Hola a todos, aquí estoy con una nueva actualización, que espero les guste tanto como a mi.

Si toda esta Emma se me hace bastante interesante, lamento lo gore y las muertes por doquier, pero no saben cuánto me gusta matar personajes. Tal vez será porque me impacto Hamlet, pero siempre ha sido así.

Saben, creo que no es esta agradando mucho la historia, cada vez son menos reviews y eso es una de las razones que no hare tan larga la historia como la de un final feliz para Regina. La otra es que quiero dedicar a mis proyectos personales el tiempo que necesitan (mis propias historias). Así que por favor, si les agrada me encantaría que comenten. Así sabré que mi trabajo fue apreciado o que mi practica está rindiendo frutos. Además que no se libran de mí hasta que termine mis historias incompletas.

Como saben ni OUaT ni sus personajes me pertenecen y la historia esta principalmente siendo contada por pura diversión y sin ningún interés de lucro.

Así que agradezco a todos los que me siguen, mandan mensaje y leen porque gracias a ustedes crezco un poquito más en la escritura. Cabe señalar que no muerdo y pueden mandar un mp y entablar una amistad si ustedes gustan o mencionar comentarios o inquietudes en la historia.

Y bueno ahora si disfruten la historia y les dejo la ambientación, la primera parte hasta todo lo que tenga que ver con Maleficent, es la primera canción y lo siguiente de eso es la segunda, para que por favor, lo tomen así si quieren saber cómo me inspire o tener la ambientación adecuada:

Violet UK - Blue Butterfly

Bram Stoker's Dracula movie soundtrack "The Brides"

Ahora si a leerle :D


Capítulo 4. El cisne oscuro y la mariposa azul.

Storybrooke

De sus palmas y brazos extendidos a cada lado de Emma Swan salían sombras cubrían todo el lugar que había fabricado una nueva maldición caería sobre Storybrooke, la paladina oscura había creado las sombras y el eclipse que pronto al estar el sol completamente cubierto, la poca luz que protegía a sus habitantes estaba contada y entonces salvaría a la ciudad de una forma diferente a la que estaba prevista. Todos sus habitantes serían libres por fin de la inmundicia de sus patéticas vidas en el pueblo del mundo donde los finales felices nunca se consiguen.

Su sonrisa se ensancho mientras apreciaba su obra para luego dejar un hechizo de protección en su castillo. Las sombras crearían laberintos físicos y sentimentales, al tocar a la persona la oscuridad haría mella en esta. Fueron unos segundos contados para que esto sucediera.

Zelena por otra parte tenía a Henry tomado por el cuello, de hecho lo miraba como su marioneta.- ¿El pequeño príncipe tiene sueño?- Mencionaba a un Henry desvanecido que todavía tenía la cara cubierta de sangre y chorreaban gotas de la misma en el piso y en sus ropas. Entonces la misma bruja del oeste contestaba como si fuera el pequeño un simple Muppet de trapo, sin embargo lo veía con cierto asco, era la dicha más grande que Regina poseía, eso lo hacía la peor desgracia para ella.- Si, solo quiero irme a casa para descansar.- Mencionaba la pelirroja zangoloteando a Henry y agravando más sus heridas debido a que su golpe fue demasiado fuerte y como fue de lleno en la cabeza, tenia los labios reventados, el tabique desviado y bastante hinchada la cabeza. Mientras decía eso como si fuera el pequeño, pensaba al mismo tiempo "ojala te mueras pronto pequeño bastardo".- Tía Zelena está cuidándote… No seas mal educado Henry. Solo quiero que duermas pronto aquí en mis manos que te arrullan.- Una gran sonrisa se enmarco en la pelirroja, que sabía que si seguía así el niño pronto moriría asfixiado pues había volteado su cabeza hacia arriba para que la sangre lo ahogase más rápido.

Por otro lado la rubia fue cubierta de sombras y su atuendo cambio, a algo más al estilo de ese mundo, aunque definitivamente no era el gusto de Emma Swan que siempre usa Jeans y chamarras de cuero, sino más al estilo de Regina con un vestido negro y zapatillas, mientras una gabardina corta negra también cubría ese vestido dejando ver el chongo de su cabello recogido, nada parecido al estilo de la salvadora que optaba usualmente por tener el cabello suelto.

Una vez hecho esto, sus pasos lentos resonaron en el lugar, cada vez se acercaban en dirección de Zelena, la mirada de la rubia era felina, al detenerse frente a la hermana de Regina, la pelirroja dirigió la vista hacia ella, entonces Emma la tomo de la quijada con su mano derecha mientras con la izquierda le arrebataba a Henry tomándolo firmemente del cuello para que no siga golpeándose más la herida.- No te permito que juegues con mi presa.- Dijo en tono amenazante la rubia platinada.- No tienes permitido jugar con mis presas…¿Has entendido? Si lo haces… Te atendrás a las consecuencias como todos los demás.

El miedo en los ojos de Zelena se hizo presente ante la Oscura, la cual su labio comenzó a temblar para luego apenas dejar ver una sonrisa poco visible pero llena de satisfacción por lo que ha sacado en esa bruja tan temible. Entonces se acercó lentamente a sus labios y le dio un beso para saborear ese miedo mientras mordía el labio inferior haciéndola sangrar. Al separarse solo la aventó, haciendo que la mujer cayese al suelo, sin embargo la bruja del oeste saboreo aun en el suelo el sabor de la rubia platinada.

