Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a J. K. Rowling

N/T: AkashaTheKitty es la autora de este fic. Yo, Moon Dahee, soy la traductora


Capítulo 4

Cuando por fin se calmó tras la cena, Hermione decidió que no abdicaría. Por supuesto que Padma lo haría bien. Tenía las casas fáciles. Los Slytherin menospreciaban a Hermione por ser una nacida de muggles y una Gryffindor. Y los Gryffindors… Bueno, quizás había estado dando sermones solo un poco y el lado malo de la mayoría de los Gryffindors era el orgullo excesivo. Tendría que ganarse a los Slytherin y recuperar a los Gryffindor.

Ah, sí, ¿por qué no lo pensé antes, pensó con sarcasmo. ¡Las cosas serán muy fáciles ahora!

Estaba sentada en la biblioteca, estudiando. En realidad no tenía por qué estudiar en la biblioteca. No necesitaba hacer ninguna investigación extensa y tenía tanto el despacho compartido como su habitación privada en la Torre de Gryffindor, donde podía estudiar si lo deseaba. Simplemente le gustaba sentarse en la biblioteca. Le gustaban los libros y el silencio. Le gustaba que hubiera otras personas sin que estas esperaran que ella fuera sociable. Bueno, en realidad no había nadie más ahora mismo porque la biblioteca estaba cerrada. Simplemente… le gustaba estar aquí. Además, esta era una de las pocas ventajas de ser Premio Anual de las que realmente disfrutaba: la libertad de ir y venir a donde le apetecía cuando le apetecía.

Miró con fijeza el libro que tenía frente a ella unos minutos sin realmente ver nada aparte de sus propios pensamientos. Cuando se dio cuenta de que en realidad no estaba estudiando nada, gruñó, dejó caer la cabeza y apoyó la frente en las páginas. Si seguía así, pronto sería una mala Premio Anual y suspendería.

—Sabía que tenía que haber un truco especial para explicar cómo absorbes todos esos conocimientos —murmuró alguien.

La cabeza de Hermione salió disparada hacia arriba y entrecerró los ojos. Malfoy. ¡Qué manera de mejorar incluso más un día perfecto!

—¿Qué quieres ? —preguntó.

Draco elevó las cejas.

—Vaya, Granger, ahora ya sé por qué eres tan popular. Estos encantos tuyos son realmente muy efectivos.

Hermione no necesitaba esto, no ahora.

—Vete a molestar a otra —dijo, devolviendo la mirada al libro.

—Me encantaría, realmente me encantaría —dijo Draco, descansando la cadera en la mesa—. Pero Theo me pidió que viniera a buscarte. Sandra ha tenido que ir a la enfermería. Nada serio, pero le tocaba patrullar por los pasillos esta noche. Quiere pedirte que si puedes encontrar a una chica que la sustituya con tan poca antelación.

—Oh. —Hermione estaba avergonzada. No había venido a buscarla para molestarla. Estaba ahí como delegado de Theo y le pedía que hiciera algo que estaba en la descripción del trabajo—. Yo la sustituiré. —Notó que él hacía una ligera mueca—. ¿Con quién voy?

—Conmigo —dijo con un gruñido. No dijo nada más, pero por la manera en la que tenía la mandíbula apretada, Hermione casi admiró el control con el que no le pedía que buscara a otra sustituta. Nott debía de haberle dicho algo muy bueno para hacer que se comportara así.

—Podrías haberlo mencionado antes —dijo Hermione, esforzándose ella misma en esconder lo indignada que se sentía.

—Supuse que te sabías los horarios de memoria a estas alturas —se obligó a decir él. No pudo esconder la mala cara y a Hermione casi le divertía.

—Obviamente, no me los sabía —replicó con remilgo.

—Obviamente. Mira, entiendo si, eh… —Sus ojos se dirigieron como dardos a los libros—. Si te olvidaste de que tenías que estudiar más. Estoy seguro de que Padma…

Hermione se levantó abruptamente, dejándolo callado de la sorpresa.

—Estaré lista tan pronto como haya dejado la mochila en mi habitación.


Caminar por los pasillos con Malfoy era decididamente desagradable.

