Muchas veces pensé que el amor a primera vista era solo un invento de los cursis poetas, que era algo que se oía en las canciones o se veía en las películas donde todo tiene un final feliz. Pero verán, yo, una chica que no creía en ninguna de estas cosas he caído en las fauces del amor. Lo veo como algo dramático, por que así lo es, por lo menos el amor que siento jamás será correspondido. Por que hay un pequeño detalle. Un pequeño gran detalle que me tortura, me enamoré de la mujer más bella, dulce y tierna que existe.
Trabajo en la empresa constructora de mi padre, el edificio queda frente a un hermoso parque al que acudo cada día a la hora del descanso. Todo en mi vida transcurria con total normalidad, hasta que una tarde la vi. Se acercaba caminando con lentitud tanteando con cuidado el trayecto. Quedé inmóvil al verla tan sublime, la seguí con la mirada hasta que se sentó en una banca a un costado del sendero principal. Esa vez, aquel día que la vi. Se robo por completo mi corazón. Al día siguiente la esperé. Apoyada donde siempre aguardaba el momento para verla llegar, cuando lo hacía me limitaba a observarla, ver sus movimientos, sus gestos al oir a los niños que pasaban, me fascinaba ver como disfrutaba de todo su entorno a pesar de... bueno, ella no puede ver con los ojos pero observa aún más con el alma, así mis minutos de descanso se iban observándola a la distancia bajo aquel frondoso árbol. Todos los días intentaba juntar el valor para poder acercarme, pero tenía miedo, miedo de enamorarme aún mas. Pero mis ansias por hablarle y contarle lo que siento fueron más fuertes y sin importarme lo que sucediera me acerque para verla. Y ese dia la conocí. debo admitir que sus ojos son más bellos al estar cerca suyo. Aunque no puedan ver la luz, brillan con fuerza y desprenden vida. No pude evitar perder la cabeza por ella. Asi fue que la invité a mi casa un día, quería que disfrutáramos un atardecer juntas, quise mostrarle como se ve una noche. Aún recuerdo la manera en que recorrió con sus manos mi rostro aquella tarde, la tuve tan cerca, su boca, deseaba besar sus preciosos y delineados labios. Me contuve, aunque estuve casi a punto de hacerlo. Creo que de haberlo hecho hubiese perdido su confianza, ella me ve lamentablemente solo como una buena amiga, no se da por enterada de que la amo con toda la fuerza de mi alma. Que cada vez que sus manos me rozan me estremezco por completo y deseo abrazarla. Solo eso, poder abrazarla y sentir su cuerpo junto al mio. No pido nada más, solo pasar junto a ella mis días, verla sonreír con mis malos chistes, emocionarse cuando le cuento de mis viajes y aventuras, escucharla hablar hasta de los mas mínimos detalles de su día. Nada más que eso, ni siquiera pido que me corresponda. Su hermana se dio cuenta de la forma en que la miro. Y me di cuenta que no le gusto absolutamente nada. Me da miedo perderle. Pero si ella no me echa de su lado, no me iré. Nadie puede hacer que me aleje, solo si ella me lo pide seré (o por lo menos intentaré ser capaz de hacerlo)
Luego de que su hermana me comiera con la mirada anoche, no volvimos a hablar, y es por esta razón que me encuentro en la entrada de su edificio, bajo la lluvia pensando en si entrar a verla o esperar a que ella me busque. Llevo más de media hora aquí. Y aún no se exactamente que hacer. Pero debo pensar rápido de lo contrario pescaré una pulmonía. Levanto la vista para ver la ventana del piso 13 en el que vive, recuerdo haber oído una canción alguna vez, que habla de un hombre que es feliz, solo por estar en la calle donde vive su amada. ¿Tan cursi me he vuelto?. No lo sé pero por ella no me importa volverme la persona mas cursi del mundo.
Vuelvo a ver la entrada del edificio. Muevo las piernas sin control, supongo que por los mismos nervios que me dan al pensar en confesarme. Esperaré unos minutos mas. Si no la veo salir, entraré a verla. Si. Y le diré todo lo que llevo dentro.
