Habían pasado algunos días desde que el rubio comenzó a trabajar en la compañía Uchiha y no solo de modelo, también hacia otras tareas. En esos días estuvo reuniendo información de Sasuke pero no consiguió nada, los trabajadores no hablaban de él, al menos no de nada relevante. Estaba desesperado de no saber nada que decidió escabullirse a su oficina, aprovechó el momento en que Sasuke no estaba y se metió, comenzando a revisar los cajones de su escritorio.
Habían pasado algunos minutos y aun no encontraba nada que probara que ese Sasuke era el Sasuke que él conocía y amaba con toda su alma. Al terminar de revisar el escritorio comenzó a revisar detrás de los cuadros colgados en la pared, en las películas siempre encontraban papeles importantes atrás de los cuadros pero este no era el caso. Suspiró resignado y justo cuando decidió salir escuchó pasos que se dirigían a la oficina. Desesperado miró alrededor para buscar algún escondite y no habiendo mucho de donde elegir, se escondió bajo el escritorio.
Alguien entró a la oficina y se paró frente al escritorio, quien sea que fuera parecía estar buscando algo. El rubio solo podía ver los zapatos de aquella persona.
El Uchiha, que era quien había regresado, miró todo detenidamente, había algo fuera de lo normal. Observó cuidadosamente el escritorio y notó que algunas cosas no estaban donde las había dejado. Sonrió maliciosamente y salió de la oficina, dejando a un rubio aliviado. Esperó algunos minutos para salir de su escondite, pegó su oreja a la puerta para asegurarse que no se escuchara ningún ruido y al ser así decidió salir, giró la perilla de la puerta y al abrir se llevó una gran sorpresa. Ahí estaba…
-Sa-Sasuke – rió nervioso y se rascó la cabeza- te.. te estaba buscando – dio unos pasos hacia atrás a lo que el azabache entró y cerró la puerta.
-¿De verdad? – preguntó con un tono de sarcasmo
-Sí, quería mmm – miró alrededor- preguntarte..
-Basta de mentiras, Uzumaki, ¿qué esperabas encontrar en mi oficina?
-Nada, yo…. Creo que será mejor que me vaya, debes tener mucho trabajo que hacer – sonrió y se dirigió a la puerta pero un agarre en su brazo lo detuvo.
-¿Cuándo te darás por vencido?
-Sasuke- lo miró fijamente- tú sabes que soy muy obstinado
-Terco querrás decir – una ligera sonrisa de burla apareció en su rostro
Con su brazo libre, el ojiazul tomó al pelinegro de la mano, haciendo que se sobresaltara un poco. El Uchiha posó sus ojos oscuros en los azules.
-Te he dicho que no me toques, creo que aparte de terco tienes una pésima memoria- trató de soltarse pero el menor lo impidió.
-Bésame, demuestra que no eres mi Sasuke, si no sientes nada al besarme….
-Basta de juegos, no voy a caer en eso, modelucho. Suéltame.
-¿Tienes miedo de que pueda gustarte?
-No seas ridículo – torció los ojos
-Entonces… hazlo – cerró los ojos y levantó un poco el rostro, listo para recibir a aquellos labios.
El Uchiha miraba al chico en esa pose y lo único que pudo hacer fue suspirar. No podía creer que estaba cayendo en sus juegos tontos. Empujó al rubio a la pared, acarició su mejilla y acercó lentamente sus labios a los del chico. Al momento en que sus labios se juntaron una sensación extraña recorrió su cuerpo y se sentía incapaz de romper aquel contacto. Las respiraciones se ambos se empezaron a agitar y la mano del rubio se posó en el abdomen del mayor, la desplazó lentamente hacia abajo con un propósito… desfajó la camisa y cuando su manó trataba de desabrochar el cinturón, el pelinegro lo detuvo.