En seguida el siguiente movimiento de Emma fue levantar su mano y de la tierra causando que parte de piedra del castillo se resquebrajara salió el viejo ataúd de madera y cristal que los enanos habían hecho para Snow. Entonces tomo el tabique de Henry que claramente estaba en coma pero respirando con dificultad y lo enderezo para que pudiera respirar un poco mejor. Entonces lo deposito en el ataúd y lo dejo abierto para que pudiese respirar.- Este niño aun me sirve y solo yo tendré el placer de deshacerme de él.- Concluyo Emma sobre ese asunto, dejando en claro todo con la pelirroja.

Entonces sintió un pequeño temblor, una magia poderosa acaba de sentirse tan fuerte que hasta el cielo relampagueaba causando rayos de luz, le fue evidente la dirección de donde provenían, "la fisura" pensó y fue entonces que entrecerró los ojos y dejo salir palabras de sus labios rojos.- Necesito que hagas dos cosas por mí.- Le sonrió a la pelirroja volviendo la vista a ella mientras maquinaba un plan.- La primera y no menos importante, que te deshagas de quien esté haciendo esa magia y la segunda, que continúes con Maleficent. Y todo esto lo necesito de ya.- Ordenó con un cierto rugido maquiavélico que heló a Zelela mientras sentía un hilo sudor frio recorriendo de su frente hacia su sien mientras se levantaba del suelo y desaparecía en una nube verde a acatar sus órdenes, no era el momento de revelarse, sí, tenía que hacerse de la daga de la Oscura pero no era el momento.

Al estar completamente sola volvió la vista al príncipe de Regina y Emma, un leve escalofrío recorrió su columna, sintiendo el alma de Emma Swan que todavía se debatía entre las sombras que tenía impregnadas en ella carcomiéndola. – Alguien vendrá por ti patético escritor.- Susurro con una voz aterciopelada, tanto que daba escalofrío, su piel abrillantada y mortecina era bastante visible entre tanta oscuridad.- Acabaré contigo, con Regina Mills, con tus abuelos y con Hook como las alimañas que son.- Un aura oscura comenzó a invadir todo su cuerpo y sombras al revolotear a su alrededor, su mano fue tocando la madera que sostenía el cristal del ataúd, en la tapa que yacía levantada y sombras con un destello azul al toque pudrieron la madera de inmediato apenas cumpliendo su función sosteniendo el cristal.

La mujer mordió su labio inferior mientras un leve nervio hacía temblar el parpado de su ojo derecho, Emma Swan quería el control de su cuerpo pero estaba muy débil, patética salvadora. – Te entregaste a mí por voluntad propia Emma Swan, tú efectivamente elegiste de qué lado estar. ¿Por qué? Por amor a una persona que no te corresponderá. Una mujer a la cual le has quitado su amor verdadero, su alma gemela. Y pronto, le quitaras toda su alegría.- Entonces sus manos se dirigieron apenas rosando la ropa de Henry hacia su rostro, la tela se hacía polvo y las sombras parecían mariposas azules al contacto. Cuando iba a tocar el rostro de Henry con su mano derecha la izquierda reaccionó deteniéndola, los ojos de sorpresa se abrieron en la Emma Oscura. Para luego liberar su rabia. -¡Aaaahrrrrggg!- Mientras explotaban los cristales de la tapa cayendo unos cuantos en el cuerpo de Henry causándole leves rasguños en el cuerpo. La sangre comenzó a fluir del cuerpo del muchacho y esto le ocasiono una leve sonrisa calmándola pues había logrado su cometido, volverlo a herir mostrando su supremacía sobre la salvadora.

La risa de Emma hizo eco en el lugar, pero ya no tenía la luz y la alegría que la rubia usualmente transmitía, sino todo lo contrario y un dejo de locura ocultaba esa risa que cada vez sonaba más y más macabra por el eco del lugar, mientras desaparecía en una nube negra a continuar con su plan.


Las nubes comenzaban a oscurecerse como si estuvieran súper cargadas de agua y en un momento comenzaría a llover, desde la fisura caían rayos al suelo iluminando de energía el círculo de runas dibujadas por el aprendiz y truenos sonoros los seguían como sonido de antesala como si estuvieran siendo bombardeados. Snow y Regina se encontraban en el centro, ambas estaban visiblemente nerviosas una descarga de esas las mataría en un santiamén, pensaba Snow.

Por otra parte Regina estudiaba el tipo de runas que había dibujado el aprendiz, eran grabados que no había visto antes, probablemente tan antiguos que no los reconocía. Pero reconocía dos palabras entre ellos, CAMELOT y AVALÓN, sin embargo ambas mujeres daban pequeños saltos apenas perceptibles cada vez que los rayos impactaban el piso y los segundaban los truenos.

El anciano tenia cerrado los ojos como si estuviera orando, o al menos esa era la impresión que daba, él sabía que no debía perder el tiempo, los enemigos probablemente no tardarían en llegar, de modo que no solo era un hechizo de transporte, sino de protección, además de asegurarse que se mantenga abierto lo mayor tiempo posible para su regreso, lo que el hombre no sabía era que quedaba muy poco tiempo para que esa fisura deje de existir, pero al menos se aseguraba que nada oscuro vuelva a pasar por ella fácilmente.

