CAPITULO 4

Oficina de Misa/Hikaru

Hikaru estaba en su escritorio observando videos en su pantalla de LCD, sobre el último bautismo de vuelo de los Pilotos. Una y otra vez miraba el de todos y cada uno de ellos. Pero el que más le gustaba era el de Brenzel Kridanik. A su lado se encontraba la oficina de Misa. Ella estaba firmando unos papeles mientras Miku dibujaba en un pequeño escritorio, ubicado en otra oficina pequeña entre la oficina de ambos.

Misa se levanta de su asiento y se dirige a la oficina de al lado para ver a Hikaru.

-¿Viste los informes de Faure?

-Si los he visto. Las pilas de uranio deber ser remplazadas en 100 V-F'S

- Nadie me lo informó. ¿Por qué me enteré a último momento Hikaru?

Hikaru la mira a sus ojos. –No lo sé Misa. No estoy en todo.

-Sí, tienes que estar en todo. Eres el Capitán. No se te tiene que escapar nada.

-Misa, no tengo ojos detrás de la cabeza.

-Papi Mami, miren el lindo dibujo que hice.

Hikaru y Misa distraen su atención en Miku para ver el dibujo. Hacen una pausa y se les llena el corazón de ternura.

-Oh Hija. Es hermoso. Gracias. Decía Misa.

En el dibujo, Misa estaba de un lado a Hikaru de otro, agarrando ambas manos de Miku. Y una escritura infantil que decia "Los quiero mucho papis".

Hikaru no quería discutir. Pero no quería dejar de lado la charla laboral con Misa.

-Misa volviendo a lo nuestro. Es verdad. No estamos en todo. Quiero esforzarme para no cometer distracciones.

-Ok Hikaru. No quiero que discutamos por cosas así, que sepamos que podríamos mejorar.

-Por supuesto

-Creo que ya es tarde. Debemos irnos. Hija, guarda tus cosas, nos vamos.

-Si papá.

La pequeña Miku guarda sus cosas en su mochila y toma la mano de Hikaru y de Misa. Los tres felices se retiran del despacho, en dirección hacia un elevador, que los transportará a la planta baja del cuartel, donde está la recepción y tendrán acceso directo al estacionamiento.

-Hikaru, mañana acuérdate que tenemos comité. Tú vendrás en calidad de invitado por primera vez.

-No le he olvidado. Sera un placer.

Llegan a la planta baja y Miku se aleja de ellos trotando.

-No corras Miku, puedes caerte. Elevaba la voz Hikaru, mientras caminaba junto a Misa.

Llegado al estacionamiento, toman el Tesla S asignado a Misa. Esta vez conduce Hikaru. Cada tanto entre ellos se intercalaban para ver quien manejaba.

Encendido los sistemas del vehículo, una alarma sonora daba un aviso en la majestuosa pantalla de Led ubicada en la consola central.

-"AVISO DE BATERIA BAJA. SOLO 15 KM."

Al ver que el auto tenía una autonomía de 15 KM solamente era una señal surreal de tristeza pero a la vez graciosa para ambos. Megaroad media solamente 1,7 km y medio de largo, pero no era lo mismo recorrer esa distancia en línea recta, que moverse a través de las instalaciones de la nave. Aunque fuera mentira, desde adentro la ciudad se la notaba mucho más grande, eso era porque los espacios estaban bien aprovechados, entonces daba la idea de que en realidad la ciudad era mucho más grande de lo que se suponía.

-Despreocúpate, no lo llevare rápido.

-Yo no dije nada. Insinuaba Misa con una sonrisa en su rostro.

Hikaru tomaba la avenida principal para dirigirse al complejo habitacional, cuando recibe un llamado a su celular. Empieza a sonar.

-Lo pondré en la pantalla del auto.

-¿Hikaru?

-Kadmir…. -Sorprendido Hikaru ante el llamado inesperado de él-. ¿Qué cuentas?

-Bien. Los estoy esperando en su casa. ¿Puedo cenar con ustedes hoy?

-Es que…

-Desde luego Kadmir.

-¿Misa? Así que están todos, je je je. Disculpen si interrumpo algo

-No, despreocúpate, estábamos recién saliendo del cuartel y nos estábamos dirigiendo hacia nuestra casa. Respondía Misa.