-Basta- ordenó el Uchiha alejándose- ya retírate
-Debiste dejarte llevar, Sasuke
-Ya hice lo que querías, ahora ya déjame en paz
-No, Sasuke, pudiste haberte negado a besarme pero no lo hiciste. Me besaste… y ese beso te estaba excitando ¿y sabes por qué? Porque hace años que tú y yo no estamos juntos.
-Escucha ya me hartaste – se acercó molesto y agarró fuerte su cuello de la camisa, jalándolo hacia él – deja de…
Alguien tocó a la puerta y sin alcanzar a separarse, aquella persona entró, encontrándolos bastante cerca. El chico que entró se quedó pasmado. El Uchiha soltó al chico, se acomodó la camisa y tosió ligeramente.
El ojiazul solo sonrió abiertamente y se dirigió a la puerta.
-Esto no ha terminado, Sasuke – dijo antes de salir.
-Sabaku-san
-¿Ya firmó los papeles? – preguntó acercándose a su asistente
-Sí, pero..
-Gracias, la verdad no quería ir a pedirle yo las firmas – agarró los documentos pero Lee no los soltaba. -¿Qué ocurre?
-Había una situación..
-En realidad no me importa lo que le ocurra al presidente – dijo indiferente
-Naruto-kun estaba ahí- soltó los documentos
-¿Qué? – se sorprendió, miró alrededor y a algunos metros visualizó al rubio muy sonriente- Dime qué viste
-Ellos… estaban muy juntos y el presidente… estaba algo desfajado, cuando entré sentí un ambiente algo… tú sabes… parecía que interrumpí algo muy… personal
La mirada del pelirrojo se tornó sombría, no le gustó para nada lo que acababa de escuchar. Aventó los documentos a un escritorio que estaba cerca y apretó los puños. Tenía la intención de ir a reclamarle a alguno de los dos pero Lee agarró su brazo.
-Te lo digo porque somos amigos, sé lo que sientes por Naruto-kun pero… - dijo en voz baja para que solo el Sabaku lo escuchara- no quiero que hagas algo que te cause problemas….- el pelirrojo agarró el brazo del chico y lo quitó con fuerza
-No te metas en esto, Lee.
Ya era la hora de comer y Garra, Lee y Naruto fueron a un restaurante cercano. En realidad el pelirrojo solo había invitado al rubio pero su asistente apareció de la nada y terminó yendo con ellos. De seguro quería asegurase que no dijera nada imprudente por lo sucedido hace rato.
-¿Te has adaptado bien al trabajo, Naruto-kun?
-Sí, Lee. Es bastante sencillo – sonrió confiado- me gusta estar aquí
-No imaginó porqué- comentó enojado y con sarcasmo el pelirrojo
-Me alegro- dijo el pelinegro, tratando de que no le tomara importancia al comentario de su amigo- si tienes dudas puedes preguntarme – sonrió
-Gracias, eres muy amable
Durante la hora de comida Gaara no podía dejar de pensar en lo ocurrido pero se había dado cuenta que no podía reclamar nada, no tenía el derecho de hacerlo. Al fin de cuentas Naruto solo era un amigo y nada más, además no estaba seguro de qué había ocurrido. Así que decidió que solo le peguntaría y después de saber haría un plan para poder tener algo más que una amistad con el rubio.
El trabajo había terminado, todo el camino de regreso a casa Gaara no le había dicho nada a Naruto, no sabía ni cómo preguntarle. Una vez en casa, el rubio se dispuso a ver la tele en la sala y el pelirrojo lo observaba desde la cocina. Estaba cansado de formar escenarios en su mente de cómo preguntarle así que se acercó a él y dijo lo primero que se le vino a la mente.
-¿Me puedes decir que pasó con el presidente hoy? – preguntó sentándose junto a su amigo
-Nada en realidad- contestó con su mirada posada en la televisión.
-Naruto, somos mejores amigos… puedes decirme
-No es nada, pero ¿cómo sabes que estuve en…. Ah
-Sí, Lee me lo dijo. ¿Pasó algo con él?