No era que él estuviera siendo maleducado o burlón, para nada. Parecía haber decidido que la mejor manera de llevarse bien era quedarse callado y Hermione estaba de acuerdo con toda su alma. Ella no quería intentar ponerse a charlar de cosas triviales con él. Así pues, el silencio se alargó. Y se alargó un poco más. Hermione había hecho otras rondas durante las cuales no había sido capaz de encontrar algo de lo que hablar, pero el silencio no había sido tan incómodo antes.

A Hermione tampoco le gustaba tener que caminar por ahí con Malfoy sola por la noche. Simplemente parecía ser lo incorrecto. Peligroso. Se aseguró de que podría sacar la varita con facilidad… solo por si acaso.

Siempre había sido deber de los prefectos y de los Premios Anuales asegurarse de que se cumplían las reglas. Esto incluía asegurarse de que los estudiantes no deambulaban por los pasillos, sino de que estaban seguros en sus casas después del toque de queda. Sin embargo, las rondas organizadas habían sido algo nuevo que Dumbledore había sugerido a principio de curso. Era una medida que había tomado principalmente para hacer que todos se sintieran más seguros. Los profesores también vigilaban la escuela, pero, aparte de Dumbledore, solo había trece profesores, ya que Bins apenas contaba, y tener dieciséis prefectos, dos Premios Anuales y dos Vice Premios Anuales ayudaba visiblemente con la vigilancia y hacía maravillas con la moral de la escuela.

El único problema que Hermione veía ahora era que… Malfoy había sido el elemento indeseable la última vez. Él había dejado entrar a los mortífagos en la escuela ¿y ahora era una de las personas que hacía rondas para asegurarse de que no hubiera nada raro? Hermione no confiaba en él. De hecho, estaba bastante agradecida de que ella fuera la que hacía las rondas con él esa noche, pues era la única que estaba alerta del peligro que representaba. Sí, era desagradable, pero al menos sabía qué podía esperar y podía manejarlo sola.

—Sé lo que estás pensando, Granger —gruñó finalmente mientras giraban en una esquina media hora después.

—¿Lo sabes? —preguntó ella.

—¿De verdad crees que haría lo mismo dos veces?

Hermione lo consideró unos segundos.

—No… No lo mismo. Pero hay maneras diferentes de conseguir el mismo fin.

Draco se tocó la frente y puso una cara como si le doliera la cabeza. Bien. Hermione tenía la esperanza de que le doliera.

—¿Se te ha ocurrido alguna vez que puede que no sea muy popular para Quien Tú Sabes por fracasar en su misión? —Las palabras sonaban forzadas, tensas.

—Por supuesto —respondió ella—. Más razón para redimirte ante sus ojos. —Ahora estaban bajando las escaleras. Hermione deseaba que terminaran, pero, por desgracia, se suponía que debían hacer esto durante unas cuantas horas, así que caminar más rápido no ayudaría en nada.

—Así que es por eso que aún querías venir —dijo con voz visiblemente resentida—. Porque me ves a como la amenaza.

Ella resopló.

—No te eches flores. Te veo como una amenaza, no como la amenaza.

Los labios de Draco se movieron, pero Hermione no escuchó nada. Ella ladeó la cabeza mientras él la ignoraba y parecía estar intentando mantener su temperamento controlado. O eso o la estaba llamando cosas que probablemente Nott le había convencido con amenazas de que no dijera abiertamente. Posiblemente, estaba haciendo las dos.

—¿Hablando contigo mismo, Malfoy? —se burló—. No es una buena señal, ¿sabes? Estás a un paso de San Mungo.

—A la mierda —dijo—. Me voy. —Se giró y empezó a hacer justo eso.

Hermione se quedó con la boca abierta.

—No puedes irte sin más. ¡Aún no hemos terminado!

Draco se giró para encararla, caminando de espaldas, el tiempo suficiente para decir.

—¡Oh, hemos terminado! —Se giró de nuevo y se marchó.


—¡Así que ya ves por qué se tuvo que ir!

Hermione concluyó su relato, volviéndose hacia Nott con los ojos en llamas. Haber dormido no había enfriado su enfado ni un poco. Estaba furiosa por que Malfoy se hubiera ido sin más en mitad de la ronda. Estaba claro que no era capaz de tener una actitud profesional. ¿Y si algo hubiera decidido atacar cuando ella estaba haciendo la ronda sola?

