Capitulo 04: Cuestión de Acostumbrarse...
Eran las 10:A.m cuando termine el papelero de ese día para mi hermana mayor y me dirigía a su oficina para dejárselo cuando mire a todos en el pateo practicando. Ya sea, correr, o dispararle al blanco en plena primavera. Me quede sorprendida, porque no lloviera ese día (Cosa muy común en los primeros días, de primavera de Londres que hacían que no pareciera una) y por primera vez desde mi estancia así se me ocurrió que yo debía ayudar en algo si era necesario. Aunque eso quisiera decir que me viera obligada a entrar en terreno.
Por mi parte, ya me había acostumbrado a mi "Nueva Naturaleza" aunque tan solo había convivido un mes con la misma. Me bastaba con beber una bolsa de Medical Blood una vez a la semana y no pensaba en sangre en ningún momento. Siquiera, cuando veía a los miembros de la organización que me saludaban y hablaban amablemente conmigo (pese a quien era allí, ya que para algunos era menos difícil hablar conmigo que con Integral cuando debían comunicarle cosas o alguna falla que se hubieran mandado "sin querer" y apenas salía durante el día.
Pasaba la mayor parte del rato, haciendo encargos o ordenando papeles (la parte aburrida de mi trabajo) pero la parte divertida era cuando llegaban ciertas armas cuyos nombres empecé a memorizarme y que debía armar tanto para mi Amo como para cualquier otro miembro de la organización siempre y cuando tuviera la autorización para utilizarla.
Así fuera que sabía tanto de armas, que me empecé a preguntar cuánto se hubiera asustado una madre normal con una hija así y la idea me hizo reír. Jamás, había tenido realmente una. Pero en realidad, no me importaba. O al no pensar en eso, lo creía así porque todo fue tranquilo durante mi estancia allí hasta esa tarde cuando entre a su oficina para dejarle los papeles.
Cuando entre a su oficina le encontré leyendo. Cosa, que me sorprendió hasta a mí. Pero dejo un señalador en su libro cuando entre y deje otra vez los papeles sobre su escritorio.
-Las armas que encargo, llegaran mañana por la mañana. Walter, dijo que las recibiría. -añadí.-
Asintió.
-De, acuerdo. -se limito, a decir.-
Revisando, los papeles...
-¿Realmente, no has tenido trabajos antes? -pregunto, sorprendida mi hermana mayor.-
Y reí nerviosamente, al recordar la cantidad de veces que me habían despedido por quedarme dormida durante mis primeros intentos de trabajar en pequeñas empresas baratas como secretaria. ¿¡Pero recibir la recomendación de Su Majestad, para trabajar en aquella organización!? Ya desde el principio, había presentido que allí con algo me iba a encontrar.
-Si... -dije, riendo y rascándome la nuca con los ojos cerrados.- ¡Pero antes, no tenía la habilidad sobrenatural para quedarme despierta... -dije, riendo.-
Pero, cuando se puso seria de nuevo le mire preocupada...
-Quiero, decir... -murmure.-
Se levanto, de su escritorio.
-¿Tienes, algo que hacer? -pregunto.-
Negué.
-Entonces, acompáñame. -dijo, ahora.- hay algo que quiero, mostrarte. -me dijo, ella.-
Otra vez, le seguí por los pacillos hasta el pateo donde varios me dedicaron alguna mirada que no devolví mientras le seguía distraídamente.
Se acerco a Fargason. Quien se encontraba, limpiando con un trapo el helicóptero.
-Ah, buenos días ... -dijo, el.- Laura... -añadió, al verme detrás de ella.-
Y le salude tímidamente con un vago asentimiento de cabeza.
-¿Esos dos, cuando saldrán a terreno? -pregunto.-
-A las 11:30 A.m. Intentaremos encontrar mas Freack Chips que podamos estudiar. -explico.- el problema, es que una vez que los extraemos del cuerpo ya dejan de funcionar y nos será imposible utilizar vivo a alguno de ellos para estudiarlo dentro de su cuerpo porque deben conectarse para transferirse sus datos a alguna de sus tantas computadoras. -explico.-
Ella, asintió.
-Bien, mantenme informada... -dijo.-
Mientras, el abría la puerta del helicóptero y de la nada me sentí mareada. Recordé las veces que lo había visto al pasar por allí haciendo mi recorrido de supervisión habitual por la mansión y cuanto había deseado tener la oportunidad de utilizarlo pero ahora que tenía la oportunidad de hacerlo me di cuenta de que realmente no quería saber nada con él.
-¿Madame? -dijo sin embargo el, extendiendo su mano.-
Y la tome, para ayudarme a subir y se sentó en el asiento del conductor. Integral, me ayudo a colocarme el cinturón (Cosa, que agradecí y que me avergonzó a la vez) ya que quince minutos antes había estado luchando inútilmente con él. Y luego, de asegurarse el de que las puertas se encontraran bien aseguradas elevo el vuelo por los cielos londinenses apenas nublados esa mañana.
