Ramune
Parecidas, pero tan distintas
- Sakura -
Volvamos juntos a casa.
No entiendo por qué esa simple frase me ha dejado pensando. Desde aquella vez que Shaoran la dijo en el parque pingüino no ha querido salir de mi cabeza.
Es algo inexplicable.
Los días han avanzado y desde que hicimos la apuesta no he conseguido mucho con Kinta, aunque tampoco tengo las manos vacías.
"Y ¿te has acercado en estos días a Kinta?" – Preguntó Tomoyo en la hora de descanso.
"No, siempre que deseo conversar con él está sumergido en sus libros y ni siquiera repara en mí"
"Pero por lo menos ahora lo saludas con más frecuencia que antes. Eso ya es algo" – Dijo Tomoyo sonriéndome.
"De saludos no me puedo hacer novia de nadie, Tomoyo. ¿O es qué acaso tú con sólo saludar a Eriol lo has conseguido?" – Pregunté sabiendo de antemano la respuesta.
"No, eso es obvio, pero compara tus años anteriores con éste. ¿No crees que has avanzado aunque sea un poquito? Mañana será otro día ¡Ánimo amiga!" – Me expresó alegremente, tratando de consolarme.
"Gracias" – Expresé sinceramente.
"Y dime ¿Qué te llevó a aceptar la apuesta de Li?"
"No sé en qué pensaba, creo que me ha pillado desprevenida. Sin embargo, el escuchar sus palabras tan arrogantes diciendo que era capaz de conseguir a alguien antes que yo, ha hecho que una fuerza interna aceptara, pero luego pensándolo en casa, me arrepentí, aunque ya era demasiado tarde"
"Ya lo creo. Y yo que tú buscaría tácticas porque parece que tu contrincante se lo ha tomado en serio" – Me explicó indicándome a Li que pasaba a unos cuantos metros delante de nosotras, conversando animadamente con una pelirroja.
"Idiota" – Una rabia se apoderó de mí. Ahora había sido el turno de Serena. ¿Es que no se cansaba? Hace dos días atrás lo había visto conversando con Hitomi, una chica de primero de preparatoria. – "Ya verás"
Enfurecida, emprendí marcha hacia donde estaban.
"Sakura ¿A dónde vas?" – Escuché que Tomoyo me decía desde atrás.
La distancia la recorrí en un dos por tres. No recuerdo nunca antes haber caminado tan rápido.
"Vaya vaya¿si no son el par de tortolitos?"
La chica me miró asombrada, pero el rostro de Li no presentaba emoción alguna.
"¿Qué haces Kinomoto? Estoy ocupado" – Me dijo rodando los ojos.
"¿E-es tu novia Li-kun?" – Preguntó la chica tímidamente.
"¡¿QUEEEE¿NOVIA? NI EN SUEÑOS" – Dijimos al mismo tiempo.
"Nunca tendría un novio tan idiota como éste"
"¿y qué me dices de ti? Niña exhibicionista" – Sus ojos mostraron ese destello maligno que me hizo callar. Debió haber recordado el episodio en el baño.
¿Es qué acaso nunca lo olvidaría?
"Li tengo que hablar contigo"
"Ya te dije que estoy ocupado. Más tarde"
"No. Ahora" – Dije con tono autoritario.
Varios segundos estuvimos desafiándonos con las miradas, para ver quien era el primero en ceder.
Y como siempre… Gané.
Se resignó y terminó por aceptar.
"Serena, por favor, espérame no tardo mucho"
"Aquí estaré Li-kun" – Expresó la chica con una gran sonrisa en sus labios.
Li le sonrió como tarado y luego me tomó del brazo fuertemente, susurrándome en el oído – "Espero que sea importante Kinomoto"
Un calor subió a mis mejillas. Lo había dicho tan cerca de mi rostro que me quedé sin habla por un momento, al notar esos toques dorados y castaños que me observaban con una especie de odio.
Nos situamos cerca del pasillo donde pasaban uno que otro alumno mirándonos de forma extraña, y no era para menos, Li me tenía sujeta del brazo y estábamos muy cerca el uno del otro.
Estaba nerviosa.
¿Qué hechizo lanzaba este chico para que me pusiera así?
Detestaba eso… odiaba eso, pero más que odiar los nervios.
Lo odiaba a él.
- Shaoran -
"¿Puedes soltarme? Todos nos miran raro" – Habló con tono nervioso, pero también con una pizca de enojo.
La solté al instante. No tenía intenciones de hacer un numerito y menos con Kinomoto.
"Habla de una vez" – Espeté molesto
"Explícame una cosa ¿Qué haces con Serena? Pensé que la elegida era Hitomi, como te vi conversando tan alegre con ella el otro día"
Una sonrisa mostró mi rostro. ¿Acaso era lo que yo creía que era?
"¿Celosa?" – Expresé con tono burlón – "No sólo me arruinas mis futuras citas sino que también me espías"
"Y-yo este…" – Tartamudeaba de una forma impresionante. Tenía ganas de reírme en su cara por mostrarse tan ridícula, hasta que cayó en la cuenta de mis palabras.
"¡CELOSA! Síiii, claro, vieras como estoy enferma de celos" – Me gritó prácticamente y yo tuve que colocar un dedo en mi oído para que no hubiera secuelas posteriores.
"¿Puedes dejar de chillar? Pareces histérica"
"No soy histérica y dime de una buena vez ¿A qué estás jugando?"
"A nada en particular" – Enuncié encogiéndome de hombros – "A lo único que juego es a verte muy enojada cuando hayas perdido la apuesta, aunque te confieso que enojada te ves más linda, lo demás no tiene mayor interés"
Se sonrojó al instante, pero luego volvió hablar - "Perder, perder, perder. Dices que te alegrarás ¿y qué pasa si yo gano¿Te has puesto a pensar en eso? Pareces muy confiado, pero estoy segura que ninguna de las chicas con las cuales piensas salir te ha tomado en serio" – Su rostro estaba demasiado enojado y hasta me hicieron gracia sus palabras.
