Pronto un sonido rompió él silencio en mil pedazos y antes de que Spock se diera cuenta estaba siendo jalado a la seguridad en los brazos de su madre, que a su vez estaba siendo rodeada por mi padre él cual miraba a todos lados en busca de peligro.

-¡Oh Dios Mio!¡Mira Serek!-

La voz de su mujer hizo mirar a Serek en la dirección que apuntaba, logró ver una cápsula de escape, una cápsula con él emblema de la Federación, antes de que pudiera detenerla su mujer le había dejado a Spock en sus brazos y ella había corrido a socorrer a los posibles pasajeros.

-Spock, quedare aqui-

Serek dio una ultima mirada evaluando que tan seguro era dejar a su hijo adentro de la cueva, antes de asentir e ir con su mujer.

-Serek la puerta esta atorada y escucho que alguien llora ahí adentro-

-Apartate Amanda-

Haciendo lo que le dijo su esposo Amanda se aparto mientras veía como este pateaba él vidrio que al instante se rompió por la fuerza del vulcano, Amanda no dudo en entrar por él agujero que había hecho su esposo.

-Hola, soy Amanda Grayson, ¿hay alguien aquí?-

La capsula en si era pequeña, una camilla y él tablero de navegación así como unos cuantos estantes con provisiones, medicinas y algunos instrumentos médicos y un pequeño cubículo para él baño, se encargo de revisar este primero.

-Amanda-

Dijo la voz de Serek detrás suyo causando que casi gritara, la situación ya era demasiado tensa de por si, eso sin agregar a su esposo vulcano con habilidades ninjas.

-¿Si Serek?-

-Encontré a la pasajera-

Dijo la voz de su esposo haciendo que saliera del cubículo y volteara, casi la pasa por alto, debajo de cristales rotos se encontraba una mujer de cabello rubio y piel blanca.

-Serek tenemos que informarle a las autoridades-

-Concuerdo contigo Amanda-

Dieron la vuelta dispuestos a salir cuando él llanto de alguien los dejo congelado, Serek reviso a tras vez de su vínculo si se trataba de su hijo, mas al parecer este estaba bien, seguía donde lo había dejado.

Amanda volteo y se agacho para buscar algo o alguien que habían pasado por alto, quedó helada cuando vio a una pequeña debajo de la camilla, las cuerdas de protección parecían haberse roto y la pequeña no paraba de retorcerse adentro de la incubadora volteada, saco la incubadora de debajo de la cama, la abrió y tomo a la niña que yacía dentro de está.

-Serek..es una niña-

Serek tardo en asimilar que su esposa estaba acunando a una niña, la sobreviviente de esta cápsula, una niña pequeña con unos cuantos cabellos rubios delgados encima de su cabeza, asintió lentamente y se acerco a la incubadora donde él de la niña fue descuidadamente escrito.

-Jim-

-¿Serek?-

-Él nombre de la niña es Jim-

-Jim, no es un nombre de niña pero algo me dice que te queda pequeña-

-Amanda, tenemos que salir de la cápsula, en cualquier momento podría explotar-

Amanda no necesito que se lo dijeran dos veces, tomando rápidamente una sabana delgada de la incubadora cubrió a Jim para protegerla de los soles de vulcano, salio de la cápsula tan rápido como puso siendo seguida por su esposo, una vez llegando con su hijo este los miraba con clara curiosidad de niño.

-Madre ¿que es él bulto que traes?-

-Es una niña Spock, un bebe humano -

-¿Podria verla?-

La emoción era visible en los ojos de Spock, él nunca había sido capaz de estar cerca de infantes por su estado de marginación social así que esto en gran medida lo emocionaba.

-No es él momento, él sol y él clima cálido podría dañar su suave piel-

-Entiendo madre-

-Amanda, es imperativo que desalojemos él area , si mis cálculos son correctos esa capsula explotara dentro de 3,6 minutos y sera una explosión de gran magnitud-

-Serek, aseguraré de que Spock no se aleje, sera mejor apresurarnos-

Spock no recuerda haber caminado con tanta prisa para llegar a casa nunca antes, estar a salvo era la prioridad de su padre, eso lo podía notar Spock con facilidad, de hecho fue una gran prioridad ya que hasta lo había cargado con tal de llegar antes, llegaron en un sorprendente tiempo de 2,8 minutos.

-Madre ¿ahora puedo ver a la bebe?-

Amanda casi quería llorar de felicidad por los ojos esperanzados que le estaba dando su hijo, se limito a asentir antes de quitar la manta del bebe que en todo él camino no había hecho mas que retorserce.

-Su nombre es Jim-

-Jim-

Spock quizás dijo él nombre con demasiada lentitud acostumbrándose a este sonaba tan perfecto para esa pequeña niña que se encontraba en él regazo de su madre.

-Padre, Madre ¿es admisible pensar en conservarla?-

-¿Conservarla?, Spock ella no es una mascota-

-Estoy muy consiente de ello madre-

-Cariño pero alguien debe de estaría buscando, debe tener familia que la quiera de regreso-

-¿Y si no es así?-

Spock refuto, él nunca hacia eso él siempre obedecía la palabra de su madre y de su padre pero no encontraba que mejor familia que la suya para criar a Jim.

Amanda tuvo que parpadear porque no podía creer que su hijo le hubiera refutado algo, él no era así normalmente, mas sin embargo aquí estaba usando cualquier razón lógica para quedarse con la niña, Amanda en secreto admitiría que no le molestaría para nada hacer crecer a su familia, quizás esta era la mejor oportunidad, Serek y ella siempre habían querido mas hijos después de todo y ahora les daban esa oportunidad caída del cielo...en sentido literal.

-Serek ¿tu que dices?-

Para Serek su mente iba en los pros y los contras, en que debería de estas avisando a los Altos Vulcanos sobre esto, pero aquí estaba viendo como su esposa acunaba a una niña que no les pertenecía y aun así parecía correcto de alguna manera totalmente ilogica, pero de nuevo la lógica debía prevalecer, tenia que decirle a su T'hy'laseria no podía conservarla, tenia que ser como los terrenos lo llamaban "él malo de la película".

-Amanda yo creo que lo mas adecuado seria qu..-

La risa de un bebe calló todo lo que estaba a pu to de decir, bajo su vista para encontrarse con unos ojos azules que aunque sabia que aun no lo podían ver del todo bien, aun se sentía por alguna ilógica razón que esos ojos lo miraban a él detenidamente.

-Mira Serek, tiene ojos azules-

-Lo noto Amanda-

Por alguna razón desconocida para los tres la fuerte y clara risa de Jim resonó por él vestíbulo de su casa y cada rgumenro que tenía Serek para devolver a la niña se habían convertido en nada.

-¿Padre?-

Spock pregunto tratando de mantener abajo la esperanza que inundaba su cuerpo, la esperanza de tener una amiga, una compañera, una hermana.

-Creó que, dadas las circunstancias lo mas lógico es conservar a Jim-

Y esa fue la primera vez que un Spock vio que un vulcano miente, que su padre miente y no podría estar mas agradecido por ello.

Después de considerarlo hoy no había sido uno de esos días, porque no todos los días encuentras a una hermana.

Hola la verdad yo estoy escribiendo esto para mi mas que nada pero si me gustaría saber su opinión respecto a lo que lee