-Llévanos al museo. -ordeno.-
Recordé, que una de las cosas que había pensado hacer apenas llegara a Londres era visitar el museo real y la casa de las bellas artes. Pero no había tenido tiempo, debido a que hasta esa tarde siempre había tenido algo que hacer y me agrado tener un rato libre después de tantas jornadas de trabajo y horas extras (que debido a mi condición, eran mi deber cubrir) y esa había sido la razón, de mi falta de sueño últimamente y de las ojeras rojas que se empezaban a asomar bajo mis ojos idénticos a los suyos.
Nos dirigimos hacia allí, y una vez en el museo me detuve poco en los cuadros que me rodeaban ya que ella se detuvo en un cuadro en especial. Donde reconocí a mi Amo entre lanzas donde habían sido colgadas cabezas y me quede mirándole detenidamente. Cada detalle que dibujaba a mi Amo en aquel cuadro exactamente igual a como lo era ahora.
-Pero, si es... -murmure, sin poder evitarlo.-
-¿Alucard? -murmuro.- Si, este cuadro fue pintado el siglo pasado. -me, explico.- El siglo pasado ha habido una batalla en Londres llena de sangre y en donde casi muere Su Majestad. Hemos logrado, rescatarle. Pero hay muchos que amenazan, con secuestrarle de nuevo para intentar un golpe de estado. -anuncio.-
Torne, mi expresión seria.
-¿Entiendes el significado de la palabra, Amo? -quiso, saber.-
Mirándome, desde sus brazos cruzados y me encogí en mi misma...
-Creo... -tercie.-
La verdad, no pensaba mucho en eso pese a saber que debía hacerlo.
-¿¡Creo!? -exclamo.-
Y su voz, resonó en todo el corredor.
-Una vez que has bebido su sangre, habrá entre vosotros dos una conexión que nada puede romper excepto que él te obligue a beber la suya. Si no le obedeces en todo, si no haces lo que te dice, y si no le sirves como es debido créeme que lo hará. -me, advirtió.-
Baje, la mirada... ya no me apetecía, mirar aquel cuadro.
-Antes, acostumbraba a degollar a los traidores y clavar en lanzas sus cabezas cuando ya no le servían. -me, conto.- Por supuesto, que los tiempos han cambiado y su situación también. -dijo, ahora.- Ahora, yo soy su Ama. ¡Y por supuesto, que hagas lo que hagas no lo permitiré! -explico.-
Miraba el cuadro con una determinación indescriptible. Y esto, me sorprendió ya que en su vida alguien se había preocupado por mí. Siempre, había estado sola. De modo, que no sabía lo que se sentía. Por tanto, me sorprendió cuando cerró los ojos y me abrazo. Pero, no pude evitar sonreír. Y también, le abrase sintiéndome algo extraña al hacerlo pero tranquila y en paz conmigo misma al haberlo hecho en mi interior. Ya que el día en que me había dicho la verdad en lugar de eso, solo había conseguido desmayarme y la verdad seguían enfadada conmigo misma desde ese día.
-Quiero decir, que ahora que te he encontrado de nuevo después de tanto tiempo... no quiero volver a perderte. -me, explico.-
No sabía que decir...
-Tal vez no esté segura de que signifique exactamente el hecho de que sea mi Amo. -explique.- Y sé que cometeré mas de un error, al principio de todo esto... -murmure.- Pero, a la vez se que debo descubrirlo y que lo hare tarde o temprano. -sonreí, de nuevo.- y entonces, luego de un tiempo me daré cuenta de que esto será cuestión de acostumbrarse... -añadí.-
Se escucho una risa familiar en el corredor y ella se enderezo. Dejando, caer una mano sobre mi hombro derecho y yo por mi parte me sobresalte y me oculte detrás de ella cuando con idéntica expresión a la del retrato Alucard atravesó la pared girando la Casull en su mano y apuntando con ella hacia el techo de cristal peligrosamente...
-Diablos, Amo... -murmure.-
Cuando, se apareció delante nuestro y nos sonrió.
-¿Crees, que haría algo como eso? -pregunto, a Integral.-
-¿Crees, que permitiría algo como eso? -pregunto, ella a Alucard.-
Y se miraron fijamente por un momento.
-¿¡Creen, que no puedo cuidarme sola!? -grite, repentinamente.-
Y Alucard estaba tan concentrado mirándome que cuando con igual gélida mirada me miraron a la vez me sobresalte cuando Seras Victoria entro al museo donde nos encontrábamos en dicha situación y palidecí como un fantasma.
-¡ ... Walter le busca, para la reunión que se realizara antes de la mesa redonda! -explico.-
Yo, le señale sonriendo.