-Perfecto. Yo estoy en su casa en este momento. Vengan tranquilos.

-Ok adiós.

La comunicación se corta. Hikaru no salía de su asombro ante el llamado de Kadmir. No se esperaba que lo llamara tan de prisa. Observando a Misa de Reojo, mientras conducía.

-¿Por qué tenías que invitarlo hoy? Preguntaba molesto

-Ay Hikaru. Hace tiempo que no lo ves. ¿Te crees que soy tonta? Algo pasa entre ustedes y quiero saber que es. ¿Se puede saber? Preguntaba firme Misa, con una mirada esperando alguna respuesta.

A Hikaru se le hizo un pequeño nudo en la garganta, no sabía que responder ante la pregunta de Misa. Sabía que cuando ella se ponía en esa postura, no le gustaba. Temía que empezaran alguna discusión y no quería llegar a esa instancia. Misa no sabía que Kadmir y Hikaru habían tenido una dura discusión.

-Nada. Es asunto mío y de él.

No había respuesta por parte de Misa.

Un silencio tenso lleno el vehículo, mientras Miku distraída tomaba una muñeca con ambas manos, el rostro de Misa cambiaba, pasaba de ser angelical, a la que se la ha conocido por siempre. Su rostro serio, como toda militar, ante una respuesta poco convincente por parte de Hikaru. Ya estaba tomando temperatura

-Si no quieres decirme que pasa, está bien. Pero no me mientas Hikaru. ¡No quiero que me mientas!

-¡No te estoy mintiendo! No me mires así Misa.

-Me estas ocultando cosas y tarde o temprano, las mentiras salen a la luz

-¡Bueno está bien! ¿Quieres que te diga que pasó? .Respondía Hikaru en un tono de voz más elevado de costumbre.

Miku empieza a verlos a ambos discutir. Aunque no estaban gritando, el tono de voz se hacía más elevado y empezaba a hacer pucheros, a punto de llorar

Ante la situación, Hikaru ve por el espejo retrovisor y su hija empieza a ponerse triste.

-Amor. No pasa nada.

Misa gira su cabeza y observa a Miku y ésta le extiende su mano para hacerle un cariño en su cara, tomando su barbilla en un gesto de amor.

-Cariño, no te pongas así. No te preocupes. A veces tu papá es medio atolondrado y no sabe expresarse bien.

Incrédulo Hikaru mira a Misa

-¡Bueh! Con que esa tenemos ¿Eh?

-Después tú y yo tendremos una charla. Por ahora solamente limítate a conducir a nuestro hogar. Le respondía Misa molesta.

-Ok Mayor General, ok.

-¡No me digas así! Estamos fuera de servicio.

-Bueno Hayase. Tranquila. Cortaba la conversación Hikaru. –"Por favor, que difíciles son ustedes las mujeres y encima militares. Una combinación perfecta, mujer y militar. La que me espera." Pensaba molesto Hikaru.

Faltaba poco para llegar. Un silencio reinaba dentro del auto. Ninguno de los dos quería decir alguna palabra.

"-Demonios. Hacía tiempo que no discutía así con Hikaru. ¿Por qué me oculta cosas? Me molesta y me entristece. Pensaba que había cambiado y sigue siendo el mismo de siempre. Aunque ha mejorado en algunas cosas, esto me irrita completamente". Pensaba Misa con un desanimo en su corazón. Sentía un dolor en el pecho que hacía tiempo que no lo sufría.

-Ahí esta Kadmir. Decía Hikaru en un gesto con su cabeza, señalando la ubicación del Ingeniero Zentraedi.

Directamente decide subir el coche a la vereda, en la puerta del garaje de la casa.

La familia desciende del auto. Miku reconoce a Kadmir.

-¡Tio Kadmir!. Emocionada la pequeña decía mientras corría a los brazos de él

-Hola preciosa. ¿Cómo estas tanto tiempo?

-Bien. Te hice un dibujo para ti, que lo tengo guardado en mi cuarto y te lo quiero dar.

-Ah pero que lindo princesa. Después me lo das ¿Si?

. Miku ingresaba directo a la casa sola, mientras el Matrimonio Ichijo-Hayase se acercaba a saludar a Kadmir.