"No te desgastes Kinomoto. Si viera que estás llevándome la delantera, haría todo lo posible para que fracases. No sabes de lo que soy capaz"
"Eres un maldito tramposo. Lo siento pero ya no quiero seguir con esto" – Cerró sus ojos y se cruzó de brazos haciendo un desprecio.
"Seguirás, me diste tu palabra. Y por cierto si vuelves a decirme que la apuesta ya no va, el día del festival me subiré al escenario y gritaré a los cuatro vientos que estás loquita por ese tal Sagara"
Me miró horrorizada. Me encantaba verla así, tan asustada – "N- no te atreverías"
"¿A qué no? Llevamos viviendo juntos casi un mes y ni tan siquiera me conoces un poco. Mal, mal Señorita" – Coloqué mis manos en sus hombros - "Al enemigo lo estudias en el mismo territorio" – Manifesté con arrogancia y pesadez.
"Enemigo" – Repitió en una voz casi inaudible. Y luego de eso se soltó de mi agarre y emprendió marcha hacia el salón sin voltear hacia donde estaba.
Suspiré. ¿Qué había sido todo eso? Yo no era así, no andaba tirando amenazas para todos lados. Cuando la llevé a conversar, la idea era haberle tomado el pelo o algo así, pero nunca mostrarme tan disgustado.
"¿Ahora viene el arrepentimiento?" – Oí que decían de atrás – "Lo mejor es mostrarse tal cual uno es"
Me giré sorprendido y me encontré con el rostro sonriente de Tomoyo. ¿Cuándo fue que llegó ahí?
"No sé de qué hablas" – Traté de sonar lo más natural posible y me hice el desentendido, aunque yo sabía perfectamente a qué se había referido.
"Utilizar máscaras no es recomendable, lo mejor es dejarlas para una fiesta de disfraces" – Dicho esto, sus pasos se fueron por el mismo camino que había tomado Sakura.
"Quizás la utilizo para que no vean que se oculta tras ella" – Susurré sabiendo que no me escucharía y traté de no prestarle mayor importancia.
Volví a donde Serena que estaba sentada en uno de los bancos del patio del Instituto.
"Perdona por hacerte esperar" – Dije apenado.
"No importa Li-kun. Kinomoto debía hablar contigo, pero ahora estás aquí… conmigo" – Sonrió y me invitó a que tomara asiento a su lado.
Estuvimos callados varios minutos y me sentía incómodo. Antes que llegara Sakura nuestra conversación había sido lo más fluida, pero después se me habían quitado todas las ganas de seguir.
¿A qué estás jugando?
Las palabras de esa niña venían una y otra vez a mi mente y me sentí muy mal al darme cuenta que mañana y así a lo largo de toda la semana y quizás el mes completo, pasaría con distintas chicas que pudieran entregarme ratos agradables, sin embargo, de mí solo obtendrían una que otra sonrisa y nada más.
Yo no estaba interesado en tener novia.
Ni ahora ni nunca.
Estaba bien solo.
Me despedí de Serena y ella con su habitual sonrisa me dijo que estaría esperando para volver a conversar conmigo.
Yo le sonreí de forma obligada.
Me iba al salón a una aburrida clase de historia cuando vi que Kinta estaba conversando con Sakura. Sin pensarlo dos veces me escondí detrás de unos estantes para escuchar lo que ellos estaban hablando.
¿Desde cuándo te escondes para escuchar conversaciones ajenas?
Me quedé ahí hasta que decidieron marcharse al escuchar el timbre. Iba a llegar tarde a clases y más encima me encontraba a una gran distancia por lo que no tuve suerte de escuchar lo que hablaron.
Rayos…
Debía seguirle todos los pasos a Kinomoto si no quería que la apuesta la ganara ella.
- Sakura -
Li indirectamente me había declarado la guerra.
Sí, yo era su enemiga.
No sentía tristeza, tampoco alegría, era un sentimiento bastante raro el que estaba experimentando.
Tan sumida estaba en mis pensamientos que no me di cuenta que Kinta venía caminando hacia mi.
"Señorita soñadora" – Expresó con una sonrisa.
Me quedé mirándolo como tonta y mi cuerpo no reaccionaba ante nada. ¿Era posible que él me estuviera hablando nuevamente?
"¿Estás bien?" – Me dijo moviendo de un lado a otro su mano por delante de mis ojos – "Pareces enferma ¿Quieres que vayamos a la enfermería?"
"N-No" – Tartamudeé.
El rojo subió a mi cara y la cubrió completamente. Me sentía entre las nubes pero con un dejo de estupidez. ¿Cómo podía ser que estuviera frente al chico que me gustaba y no pudiera pronunciar palabra alguna?
"¿Vas al salón?" – Preguntó
"Sí… ¿Y tú?"
"También. Estoy en la sala dos. Tengo la clase de historia"
"¿Historia? Y-yo también voy a ésa" – No podía ser mejor, nunca coincidíamos en las clases y hoy como un milagro estaríamos juntos.
"¿Vamos? El timbre ha sonado y si ha llegado el profesor nos agarraremos un buen castigo" – Lo comentó como si de un secreto se tratara.
Caminamos hasta llegar al salón en donde el sensei acababa de llegar. Yo venía con una sonrisa tan grande que irradiaba felicidad a todo el mundo. Cuando entramos sentí los suspiros de algunas chicas de por ahí, y no era para menos, Kinta Sagara era uno de los chicos más lindos del instituto, y no solo eso, no estaba catalogado como lindo rostro - cero materia gris, como otros.
