Ya eran las 12:25 y no había ni rastros del señor Potter en las mazmorras, en ese momento Malfoy parecía más un León enjaulado que una serpiente, sus secuaces Crabe y Goyle lo miraban extrañado y cada cierto rato decían "¿qué ocurre Draco?" a lo que el chico nunca respondió, algunos minutos después decidieron que era mejor irse y dejarlo solo que soportar su mal humor. Comenzaba a preocuparse, que un Slytherin no llegara a una cita podía entenderse, pero no Harry... se detuvo en seco al notar que había pensado en el chico como "Harry" y no como "Potter" eso no iba a terminar nada bien. Draco se recostó en un sillón y suspiro se sentía abatido y los ojos le pesaban, pensó en cerrarlos un rato cuando alguien lo remeció por el brazo

-Draco, son las 6 de la mañana ¿qué haces aquí?- Goyle lo miraba con preocupación

-¿Que... 6... de la mañana?...- pasó la noche ahí, Potter no llego, ni le envió un mensaje...

-Debes levantarte y arreglarte hoy es la noche del baile, ya todos se han levantado para poder prepararse-

-¿El baile... se levantaron a las 6 de la mañana para arreglarse para un baile nocturno?- era lo más estúpido que alguien le había dicho en mucho tiempo, refunfuño con molestia y se levanto para volver a acostarse

-Pero no es solo eso Draco, hoy es navidad... tu cama está llena de regalos como siempre...- dijo esto con algo de envidia

-Oh... cierto- no dijo nada más y se metió en el cuarto, dando un portazo y sellando la puerta, miró las camas y todas estaban cubiertas de papeles, miró la propia y notó los muchos regalos que tenia, frunció los labios y sintió un golpecito en su pequeña ventana por donde entraba un poco de luz, la miro y vio una lechuza blanca que le resultaba curiosamente familiar, claro... era la de Potter... abrió el pequeño cristal y esta intentó picotearlo, le arrojó un paquete con desdén y se marchó, era pequeño y estaba envuelto en papel rojo y dorado, Draco sonrió de medio lado y entornó los ojos -Estúpido...- a pesar del insulto algo en su sonrisa mostraba amabilidad, desenvolvió con furia el pequeño paquete y tomó una nota que tenia pegada

"Discúlpame, pero repentinamente recordé que era navidad y no pude resistir la tentación así que fui por la noche a Hogsmeade y te compré un pequeño presente, no te preocupes si no me tienes nada, no es importante

P. H."

Draco sonrió al ver la firma y abrió la pequeña caja del regalo, dentro había un adorno plateado para colocarlo en la capa de gala, curiosamente tenia grabada una MP, el chico seguía sonriendo pero esta vez no pudo evitar una carcajada algo nerviosa, Potter estaba marcando territorio sin ningún pudor. Abrió todos sus regalos hasta que encontró el adecuado, pero antes miro una caja grande que solo tenia la cinta y una rejilla, al abrirla encontró un pequeño Hurón blanco enrollado sobre sí mismo, frunció los labios y el ceño, le parecía bonito y útil... pero algo burlesco, resopló y luego se encogió de hombros, en ese momento si que le serviría

-Hola... ¿cómo te llamas?- tomo un pequeño collar que tenia "Martin" -Martin... ¿Martin?... que diab... ese no es nombre para un Hurón con clase...- pero no había nada que hacer, al tomarlo el pequeño se enrollo en su brazo, notó que tenía un oreja negra así como un anillo del mismo color en la cola, al menos sería fácil identificarlo -Martin... será tu primer y más importante misión, llévale esto a Harry Potter... solo él... huele- le tendió el papel de regalo rojo que había recibido, el hurón olió y movió su naricita, le ató el regalo y le puso una nota -Vete- lo dejo cerca de un respiradero y el pequeño se fue con el paquete color verde y plateado.

No había sido el mejor despertar del mundo con Doby sobre su cama, pero a pesar de eso consideraba un bonito regalo el que le había hecho usaría los calcetines como media navideñas alguna vez, colgó una sobre su cama y miro por la ventana, Ron ya se había levantado y estaba bañándose cuando algo rasguño una de sus ventilas, miró preocupado dando un salto y vio un pequeño Hurón blanco, se preguntó por un segundo si Draco seria animago y luego simplemente quitó la rejilla y lo dejó entrar

-¿Quién eres tú?- tomó su collar y leyó el nombre -bonito nombre Martin... perfecto para ti- sonrió y tomo el paquete con la nota

"Estúpido... habría preferido que vinieras... gracias... usare el prendedor esta noche.