-Hola Kadmir.

-Mayor Hayase, Hikaru. Un gusto verlos. Hacía tiempo que no nos hablábamos.

-Desde luego, el proyecto te debe tener ocupado.

-Sí, hay algunos detalles que tenemos que conversar. Pero mejor ¿Por qué no pasamos adentro y les explico mejor? Pero durante el postre. No quiero arruinar la velada.

-No hay problema. Respondía Hikaru, tratando de ocultar su incomodidad ante Kadmir, por la última discusión que tuvieron.

Kadmir era el único amigo que tenían Misa y Hikaru. Max y Miriya decidieron quedarse en La Tierra y fueron encomendados para otra misión. Querían tener una vida plena en la tierra, junto a la pequeña Komira.

Mientras Misa se dirigía al cuarto a sacarse el uniforme, Hikaru estaba con Kadmir, intentarlo de agasajarlo con una botella de vino.

-¿Quieres? Es una buena cosecha. Chateu Armand Vouge. Del 2006.

-Oh, desde luego.

-Creí que me habías dicho que cuando se me acomodaran las ideas te vendría a ver. Y al final tú viniste. Exclamo Hikaru agarrando dos copas de vino, para servir.

-Si…. Tienes razón. Pero no he venido por lo nuestro. He venido a informarles algo que es muy importante. Pero prefiero esperar para el postre.

-Ok. Como quieras.

Mientras Hikaru servía el vino en las copas, Kadmir agarra una de las copas y se la lleva a los labios. Era amante del vino y esa bebida a la que él llamaba el "elixir rojo", debido a la sensación que le generaba en tomarlo, ya que lo tranquilizaba y le sacaba toda la tensión

-¿Cómo te ha ido en tus cosas?

-Bien. Tengo una camada de pilotos nuevos. Ah… ¿Conoces a Brenzel Kridanik?

Kadmir dejo la copa de vino sobre el posavasos en la mesa de roble, ubicada en el centro del living de la casa, con medio sorbo en la boca y una sensación de que se había atragantado un poco. Al escuchar ese nombre, Kadmir sintió asombro y un pequeño escalofrió que recorría su espalda.

-Si… lo conozco. Es difícil de explicar. Es algo así como un clon de Britai, pero lo adoptó como a su hijo. Sirvió conmigo en la guerra contra La Armada de Supervisión. Tímido pero tenaz. Era un piloto de elite. Pero Britai no le permitía alejarse mucho de los escuadrones. El Reguld que piloteaba, lo modifiqué a propósito para que en caso que se encontrara en una situación de riesgo, regresara solo a su crucero de batalla.

Pero jamás necesito de esa función. Volaba muy bien. He perdido la cuenta de cuantos enemigos derribo. Era un excelente maestro del aire.

Creo que si se hubiese topado con ustedes, hubiese sido un dolor de cabeza para tu escuadrón.

Después de un accidente, Britai lo envió al Satélite Fábrica y lo dejó ahí por 1 siglo.

-¿¡Qué!? ¿¡1 siglo!?

-Si, 100 años. Los Zentraedis somos lovegnos.

-Guau, es mucho tiempo.

-No te creas. Con el tiempo uno se acostumbra. Los años pasan volando para un Zentraedi, en comparación de ustedes.

-Si… es verdad. Nosotros solamente nos preocupamos por nuestra seguridad y ustedes solamente de Cuál sería la próxima batalla que les tocaba

-¿Es triste no? Tengo 170 años en promedio. Pero es como que cuando uno se microniza, pierde parte de sus recuerdos. Tengo muy pocos de cuando tenía mi flota y además mis últimos años de gigante, en la fábrica. El resto es historia. Tienes suerte Hikaru. Suerte de que eres muy joven, al igual que tu esposa y la hermosa hija que concibieron. Una linda familia

-Sí, aunque algunas veces no todo es color de rosas. Nuestro pequeño "intercambio de palabras", me costó una discusión con Misa. Ahora no se lo que puede llegar a pasar…..

-Ja ja ja. Las Meltran son difíciles de entender. A veces, cuesta convivir con ellas y son medio de discusión para algunos temas. Pero con los años conviviendo con ustedes, me he adaptado bastante a su estilo de vida.