"¿Cuál es tu asiento?" – Preguntó desde atrás.
"Ése" – Le indiqué donde me sentaría y me di cuenta que el puesto de Li estaba desocupado.
Miré a Tomoyo a lo cual ésta me respondió con un encogimiento de hombros y un 'no sé' que pude leer de sus labios.
"Kinta, el asiento de atrás mío está desocupado ¿Por qué no te sientas ahí?"
"Sueña Kinomoto, ése ya está reservado por tu lindo compañerito de cuarto" - Li estaba justo atrás de nosotros y me había echado la idea por la borda.
"¿Compañero de cuarto? – Preguntó Kinta extrañado.
"Jejeje, es una larga historia, pero no le hagas caso, es idiota de nacimiento" – Le dije riendo nerviosamente.
"No te luzcas" – Expresó con el ceño fruncido – "Y por más que intentes una sonrisa sexy, jamás te saldrá, debes saber que sexy se nace no se hace y tú no lo eres"
"Oye no te pases" – La voz de Kinta salió en mi defensa.
"Esto no es asunto tuyo Sagara" – Habló Li secamente.
"¿A qué no?"
"No te hagas el valiente conmigo"
"Ya, ya señores, recuerden que estamos en una sala de clases y no en un ring de boxeo. Ahora vayan los tres a tomar asiento para que podamos comenzar la clase y por favor, no quiero problemas ¿De acuerdo Li, Sagara?"
"Sí profesor" – Respondieron al unísono con sus rostros serios.
Menos mal que el profesor llegó a tiempo, porque estoy segura que esos dos iban agarrarse a puñetazo limpio. Anduvimos por el pasillo y pude ver como esos dos caminaban a la par rozándose los hombros de forma amenazadora.
Tomoyo me observaba entusiasmada por el hecho de estar tan cercanamente con Keita, y a la vez con una pizca de asombro por lo que acababa de ocurrir.
La clase había iniciado hace media hora atrás y hasta el momento las cosas estaban marchando bien. No había problemas, peleas y todo era tranquilidad.
Tranquilidad.
Un papelito rebotó en mi cabeza y supe inmediatamente que era de Li. Decidí ignorarlo y seguir con la lectura que nos había encomendado el profesor. Pero no pasaron ni segundos para cuando nuevamente me llegaba otro.
Me giré con mi rostro enojado y susurré – "¿Qué quieres?"
"¿Te marchan bien las cosas?" – Musitó indicándome con su boca a Kinta que estaba unos puestos más adelante.
"Eso no es de tu incumbencia" – Me crucé de brazos, amurrada – "Y ya no molestes"
Volví a mirar hacia delante. Faltaban menos de diez minutos para que la clase continuara. La idea que había cruzado mi mente al ver el puesto de Li vacío era que Kinta lo ocupara y así poder tenerlo más cerca, pero…
El timbre y un pequeño coscorrón en la cabeza me sacaron de mi ensoñación.
"Kinomoto despierta"
Tomoyo, Eriol y Li estaban delante de mí esperando a que arreglara las cosas para irnos a casa.
"Sakurita ¿otra vez en la luna?" – Preguntó mi amiga acercando mi bolso – "¿Soñabas con alguien en especial?"
"N-no" – Declaré sonrojada.
"Entonces apúrate que nos vamos"
"A veces me emociona la desbordante amabilidad que tienes, Li"
"Para que me vayas conociendo ENEMIGA" – Habló marcando fuertemente la última palabra.
"Tonto" – Señalé mientras guardaba mis cuadernos y salíamos todos de la sala.
Íbamos caminando cuando escuché unos pasos apresurados.
"Nos vemos Soñadora" – Pasó corriendo por mi lado Kinta.
"Adiós" – Alcancé a decirle antes que saliera disparado por la puerta del instituto.
"¡Vaya Sakurita, me sorprendes!" – Anunció Tomoyo alegremente – "Si sigues así le ganarás a Li"
Volteé a verlo, caminaba despreocupadamente con las manos cruzadas en su nuca y el bolso colgando.
"¿Qué?" – Dijo frunciendo el ceño – "¿Qué miras?"
"Eres un odioso" – Le grité sacándole la lengua con todas mis fuerzas y me fui caminando con Tomoyo sin tomarlo en cuenta y él se fue hablando con Eriol atrás.
"¿Qué les parece si vamos a comernos un helado?"
Tomoyo y yo miramos a Li sorprendidas. Desde que había llegado a nuestro curso, o mejor dicho a nuestras vidas, nunca se había dado el tiempo de salir con nosotros.
"¡Buena idea!" – Exclamó Eriol – "Conozco un lugar que hace los mejores helados y muy ricos. Ñami ñami ya me dio hambre" – Dijo de forma infantil y jugando con sus labios como si ya estuviera saboreándolos.
Tomoyo se acercó a él y lo abrazó – "Eres un niño pequeño, pero así me gustas más"
Se besaron tiernamente y Li habló con un rubor en sus mejillas – "Ejem… Dejen eso para cuando estén solos"
"Por primera vez estoy de acuerdo contigo" – Expresé apoyando una mano en su hombro.
"Ustedes deberían dejar de andar haciendo apuestas innecesarias y juntarse de una buena vez" – Inquirió Eriol.
"¡¿Qué¡¿Nosotros… juntos?! No digas tonterías" – Contestamos al mismo tiempo.
"Bueno, bueno, entonces ¿Van esos helados o no?" – Intervino Tomoyo.
"Falta que Kinomoto acepte"
Miré escéptica a Li… algo ocurría ahí ¿Por qué de un día para otro quería pasar tiempo con nosotros?