-¡Ah! ¿¡Tu eres, la que no sirve para nada!? -dije, sin querer.-
-¿¡Que, has dicho niña... -murmuro, cerrando sus puños con fuerza.-
Palidecí.
-Digo... -murmure.-
Y Alucard y Integral rieron sin querer por lo que dije. Y luego, cruzando sus brazos miraron en la dirección contraria a la que miraba el otro...
-¡que tenga once años, no quiere decir que sea una niña! -grite.-
-¡Entonces, ¿¡porque te vistes como niña!? ! -se, burlo.-
-¡Porque, soy una chica! -me queje.-
-¡Ya, cállense... -grito, Integral colocándose bien los anteojos y cerrando con fuerza los ojos por un momento.-
-¡Perdón! -gritamos, a la vez.-
-Esta conversación, no se quedara aquí, Alucard... -murmuro, mirándole.-
Y se alejo, por el corredor pero luego lo recordó y se volteo hacia mi...
-Laura... -dijo, ella.-
Palidecí.
-¿Eh, si? -murmure.-
Distraída, en evitar mirar a mi Amo que se encontraba detrás mío con todas mis fuerzas.
-Tienes el resto, del día libre. -añadió.-
Para la envidia de Seras...
-¡Y tu, regresa a terreno... -le, grito a Seras.-
Quien asintió.
-¡S-si... -grito.-
Las dos vampirezas se miraron con un odio en el que en sus miradas se notaba que la una le deseaba silenciosamente la muerte a la otra y se quedaron así hasta que Alucard paso su mano varias veces entre sus miradas y como ninguna le hizo caso se fue por el corredor y Seras le siguió como cachorro por el museo. Hasta el momento en donde Laura se pregunto ¿¡Qué diablos, haría con si día libre si ahora ya no tenía realmente nada que hacer!? y suspiro, pesadamente recordando el departamento que había alquilado inútilmente días atrás para quedarse allí y decidió que era hora de visitarlo aunque solamente fuera para descansar un rato lejos de los chillidos de Seras, los sustos que le pegaba ver a su Amo aparecerse de la nada en cualquier momento y los ruidos de disparos que siempre escuchaba a lo lejos desde el cuartel.
Tenía suerte, de que el departamento estuviera rentado con la cantidad de dinero que habían tenido mis padres y que yo no debiera pagarlo con mi sueldo. Decidí salir de compras y conseguirme ropa a medida (Ya que ahora que era vampiro, la mitad de mi ropa me quedaba enorme y por eso usaba las camisas dentro de mis polleras) y eso causo que recordara cuanto odiaba comprar ropa cuando nada me iba a medida.
Fue agradable caminar un poco y despejar mis pensamientos concentrándome solo en lo que sería necesario comprar y elegí algunas camisas nuevas y algunos trajes negros para los días mas fríos. Algunas polleras para ocasiones especiales y algunos accesorios que solo utilizaría cuando saliera y lo que yo llamaba ropa cómoda para andar se concentraba en algunos sacos largos que llegaban hasta el piso y que tenían una capucha negra que cubría completamente el rostro o no según como uno se la acomodara.
Llego el momento, de pasar por el departamento y cuando me encontré frente a el sonreí. Recordando, que mis padres ya no se encontrarían allí y saber que en realidad no habían sido mis padres quienes habían muerto defendiéndome entregándole al enemigo su vida me deprimió. Porque me hizo preguntarme, ¿Porque los míos, me habían enviado con ellos? y un montón de dudas que llevaban a temas sobre los que no estaba lista para conversar y que prefería ignorar en esos difíciles momentos.
-NOTA: Siento que mis muzas últimamente no me dejan ni un momento en paz y no puedo concentrarme en otra cosa en estos días que en pensar como continuar mi fan-fick (Tienen suerte, aprovechen para leer cuando estoy inspirada) porque cuando no lo estoy mis relatos del día suelen ser un desastre y un desorden de tiempo. Les cuento, de paso que empecé a escribir ficks con el propósito de mejorar en el orden del espacio y el tiempo en mi escritura ya que quiero ser escritora y estudiar lenguas extranjeras o algún idioma cuando termine el secundario si es que no hago la facultad (Cosa que aun estoy dudando) pero me queda tiempo de decidirlo ya que por culpa de que materias tan innecesarias e inútiles como matemáticas, física, y química existen y debo dar las previas y quedarme un año más por mi culpa. A ver... ¿Cuando, actualizo? Cuando logro divisar disponible de hermanos, el ordenador y cuando no tengo trabajos prácticos. (Cosa, que no pasa muy seguido últimamente) así que una vez por semana al menos lo hare (No se preocupen) se los kiere, y gracias por pasar a leer ;) espero que me dejen algún Review cuando puedan quienes lo lean ;)