Nott estaba frunciendo el ceño en ese momento. Esa era la emoción más fuerte que había visto nunca en él. ¡Bien! Quizás empezaba a ver su error de juicio.

—No —la sorprendió—. No lo veo.

Estaban en el despacho y Hermione paseaba frenéticamente frente a Nott, quien estaba sentado en el sofá con un aspecto algo cansado.

—¿Qué quieres decir? Te acabo de contar que…

—También he oído su versión. De hecho, creo que cualquiera de Slytherin se las hubiera visto y deseado para no escucharla.

La boca de Hermione se tensó y la frunció.

—¡¿Le crees a él antes que a mí?! —Por supuesto que sí. Eran de Slyhterin. Y amigos. Y chicos.

—No —la sorprendió otra vez—. Creo que la verdad está en algún punto medio.

Hermione recordó el incidente en su cabeza, frenética. Vale. Quizás había omitido algunos detalles menores, pero ella aún era la que tenía razón.

—No cambia el hecho de que él…

—Dime, Granger —la interrumpió—. ¿Quieres que sea como su padre o preferirías que fuera alguien menos… homicida?

Hermione pestañeó.

—Por supuesto que no quiero que sea como Lucius Malfoy —se mofó—. Ese no trae nada bueno. Pero creo que va derecho por ese camino y no hay nada que puedas decirme para convencerme de lo contrario.

—Ya veo —dijo Nott—. Bueno, supongo que eso es todo entonces. Tú y tus amigos no están haciendo nada para ayudar en este asunto, así que sospecho que al final tendrás razón. Enhorabuena.

—¿Y ahora es MI culpa en lo que se convierta? —chilló Hermione, incrédula por la injusticia de todo el asunto.

—Él quiere este puesto. Quiere demostrarse lo que vale. Lo quiere lo bastante como para ir a buscarte cuando se lo pedí e incluso aceptó que te apuntaras a hacer la ronda con él. Puede que esto te sorprenda, Granger, pero no le caes muy bien. A pesar de ello, intentó no pelearse y tú no estuviste ni un poco decente, ¿verdad?

Hermione se sonrojó. Vale, quizás no había sido muy agradable.

—Él no fue agradable.

—Ya te he dicho que le des un respiro. Tengo que decirte que estoy decepcionado contigo. Pensaba que tenías un mejor sentido del juego limpio que este.

¿Hermione estaba recibiendo una reprimenda de un Slytherin sobre su falta de sentido del juego limpio? Lo próximo sería que llovieran sapos y que el mundo cambiara de eje.

—¿Por qué fuiste con él si quiera? Tenías la oportunidad de elegir a otra persona. ¿De verdad pensabas que la mataría?

Mencionó a Padma y yo soy tan mezquita que no quería que ella tuviera la oportunidad de hacer algo mejor que yo. Oh, mierda. Realmente se le daba mal este trabajo.

—Por supuesto que no —dijo. Entonces suspiró y se hundió en una silla, desprovista de todo espíritu combativo—. Siento no haberlo hecho mejor, ¿vale?

—No es conmigo con quien tienes que disculparte —dijo Nott.

Los ojos de Hermione se abrieron como platos y se quedó boquiabierta.

No puedes estar diciendo que… ¡Me abandonó en mitad de la ronda!

Nott hizo un ligero gesto de dolor.

—Deberías estar agradecida de que lo hiciera. Tuve que escuchar cómo se desahogaba durante una hora. Si se hubiera quedado, no habría sido bonito.

—Bueno —dijo Hermione, cruzándose de brazos—, no lo haré.

—Bien —dijo Nott, levantándose del sofá—. Informaré a Dumbledore de esto entonces, ¿vale?

—¿Me estás amenazando?

Antes eso, Nott sonrió con suficiencia.

—Sigo estando en Slytherin, ¿sabes?


Transformaciones. Otra clase popular. Había cinco de Gryffindor, seis de Ravenclaw, cuatro de Slytherin y tres de Hufflepuff, lo que hacía un total de dieciocho estudiantes. Hermione prefería las clases pequeñas. Era más fácil escuchar y no había tantas… burlas cuandoquiera que ella hablara. Afortunadamente, la profesora McGonagall era muy estricta. Es decir, era muy estricta cuando estaba presente. Ahora mismo no estaba, así que la gente solo estaba sentada y hablaba.