"Si no quieres, entonces dilo y ya"
"Bien… vamos" - Acepté sin remedio. ¿Por qué iba ser la causante de arruinar una salida, que por cierto, me parecía lo más divertida?
"Así me gusta" – Expresó Li rodeándome los hombros con su brazo – "Verás que la pasaremos de maravillas"
Mi rostro se volvió de un rojo intenso al ver que Li me abrazaba – "¡Oye! Que no te pases"
Él me soltó en ese instante y se fue riendo alcanzando a mis dos amigos que nos habían adelantado unos cuantos pasos.
Me quedé observándolo mientras se pasaba la mano por su pelo castaño y sonreía de forma… de forma seductora. Se veía, como decirlo, bastante apuesto.
¿Qué me estaba pasando?
"Quizás el comienzo del verano me está afectando" – Suspiré resignada, caminando un poco más rápido.
- Shaoran -
Llegamos a un local llamado Aisu que estaba ubicado en pleno centro de Tomoeda. Nuestro instituto quedaba a unas calles de él, y por eso el viaje no fue largo.
Nos sentamos los cuatro en una mesa disfrutando del gran barquillo que nos habíamos comprado.
"¡Está buenísimo!" – Había dicho mi enemiga con una sonrisa radiante y sus ojos brillando por la emoción.
"Pareciera que nunca hubieras probado un helado antes"
"No uno tan rico como éste"
"¿En qué mundo vivías si el local está tan cerca del instituto?" – Le pregunté sarcástico.
"No molestes Li" – Me contestó haciéndome un desprecio, pero luego volvió a mirarme y una gran sonrisa apareció en su rostro – "Gracias por haberme invitado"
Rápidamente mis mejillas me ardieron y tuve que desviar la mirada para que no se percatara de ello. Había pagado su helado y el mío y no porque ella no tuviera dinero, sino porque simplemente me nació hacerlo.
¿Cuándo fue que Shaoran Li se avergonzaba ante tales gestos¿En qué momento me había vuelto tan sensible a simples sonrisas?
"Oye Li, Yamasaki me ha dicho que tiene entradas para ver a FUTARI este verano"
"¡FUTARI¡Yo quiero!" – Sakura había gritado fuertemente y casi nos había dejado sordos a todos – "Soy fanática de ellos… ¡¿Cuándo es, cuándo es?!"
"No me digas que a ti también te gustan" – Le dije sorprendido.
"Me fascinan, después de X-Japan, ellos son los mejores" – Me hablaba toda emocionada.
"¿Qué es eso de Futari?" – Preguntó Tomoyo
"Ellos son…" – No alcancé a terminar de explicarle cuando Sakura ya estaba contándole.
"¿Cómo no los conoces? Ellos son una banda de rock. ¡Son geniales! Me parece curioso que nunca te lo haya comentado"
"Que niña más entrometida" – Le hablé bajamente a Eriol – "Yo le iba a explicar"
"Tranquilo, amigo. Las mujeres tienden a querer llevarse todo el crédito, y eso no debería de importarnos, al contrario, estamos para celebrarles aquello"
"Hmmm… puede ser" – Musité mirando a una Sakura que emocionada le contaba a su amiga sobre su y mi grupo favorito.
Quien lo diría… ella y yo conectados por un simple grupo de música.
Eran las cinco de la tarde cuando nos despedimos de la parejita feliz y nos fuimos juntos a casa.
"Hoy ha sido un día muy bueno" – Me habló Sakura mientras se apresuraba y caminaba de espaldas con su bolso atrás y una de esas tantas sonrisas de las cuales nunca me aburría – "He hablado con Kinta y he disfrutado de un exquisito helado"
No le respondí y solo me limité a mirarla así… tan feliz, aunque no me gustó en absoluto que ella lo nombrara a él.
"Si sigo así, es muy probable que te gane" – Expresó felizmente – "Y tendría un sirviente por un mes"
"No lo creo… pero debo reconocer que te has esforzado, aunque dudo que ganes"
"Eso lo dices porque no sabes todos mis adelantos" – Me sacó la lengua como niña pequeña que era y luego se echó a reír.
"Si sigues riéndote de esa forma tan cautivadora me será imposible no enamorarme de ti"
Se detuvo abruptamente y me miró sorprendida. Yo pasé calmadamente por su lado y luego me volví a mirarla. Seguía en la misma posición que antes.
"¡Que va! Ni que te lo hubieras creído, ñoña Kinomoto"
Mis palabras la hicieron reaccionar y luego corrió hacia mí.
"Etto…" – Estaba nerviosa y jugaba con sus manos.
"Que te he dicho que era una broma, tonta. Además, para que lo sepas, no eres de mi gusto"
Le di suavemente con el bolso en la cabeza.
"Oye que eso ha dolido" – Me dijo sobándose la cabeza – "Y para que también sepas, tú tampoco eres de mi gusto"
"¡Vaya!" – Me asombré falsamente llevándome una mano a mi pecho – "No sabes el alivio que me da escuchar eso. Por un momento pensé que habías caído bajo mis encantos" – Lancé una sonora carcajada y ella me miraba con desprecio.
¿De cuándo que no reía así?
Ahh… sí, lo recuerdo…
"Por cierto ¿Qué tipo de chica es la que te gusta?" – Me preguntó curiosa – "Te he visto con varias, pero aún no encuentro el parecido entre una y otra"
"Pues… no tengo un estilo definido, pero sí, una que ría de forma elegante, que camine segura, que…"
"¿Cómo ella?" – Me indicó hacia delante.
Una chica pasaba por mi lado hablando por celular, riendo de forma elegante y caminando de forma segura. Tenía un aire familiar.
Bastante para mi gusto… y recordé.
"¿Eien?" – Pregunté atónito
La chica se volvió a mirarme y pude ver aquellos ojos verdes y ese cabello castaño que le llegaba hasta sus hombros.