-Ni lo digas…..

Misa sale del cuarto, con un vestido que le cubría hasta por un poco arriba de las rodillas.

-Hoy vamos a cenar Pollo al horno con patatas.

-Que rico. Desde luego. Ah. ¡Esperen!. Me olvide el postre en el auto. Ahora vuelvo.

Mientras Kadmir iba a buscar el postre, Misa ordenaba un par de cosas sobre la mesa de la cocina.

Hikaru se acerca a ella, pero es como que ella ignora la presencia de él. Le coloca un brazo en la espalda en señal de cariño.

-Misa.

-¿Qué?

-Ah bueno. ¿Sigues ofendida?

-Sí.

-Bueno. No quiero discutir

-Yo tampoco, pero estoy molesta todavía. ¿Por qué no dejamos esto para después si? No quiero discutir mientras hay un invitado y por la salud emocional de nuestra hija por favor.

-Bueno Misa.

Hacía tiempo que Hikaru no se sentía molesto con ella. Parece ser que las cosas volvían como eran antes. Durante un tiempo, Hikaru y Misa vivían en discusión tras discusión, pero ahora otra vez empezaba el conflicto entre los dos.

Kadmir ingresa nuevamente a la morada y pide permiso para ingresar a la cocina y dejar un postre helado en el Frezzer.

Después de eso, Hikaru y Kadmir se quedaron un rato largo charlando en el living sobre diversos temas, sobre Amaestrea, los nuevos VF-4 mejorados que se estaban probando en la base, el vuelo de bautismo de los pilotos, etc y Miku cada tanto yendo y viniendo sentándose en el regazo de Kadmir o a veces en el de Hikaru, para llamar la atención, como típica niña de su edad.

Al rato, se puede oler un rico aroma que venía desde la cocina. El pollo con patatas al horno estaba haciéndose notar.

-mmmmm. Que delicia. ¿Cocina tan bien Mayor?

Misa se asoma por la puerta de la cocina respondiéndole a Kadmir.

-Tengo mis secretos. No es gran cosa, pero espero que les guste a ambos.

-Si desde luego, si es que no quemas la cocina. Decía Hikaru en señal burlona.

-¡Procura no decir nada o te irás a comer a fuera solo! Replicaba Misa molesta desde la cocina.

-¿Sucede algo Hikaru? Preguntaba Kadmir en tono preocupado

-Nada…. Respondía Hikaru desentendido de la pregunta de Kadmir.

La cena ya estaba casi preparada.

-Voy a ver si Misa necesita ayuda.

-Ok.

-Mira TIo Kadmir, tengo algo para ti…

Mientras Kadmir se entretenia con Miku, Misa y Hikaru estaban en la cocina, tomando las bandejas y llevando la cena a la mesa.

Todos se sentaron en la mesa. La comida era un manjar. Todos se deleitaban por la rica cena que había preparado Misa.

Pasadas 2 horas, la sobremesa se hacía larga. Se había charlado de diversos temas. Aunque Misa y Hikaru, de alguna forma intentaban ocultar su mal humor entre ellos, como podían.

Ahora llegaba la hora del gran momento. Las palabras de Kadmir.

-Bueno estimados, creo que como ya estamos por la parte del postre, debo informarles lo que tanto he esperado para comentarles.

Hikaru en una señal de protección, lleva a Miku a su habitación para que se quede jugando con sus juguetes.

Volviendo a la mesa, solamente estaban ellos 3. Se estaba empezando a generar una sensación de ansiedad entre ellos.

-Habla Kadmir.

-Bueno, antes que nada no es nada seguro pero debo informarles algo importante. Seguramente tu Hikaru le habrás entregado el sobre que te dejé aquella vez en el parque a Misa ¿no?

Misa sorprendida ante las palabras de Kadmir y mirando a Hikaru molesta, le pregunta a los ojos de él.

-¿Cuál Sobre?

Kadmir entendiendo que ha metido la pata, pero sin intención decide remediar las cosas y tratar de salvar la conversación

-eeeee….. Claro el sobre….. Seguramente Hikaru no ha podido dártelo porque tiene un código. ¿No es así Hikaru? Observaba a su compadre guiñándole el ojo sin que Misa lo viera

Hikaru dándose cuenta que se olvidó de darle el sobre a Misa, decide seguirle la corriente a Kadmir.