Entonces las chicas lo sintieron y voltearon a verse mutuamente cuando su cuerpo era succionado por una luz brillante que las envolvía y rápidamente las elevaba al cielo hacia el origen de la fisura y los rayos mientras escuchaban las palabras extrañas del anciano.- Bóithre White, cosáin an tsolais a thabhairt ar bhealach a Camelot a oscailt an Ceocháin agus a fháil ar an Dragon, a chosnaíonn an solas na beatha beatha chosnaíonn , an cosán solas treorach . Ní dhéanfaidh aon ní a tharla dorcha , rud a tharla ... (Caminos blancos, caminos de luz, abren paso de Camelot para abrir las Nieblas y llegar con el Dragon, luz de vida protege la vida, luz que guia protege el camino. Nada oscuro pasara, Nada oscuro pasara...)

Para ese entonces el camino estaba protegido y Zelena se materializaba cerca del origen de esa magia, sus ojos se abrieron con sorpresa al ver que las mujeres comenzaban un viaje a quien sabe dónde, pero sin duda no era nada bueno, ni para ella, ni para la dama Oscura. No lo permitiría, ahora entendía, tal vez la rubia platinada lo había intuido, pues ella sabía perfectamente en que área había aparecido, mientras ella solo se dirigió hacia donde se hacía más fuerte el poder. Entonces pensó. "No Regina, esta vez no te saldrás con la tuya, tú no vas a viajar a ningún lado". Todo esto paso en segundos. Su piel comenzaba a quedar verde nuevamente mientras tomando por sorpresa al anciano y atravesaba su espalda en dirección hacia su corazón.

En ese momento un destello el cuerpo del aprendiz mientras sentía como su corazón se rompía dentro de su cuerpo, más sus últimas palabras fueron terminar el conjuro de forma firme, poniendo toda su fuerza en ese último hechizo.- Ní dhéanfaidh aon ní dorcha dorcha a tharla ! (¡Nada oscuro pasara!)- El último aliento de vida del aprendiz fue potente y sonoro tanto que hasta los cielos contestaron con muchos más truenos y rayos.

Tanto Snow como Regina gritaban con desesperación repetidas veces.- ¡Nooooo! ¡Nooooo!- Desde el lugar donde rápidamente eran absorbidas sin poder hacer nada. Regina incluso intento lanzar bolas de fuego pero fueron absorbidas como si fuese un escudo que repele todo ataque, hasta que desaparecieron del lugar.

El cuerpo de Zelena que se encontraba completamente verde para esos momentos, su rostro se endureció, mientras su cuerpo temblaba de rabia.- ¡Maldito seas anciano entrometido!- Gruño la bruja del oeste mientras iba sacando su mano y lanzaba en el último momento antes de salir una bola de fuego que quemo en un santiamén el cuerpo del anciano que solo quedo hecho cenizas. Miro con desprecio las mismas y las pateo para dispersarlas y pisarlas.

Ahora venia la parte interesante, la parte fácil estaba hecha, tenía que encontrar a la maldita hada Maleficent y acabar con ella. "¿Qué quería ganar la oscura con esto? Maleficent no se metería con nadie si no se metían con ella." se preguntaba mientras chiflo de un modo muy agudo, entonces varios de sus monos voladores se acercaron al lugar. Se calmó para luego ordenar.- ¡Quien haya visto a Maleficent de un paso al frente!

Los ruidos de los monos y sus parloteos comenzaban a fastidiar a Zelena pero entonces su mirada se iluminó, uno de los monos alados se apartó de los otros, una sonrisa se instaló en la verdesina mujer y de una forma elegante y femenina giro su mano apareciendo en ella una escoba voladora que comenzó a levitar a un lado de ella. Su mirada maniática se encendió mientras dijo.- Guíame, te sigo. Y ustedes sígannos.

El mono emprendió el vuelo y ella tomo asiento de lado como toda una dama en la escoba emprendiendo el vuelo a una velocidad considerable, en el aire resonó una carcajada que cualquiera que la hubiera escuchado, le recordaría a los cuentos de brujas tan clásicos que les erizaría la piel. Tras de ella un grupo de monos voladores cuidándola como escolta.


El temblor había alertado a la gente de Storybrooke que algo no estaba bien, nunca pasaban fenómenos climáticos si no fuese que estuviera pasando algo malo. Mucha gente las tomo por sorpresa en sus casas, en el supermercado, en sus lugares de trabajo, otros comiendo en el restaurante de Grannys. Y ese era el lugar donde se encontraban Maleficent y su hija Lilith.

El temblor ocasionó muchas rupturas en el lugar, y mucha gente herida o simplemente desmayada por algún golpe fuerte. Esto último pasó con las consideradas villanas reformadas. Para cuando reaccionaron los truenos estaban en su apogeo. – Magia.- Susurro apenas Maleficent, su hija la miro extrañada, porque a pesar de que tenia habilidades para la magia, no lo sabía del todo, es más Lilith no tenía idea de cómo utilizarla.

¿Estás bien? –Preguntó la rubia a la morena. La chica asintió. La cambia forma se levantó y ayudo a su hija a hacerlo, viendo como la gente que estaba en sí ayudaba a los que estaban heridos para llevarlos al hospital, que al parecer no se daba abasto porque el par de ambulancias que había en el pequeño hospital se escuchaban ya sus sirenas en acción.

¿Creo que debemos irnos y ver qué pasa, no crees mamá? – Comentó Lilith un tanto preocupada, desde la desaparición de Emma cuando se enteró, comenzó a preocuparse en demasía, su madre lo había notado y había tratado de tranquilizarla. Pero algo le decía que algo de todo esto se debía a Emma, era como si la sintiera cerca. Miro a los ojos azules de su madre para mencionar.- Tal vez sea Emma. Tengo que ver que este bien… Eso me asegura que yo estaré bien… Las cosas en mi son diferentes cuando esta cerca.