"¿Shao-kun?"
Me acerqué rápidamente y cuando estuve a unos pocos centímetros supe que efectivamente se trataba de ella.
"¿Qué haces aquí en Japón?"
"Cuánto tiempo, Shao-kun" – Habló de forma desenvuelta – "Al verte no sabía si realmente eras tú, pero mira cómo has cambiado"
"T-tú también estás diferente Eien…pero dime ¿Qué haces en Japón?" – Tartamudeaba de una forma impresionante.
"La verdad es que la historia es bastante larga y ahora voy apurada al instituto. ¿Por qué no nos juntamos otro día para conversar?"
"Sería bueno. ¿Tienes donde apuntar?"
Eien sacó un cuaderno y yo le dicté mi número de teléfono del departamento. Ahora me arrepentía de no haber aceptado el celular que mi madre iba a regalarme.
"Ha sido fantástico encontrarnos de nuevo. Quizás sea obra del destino ¿No crees?" – Sonrió tan dulcemente que creí que mis nervios ya no podrían más con tanta emoción junta.
"Quizás…" – Lo dije más para mí y ella, por suerte, no me escuchó.
"Ejem" – Sakura se había colocado a mi lado con una cara de pocos amigos – "Shao-kun ¿Acaso no nos presentas?"
"Eh... eh… lo siento lo he olvidado" – Manifesté nervioso. La forma irónica en la que me llamó Sakura me había dejado absorto. – "Kinomoto, te presento a Eien"
"Mucho gusto, soy Eien Miyamoto" – Le había estirado la mano para saludarla. Seguía tan dulce y atenta, quizás aún más desde la última vez que la vi.
"Soy Sakura Kinomoto, compañera de Li" – Dudó un momento en aceptar la mano, pero al final igual accedió. Un suspiro salió de mis labios.
Me sentía tan perturbado por todo lo que estaba ocurriendo allí.
"Bien, es hora de irme. Espero que podamos juntarnos Shao–kun ¿Vale?"
"S-sí, claro"
"Bueno… Adiós" – Sus pasos siguieron el camino en dirección contraria a la mía y yo no pude dejar de mirarla hasta que ya no había rastro de ella.
"Y bien" – Sakura estaba con sus manos en ambas caderas y con el ceño fruncido – "¿Quién es, Shao–kun?"
"Y a ti ¿qué te pasa?" – Le pregunté también un poco molesto. ¿A qué venía todo esto?
Algo la hizo reaccionar y su rostro cambió repentinamente.
"Lo siento. No es de mi incumbencia" – Tomó su bolso que había dejado en el suelo y siguió caminando dejándome ahí.
"¡Hey! Espérame" – Corrí hasta alcanzarla y de ahí nos fuimos en silencio por unos minutos. Hasta que mi voz cortó ese momento tan incómodo.
"Ella era mi novia" – Expresé sin ánimos.
Nunca olvidaré como sus ojos se abrieron enormemente y su rostro efectuaba miles de muecas sin decidirse por cual sostener.
"¿T-tu novia dices?"
"Sí. Solíamos salir en China y duramos cerca de tres años, pero luego terminamos"
"Ya ¿Y por qué cortaste con ella? Porque conociéndote, supongo que fuiste tú quien puso fin a la relación" – Su tono de voz sonaba muy diferente al que usaba habitualmente.
"Te equivocas. Ella fue quien cortó conmigo"
"¿E-ella fue? Y ¿por qué?"
"Conoció a alguien más" – Le contesté encogiéndome de hombros y sin ganas. El tema de ser abandonado ya lo tenía superado hace tiempo, pero el verla nuevamente…
"Y por eso no entiendo qué hace ella aquí"
"Quizás vino a buscarte" – Me expresó abriendo la puerta del departamento y tirando su bolso en el sofá.
Esas palabras hicieron que todo se removiera en mi interior… venía a buscarme, pero ¿Por qué?
Traté de disipar aquellos pensamientos esperanzadores porque ya había aprendido una vez, y con ella como enseñadora, que no podía vivir de esperanzas y mucho menos en el ámbito amoroso.
Las mujeres eran muy impredecibles.
"En fin, creo que las dudas las aclararé cuando me junte con ella" – Sonreí para cambiar de tema – "¿Tienes hambre?"
Ella me miró sin una pizca de emoción en su rostro – "Quizás"
Se fue sin decir más a su habitación y cerró la puerta tras de sí.
¿Qué le ocurría? Porque, esta vez, yo no le había hecho nada.
- Sakura -
Novia, Novia, Novia, Novia, Novia..
Cerré la puerta con esas palabras en mi mente. Me saqué la chaqueta del instituto y me tumbé en mi cama.
¿Una novia? Él nunca la había mencionado… y debo reconocer que me sorprendió, quizás mucho más que a él, verla.
Admitía que la chica era bastante linda, un cabello corto castaño un poco más oscuro que el mío y los ojos verdes, muy similares a los míos, para mi disgusto.
Me daba vueltas una y otra vez en la cama sin poder dejar de pensar en lo ocurrido hace unas pocas horas.
"Con esto tiene la apuesta ganada" – Susurré
Era obvio que con la aparición de la chica, las cosas le resultarían mucho más fáciles, porque es más difícil conseguir una novia nueva, que conquistar a una ex a quien ya conoces.
Me cambié el uniforme por un top negro y unos pantalones cortos blancos y salí de la habitación. Si seguía ahí estaba segura que mi cerebro empezaría a echar humo de tanto pensar.
Llegué a la cocina y me apoyé en el marco de la puerta viendo como Li se desenvolvía tan ágilmente en la cocina, viendo ollas que hervían y picando una ensalada finamente.
¿Cómo podía ser que Li, un chico tan reservado, tan diferente a los demás haya tenido una novia?
