Todo lo que había ocurrido nos tomo por sorpresa, Naraku atacó repentinamente.
Por fortuna la situación estaba a nuestro favor, pues todos estaban ahí, todos menos Kikyo y eso no me parece… la última vez que la vi estaba muy débil, me preocupa que le pase algo. Un minuto, ¿Qué esta diciendo? Co…como que esta muy grave, me alarmo al oír decir eso al perverso semi-demonio, inmediatamente volteo a ver a Inuyasha preocupada y lo que presencio me parte el corazón, esta muy triste…
Mi amigo voltea su rostro hacia mi, pidiéndome que le deje ir a verla, ¡Qué absurdo! ¿Cuándo se lo he impedido? Y ahora menos, no quiero verlo sufrir… Inuyasha se ha ido y Naraku me esta mirando.
Seguimos peleando con él, cuando siento un profundo dolor que me deja paralizada, trato de distinguir de donde proviene, un momento, ya lo he identificado.
Me duele mucho, he recibido esta herida y no se han dado cuenta pues es interna, todos están muy concentrados en la batalla.
¿Qué es esa sensación? Tengo mucho frio… pero debo resistir, quiero ver a Inuyasha una vez más.
Al fin le veo llegar, y me alegro de ver que Kikyo sigue con vida…pero me esta costando trabajo respirar.
Inuyasha esta muy lejos aunque al menos puedo verle, Naraku irrumpe mi campo de visión con su asquerosa presencia… ¿Qué esta tramando? Abro los ojos alarmado al comprenderlo, no puede ser, debo salir de aquí, sin embargo mis piernas no me responden, veo que uno de sus tentáculos se dirige a mí y lo último que siento es dolor.
Después nada mas…todo se volvió obscuro…
OoOoOoOoOoOoOoO
Me despierto en un lugar totalmente blanco, busco a mis amigos pero no les veo por ninguna parte.
—Aquí solamente estamos tú y yo— escucho una dulce voz y poco después una hermosa mujer se aparece ante mí.
—Midoriko-sama… no puede ser, si estoy con usted eso quiere decir que yo…—susurro incrédula y sorprendida al tener ante mi a este increíble personaje.
—Si querida, has muerto—le escucho decir, aunque al decirlo parece… ¿infeliz? —Has vivido una etapa que no te correspondía, pero lo has hecho estupendamente, por ello te dejaré ver a tus compañeros—me explicó mientras una extraña esfera comenzó a nacer de la nada, gracias a ella pude ver a mis amigos, se veían devastados, todos, pero en especial Inuyasha, Sango y sorprendentemente para mi Kikyo…me dolió mucho verlos así, pues por estar tan afligidos estaban perdiendo…
—Por favor, no dejes que Naraku gane, y mucho menos que le pase algo a cualquiera de ellos…—le suplique a la creadora de la perla mientras me hincaba cerca de ella; sí, estaba desesperada, pero no podía permitir que alguno de ellos perdiese la vida.
—Esta bien, minimizare su dolor, para que puedan luchar libremente… pero aquellos que realmente estén sufriendo… permitiré que escuches lo que sienten, pero eso será después de esta batalla, ¿estas de acuerdo?— cuando termino de hablar, la mira maravillada, asentí rápidamente… me estaba dando todo lo que le había pedido y más —En ese caso…—la oí murmurar, extendió sus manos y la esfera que me permitía verlos se torno oscura.
Espere mucho, cada vez me desesperaba más… ¡Quiero verles!...ya han pasado cuatro horas desde que la esfera ennegreció y al fin esta recuperando su color normal.
Genial. Habían derrotado a Naraku, me alegra que ganaran, pero ¿Por qué se ven tan deprimidos… en especial esos tres? ¿No se suponía que iba a evitarles sufrir?
—Jamás pensé que los tres amentaran de tal manera tu muerte, lo normal sería que estuvieran como todos los demás, ¿eras muy unida a ellos?—me preguntó Midoriko-sama al ver a el trió que me había preocupado.
—Con Inuyasha y Sango sí, con Kikyo no—respondí casi por inercia, pues no apartaba la mirada de ellos.
—Pues, al parecer lamenta lo que te sucedió, y como te había prometido, oirás sus pensamientos, pero recuerda, no son con la intensidad que deberían tener—me comento mirándome con ternura. —Te dejo verlos, por que será la última vez que puedas, pero no te puedo dejar que oigas a todos…no se me permite. ¿Quieres empezar? —me preguntó viéndome directamente a los ojos.
Asentí en su dirección, tendría que aprovechar esta oportunidad pues seria mi forma de decirles adiós…
