CAPITULO 4:
LA SOMBRA DEL
ENEMIGO.
-ya deberíamos irnos-dijo Michael viendo su reloj, lizzy empezó a levantar los libros, peor se detuvo al ver una pagina del libro de historia.
-"la época mas oscura del mundo mágico"- leyó en voz alta- "TOM marvolo Riddle, mejor conocido como Lord Voldemort (quien ustedes saben)"… eminings, ¿Quién es él?
A Eminings se le erizó la piel y tardo unos segundos en contestar.
-fue el mago oscuro mas grande en la historia- respondió- creo que fueron dos décadas, varios magos seducidos e intimidados por su poder lo siguieron. Traiciones hacia el ministerio, atentados contra los magos que se les opusieran… incluso muertes a familias muggles.
Lizzy quedó helada al escuchar la historia de semejante personaje.
-si creías que el mundo de los magos son solo hadas y unicornios, estas equivocada-dijo Michael enojado.
-lo siento…-dijo lizzy cabizbaja- creo que todavía soy muy ingenua…
-no, perdóname tu- se excusó el chico al notar su error- Es solo que no me agrada hablar de sucesos así… es que por personas como él, los magos tenemos mala fama con los muggles…ya sabes. Cuando antes se quemaban a las brujas.
-por eso mantienen éste mundo en secreto-dijo lizzy- ¿y como fue que lo vencieron?
-un mago que lo derroto dos veces- respondió Eminings mas tranquilo- hasta la fecha sigue vivo.
-"harry james Potter"-leyó lizzy- debe ser muy famoso.
- la verdad es que si. Pero nunca lo he visto- eminings y lizzy se quedaron en silencio por un momento.
-tengo mucha sed- dijo lizzy de repente- compremos algo de la maquina que esta en el pasillo.
-¡ah!.. Sí. Voy yo, tu quédate en lo que arreglas tu mochila.-eminings se dirigió hacia la puerta- yo invito.
-¡OK!
Eminings salio al pasillo, camino entre las puertas que llevaban a otros salones de estudio. Llego a la maquina y saco dos sodas del mismo sabor. Era una de las cosas que le agradaban a eminings. Él y lizzy compartían los mismos gustos, quizás por eso se hicieron tan buenos amigos.
Cuando Michael iba de regreso al salón, vio a un hombre que hace unos momentos no estaba. Era un pelirrojo. Observaba la vitrina del pasillo. Llena de trofeos y reconocimientos que los alumnos habían ganado para el colegio.
-¡ah! Hola- saludo el hombre notando la presencia del chico.
-hn…-no contesto el chico. Sin expresión alguna- no quiero ser grosero, pero solo estudiantes y profesores pueden entrar.
-bu... bueno, yo…-titubeo ocultando su mano tras la cabeza- yo era estudiante de esta escuela…-vio la vitrina- disculpa, ¿conoces a esta niña?
Ambos miraron la fotografía de lizzy recibiendo una medalla de primer lugar en la feria del arte.
-su nombre es…- dijo tratando de leer la letras debajo del marco- Lizzy Benneditt ¿la conoces?
-no- dijo Eminings frió y cortante. Algo era sospechoso acerca de aquel individuo.- no la conozco.
El hombre dudo de su respuesta pero no quiso seguir hostigando al niño.
-hmp, bueno. Gracias- el hombre se fue caminando. Eminings se quedo viendo al sujeto y apenas desapareció, corrió hacia el salón en el que lizzy lo esperaba con la mochila lista.
-¡milagro!- dijo un poco molesta- ¿A dónde fuiste a comprarlos? ¿Al súper?
-¡shhhh!-eminings la callo. Lizzy se extraño ante el comportamiento del chico. La pasó de largo y se asomo por la ventana con precaución
-¿Qué te sucede?- dijo imitando la acción del chico, se asomo sin saber que observar.
- hace unos momentos llego un hombre muy raro y me pregunto por ti-contesto su amigo.
-¿por mi? Pero, que tal si lo conocía.
Lizzy, aparte de mi tío ¿a cuantos adultos conoces?-dijo eminings con pesadez- ¡el heladero no cuenta!- dijo al ver que la chica le iba a contestar. Lizzy se quedo muda y con el seño fruncido.