A mis dieciocho años nunca había experimentado algo como eso. Los chicos me atraían y me enamoraba. Cuando era más pequeña, se aventuraban a besarme, pero nunca pasaba de eso y mucho menos llegaba a ser la novia de alguno de ellos.
"¿Vas a quedarte parada ahí todo el rato?" – Li me había descubierto en mis cavilaciones y pude percatarme de la inspección de sus ojos que me escudriñaban de arriba abajo, quedándose detenidos justamente en mis dos atributos delanteros.
"¿Qué tanto miras?" – Fruncí el entrecejo y me crucé de brazos. Él se echó a reír de forma tan natural.
"Es que nunca te había visto así de sexy y debo darte créditos por ello"
Un rubor cubrió mis mejillas ante tal piropo y no pude responderle nada. No era habitual que él dijera esas cosas, pero tampoco me era desconocido.
"No digas tonterías quieres" – Me senté a la mesa esperando que viniera de parte de él todos los reclamos referentes a que me fuera a servir, que no era mi empleado y todo eso, pero aquéllos nunca llegaron y en respuesta obtuve un rico plato servido en frente de mis narices.
"Espero que te guste" – Su sonrisa no fue como las tantas que lanzaba, de forma ladeada y arrogante, sino que fue hecha con sinceridad.
Ahora si que no entendía nada, pero lo que más me sorprendió fue escucharlo cantar despacio una de las canciones de Futari.
"Jiguzagu sekai wa mawari Tameiki tsuite
me no mae wo sugiru yokogao
tokimeki ga odori-hajimeru"
Se veía muy contento y no era para menos, sabiendo que una chica había llegado del país vecino.
"Se te ve… como decirlo… ¿feliz?" – Manifesté apoyando mi rostro en una de mis manos.
"¿Feliz? Que va, estoy igual que siempre" – Respondió sentándose a la mesa con su plato.
Comimos en silencio. La verdad es que no deseaba pensar más en esa chica y preferí idear un plan para poder acercarme mucho más a Kinta. No me costó mucho rememorar esos ojos azules y cabello azabache.
Por lo menos algo a mi favor.
Terminé la cena y me fui a lavar mi plato. No sabía si Shaoran había terminado aún, pero la verdad es que quería evitar a toda costa estar a solas con él. Desde ahora me limitaría a hablar sólo cuando fuera necesario.
"Bien… voy a mi dormitorio" – Dije secándome las manos y saliendo por la puerta. Antes de salir del todo me volteé a verlo y vi que estaba mirándome sonriendo, pero ahora de forma arrogante.
"¿Temes estar a solas conmigo¿Por eso huyes?" – Cuestionó hablando de una forma muy sensual.
"E-esto yo… debo ir hacer la tarea. Eso es todo"
Corrí a encerrarme en mi dormitorio, respirando agitadamente. ¿Qué me pasaba? Y ¿Qué le pasaba a él¿Cuándo había sacado esa faceta seductora?
Mi estómago se contrajo fuertemente debido a esas mariposas que hacía bastante tiempo no habían hecho su aparición.
Tonta.
- Shaoran -
Rara vez abría la puerta de una habitación sin que me dieran el pase, pero esta vez lo hice sin saber por qué.
Sakura había salido corriendo a su pieza y yo quise seguir con el juego que estaba en mi cabeza.
Colócala nerviosa
Después de haber visto a Eien, la adrenalina bajó y ordené mi cabeza tratando de volver a lo que era antes de haberla visto.
No lo lograrás.
Y era más que obvio que no se podría, es decir, la chica que me había dejado casi un año atrás en China, me la encontraba en la calle como si nada y lo peor que aquí en Japón.
Reconozco que estoy intrigado y quisiera saber que ha pasado con ella durante estos meses y bueno… saber que ha pasado conmigo en estos meses.
Abrí la puerta con cuidado protegiéndome en caso de recibir algún objeto que atestara contra mi cabeza. Sakura estaba sentada en su cama leyendo un libro. Al parecer estaba muy sumergida en la lectura porque, incluso, me di el lujo de quedarme mirándola por largo rato.
Su parecido con Eien era asombroso, sus mismos ojos esmeraldas, su cabello castaño, su sonrisa deslumbrante… pero habían varias diferencias, Sakura era más pequeña, sus piernas eran más largas y no era tan dulce como Eien.
Eso estaba claro.
Pero verla así, con su ropa casual había hecho que algo se removiera en mi interior y un calor me atravesara de pies a cabeza.
"¿Qué tanto me miras?" – Gritó al momento que me lanzaba un almohadón y éste chocaba con la puerta. – "¿No te han enseñado que debes llamar antes de entrar a un dormitorio?" – Otro cojín era lanzado, pero no había alcanzado a cerrar la puerta y me había llegado en plena cara.
"Definitivamente no me equivoqué"
Ella me miró interrogante y sus pestañas subían y bajaban sin comprender a qué me había referido.
"No me interesa. Ahora vete, estoy ocupada" – Se acostó en la cama y siguió leyendo el libro.
"¿Qué te tiene tan molesta Kinomoto¿Qué no vas bien con Kinta?" – Le dije alegre, mientras la miraba apoyado desde la entrada de la puerta de su habitación.
"Pues tampoco he visto que hayas avanzado tanto con Suzuki" – Manifestó sin ganas – "Aunque tampoco creo que tengas ganas de seguir con ella"
"¿Y quién te dijo que quería ser novio de Suzuki? Cuando quedamos en esto expresé claramente que podía ser cualquiera"
"Ahh claro y ahora se agrega otra a la lista ¿O me equivoco?" – Habló poniéndose de pie rápidamente – "Tú puedes elegir a cualquiera, sin embargo, yo sólo tengo una posibilidad. Estoy en desventaja ¿no crees?" – Su dedo índice golpeaba con fuerza mi pecho.