-No, solo estábamos hablando
Gaara se estaba empezando a molestar, Naruto había estado actuando raro desde que se encontró con el presidente Uchiha, lo siguió, lo besó en aquel restaurante, de la nada el presidente le da trabajo personalmente y ahora los encontraban en una situación algo rara, por así decirlo.
-Está bien, si tú lo dices
Después de algunas horas Naruto se quedó dormido en el sillón mientras veía una película algo aburrida. El pelirrojo lo miró y sonrió, a pesar de que le ocultara cosas no podía estar molesto con él. Se levantó del sillón y fue al cuarto del rubio para preparar la cama y poder acostarlo. Movió las cobijas hacia un lado y se sentó por un momento. Agarró una foto de ellos dos que estaba en el buró y sonrió, volvió a dejar la foto y se quedó estático.
¨No estaría bien husmear en sus cosas.. pero es la única forma en que podría saber que ocurre con él¨
Abrió el primer cajón y solo pudo encontrar los cargadores de los aparatos eléctricos, algunos discos y algunos mangas. Lo cerró y abrió el segundo, sacó una caja y miró lo había dentro, sus audífonos y algunas fotos de la universidad. Decepcionado, la volvió a guardar y se dirigió al otro buró, estaba a punto de abrirlo pero se detuvo. Era obvio que si ocultaba algo no lo pondría en el buró. Fue hacia el clóset y lo abrió, recorrió toda la ropa colgada hacia un lado y ahí había otra caja. La tomó y la colocó en la cama, la abrió y para su sorpresa, había cajas aún más pequeñas dentro, ignoró las que estaban encima y sacó una de las del fondo. Suspiró algo nervioso y por un momento dudó se debía ver o no. Sacudió su cabeza, respiró profundo y la abrió. Había un montón de fotos escolares.
¨Esto es inútil, aquí no hay nada¨
Las iba a guardar en su caja pero se le resbalaron, dispersándose por el suelo, las comenzó a juntar pero vio una que le llamó la atención ya que Naruto se veía demasiado sonriente. Al verla detenidamente llevó su mano a su boca por lo sorprendido que estaba al ver con quien estaba Naruto en esa foto. ¨No puede ser, ellos no se conocían… debe ser alguien que se le parece, no puede ser Uchiha Sasuke. Es imposible que sea él¨ Siguió recogiendo las demás y volvió a encontrar otras fotos donde salía aquel chico pelinegro. Empezó a verlas todas y una en especial… lo hizo sentir un poco triste, una donde salía su amigo besándose con ese chico pelinegro, se veían tan felices juntos…. Ese debió ser su primer amor. Volteó la foto y había escrito algo detrás.
-¿Qué estás haciendo, Gaara?- el chico se espantó y metió las fotos rápidamente en la caja.
-Ah Naruto, estaba preparando tu cama para que..
-¿Por qué sacaste mi caja del clóset?- entró y se acercó a él, le quitó la caja que tenía en las manos y la abrió, viendo hasta arriba la última foto que su amigo había visto.- ¿Por qué estás viendo esto sin mi permiso?
-Esa persona… es tu primer amor, ¿cierto? – bajó la mirada algo incómodo
-Sí
-¿Es.. de casualidad… Uchiha Sasuke? Se parecen demasiado….
-Gaara, no es momento para hablar de eso. Quiero saber por qué estabas viendo esto sin mi permiso.
-Naruto, se supone que somos mejores amigos pero últimamente andas raro y no me dices nada, solo quería saber qué ocurría contigo, quería ayudarte….
-Estas no son las formas de hacerlo, debiste esperar a que yo te..
-¡No me ibas a decir nada!- lo interrumpió- estoy seguro de eso. Responde ¿Cómo se llama ese chico?
-Gaara, es mejor dejar las cosas así, solo olvida lo que viste
-Dímelo…..Naruto, sabes que no te veo solo como un amigo… sé que temes lastimarme pero me lastimas más si no me dices las cosas. Si de verdad te importo.. dímelo.
-Gaara- lo miró fijamente – está bien. Ese chico.. su nombre es Uchiha Sasuke.