He perdido la cuenta de cuanto tiempo llevo caminando bajo la lluvia, gracias a las palabras de mi hermana no he podido dormir en toda la noche, en la mañana cuando la sentí partir me senté en la cama y me quede pensando un largo rato. Oía la lluvia golpear fuertemente contra las ventanas de la habitación. Aun así necesitaba un poco de aire, Tome un abrigo y salí del edificio sin rumbo... sus palabras resuenan una y otra vez en mi cabeza, pero por más que lo pienso todo me lleva a la misma conclusión. Admito que he sido una inconsciente, no debí haber salido de mi casa de esta manera, más aún he perdido la cuenta de las calles y minutos que estuve caminando.
Suspiro y me recargo en una pared. Todo por haber estado distraída pensando en ella. Podría llamar por teléfono a mi hermana pero no. Luego se obsesionará con que no debo salir sola. La lluvia cae cada vez con más fuerza. No es buena idea seguir aquí. Me llevo las manos a la cara, no puedo creer haber hecho semejante estupidez. Es por su causa, ella me tiene confundida, me tiene pensando en su voz, en su piel cada momento. Luego de las palabras de Misuzu he llegado a pensar que quizás no este del todo equivocada. Más lo pienso y mas me convenzo, estoy enamorándome. Exhalo el aire que tenía acumulado en mis pulmones. Estoy enamorada de ella, la mujer más dulce, delicada, amable, divertida e inteligente que hay. Quien en solo pocos dias sin darse cuenta entro en mi alma, la lleno de luz y me hizo sentir las cosas más fantásticas y maravillosas.
Me separo de la pared, me quedo inmóvil pensando que rumbo tomar, podría dar la vuelta y regresar por donde vine... volteo y comienzo a caminar con lentitud. Me enojo conmigo misma. No me gusta molestar a las personas, pero deberé preguntar en donde estoy exactamente. Me detengo un momento. Siento a mi alrededor como los coches se cruzan unos a otros sin descanso, el sonido ensordecedor de los motores me tiene aturdida. Por si fuera poca el agua que cae me salpican los charcos de agua que se forman en la calle al pasar. Cansada de la situación me dispongo a dar la vuelta nuevamente y siento como una persona choca conmigo.
- Disculpe - digo con timidez -
- No hay problema - responde amablemente.
- ¿ podría ayudarme? quisiera saber en que calle estoy. -
- Por supuesto, ¿estas perdida? - me contesta el hombre con voz suave - Mira, recién salgo de la oficina, quieres que te lleve hasta tu casa? no creo que puedas conseguir un taxi en un dia como este.
No se que hacer, tiene razón, será imposible conseguir uno, pero tampoco puedo subirme a un coche con un desconocido. No se que hacer.
- Entiendo perfectamente que tengas miedo, pero puedes estar segura que no te haré nada, mira, allí viene Cata, ella es mi compañera de trabajo, puede acompañarnos para que te sientas mas segura. No te muevas de aquí - Muevo la cabeza confundida intentando asentir, escucho como el hombre se aleja unos pasos y le pide a Cata que lo acompañe, sonrío con un poco de ternura al oir al señor decirle "parece que la niña es ciega y está un poco perdida". A ella no la escucho hablar, pero siento a ambos acercarse. Alguien me toma del brazo.
- No te preocupes linda, mi amigo es tan timido con las mujeres hermosas que jamas se atreveria a tocarte, llevo dos años intentando conquistarlo y aun no me ha hecho caso -
- Cata, no te pedí que vinieras para eso - dijo el con fingida molestia -
- Dime, ¿donde vives?, te acompañaremos hasta tu casa y tienes mi palabra de dama que este hombre no te tocará un pelo. - sonrío, se que ella intenta tranquilizarme, aunque sean muy amables no debería subir al coche con dos extraños, pero algo me dice que puedo confiar en ellos.