"Mira, las cosas son así simplemente. Yo no siento nada fuerte por ninguna chica, así como tú lo sientes por ese mequetrefe"
"Que no lo trates así" – Dijo colocándose las manos en la cintura y fruncía el ceño – "El único mequetrefe idiota eres tú"
"No vine a pelear contigo, eso está claro. Solo vine a decirte que al parecer esta apuesta no nos llevará a ningún lado"
"¿Por qué lo dices?"
"Simplemente porque no me apetece ser novio de alguien" – Le dije encogiéndome de hombros – "La más beneficiada serías tú y la idea es que pierdas"
Me miró sorprendida como si no entendiera mis palabras. La verdad es que deseaba cortar este jueguito que yo mismo había comenzado, pero la vi tan entusiasmada, y debo reconocer también, que gracias a esto nos estábamos llevando un poco mejor. Sin embargo…
"¿Me estás tratando de decir que te rindes?" – Expresó con alegría. ¿Cómo cambiaba de humor tan rápido?
"No, sólo que cambiemos las reglas del juego. ¿Tú serías feliz con cualquier cosa que te diera Kinta cierto?"
"Ehh… pues… supongo"
"Bien. Como lo de buscar novio no ha salido tan fácil como creía, lo mejor será cambiar el desafío por algo más sencillo. ¿Qué te parece si nuestra meta sea conseguir un beso del chico, o en mi caso, chica que nos gusta?"
"¿Un beso?"
"Así es. Ser novio de alguien implica tiempo de conocerse y la verdad es que deseo que hagas lo que yo quiero ahora, no después. Nuestro tiempo límite será la fiesta del festival ¿Estás de acuerdo?"
Se quedó pensándolo detenidamente. Sospecho que aceptará de todas formas.
"Un beso y bueno… el tiempo después dirá" – Su voz sonaba esperanzadora y supe que pensaba en él porque no se me pasó desapercibida la enorme sonrisa que forjó.
Suspiré. Al parecer aquel chico le interesaba más de lo que imaginaba. Había visto en estas dos semanas cómo se había esforzado por tratar de coincidir aunque fueran dos minutos con él, pero no había tenido buenos resultados.
Eso me alegró mucho.
No me gustaba ser egoísta, no era una virtud, pero reconocía que todo esto lo había hecho por mi conveniencia solamente. Mi cabeza se había preguntado muchas veces si estaba listo para aquello…
¿Podrás verla con otro chico que no seas tú?
"El tiempo… pues déjame decirte que el tiempo puede ser tu aliado como tu enemigo" – Algo me impulsó a acercarme a ella y poder sentir su respiración muy cerca de mi rostro.
"L-Li" – Musitó – "¿Qu-Qué haces?" – Su respiración era agitada y sus labios se veían bastantes sensuales. Su lengua los mojó suavemente y eso impulsó a que me acercara aún más. Sus ojos brillaban de una forma maravillosa.
Cerró los ojos y continué con lo que pensaba hacer, pero algo, o mejor dicho, el rostro de alguien hizo que me detuviera. La mirada suave de Eien apareció como una película delante de mí. Me alejé lo suficiente y sólo atiné a darle un beso en la mejilla.
"Que duermas bien…Kinomoto" – Me dirigí a la puerta y sin voltearme le dije – "No te confíes, estaré al tanto de tus pasos. No dejaré que beses a Kinta"
Y salí sin decir más de la habitación. Me fui a la mía y no quise prender la luz. A veces me gustaba pensar en la oscuridad. La luna alumbraba todo mi dormitorio y me fui a la ventana sentándome en ella.
¿Qué estaba a punto de hacer?
¡Por Dios iba a besarla!
Eso no estaba bien y más aún ahora que ella apareció nuevamente en mi vida.
Tenía un caos en mi cabeza.
"Son tan parecidas, pero a la vez tan distintas" – Susurré mirando a un cielo estrellado.
Autora: Hola hola!! Por fin no demoré tanto en actualizar jejeje, es que como voy a entrar a clases, la misma presión me ha hecho escribir.
¿Qué les pareció el cap? Para todas aquellas que tenían duda de quién era Eien, pues espero haberles respondido, porque la chica ha llegado y precisamente a Tomoeda ¿Vendrá por alguna razón especial¿Vendrá a recuperar a Shaoran? Aunque me dan ganas de golpearla ¿Cómo se le ocurre dejar al bombón por otro? Debe haber sido muy interesante para reemplazarlo.
Lo otro, Sakura no logra mucho con Kinta, aunque por lo menos ya sabe que existe, pero les cuento que la relación entre ellos no quedará sólo en saluditos no más jejeje… y por otra parte, actúa como una chica celosa sobre todo cuando apareció Eien ¿Es que ya se siente cautivada por Shaorancito?
Y para finalizar la meta de la apuesta cambió y no es para menos porque como dijo Shaoran para conseguir novio/a es necesario conocerse y yo no tengo mucho tiempo para ello (como escritora, obvio) jajajaja.
En fin… como siempre los animo a que dejen sus reviews, de verdad, verdad, verdad que son demasiado importantes para mí. Cada persona que lea me encantaría que dejara su comentario, aunque sea en una línea, porque para mí es demasiado gratificante recibirlos y ver el apoyo que me están brindando. Sólo es apretar GO y listo!! Chin-chin-chin se han ganado un premio… u.u lo siento… fue in-pass ajajaja.
Una lectora me preguntó que significaba Ramune y es una especie de limonada, hecha antiguamente, aunque también hay unos caramelos en la actualidad… con respecto al nombre del grupo musical es completamente ficticio y si quieren saber qué dice la canción que tararea Shaoran, aquí se las traigo.