-¡AAAAAA!. Siiii. El sobre. Es verdad, tiene un código y me lo ibas a dar pero al final se nos pasó. Je je je.

Misa no era ninguna tonta. Estaba convencida de que Hikaru no le había entregado información relevante. Tratando de mantener la cordura y no mandarlo al demonio, le dice entre dientes.

-VE A BUSCARLO Y NO ME DIGAN QUE TIENE CÓDIGO PORQUE ES MENTIRA. Decía Misa un poco enojada mirando a Kadmir.

Hikaru sale disparando al desván en donde hay papeles. Lo abre y esta el sobre marrón que le dejo Kadmir hace 3 meses aprox.

Kadmir sonrojado y sin saber que decir, trataba de apaciguar las cosas.

Llega Hikaru y se lo deja en mano a Misa.

-GRACIAS.

Misa abre el sobre y en su interior había datos y coordenadas sobre una señal de radio, la ubicación exacta desde donde provenía y el código fuente de la misma.

No le costó trabajo leer toda esa información, ya que Misa era muy inteligente y capaz de descifrar cosas de ese tipo.

-Por lo que estoy leyendo, es una señal de radio, del tipo radiofaro de alta frecuencia repetitivo con un "loop" de 36,43 segundos.

-Guau. Es buena Mayor.

-Si, nada que envidar. A propósito. ¿De qué se trata esto?

Kadmir con las mejores intenciones intenta explicarle a Misa de que posiblemente se trate de una nave de la Armada de Supervisión

Una vez terminada la hipotética explicación de Kadmir, que duro como 10 minutos.

Los ojos verdes cristalinos de Misa pasaron a ser rojo de furia, quería matar a Hikaru por no haberle informado sobre esto, al margen que Kadmir dijo que no era preocupante porque no había enviado respuesta y genero un "doopler simulativo", en el cual incide en que la señal bordeo a la nave pero el remitente no tiene información sobre ello. Para el remitente es que la señal nunca ha llegado a destino.

Intentando no perder la cordura, pregunta

-¿Pudiste traducir esto?

-Sí, algo. En realidad no se entiende bien.

-¿Qué dice? Preguntaba Misa con curiosidad y Hikaru sin decir ninguna palabra

-Es raro, pero parece ser más un mensaje de bienvenida. Está en un idioma al que nosotros los Zentraedis lo llamamos Kretoriano. Es una lengua antigua, tan antigua que nosotros la hemos llegado a utilizar hace milenios, pero la Armada de Supervisión la utilizaba rara vez para comunicarse con alguien a que ellos llamaban "Mordus", una de las tantas veces que hemos interceptado sus comunicaciones.

Durante ciclos (algo así como Siglos para los Zentraedis), nuestros descendientes han tratado de interpretar quien era Mordus. Cuando tuvimos contactos con ustedes, llegamos a la conclusión que se trataba de algún tipo de Deidad.

-Ok, es muy interesante lo que dices. Pero no estas respondiendo mi pregunta….

-Ah sí… perdón quería explicarle para hacerte entender algunas cosas. Dice algo como "Bienvenido nuestro amado Lord Mordus."

Misa incrédula y un poco confundía pregunta nuevamente a Kadmir.

-¿Esto se repetía cada 36 segundos?

-Es lo que pude apenas traducir, pero lo demás es interferencia.

Un silencio lleno el living con dudas y preguntas que giraban en la mente de Misa. Hikaru por su parte observaba a ambos hasta que se le ocurrió decir algo

-Este Mordus al que haces mención. ¿Puede ser algún tipo de oficial supremo de su armada?

-Eso es probable, pero son meras hipótesis. Lo que si estoy seguro, es que la radiofrecuencia es del tipo que utilizaba la Armada de Supervisión en su tiempo.

-Ok. -Misa observaba la fecha de la comunicación y databa desde hace 3 meses, gira su cabeza observando a Hikaru- Creo que tú y yo vamos a tener una larga charla.

-Misa, lo importante viene ahora. He podido localizar de donde proviene la señal-Dejando los informes con detalles de la ubicación exacta de la señal-. Aquí tendrás todo. La decisión es tuya.