M.D."

Harry simplemente bufó, Malfoy era tan descortés, irritable, malcriado y sensual que no servía de nada pelear contra la naturaleza de las personas... realmente se estaba volviendo loco por pensar eso del rubio, abrió el regalo con papel verde y al abrirlo no supo si reír o llorar, pero sintió ternura, sabía que no le tenía nada comprado y eso claramente lo había sacado de sus propios objetos, pero su falta de tino y discreción lo sorprendían. Era un adorno de serpiente que servía para ponerlo en el mango de la varita, no podía ponerle eso a su varita... lo dejo dentro de su mesita de noche justo cuando Ron salía del baño, el cual se quedo de piedra al ver al Hurón

-¿Que hace eso aquí Harry?, es como tener a Malfoy en el cuarto...- dijo en tono asqueado algo de aquel comentario le había molestado, pero no dijo nada simplemente dejo al Hurón en la ventila y se metió al baño cerrando de un portazo

El día transcurrió sin mayores sobresaltos, la noche llegó y con ella el baile, Ron se veía ridículo, Hermione estaba desaparecida y Malfoy parecía un príncipe de prolijo negro se quedó unos segundos embobado y luego fue arrastrado hacia la ceremonia de presentación de los campeones, todo le parecía tan ridículo y rutinario además su compañera era todo, menos deseable, desde la otra mesa Malfoy no parecía tan descontento aunque al mirarlo le guiñó el ojo disimuladamente, el tenia una educación distinta, era alguien de la alta sociedad, seguramente estaba acostumbrado a los bailes y fingir, en cambio Harry solo parecía el tonto más aburrido del lugar, aunque Ron no lo hacía nada mal.

Cuando logró salir de ahí simplemente se coló en un balcón mirando al lago, tenia sueño, estaba aburrido y la modorra empezaba a ganarle, hasta que alguien le tocó el hombro

-¿Me concede esta pieza?- Malfoy estaba tras el inclinado hacia adelante con la capa caída hacia un lado donde distinguió el prendedor, jamás pensó que se lo pondría realmente y sintió vergüenza de su cobardía por no ocupar el regalo del otro

-Claro señor Malfoy- hizo la misma reverencia con su acostumbrada caballerosidad y torpeza

Se tomaron la mano y danzaron en círculos durante un rato, desde dentro nadie podía verlos, eran bastante erráticos y claramente el rubio era mejor bailarín, aunque no mucho. No hablaron solo se miraron, tampoco había nada en su expresión que los delatara, ambos estaban serios y solemnes, aquel era un momento que de seguro no se volvería a repetir, hasta que Draco rompió el silencio

-No deberías participar en el torneo...- casi había sonado a reproche y amenaza

-Lo se... pero no puedo hacer nada a esta altura- eso había sido tajante

-Es peligroso Potter- masculló el rubio en tono molesto

-También lo sé, intento cuidarme...-

-¿Y por eso siempre terminas herido?- lo interrumpió Draco quien había dejado de bailar

-No lo hago a propósito Draco- Harry le tomó la mano

-No siempre puedes salvar a todos- sentenció con molestia la serpiente

-Lo se... y me enferma- El León había aparecido

-Eres un estúpido...- Malfoy tomó por los hombros a Harry y lo estrelló contra el muro

-¡Ah!, ¿qué haces?- Harry fue callado con un beso violento y enojado por parte del rubio -Duele Malfoy- se lo quitó de encima como pudo

Pero Draco arremetió sin temor y lo volvió a arrinconar esta vez con todo el peso de su cuerpo y lo sujeto por las muñecas, sus ojos parecían más grises de lo normal y brillantes, apretó sus muslos contra los del y lo besó otra vez de manera violenta, Harry intentó resistirse pero desistió, aquello le gustaba aunque no lo dijera, le siguió el beso y lo acaricio, Malfoy se separo bruscamente

-Si vuelves a hacerte daño... perderás las virginidad antes de que acabe el curso... P-O-T-T-E-R- - dijo esto de la manera más arrastrada que pudo y se alejó dejando a un Harry confundido y con deseos de más, ya estaba pensando en perder la virginidad esa misma noche.