Aquí está la carta #4; espero te guste Aoba Ritsu…
IV. Un día más sin ti - día cuatro
Soñé contigo, la eternidad de los sueños es tal, que quisiera que se hicieran verdad. Llegar a casa y dijeras "vámonos, vámonos de aquí".
Creo que con mi sonrisa de alegría sería suficiente para que sepas que acepto esa idea, fijarnos, sólo tú, yo y nuestros hijos… me gusta soñar con tus sonrojos.
En si soñarte es un deleite; desperté más temprano y te dibujé, con una pluma te dibujé, el contorno de ti sujetando sólo una sábana estando de espaldas, viéndome dulce tierna como la primera vez que lo hicimos.
No te mentiré, esa sábana no te cubría nada pero así te imaginé, seguramente pensarás "pervertido", lo siento no pude evitar sonreír -el danés puso el dibujo detrás de la carta-, te dejaré el dibujo y si no te gusta tíralo.
Ése dibujo muestra cómo te cubres los senos por miedo, pero no entendería ¿de qué tendrías miedo? Yo siempre desde que te conozco tengo miedo de perderte, perderte a ti y todo lo que involucra contigo y nuestro futuro…juntos.
El danés tomó el cofre, lo abrió y acarició el corazón de Mara como si fuera un bebé en su cuna. –Te amo, Mara -el corazón siguió latiendo y sólo susurró.
-Te amo igual... pero te sigo extrañando... Damon.
El nórdico sonrió. –Pronto… nos veremos, Mara -. Besó el órgano, cerró y guardó el baúl. Se arregló y se fue a trabajar, el día del rubio se limitaba a mandar su carta a la serbia de su corazón y hacer ejercicio con los cadetes.
En la tarde era supervisado por su superior, sólo que ese día no fue, a Damon se le hizo raro pero en el ejército a nadie le agradaban los chismosos y si había algún chismoso, a este se le hacía un castigo de ejercicio físico.
En la noche se dedicaba a hacer dibujos, algunos se los mostraba al corazón de Mara cómo si viera, era algo narrativa la forma que se los mostraba algunos se los susurraba y hacía estremecer al dicho corazón.
-Y en este dibujo estás tú, mirándome con ingenuidad, sentada al pie de la cama, usando sólo mi camisa que te cubre el medio muslo –el danés sonrió y acarició el corazón-, este dibujo fue parte de un sueño. Qué bueno que no te metes en mi mente, soy muy transparente y creo te sonrojarías de tan sólo entrar en ella.
Descansa, Mara y sueña conmigo porque yo soñaré contigo.
Espero te haya gustado la cuarta carta; te cuidas Aoba Ritsu, me gusta leer tú reacción.
Espera la quita carta. ASK CAMBIO Y FUERA…