-Ok. Los estudiaré.

-Bueno chicos. Estuvo muy rica la cena. Mejor me retiro. Mañana será un día agotador y tengo que hacer cosas.

-Ok Amigo. Le dice Hikaru acercándose.

Hikaru y Misa saludan a Kadmir y lo mismo lo hace Miku. Una vez que abandona la casa. La pareja no se dice ni una palabra, sino hasta que se acostaron en la cama. Había una tensión entre los dos. Pero todo se podría arreglar hablando

Tranquila y serena, después de un baño se acuesta en la cama junto a Hikaru y este estaba descansando sus ojos, pero en estado de vigía. Todavía no había conciliado el sueño pero estaba expectante a que su esposa le hable

-Bueno. Puedes empezar- Misa se acuesta de lado a Hikaru, girando su cuerpo y observándolo.

-¿Por dónde quieres que empiece?

-Tú dime. Todo, quiero que me digas todo. Lo que paso y porque no me dijiste. Todo.

-Ok….

Hikaru le explico todo desde el principio al fin. La discusión que tuvo con Kadmir, el sobre misterioso y lo que le ocultó durante 3 meses.

-….decidí ocultar el sobre. No sabía cómo decírtelo.

-¿Por qué sentiste que no me lo tenías que decir?-

-Recuerdo que hace unos años. Cuando estábamos en la nave de Britai, nos topamos con una nave de la Armada de Supervisión, que estaba abandonada y destruida. Tú estabas entusiasmada en ir a verla y hasta Exsedol te dijo que no era necesario ir. Pero tu insistente querías ir a verla. No era la prioridad de la misión. Entonces ante ese episodio, no quise que te agarrase la locura de hacer lo mismo hoy. Pero con la diferencia, que no sabríamos a lo que no enfrentáramos.

-¿Tu hiciste todo esto solo para protegernos?

-Lo hice en especial para que no tomaras decisiones apresuradas-

-Ja ja ja. ¿Acaso crees que iba a cometer semejante locura? Desde luego que no haría nada, sin antes estudiar la situación. Además, tú conoces las 4 directivas de nuestra misión. Y una de ellas es tener contacto con alguna civilización alienígena-

-Sí. Pero ¿Qué pasaría si esa civilización que quisiéramos contactar, tiene un trato hostil hacia nosotros?

-Bueno, para eso están nuestros pilotos y el conjunto de defensas en nuestra nave, para protegernos. Será una nave colonial, pero tenemos forma de defendernos ante un ataque perpetrado-

-Kadmir nos dijo en alguna oportunidad, que las naves de la Armada de Supervisión, eran muy poderosas. Imagínate lo que era el SDF-1. Su tecnología provenía de ellos y la nave era muy poderosa. El cañón que teníamos era poderoso. Podríamos diezmar una flota de naves en segundos.

-Lo sé. Por eso no pensaba en cometer ninguna estupidez al respecto-

-Misa, te pido perdón. No quiero que te enojes conmigo-

-Está bien Hikaru. Pero por favor, no hagas más esto. Me voy a enojar mucho si me vuelves a ocultar algo de esta gravedad-

-Te lo prometo-

Ambos se dan un fuerte abrazo y un lindo beso, para apagar las luces e irse a dormir.

Bar Ouckland. 18 de Octubre del 2016, 1:30 Hs.

Al norte de la ciudad, se encontraba la zona de entretenimientos de la nave. En una calle había un grupo de bares de diferentes tipos.

Jason y Carol se encontraban en el Bar Ouckland, sentados en una mesa para dos. El pintoresco bar, estaba casi a oscuras y pasaban algunos temas de bandas famosas de la tierra y algunos temas de Minmai.

Carol, estaba jugando con su trago, revolviendo un sorbete en el interior de la copa, con signos de preocupación.

-Carol. ¿Qué te sucede?

-Nada. Es que yo, no sé si hice bien en venir a este lugar.

-Jajajaja. ¿Por qué dices eso?

-Bueno ya sabes. No acostumbro venir a estos lugares. Durante toda mi vida, he dedicado la mayor parte de mi tiempo en mi profesión.-Tomando un sorbo de su trago

-Pero alguna vez tienes que darte un respiro. No puedes ir por la vida leyendo todo el tiempo.