- Muchas Gracias - digo tomándole el brazo a Cata -
Durante el trayecto ambos no cesaban de bromear, he tenido suerte al encontrarme con estas personas. Cuando nos acercamos a la calle de mi departamento. Cata me describe la entrada y le pide al caballero que estacione para ayudarme a bajar. Al despedirse me abraza con familiaridad y vuelvo a agradecerles el enorme favor que me han hecho. Cata me pregunta si puedo entrar sola o necesito de algo más pero me niego. Vuelvo a agradecerle y doy media vuelta para dirigirme a la entrada del edificio.
Llego completamente bañada a la puerta de entrada, puedo sentir que hay gente refugiándose de la lluvia junto a las paredes del edificio. Busco la llave en mi bolso pero no logro encontrarla. Pienso en Haruka y me pongo nerviosa. Sigo buscando y no encuentro la llave. es cuando recuerdo que las deje en el bolsillo de mi saco. Resoplo molesta. Me desconozco por mi forma de actuar. Abro la puerta y me dispongo a entrar cuando siento su voz.
- Michiru - me dice ¿está nerviosa? -
- ¿Haruka? - respondo con sorpresa, no esperaba encontrarla -
- ¿donde estabas? - me pregunta - no deberías estar caminando bajo la lluvia puedes enfermarte - se acerca a mi, extiendo mi mano buscando su rostro -
- estás mojada, ¿estabas esperándome bajo la lluvia Haruka? - no me doy cuenta del tono de mi voz, temo que he sido brusca. Hace silencio, la noto nerviosa - ¿sucede algo?
No me dice nada, no entiendo lo que le sucede aunque me gustaría hacerme una idea. Quiero hablar, quiero decirle lo que pasa por mi mente. Quiero decirle las cosas que siento. Pero no logran salir de mi boca las palabras.
- ¿quieres acompañarme? - la invito a entrar, pero solo se siente silencio, su respiración y las gotas de lluvia que caen como si nada mas en el mundo existiera que nosotras dos.
- Michiru... - me acaricia la mejilla, el contacto con sus manos me estremece, siento que cada milímetro que recorre provoca innumerables cosquilleos. Se acerca a mi. Siento su aliento muy cerca, sus labios comienzan a rozarse con los mios, se detiene esperando seguramente a que me aleje, pero no tengo intención de hacerlo. No se mueve, la siento, pero no se mueve. No se que hacer. Hasta que no puedo mas con mis ansias y aún sin saber si desea lo mismo que yo me acerco más y la beso. Junto mis labios con los suyos y ella permanece inmóvil, comienzo a asustarme, no se si habré hecho lo correcto, comienzo a sentir miedo, estoy a punto de alejarme cuando siento su brazo rodeando mi cintura, me toma con un poco de fuerza y me presiona contra ella. Nos fundimos en un largo beso, no hacen falta las palabras, puedo sentir como ella siente lo mismo que yo, sin darme cuenta, al besarla confirmo lo que tanto dudaba. Me enamoré de ella. Rodeo con mis brazos su cuello y la beso con más ganas. Deseo más, siento que nada me alcanza. Sólo somos ella, la lluvia y yo. El resto del mundo existe, pero para mi no tiene importancia. Desde este momento, mi alma, mi vida y mi corazón le pertenecen por completo.
Bueno, se viene el diluvio universal actualice dos fics en un dia jajajajaj verán las cosas que hace el amor
feliz de la vida les cuento que me casaré con mi Haruka (siii, estoy feliz enterense jajaja)
A ver si puedo hacerme mas tiempo y escribir mas seguido mis historias, no crean que los he olvidado es que entre una cosa y otra uff se me complica, pero aquí me tienen.
Mi amada guerrera te dedico este y todos los capitulos... Gracias por insistir para que escriba (agradezcanle a ella)
Espero les guste y tambien poder escribir pronto una actu.
Gracias por apoyarme y Gracias por sus comentarios. Sepan que sin ellos no hubiese seguido n_n
