¡Qué contenta me ponen sus reviews! Tanto que tuve que agradecer por privado a los que pude. A los que no, debido a no tener cuenta, les agradezco desde acá. ¡Son geniales!

Disclaimer: Bleach le pertenece a Tite Kubo.

Advertencia: Universo alternativo.


Universos alternativos

El segundo accidente

By Megumi Kurosaki


¡Estaba llegando tarde otra vez! Su hermanita lo despertó temprano, como habitual, pero él no hizo ni un movimiento. La noche anterior se había quedado viendo la nueva temporada de su serie favorita. "Un capítulo más y me voy a dormir" lo dijo muchas veces. Cuando quiso darse cuenta, ya no había más episodios disponibles y tampoco había tantas horas de sueño disponibles. Debía llegar a su universidad en poco tiempo así que tomó su bicicleta y comenzó a pedalear como si tuviera que ganar un preciado premio. Si, el premio de la llegada más rápida. Sería un record si lo logra. Para poder hacerlo, tuvo que decidir tomar un camino más corto. No es el camino que le corresponde, ya que va a tener que romper algunas reglas pero no hay tiempo para eso.

No es como si fuera a pasar algo malo.

Ichigo estaba sudando como un puerco para estas alturas, yendo por una calle poco transitada y en sentido contrario. La idea era continuar así con rapidez y llegar a su primer clase fresco como una lechuga. Bueno, al menos algo así. No le quedaban muchas cuadras cuando, de repente, apareció una chica frente a él. Estaba intentando cruzar la calle. No pudo siquiera frenar porque pensó que se trataba de una ilusión. Cuando quiso realmente reaccionar porque la vio demasiado cerca, era tarde.

Lo último que vio de la mujer antes de atropellarla, fueron sus oscuros cabellos naranjas. La atropelló con su bicicleta. Perdió el equilibrio cuando sucedió y dejó la bicicleta de lado para ver a la chica que estaba tirada entre la acera. Estaba consciente pero se la veía asustada. Él también lo estaba.

—¿Estás bien?—le preguntó cuando se acercó, ayudándola a levantarse. Cuando puedo hacer esto, agarró su celular y llamó a emergencias. Le avisaron que llegarían lo antes posible. Definitivamente no iba a poder llegar a clases hoy.

Ella se veía pálida, con los ojos bien abiertos. Era como si no entendiera muy bien lo que le pasaba. Algo le molestaba por el brazo, se le hacía cada vez peor. Tratando de componerse, empezó a revisar su cuerpo. Vio sus piernas, tenía algunos rasguños pero no era nada grave.

En el suelo había sangre, goteaba. Los dos siguieron el camino que recorrían las gotas, le llegaba al brazo. Kurosaki le remangó la blusa, para poder ver qué clase de herida se trataba. Su codo estaba cubierto de rojo y no paraba de salir más líquido. La herida era peor de lo que parecía. Los ojos grandes de Orihime notaron muy pronto la situación. Su codo estaba fuera de lugar. Esto la impresionó.

—Eso es...—ni continuar pudo y esto su acompañante lo sospechó cuando su cuerpo empezó a flaquear. La sostuvo con cuidado para que no se cayera. No otra vez. La joven perdió el conocimiento.

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Kurosaki Ichigo estuvo todo ese día metido en el hospital. No fue a la universidad y tampoco fue su casa. Le explicó a sus hermanas la situación y ellas entendieron. Se sentía muy culpable de la situación, no podía dejar de pensar en esa chica y lo que le hizo. Fue muy imprudente, podría haber sido más sensato. Se juró a si mismo que cuando ella pudiera recibir visitas, la iría a ver para tratar de hacerle sentir mejor. Claro que supuso que sus familiares o amigos harían ese trabajo pero necesitaba para si mismo hacer todo lo posible.

En dos días podría ir a verla.

Le informaron que su nombre es Inoue Orihime y que tiene su edad. No estudia como él, trabaja en una panadería y no le dieron mucha más información que esa ya que no tiene ninguna relación con la paciente realmente. De casualidad le permitieron visitarla pero solamente porque dio de excusa que deseaba disculparse personalmente. Si bien esto era cierto, también deseaba hablar con ella. Era de puro impulso pero la chica le daba buenas vibras.

Le operaron el codo y por suerte salió bien. Necesitaba unos días y ya podría volver a su casa. Con un buen cuidado volvería a estar bien. Las otras heridas eran bastante superficiales. Todo esto hizo que el hombre se calmara un poco. Que cuando la vio desmayarse pensó que la había cagado. Bueno, más de lo que lo había hecho.

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Después de haber buscando en varios sitios de internet, decidió que un lindo ramo de magnolias sería perfecto para esta desconocida que iría visitar. Según leyó, las flores tienen varios significados, lo cual no sabía. La magnolia es ideal para alguien que se encuentra en el hospital.

"Que te mejores pronto", era un deseo sincero.

Con ese ramo en la mano, entró a la habitación. Ella estaba despierta, mirando una película para niños. Al verlo, le sonrió, sorprendentemente.

—¡Ah!—exclamó.—Tú fuiste el que me atropelló.

Lo dijo como si fuera nada y esto solo hizo que el chico se sintiera más culpable. Se sentó en una silla que había al lado de la cama.

—Si, yo...—le puso el ramo cerca.—Lo siento mucho. Acepta estas flores como parte de mis disculpas.

La chica se sonrojó y agarró las magnolias. Sintió su aroma y le sonrió.

—Muchas gracias pero no tienes que disculparte. No es la primera vez que me atropellan por ser tan distraída.

—Bueno... no sé que decir al respecto—una pequeña carcajada salió de él, es bastante única.—Me llamo Kurosaki Ichigo.

—Inoue Orihime—la sonrisa fue más grande si era posible.

—Si, el doctor me dijo—observó la blanca habitación en donde ambos estaban, lucía bastante limpia pero también vacía. No había flores, ni globos ni peluches ni todas esas cosas que normalmente la gente le lleva a los enfermos. También se sorprendió de no haber visto a algún padre o algo así. ¿Estaba sola? ¿No la ayuda nadie?—¿Quieres que ponga las flores en agua?

—¡Por favor!

Hizo exactamente eso. Había puro silencio. Mientras él se ocupaba de las magnolias, ella lo observaba. No paraba de mirarlo. Le parecía un caballero.

—Si necesitas algo, no dudes en pedirmelo—le dijo al sentarse otra vez en la silla.—Me siento muy culpable por todo, de verdad.

Inoue sonrió dulcemente. Si, es un caballero. Pensándolo bien, no recordaba la última vez que alguien era tan bueno con ella. La sonrisa dulce se convirtió en una melancólica.

—Eres la primera persona que me visita. En realidad, eres el único que va a visitarme—lo decía con tanta sinceridad y convencimiento que Kurosaki sintió una punzada en el pecho. Si, estaba completamente sola.

—¿No tienes familia?

Negó con la cabeza. Exhaló.

—¿Podrías...—no se atrevía a mirarlo.—venir a verme cuando puedas?

Los ojos de Ichigo se ablandaron. Había algo en todo eso que lo entristecía. No iría a visitarla como último recurso si no tenía algo mejor que hacer. Su propósito hasta que salga del hospital será visitarla. Cuando Orihime pueda volver a su casa, la ayudará también. Necesita a alguien que la cuide, que la protega de todo. Esos eran los pensamientos que tenía pero no se los transmitió en ese momento a la muchacha.

—Claro.

Fue todo lo que dijo.

Fin del capítulo.


Muchas gracias por leer! Nos vemos en el próximo capítulo.