La madre de la morena acarició su mejilla.- No debes de depender de nadie, por más ligada que tengas el alma a Emma Swan, en esencia es la tuya propia y puedes decidir el rumbo de tu vida. Recuérdalo.- La chica sonrió apenas viendo a su madre sonreír, otra cosa que había llegado apreciar en ese lugar, incluso a amar, la sonrisa sincera de su madre, porque era totalmente pura y ella la causaba, cosa que no lo lograba mucho en la gente.

Sin embargo a los ojos de Lily la dulzura que reflejaba el rostro de Maleficent comenzó a desvanecerse la chica solo alcanzo a ver como las cejas de su madre se juntaron y su nariz se arrugo para luego en un rugido decir.- ¡Oh no… no lo permitiré!- Dejando toda confundida a la joven morena, que para cuando volteo hacia donde miraba su madre, un estallido del cristal más cercano a ellas la hizo cubrirse con sus brazos la cabeza mientras su madre la jalaba hacia atrás de ella y estiraba su mano.

Todo fue tan rápido que un rayo verde ocasionó el primer ataque y uno negro la defensa desviándolo hacia el cielo y de pura suerte ambas energías se estrellaron en varios monos voladores dándolos de baja del sector peligroso y ocasionando menos enemigos de los cuales preocuparse por Maleficent.

Las personas que quedaban en el lugar decidieron mover a los heridos y ponerse lo más a salvo que podían en el fondo de lugar. Lily se quedó observando cómo su madre salía por la enorme abertura del cristal roto. Con la poca luz que había la sombra alargada de la figura de su madre se veía sumamente imponente y protectora y por un momento se sintió orgullosa de ella.

Je, te estás oxidando Maleficent.- Dijo en tono sarcástico la pelirroja. – En el pasado pudiste haber desviado el ataque directo a tu oponente. Es eso, o yo te he superado.- Zelena alzó una ceja y revelo un amplia sonrisa, llena de satisfacción, a decir verdad, la tarea que Emma Swan le encomendó comenzaba a divertirle.

El rostro de la rubia no reflejaba ya ningún sentimiento, solo observaba y preparaba estrategias para cuando esa bruja verde y sus secuaces decidan atacar. Solo que nunca pensó que la hermana de Regina tuviera tanto poder, Regina era poderosa y no pudo con ella y Maleficent se sabía muy a la par de Regina, a pesar de ese encuentro en el pasado en el bosque encantado, pues la única verdad era que no quería dañar a su amiga. Si, parte de esa maldición fue su culpa por no detenerla cuando pudo.

¿Cuándo te volviste tan poderosa? Tú no tenías el poder como para causar un nuevo maleficio y ocasionar tal temblor y por supuesto erguir de la nada ese imponente castillo que se ve en cualquier dirección de toda la ciudad.- Si, Maleficent tenía que salir de duda y ver si no aparece un nuevo enemigo más. "Porque no fue directo por su obsesión Regina Mills su hermana". Se preguntaba internamente la cambia formas. Mientras sentía la energía de su hija, algo de lo que se había acostumbrado desde que hizo su primer cambio, de esa manera sabía si se encontraba bien en momentos como este.

Me he vuelto tan poderosa que no te imaginas. Aunque si, debo admitir que recibí la ayuda de Emma Swan.- Al escuchar esto sus ojos se agrandaron. -¿Dónde está Regina?- Se le salió ese pensamiento sin que se diera cuenta. Pensando que pudo haberle pasado algo a su amiga e incluso a esos patéticos héroes de la familia Charming. Lily por otro lado al escuchar Emma se le paralizó el corazón por un momento de la emoción.

La bruja del oeste al escuchar el nombre de su hermana se enfureció cegándose de todo, su hermana hasta no estando en el lugar seguía siendo la protagonista de todo, la sensible de Maleficent la consideraba su amiga aun, de modo que su reacción fue espontanea, predecible, sin pensar, se lanzó en picada a un ataque para obtener su corazón.

Fue tan rápida esa reacción como la de Maleficent, sus ojos se hicieron dorados, escamas le comenzaron a salir en la piel y unas alas en su espalda, así como garras en sus manos, se lanzó de igual manera hacia la bruja que no se esperaba esa reacción, las escamas de dragón protegen de esos ataques como querer sacar su corazón, un dragón solo comparte su corazón con alguien digno, si alguien ha leído las historias del rey Arturo y la mesa redonda, de dragones en ellos, era lógico que sabrían este hecho, lamentablemente Zelena tiene muy chico su mundo, ella y su odio hacia su hermana, predecible.

Sin embargo Zelena quedo expuesta, la tomo del cuello arrancándola de su escoba y llevándola mucho más al cielo, sentía el origen de su magia, sus sentidos siempre fueron diferentes a los de un humano, más siendo un dragón. Entonces expulsó fuego de su boca, que quebró la gema que le había dado la salvadora Oscura, con eso los monos voladores poco a poco fueron aterrizando y convirtiéndose en personas, no solo los que estaban a la vista, sino todos los que habían sido convertidos, incluso los heridos.

Una cosa era cierta, Maleficent podría ser benevolente, pero no lo sería con quien atacó a su hija directamente. De modo que su aliento no paró hasta que el fuego comenzó a quemar la piel y extenderse por todo el cuerpo haciendo cenizas de la bruja verde. El olor a quemado inundaba el lugar junto con el eco de los gritos agónicos de Zelena hasta que murió.

