros, sin importar la condición del que ahora era el enemigo, al que había de aniquilar sin piedad alguna. Matar a sangre fría era lo único que estaba permitido en esos momentos, si no el precio era una muerte aún mas segura.
Cientos de hombres estaba agonizando, de los cuales solo se escuchaban horribles gritos de dolor, plegarías, oraciones y los nombres de las personas que sabrían no volverían a ver. La imagen difícilmente podría ser mas infrahumana.
Un hombre ruso precisamente estaba tratando de luchar por su vida, que pendía de un hilo, sabía que en cualquier momento podría trozarse. Alexander caminaba mas que exhausto por su trinchera, se tambaleaba por cada paso dado, mantenerse en pie era algo que ya era casi imposible de hacer, las piernas ya no respondían, pero sabía que el detenerse le podría costar la vida, y morirse ahí no era una buena elección, aunque sonaba bastante tentador, al fin que ya estaba muerto en vida, así que no podía ser peor. Pero una persona aún lo mantenía de pie, no quería marcharse sin poder verlo de nuevo y sin decirle cuanto lo quería.
Su marcha cada vez era mas lenta, concientemente sabía que sus tropas ya estaban completamente vencidas, ya no había nada que hacer contra eso, pero tal vez, solo tal vez podría escapar con suerte de ese infierno. Un milagro es lo único que podía esperar, pero en las condiciones en la que se encontraba era casi inútil rezar por su vida.
Mientras caminaba sus ojos seguían atentos en observar si algunos de sus compañeros aún estaban con vida. Buscaba y buscaba, pero solo se encontraba con los cuerpos de las personas que algunas vez lo acompañaron en la misión. Se detuvo al pensar cuantas familias, amigos, prometidas o novias estarían esperando con ilusión y fe su regreso, para después encontrarse con que la guerra les arrebató lo que mas amaban en la vida. Siguió su camino, mirando siempre al suelo, encontrándose con fotos llenas de polvo y algo quemadas, probablemente de alguna ser querido, eso hizo que la piel de Alexander se erizara al recordar a su hijo que seguramente lo esperaba de regreso.
-incluso en la muerte Kai…
Dijo casi en un susurro, solo para el, mientras algunas solitarias lagrimas se escapaban de sus ojos. Su paso se detuvo para tomar un poco de aire, sus manos se recargaron en sus rodillas y agacho su cabeza por completo. Así permaneció uno segundos, cuando un sonido agonizante se escucho cerca, se incorporo por la sorpresa, buscando inmediatamente de donde provenía esa quebrantada voz. Dio vueltas sobre su propio eje mirando desesperadamente hacía el suelo, cuando por fin distinguió un señal de vida en uno de los cuerpos que estaban en el suelo.
Se dirigió hacía el, hincándose pesadamente y tomando cuidadosamente la cabeza de su compañero y girarla hacía el para reconocer el rostro.
-IVAN…! Aún estas vivo…
Dio un vistazo por todo el cuerpo de su amigo, notando que tenía severas quemaduras y un impacto de bala en la pierna izquierda. Rápidamente arrancó un pedazo de tela de su uniforme, para amarrarlo con algo de fuerza en la pierna de Iván y detener la fuerte hemorragia.
-Alexander…voy a morir…
-no Iván…eso no…levántate para que podamos ir a un lugar mas seguro…- dijo levantándole un poco, como para animarle –
-no, es inútil…sálvate tu…déjame aquí…- Iván casi no podía hablar, se encontraba prácticamente agonizando –
-ESO NUNCA!…ESCUCHA…NO VOY A DEJAR A UN AMIGO! – dijo gritándole de la desesperación – vas a venir conmigo…tienes que resistir…tu familia te esta esperando…no te rindas…por lo menos hazlo por ellos…
Iván ya no dijo nada, con un esfuerzo sobrehumano se puso de pie con ayuda de Alexander, pasando su brazo derecho por los hombros de su amigo. Intentaban caminar, pero había demasiados escombros, hoyos y lo peor de todo cadáveres de sus alguna vez compatriotas y casi hermanos.
Los aviones de los contrarios volaban por encima de ello, lanzando bombas que caían muy cerca de ellos. Alexander estaba demasiado cansado, su vista ya se nublaba y su cuerpo amenazaba con desmayarse, pero tenía que luchar por su vida y por la de su amigo, así que no podía rendirse. Iván notó el grande esfuerzo de Alexander, se lo agradecía pero no quería que perdiera su vida por él, ya que sabía que iba morir en batalla.