-Suena aburrido ¿no?

-Sí. La verdad que sí.

-¿Y tú como lo llevas Jason?

-¿Yo? Yo soy un piloto nada más. Me gusta volar y lo disfruto.

-Pero a veces tienes miedo ¿no?

-Tuve miedo cuando estuve en batalla. Recuerdo cuando estuve en el SDF-1-Suspirando- Aquellos años dorados. Fue en donde verdaderamente utilice mis dotes como piloto.

-¿Lo extrañas?-mirándolo a los ojos-

-Hay veces que sí y veces que no. Depende como este mi estado de ánimo.

-¿Por qué me invitaste a salir?

-Porque me pareces una chica solitaria. ¿Sabes? Suelo venir a este lugar con mis compañeros y con otras mujeres. -Guiñándole un ojo-, jejejeje.

-Oooooh. Ya veo. Eres todo un encanto con las mujeres. -Ya con un poco más de confianza y agrado Carol le replica-

-No te creas. Aquí todas las mujeres de la milicia son bonitas, pero la mayoría son escandalosas. Salen en grupos y están al acecho de hombres. No me gusta ese tipo de mujeres. Prefiero algo más….

-¿Algo más tranquilo?

-Bueno, si se puede decir así. Jejejeje.

-¿Qué es lo que buscas en una mujer Jason? -Ya con medio vaso del trago-

-Oh vamos. ¿Por qué esas preguntas?

-No en serio. No es para incomodarte ni nada. Solo siento curiosidad. ¿Qué buscas en una mujer? ¿Qué es lo que te agrada o interesa?

-mmmmm Veamos. El físico no me importa mucho, aunque la primera impresión es lo que cuenta. Puedes ser una hermosura de mujer, bajo ese uniforme militar, pero quizás no seas agradable y terminas espantando a los hombres.

-¿Yo soy así? –sonrojándose-

-No. Tú eres seria, solitaria y eres una mujer preciosa.

-…Gracias.

-De nada. Jejejeje. ¿Tú que buscas en un hombre Lubrand?

-Bueno. Mi hombre perfecto tiene que ser, una persona adulta, seria, responsable, que me haga reír y que siempre me brinde felicidad y seguridad.

-Lo que todos quisiéramos de uno ¿no?

-Sí. Aunque me puedo dar algunas excepciones.

-¿A si cómo cuáles?

-Bueno. En realidad todos los hombres que me gustan, son casados.

Jason está sorprendido ante esa declaración de Carol

-¿En serio? ¿Por qué llegas a esa conclusión?

-Todos los hombres casados son buenos. Tienen una conducta y una fisonomía en el hogar. Se los nota responsables, pulcros y ordenados.

-Bueno. Son amores no correspondidos.

-Sí. Es triste lo que digo. Pero es la realidad. Jajajajaja.

-jajajajaj

Ambos se ríen a carcajadas. Por un lado se encontraba Jason, un joven teniente de la milicia, que lo que le gustaba era volar y por otro lado Carol Lubrand. Una Comandante seria y carismática, que saliéndose de ese mundo estructurado que día tras día vive, puede descansar y darse un espacio para meditar y charlar con otra persona, fuera de ese ámbito.

Ya se estaba haciendo tarde y ambos deberían retirarse.

-Se está haciendo tarde Jason. Mejor nos vamos.

-Ok, pido la cuenta.

Una vez que pagaron la cuenta, ambos se retiran del bar caminando por la calle. El auto de Carol estaba estacionado a la vuela. Jason por su parte no tenía movilidad propia.

-Bueno comandante, aquí nos separamos. Me tomo el transporte. Descanse fue una linda velada.

Lubrand lo toma sorpresivamente de la mano para que no se vaya.

-Espere teniente. Quiero que se quede un rato más. Aunque sea déjemelo llevarlo a su casa.

-Si no es mucha molestia.

-Para nada. Me ha sacado una sonrisa.

-Pero creo que no podré conducir. ¿Por qué no maneja usted teniente?

-Si no hay problema Comandante.

Ambos se suben al auto de Lubrand. Él la lleva a su completo habitacional.