Todo el poder de la oscura al romperse la joya, se disfrazó con el poder de la presencia de Emma en el lugar, solo que estaba de forma invisible. Lily observaba ese gran poder que su madre estaba mostrando orgullosa de su desempeño, un día podría manejarse como ella, lo sabía muy bien. Sin embargo su rostro reflejaba admiración con esos ojos grandes que poseía, no lo podía evitar, pues sus ojos brillaban de la misma emoción.

La gente comenzó a sentirse tranquila a pesar del desagradable hecho de que hubo una muerte, porque ya tomaban como reformada a Maleficent en verdad y sintieron que fueron protegidos por la dragona, la gente comenzó a moverse porque estaban petrificados en sus escondites y algunos no perdieron más el tiempo, agradecieron a la dragona gritándole.- ¡Estuviste genial! – Otros solo decían el típico.- Gracias.- Pero todos estos que salieron era porque tenían a alguien herido que necesitaban llevar al hospital.

Entonces Emma se acercó a Lilith pego sus labios muy cerca de su oído mientras la abrazaba como si fuera su amante.- Aquí estas…- Susurro con una voz aterciopelada apenas audible para Lilith, casi como un ronroneo, que en seguida la morena sintió un escalofrió por toda la columna pero no sintió miedo, si le hubiera querido hacer daño, se lo hubiera hecho ya, era Emma, la rubia que tanto añoraba, la compañera que siempre estuvo destinada, la única que hacía que sus acciones encajaran correctamente.

Tú eres mucho más poderosa que ella…- Continuó Emma, tú llegaste a Storybrooke con un propósito. ¿Acaso se te olvido? ¿O es que… Tú madre te ha convencido y ablandado?- La morena se extraño, Emma nunca le pediría que retomara sus planes, sin embargo se sentía completa con esa Emma, mojo sus labios saboreando esa sensación. Si se sentía mucho más completa que nunca, entonces la rubia platinada beso detrás de su oreja. Para luego seguir.- Yo no te haré daño… Solo cumpliré tú cometido, por fin te sentirás completa, porque tú y yo somos una. Y siempre lo seremos.

Maleficent comenzaba a descender.- Sin embargo Emma sugirió.- Eres más fuerte que ella y lo sabes, además disfrutarás como sufrirán mis padres, yo también lo disfrutaré… Deshazte de tus obstáculos.- Acarició desde el hombro de Lilith recorriendo todo el brazo hasta entrelazar sus manos y la alzó apuntando a la madre de la morena.

La chica sentía las caricias de Emma Swan, se sentía vibrar y completa. Se sentía completamente ella, libre, fuerte, que encajaba, sin embargo su mano temblaba, era su madre el obstáculo, entonces sucedió, Emma beso su mejilla alentándola, una energía demasiado fuerte salió de la cambia formas menor. Un rugido tremendo ocasionó cuando salió inundando el lugar de una luz roja.

Entonces sintió el cambio en el poder de Lilith y el rugido le advirtió, sin embargo los ojos dorados de la dragona se agrandaron de la sorpresa, ella sería su verdugo. Entonces cerró los ojos, no atacaría a su hija, sin embargo en el impacto pudo sentir una presencia oscura más.- Emma Swan, tú no me la quitaras…- Susurro apenas.

Sin embargo solo se veía la silueta en negro dibujada de Maleficente en la cantidad de energía que la traspasaba. Para cuando ceso el ataque la energía fue tan fuerte que había traspasado todas las escamas y se encontraba tirado su cuerpo en su forma humana desangrándose mientras sus ojos se cerraban.

¡Esta hecho!- Dijo apareciendo Emma, mientras giraba a Lilith y una gran sonrisa se instalo en la rubia platinada. Lilith aún estaba turbada su mano temblaba, pero Emma Swan la abrazó, se apoderó de ella y con un beso desaparecieron en una nube negra.

La reacción, individuos en el lugar pasmados y llenos de preocupación, incluso algunos yendo a ver el cuerpo de Maleficent en un charco de sangre intentando ayudarla, hilos de sangre brotaban de muchos de sus poros de piel.


David y Hook habían pasado al departamento del príncipe Encantador por un par de espadas, que eran el tipo de arma con las que se sentían mucho más cómodos, encontraron el lugar hecho un desastre debido al terremoto, pero fueron fáciles de localizar.

¿Cuál es el plan?- Preguntó David mientras Killian tomaba la espada que le facilitaba.- Recuperar a Henry por supuesto.- David asintió.- Eso ya lo sé…- Hizo una pausa.- Pero debemos tener uno. Esa es una enorme fortaleza, no es un castillo, se ve por todos lados donde te muevas. Debemos escalar o inspeccionar el lugar.

Bien. –Dijo Hook.- Con algo de impaciencia.

Por un momento David puso una cara que le hacía saber al pirata que no le estaba entendiendo. - ¿Cuál de las dos?- Concluyo.

Ambas.- Dijo a secas el moreno.- Tú escalas y yo inspeccionó. – Era comprensible a Killian se le dificultaría escalar.

A David no le agradaba mucho la idea de separarse, pero eventualmente sería mejor y ganarían terreno, no sabrían por dónde atacarían, así que necesitaban como comunicarse.- Te daré un radio portátil, tengo dos en la patrulla. Con eso estaremos en contacto e informándonos.- Entonces David se alejó de Hook para buscar cuerdas y una pica, tenía que improvisar la forma de escalar esos altos muros, ninguno de los dos volaba, así que tenía que arreglárselas. Cuando regreso, tenía todo lo que necesitaba.- Bien vamonos, no podemos perder más tiempo, seguramente no tarda en actuar Emma.- Concluyo el padre de la rubia ahora platinada. Para luego salir del departamento seguido de Hook.