-Alexander por favor déjame para que tu puedas escapar… - dijo con inminente esfuerzo –
-no lo haré…no te voy a dejar…digas lo que me digas…- ya casi no podía hablar –
Sin importar lo que Iván le dijo, Alexander siguió caminando, sus piernas temblaban y ya casi no respondían.
-ALEXANDER POR FAVOR…VETE TU Y DEJAME!
Milagrosamente pudo gritarle, pero su esfuerzo fue inútil, Alexander no entendía. Iván estaba sin fuerzas, su cuerpo y alma estaban totalmente agotados, ya no podían seguir mas y el lo entendía bastante bien. De repente su vista se nublo completamente, dejó de sentir su cuerpo y cayó inconsciente en el momento.
Alexander de repente sintió mas peso sobre él, miró a su compañero y notó con tristeza que estaba inconsciente, tal vez muerto. Se reprochó el mismo por no poder hacer nada por Iván, pero aún así no se detuvo en caminar, tal vez aún había alguna esperanza.
Un avión alemán volvió a acercarse lanzando un par de bombas, tres de ellas pasaron lejos de ellos, pero la cuarta y última cayo demasiado cerca de ellos, causando que salieran lanzados algunos metros. Ambos quedaron muy separados del uno y del otro, Alexander quiso incorporarse inmediatamente, pero el impacto había sido demasiado fuerte, su sangre no se dejó esperar, derramándose por todos lados, todo su cuerpo ardía porlas graves quemaduras. Casi por una fuerza sobrenatural Alexander pudo ponerse de nuevo de pie, tembloroso y con paso inseguro se acercó a Iván, tomó sus signos vitales, notando que milagrosamente aún su corazón latía, lo tomó cuidadosamente para levantarse y caminar de nuevo, pero unos cuantos pasos bastaron para que sus piernas lo traicionaran y cayera al suelo bruscamente, soltando a Iván, el cual respiró por última vez para luego morir.
Alexander no podía morir, no quería morir, aún había una persona que lo esperaba y que amaba, y por él no debía rendirse. De nuevo quiso levantarse, pero por mas que lucho contra su cuerpo este no respondió, atinando solo a arrastrarse lo mas que podía.
-ya no resisto mas…ya no puedo…es imposible – dijo agonizando –
Era cierto, por mas que hubiera fuerza de voluntad, en el cuerpo humano siempre hay un límite, al cual el había llegado, ya era tiempo de resignarse a su inevitable destino. Dejó caer su rostro de lado en el suelo, cerrando sus puños y sus ojos al mismo tiempo, dejando salir sus lagrimas.
-Kai perdóname… – sollozó – pero ya no puedo mas…perdóname por rendirme…prometo que nos veremos de nuevo…en un lugar mejor que en este decadente mundo…
De repente su cuerpo dejó de doler, las heridas que lo estaban matando dejaron de lastimarlo, simplemente ya no sentía nada. Sus ojos se abrieron de nuevo, para mirar por última vez el mundo terrenal, pero al levantar un poco la vista, algo que lo llenó de alegría y de emoción, detrás de una de las trincheras había alguien, una hermosa mujer al que él había amado y que aún lo hacía, era su esposa. La vista de ella se clavó en los ojos de Alexander, no dijo nada, solo le sonrió dulcemente mirándolo con el amor que le había tenido en vida y que después de la muerte irónicamente aún vivía fielmente como una promesa. Alexander se perdió en la imagen, ya nada le importó, solo quería estar con ella de nuevo, devolvió su sonrisa, sabiendo que pronto estaría de nuevo a su lado, la miro con amor y lentamente cerró sus ojos para morir tranquilamente en medio de ese infierno.
La censura da venía a los cuervos
y atormenta a las palomas.
Juvenal.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
¡oh! que hermoso quedó esto. Perdonenme, pero el tenía que morir, no había nada que pudiese yo hacer. Gracias a las siguientes personas:
Marean L. Wolff. Muchas, muchas gracias por tus comentarios, me sentí alagada y mi autoestima crecio (ya le hacía mucha falta). Y de nuevo rápido, como la "ange rapide" que soy, subo este nuevo capitulo. Espero que este también te guste.
Ginny -flor de cerezo- me alegra que te este gustando esta historia. Yo se que no querías Alexander se muriera, pero en realidad no había nada que pudiese hacer. Gracias por tus comentarios, son alagadores (Lacryma mordiendose el reboso). Nos leemos pronto. Espero que te guste este capitulo, aunque se haya muerto.
Cagalli-mariam-tao-d-hiwatari. que bueno que te este agradando este fic, espero de todo corazón que este capitulo también te guste.