Mientras el mundo gira haciendo zig-zag, exhalo un suspiro.
Tu figura pasa ante mis ojos
y mi corazón late más a prisa.
Bueno, bueno, ahora haré algo que sé que está prohibido, pero es lo menos que puedo hacer por ustedes… SIIIIIIII!!! Contestaré sus reviews jijiji, no lo haré siempre, pero de vez en cuando no le viene mal a nadie.
Johanna-Ikari: Así es, Eriol y Tomoyo se aman mucho mucho. No quise colocarles problemas a ellos, porque de verdad, ellos son parte de la historia y tendrán su papel correspondiente, aunque eso no los libra de que quizás más adelante pueda haber algo por ahí jujuju… mala, mala, mala.
Y cómo dices del amor al odio hay sólo un saltín, yo creo que mucho de verdad hay en ello, pero que gran salto deberán pegarse esos dos... Muchas gracias amiga por todo el apoyo en ambas historias.
Chibik-Lady: Espero haber respondido tu duda con el cap, porque la chica también hará su aparición en esta pequeña obra. Y bueno, el par de posesivos como les dices, tienen un genio que uf… pero entre arrebato y arrebato… jejeje. Saludos!
KrlitaJajaja, gracias por tu apoyo!! Y que rico que la historia te esté gustando hasta ahora y espero que cada vez sea mejor, porque lo que es seguro que aquí nada será fácil para nadie y problemillas, malos entendidos y uf más…habrá y ya ya, dejaré de hablar porque o sino se pierde la emoción. Besitos y gracias por preferirme!! Jajaja.
D-MiA: Gracias amiga! Y como ves la inspiración llegó. ¿Así que pensaste que esa vez pasaría algo más? Pues, podría haber sido, pero prefiero dejarlo para más adelante. Shaoran tiene ganas, pero todavía no está listo para ello, menos ahora, aunque eso no quita que igual no pueda hacerlo jejeje. El tema de la apuesta no lo mostraré tan abiertamente, sólo se verán avance sy una que otra cosa… eso ya lo tengo en mente. Gracias por leerme!
Tinavb¿Así que piensas que va a ganar Shaoran? Pues la verdad no tengo idea quien le ganará a quien, sobre todo ahora que la meta ha cambiado y se ve mucho más fácil. Sakura es bastante tímida con Kinta, pero quizás eso cambie más adelante… todo está en veremos. Saludos amiga! Y sí ojalá la inspiración no se aleje del todo.
Sauma Sakura Gracias amiga! Espero que este nuevo capítulo te haya gustado!
Rosh bernal: Lectora fiel!! Ohhh de verdad que cada vez que actualizo espero tu review. Que lindo que te hayas decidido a leer esta historia que es muy diferente a Corazón Dividido. Que bueno que te guste y que esos ingredientes hayan captado tu atención y bueno aquí actualizando una de las historias, aunque estoy avanzando en la otra, pero falta uno que otro detalle. Besos amiga! Y muchas, pero muchas gracias por tus deseos en el día de San Valentín, espero que tú también la hayas pasado bien!
Mary-loki: Jajaja, parece que todas quieren que gane Shaoran ¿Será porque piensa menos inocente que Sakura? Uhhhhh!! Jajaja, espero que esta continuación te haya gustado. ¿Quieres vivir con Shaoran? Pues yo también xD esperemos que podamos encontrar a alguien que se le parezca o no? Saludos!!
HaRuNo-SaMy: Uhhh amiga¿Así que provoqué gritos por la emoción? Está bueno saberlo! Pero q pena que tuviste q retenerlo porque estaba tu papi P La respuesta a tu pregunta ya está aclarada en este capítulo, y quizás no te guste, pero así son las cosas y bueno la manzana de la discordia será… chan! No lo diré esperaré hasta escribirlo y ustedes lo lean jejeje… soy malita!
Lo del tema de su familia… hmmm… no te diré que vas mal del todo jejeje.
Besitos amiga! Espero que te guste este nuevo cap!
LadyCornamenta: Espero no haya tardado tanto, y como a ti, también me gustan esos fics, creo que son los que más llaman la atención, no crees? Saludos amiga! Gracias por los éxitos!
DiosaGalaxy: Uf! amiga!! Desbordas energía jajaja, pero lo rico es que te guste el fic y que los celos sean la fuente de todos los problemas y acercamientos y rechazos y ya… mucho por hoy jajajaja… De si le gusta o no a Sakura, pues no sabría decirte, sólo espero que en el fic las dudas se disipen, así como lo hice con esa tal Eien, que por cierto, hará que se formen un trío, o cuarteto, o no sé… lo que vaya apareciendo en mi cabeza xD y Bueno, espero que te guste este capi y no me mates u.u… porque si lo haces la historia no puede continuar xD Besitos y saludos amiga!
Diana Prenze: Lo siento por la demora u.u! pero ahora no lo hice tanto o sí? Y tienes razón cuál sería la gracia de la historia si no hubiera dificultades entre medio? Eso es lo que la hace emocionante y eso es lo que pienso agregar jejeje… la apuesta no sé quien la ganará, pero es seguro que aciertas en que alguien sufrirá… y lo de enamorarse hasta las patas, jajaja me causó mucha risa, pero creo que aún falta para eso… Emocionada al máximo porque la historia tiene tu aceptación y como has dicho por mientras dejaré que ExT vivan su amor y sean felices, porque los principales son otros!
Ya niños y niñas, me despido esperando recibir sus comentarios con respecto a este capítulo, que quizás estuvo un poco lento, pero que ha ingresado un factor, se podría decir que importante!.
Besos y muchas bendiciones a todas/os.
NO LO OLVIDEN… DEJEN SUS REVIEWS!!