Sin duda no eran los estrategas del grupo pero eran hombres muy valientes. Y estaban decididos a rescatar al niño y a Emma por sobre todas las cosas. David en especial creía firmemente en el amor verdadero, había visto con que ojos veía Emma a Killian y le parecía que su hija estaba enamorada del pirata y aunque le doliese aceptarlo, este de ella. Nunca se imaginó a su hija con un pirata, pero Killian Jones tenía cierta honorabilidad que sabía reconocer y verdaderamente cuidaba de su hija. Suspiro mientras cerraba la puerta de su departamento y acudían ambos a la patrulla.

Una vez dentro emprendieron el viaje en silencio, David pensando en que hacer para recuperar a su hija, o al menos mantenerla a raya. Killian por otro lado estaba sumamente preocupado por Emma, rogaba a Dios o Dioses, no sabía bien en que creer, podría ser aquella entidad poderosa tal vez, pero el chiste es que rogaba que Emma no haya matado al muchacho, porque si lo hizo no, habría marcha atrás y si lograban salvarla, Regina por muy Emma que fuera, la acabaría con sus propias manos, no le cabía la menor duda, lo logró ver en sus ojos y era algo que no podría permitir, porque sabía que Emma, bueno ella no soportaría haberlo hecho y no protestaría en nada, no movería un musculo para recibir su merecido final. A su forma, su novia era justa.

Ya en la carretera que lleva al bosque mientras se alejaban de la ciudad y se acercaban a esa fortaleza, David decidió hablar.- No te demores en hablar si encuentras al chico o te encuentras en problemas, el radio está en el asiento trasero, toma uno por favor. Además creo que si lo encontramos antes de irnos debemos también haberle robado la daga a Emma, es la única forma de poder salir de ahí sin que nos siga o haga daño. Así qué no solo busquemos a Henry también a la daga. El dividirnos ayudará, pero también nos debilitará y ambos sabemos que son dos enemigas muy fuertes a las que nos enfrentaremos.- Estacionó el auto y noto como Killian aun sin decir nada tomaba un radio y se lo pasaba, para luego tomar el otro. David tomo sus cosas para escalar y una vez que estuvieron fuera solo mencionó.- Suerte Jones… Confío en que el amor que le tienes a mi hija y ella a ti me la devolverá.- Le dio una palmada en el hombro y se interno en el bosque rumbo a esa gigantesco muro que custodiaba el castillo.

Killian lo vio alejarse, la cosa es que no sabía a ciencia cierta si era correspondido, porque sí se notó y dijo con mucho trabajo que lo amaba, pero Emma no dudo en entregar su vida por Regina aunque él le suplico que no lo hiciera. Y ahora que lo piensa, quien ama siempre hará de todo, incluso sacrificios por que el ser amado este bien. Y Emma siempre ha estado al pendiente de Regina. Y esta… bueno a su forma, también. Pensar esas cosas lo hacían dudar, porque si piensa todo el recorrido que hubo Regina siempre estuvo en medio de ambos. Y Emma siempre la quiso tener presente en sus vidas. Aunque esto podría ser una locura de su parte y hasta algo de celos, a él le parecía que Emma era bastante heterosexual. Negó un momento despejándose de esos pensamientos e internándose. Tenía que concentrarse y buscar una posible entrada entre todo ese lugar.

Mientras escalaba el muro, David iba sintiendo como su fuerza e incluso su habilidad menguaban, lo invadía un terrible sentimiento, el pesimismo, él no era así, logro reaccionar cuando se dio cuenta que solo estaba colgado de la pica a mitad del muro y si seguía así caería y moriría, la fuerza de voluntad del hombre salió a relucir, era su hija y nieto a los que tenía que salvar. Se obligó a seguir, el no sabía que todo esto eran debido a las defensas que había puesto la oscura en su morada.

Al llegar a la cima de la torre, David apenas se podía sostener, sus músculos le temblaban, gracias a Dios ese muro era doble como una torre y tenia escaleras por donde bajar, sin embargo armaduras negras cobraban vida mientras caminaba atacándolo, tuvo que ser más inteligente y sacó su espada para combatirlas, sin embargo el cansancio lo hizo perder el duelo, si acabo con un par, pero la tercera logró herirlo, dejándolo inconsciente.

Para cuando reaccionó, no tenía consigo ni la espada, ni la pica ni el radio, todo lo había perdido en el enfrentamiento, sin embargo lo dejaron tumbado a un lado de un ataúd, cuando reaccionó se hallaba en el salón principal, pudo reconocer el ataúd, era el de su esposa, cuando estuvo bajo el encantamiento en el sueño eterno. Se volteo y encontró a una joven de cabello negro atada cerca del ataúd, con los brazos estirados. Al enfocarla bien la reconoció "la hija de Maleficent", sus ojos se abrieron por la sorpresa y se alarmo, el estaba herido se desangraba, se intento incorporar y esto llamo la atención de la chica.- ¡Ayúdeme por favor! ¡Está loca! ¡Muy loca! ¡Me hizo matar a mi madre! ¡Dice que somos una sola! ¡Qué me requiere a su lado para que pronto libremos a este mundo mágico de su agonía! ¡Quiere acabar con cada uno de los habitantes de Storybrooke!