-ahí esta-dijo señalando al pelirrojo. Lizzy también lo vio.
-no lo conozco-dijo lizzy, mientras una gota caía tras la cabeza de Michael.
El hombre caminó saliendo del estacionamiento, peor al atravesar un arbusto desapareció.
-¡ya no esta!-dijo lizzy perpleja
-es muy raro…-dijo eminings- nadie puede desaparecer de la nada… solo los magos pueden.
-¡un mago!- ¿y si era para darme mi carta?-dijo lizzy sosteniendo a eminings por el cuello de la camiseta- ¡eminings, si pierdo mi oportunidad va a ser tu culpa!
Lizzy lo agito por unos momentos antes de calmarse.
-pero si fuera de Hogwarts, irían primero a tu casa para hablar con tus padres…-contesto con calma y sin expresión alguna. Aspecto que molestaba aun más a lizzy.
-bueno… si, cero que es muy raro-dijo dejando de agitarlo.
- te digo que no es normal; me pregunto si tendrá algo que ver con lo que dice el profeta sobre la fuga en azkaban-pensó esto ultimo el chico- pero si fuera así… nosotros no tenemos nada que ver.
-Eminings…
Michael miro a su amiga. Obviamente estaba preocupada por el silencio que mostraba el chico.
-no te preocupes, posiblemente no sea un mago, y se haya ido por otro camino- dijo tranquilamente- vamos, hay que regresar a casa.
-si-dijo mas aliviada, ambos tomaron sus pertenencias y salieron del colegio. Llegaron a tiempo a casa de lizzy.
-bueno, ya me voy- dijo eminings en la puerta de la casa de su amiga.
-si, gracias por los libros-lizzy se sonrojo- prometo devolvértelos antes del próximo lunes.
-lo dudo, pero tomate tu tiempo- contesto al ver la cantidad de libros que traía la chica.
-gracias, nos vemos-dijo mientras Eminings se iba a su casa.
Lizzy subió a su cuarto y abrió uno de los libros que le presto su amigo. No tardo mucho en leer el primero. Había llegado al capitulo 10.
-¡lizzy, vamos a cenar, baja!- escucho la voz de su padre.
Lizzy bajo la escaleras, y abraso a su papá como bienvenida.
-hola papá.
-me dijo tu mamá que saliste con eminings.
-si, hicimos la tarea de verano.
-eminings es tan buen chico-dijo Sofía sentándose en la mesa- seria lindo tenerlo como yerno.
Lizzy y su papá escupieron el agua que acababan de tomar.
-¡mamá!-lizzy estaba completamente roja. Mientras que el señor benneditt recuperaba su postura.
- solo digo la verdad. Es amable y muy atento con tigo, nunca he visto que se meta en problemas.
Al decir la palabra "atento" lizzy dudo del buen criterio de su mamá. Y recordó por un instante como el chico inexpresivamente le decía: "metiche", "chismosa", y entre otras risas de burla que solo él sabia hacer.
-¡hmp! Pues yo quiero adoptar a mi marido- dijo lizzy, una vez mas el señor benneditt escupió su bebida nueva mente.
-como… ¿Cómo es eso, querida?- pregunto el señor benneditt limpiándose la boca.
-quiero adoptar a mi esposo – afirmo lizzy- quiero que viva conmigo y si no sepárame de ustedes.
-por mi no hay problema que Michael viva con nosotros- dijo entre risas la madre de lizzy.
-¡mamá, que él no!
-todo se viene abajo…-dijo de pronto su padre.
-¿Qué quieres decir?-dijo Sofía.
-¿papá?
-pensaba convertir tu cuarto en gimnasio, una vez te hayas casado con Michael- dijo siguiendo el chisto.
-¡papá!
Los tres comenzaron a reír ante la situación, peor la madre de lizzy comenzó a toser cada vez mas y mas fuerte.
-oye, mamá ¿estas bien?
-Sofía, ¿Qué?...-pero no termino el señor benneditt de hablar cuando su esposo cayo al suelo inconsciente.
-¡Sofía!-el señor benneditt corrió hacia su esposa.
contunuara...