David se apoyo del ataúd de cristal y noto a un Henry muy mal herido.- ¡Por Dios!- Ahora podía entender la angustia de Regina, si no recibía atención medica pronto, el niño moriría, estaba más pálido que una hoja de papel en blanco, estaba traslucido.- Tengo que sacarlos de aquí.- Susurró para sí.- Para luego tomar fuerzas de quien sabe dónde, tal vez de su voluntad y camino hasta Lilith que fue desatándola poco a poco tratando de no dañarle las muñecas quemándola con el forcejeo de la cuerda.

La chica al ser liberada cayó sobre el pecho del príncipe y oculto su rostro en él.- Gracias.- Dijo con cierta dulzura la chica. David solo la abrazó, era una mínima forma de disculparse por lo que le hizo antes de que naciera.

No es nada, ahora ayúdame a cargar a Henry y salgamos de aquí.- El se fue apartando de la joven morena, pero entonces sintió todo su cuerpo paralizado y como su corazón era extraído.- Por dejarme las cosas en bandeja de plata.- Concluyo Lilith, con cierta sonrisa de satisfacción. – Emma estará muy contenta, cuando le entregue el corazón de su padre el Príncipe Encantador, aunque veo que no es gran cosa, solo la mitad de una joya rota, ahora puedo ver por que ustedes no pueden con Emma. No son lo suficiente. Ahora te ordeno que te sientes recargado en el ataúd y guarda silencio.

Sin poder evitarlo, David Nolan quedo atrapado como una mosca en una telaraña, siendo esta una trampa mortal. Sin poder avisar a su compañero de lo sucedido y sintiendo que todas las posibilidades de recobrar a su hija sean nulas, "Snow, amor, date prisa".


Por otra parte todos los castillos según Hook tienen un punto débil por donde accesar y este había sido lo suficientemente paciente como para encontrarlo, había caminando siguiendo la colosal estructura adentrándose al bosque hasta llegar al puente de los troll y por ende al río, sonrió para sí mismo, nunca pensó contar con tanta suerte, eso y que Emma nunca había pensado en fortalezas y castillos y por Ende su versión Oscura dejo pasar ese detalle, ya que había dejado una rendija fácil de quitar para el suministro del agua del lugar. Error que muchos constructores pasaban por desapercibido, ya lo sabría el que había robado a tantos como pirata.

Dejo el aparatejo extraño que ni sabia utilizar que le había dado el padre de su chica en el suelo y se amarro bien la espada tomando una gran bocanada de aire y se sumergió en las aguas sin pensarlo mucho, nado a lo más profundo donde se encontraba la base del castillo era tan enorme que las rendijas para que pase el agua fueron fáciles de cruzar, solo tuvo que hacer un leve esfuerzo para estirarse e impulsarse bajo el agua pero no tardo mucho en eso, además que pronto se le acabaría el aire de modo que apenas cruzo, subió a la superficie.

Entonces noto que los conductos de agua del castillo eran bastante elegantes, parecían más lo que ahora llamamos alcantarillado, siguió caminando hasta que encontró unas escaleras, las subió sin pensar dejando en el camino charcos de agua, sin duda sería fácil de seguir si hubiera guardias o alguien custodiando el castillo.

Él estaba alerta debido a que pensaba que tal vez monos voladores lo atacarían, pero a pesar de todo, el lugar parecía un castillo abandonado, tanto ostento para nada, si, sin duda el Oscuro era Emma, ella no era ostentosa y a su forma dejaba ver que esto era ridículo. La esperanza comenzaba a invadir el corazón del pirata, había visto leves rastros de su rubia en sus acciones.

Entonces se percató, no había salida en esas escaleras, era eso o llevaban a una torre, pero donde el entro no había nada parecido a una. "¿Acaso era un sueño? ¿Una trampa?" Después de todo nadie lo había atacado y solo perdía tiempo caminando, como si alguien lo quisiera. El moreno comenzó a correr más y más rápido subiendo las escaleras y no tenían fin.

Una vez que se percato de eso, o su mente le comenzaba a jugar chueco o algo cambio. Esto en seguida lo puso en alerta, se comenzaba a sentir en una pesadilla, observo como apareció una puerta pesada de madera pero algo más le erizo la piel. Una voz reconocible."¡Emma!".

Noooooo.- Escucho el pirata con una gran cantidad de dolor en el tono de la voz. De una patada y sin pensarlo abrió la puerta tumbándola, dejando ver a la rubia en la cama en posición fetal aferrándose a ella misma retorciéndose de dolor, una vena de color morado evidente en la mortecina piel era notoria, era como si hiciera un esfuerzo por contener algo.- ¡Emma!- Esta vez lo externo con voz potente y no en su pensamiento, la preocupación se apoderó de él, ni siquiera pensó en las palabras de David, buscar la daga.

Se sentó en la cama a su lado la chica se intento alejar, pero la mano fuerte de Hook la aferro.- ¿Qué ocurre?- Preguntando pensando que siempre había sabido llegar al corazón a Emma. La rubia se zafó de su agarre y se abrazó ella misma como no queriendo tocar a nadie, se balanceaba y temblaba.- Debes partir ahora que puedes Killian.- El dolor era evidente. – No quiero hacerte daño…- La mirada temerosa de Emma le quebró las defensas a Killian.- Llévate a todos de aquí. Déjame sola.- Suplico Emma.

"Era su Emma, no podía dejarla sola." Pensó el pirata con mucho más fe de la que había tenido hace unos momentos.- No puedo, sus cejas se juntaron mostrando su preocupación, sus ojos se encontraron entonces y Killian Jones acaricio la mejilla de la mujer que ama, para luego alzarla y estrecharla en brazos, Emma solo cerró los ojos y se dejó abrazar, su cuerpo tembló de manera que Killian lo percibió.- ¿Estas sufriendo Emma? –Pregunto un tanto obvio el pirata, pero necesitando la respuesta.

Me está matando Killian.- Dijo la rubia en una voz ahogada.- Vete con todos mis seres queridos por favor Killian.- Comento Emma apenas audible. Pero el continuó.- Regina y tú madre han ido en la búsqueda de Merlín pronto te librarás de esto Emma.- Su garfio y su mano tocaron el rostro de la rubia y por ese breve instante deseo poder tener ambas de sus manos. Entonces la beso con todo su amor. Para su sorpresa la rubia también correspondió el beso.

El pirata entrego todo su ser en él esperando que lo suyo sea amor verdadero y logre inundar el corazón de Emma de esa magia, la más fuerte de todas y para muchas personas, desconocida. Y así poder darle fuerza a su chica, a la salvadora y se deshaga del oscuro.

El beso se fue haciendo cada vez más y más pasional, tanto que quedo Killian recostado en la cama y Emma dominando en ese beso, ambos con los ojos cerrados. Para cuando se separaron y los abrieron noto una fría sonrisa de Emma y esos ojos verdes, comenzaron a inyectarse con el rojo de la sangre que inyectaban sus venas de los ojos.

Killian trató de moverse, pero se encontraba pegado a ella por medio de su sombra. Entonces la voz fría del oscuro salió.- ¿Creíste que dejaría que pusieras tu sucia mano encima de mi cuerpo?- La sonrisa de la rubia platinada se hizo mucho más evidente.

Killian la miro desesperado.- ¡Emma vuelve!- Suplicó.

¿Qué vuelva?- Rió apenas.- Ella nunca ha estado aquí, pero eres fácil de engañar Killian Jones. – El nombre del pirata casi lo ronroneo, mientras se sentaba sobre las caderas del hombre.- Me gusta jugar con sus débiles mentes.- Ladeo un poco la cabeza observando el temor en Jones.

No… Sé que Emma aun está ahí.- Y en eso estaba en lo cierto y era lo que más enojaba al oscuro, aunque no lo aparentaba, la salvadora tenía un alma que no quería rendirse aun, aunque estaba demasiado débil, intentaba hacer que se alejara de todos los seres queridos que tenia, pero siempre acababa perdiendo la batalla, en esta ocasión solamente estaba al principio cuando dejo ver la puerta, pero una vez que la toco Killian la furia del oscuro se hizo más fuerte y la domino.

Patéticas criaturas las que son ustedes. No entienden que el amor los va a matar…- Dijo en un tono seco.- Y tú pagaras tu osadía cariño…- Se fue recostando sobre el mismo Killian y volvió a besarle profundamente, sin embargo su único pensamiento fue "Ignis Fatuus" y su cuerpo comenzó a envolver en una sombra que pronto encendió el fuego azul y los destellos parecían mariposas de luz de estrella que brillaban alrededor del cuerpo de Killian.

Pronto, sus ropas comenzaron a consumirse, pero Emma no paraba el beso que le daba al hombre, mientras más intenso era, mucho más intensas eran las llamas, pronto esas flamas fueron despellejando poco a poco el cuerpo de Killian quien comenzó a gritar y a agitarse, entonces se levantó viendo como se despellejaba con su dulce mariposa azul.

Complacida observaba el espectáculo parada a los pies de la cama, el olor a quemado era evidente, pero el fuego era diferente, no causaba las ampollas que uno rojo causaría, porque la mariposa azul, el fuego fatuo siempre acompaña a la muerte. De modo que todo se descomponía y en este caso la piel se desintegraba causándole un dolor tremendo a Killian que aullaba de dolor y para Emma eran cantos celestiales. Tanto que se acerco a la cabecera de la cama se sentó a un lado de él y agudizo su oído.

Sabes… Nunca tuviste oportunidad, si, eres una persona muy querida para Emma Swan. Pero para mí no lo eres, jure deshacerme de cada uno de ustedes, que pudieran recordarle a Emma que tiene fuerza. Pero a este paso, creo que tengo ganada la partida. – Al terminar de decir esto, las convulsiones de Hook cesaron dejando ver un cuerpo despellejado y los músculos y ligamentos y venas a flor de piel, incluso los órganos eran evidentes, y sangre brotaba en toda la cama los ojos azules de Killian la miraban, solo que ya la expresión era bastante tétrica, ni siquiera parecía Killian ese cuerpo. La paladina oscura sonrió y dio un par de palmaditas en los músculos de la mejilla.

Fue un placer haberte visto y quitado la vida.- Dijo en tono sarcástico la rubia platinada.- Se levanto, aliso sus ropas y camino hacia la salida, que ya no era una torre, solo un corredor, si, desde el principio con la protección comenzó a jugar con la mente de Hook desde un principio, entonces se dirigió hacia el salón principal.

Cuando llego al salón, noto a David sentado sin decir nada a un lado del ataúd de Henry, Lilith la esperaba a un lado del trono con una sonrisa. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, estiro su mano mientras tomaba asiento en el trono. Lilith correspondió entregando la mitad de corazón que poseía David. Entonces la mirada rojiza se poso en los ojos aceitunados de Lily.- Gracias querida, has hecho un gran trabajo.