Harry y Ron estaban hablando de quidditch. Quedaban "solo" cuatro semanas para el partido contra Slytherin y últimamente eso parecía ocupar mucha parte del tiempo de ambos. A Hermione no le podría importar menos y se sentía marginada. Sus ojos giraron con brusquedad hacia Parvati y Lavender, pero estaban sumidas en su propia conversación, susurrando y riendo tontamente.

Entonces sus ojos vagaron hasta Ravenclaw. Parecía que Padma era el centro de atención. Terry Boot, Michael Corner y Stephen Cornfoot estaban todos escuchando ávidamente algo que ella tenía que decir. Mientras, Anthony Goldstein y Mandy Brocklehurst estaban en un sitio apartado y parecían estar hablando de los deberes de hoy.

En el grupo de Hufflepuff, Susan Bones y Justin Finch-Fletchley hablaban en voz baja —¿se estaba sonrojando Susan?—mientras el callado de Wayne Hopkins hacía garabatos.

Entonces Hermione dejó que sus ojos se deslizaran hacia los de Slytherin y alzó una ceja. Las cosas parecían un poco tensas por allí. Malfoy era el único chico y estaba apoyado con los brazos cruzados sobre el pecho. Miraba con cautela a las chicas con las que estaba sentado. Pansy Parkinson le estaba frunciendo el ceño, Tracey Davis miraba fijamente la mesa y Millicent Bulstrode… parecía aburrida. Era casi interesante. Casi, pero no del todo.

Hermione devolvió la atención a sus amigos y estaba a punto de exigir un cambio de tema, cuando la profesora McGonagall entró, dando palmadas para pedir atención.

—Muy bien —anunció—. Siento haberos hecho esperar… Señor Finch-Fletchley, deje de hacer eso de inmediato y señorita Patil, no, me refiero a la señorita Padma Patil, deje de hablar mientras intento enseñaros… Hoy vamos a transformar otros seres humanos. —Hubo murmullos y más de una persona pareció indispuesta mientras McGonagall les decía exactamente qué hacer y, más importante, qué no deberían hacer antes de pedirles que buscaran una pareja.

—¡Me pido a Hermione! —dijo Ron de inmediato. Cuando Harry y Hermione se sorprendieron, Ron sonrió avergonzado—. Instinto de supervivencia, amigo —le dijo a Harry, que se quedó boquiabierto. Hermione no podía culparle. De los dos, Harry era el que se arriesgaría más—. Por favor, ponte conmigo, Hermione —insistió Ron.

Ron parecía tan suplicante que Hermione difícilmente podía decir que no a pesar de su propio instinto de supervivencia. Miró con anhelo a Wayne Hopkins, con quien solía tener que ponerse.

—¿Hermione? —repitió Ron, intentando captar su atención.

—Oh, vale, Ron —dijo con un suspiro—. ¡Pero más te vale no matarme o volveré como fantasma y te perseguiré!

—Es bueno saber que me quieren —se quejó Harry y se acercó con pesar a Wayne mientras Ron sonreía de alivio.

Hermione miró de nuevo a hurtadillas a los Slytherin para ver cómo el tenso cuarteto había lo resuelto. Draco se había puesto con Millicent, que parecía más que un poco sorprendida, y Pansy miraba a Tracey con superioridad. Intrigante.

—¿Entonces quieres hacerlo tú primero o lo hago yo? —preguntó Ron.

Hermione casi pega un salto y notó un tic nervioso en el ojo al pensar en que Ron la transformaría.

—Eh… Creo que es mejor que lo haga yo primero—. Y Ron… ¡Cuidado!


N/T: ¡Vaya, estoy yendo a un capítulo por día! Me sorprendo a mí misma, aunque supongo que cuando empiecen a ponerse serias las cosas en clase, no tendré tanto tiempo. Bueno, espero que les esté gustando todo hasta ahora. ¡Un beso!

Mary Malfoy Mellark: Bueno, creo que en realidad en los libros nunca se explica cómo funcionan los PA exactamente, lo que nos da pie a concebirlo como mejor nos venga hahaha Si yo fuera a conseguir una torre propia por ser PA, yo me haría una empollona :P Bueno, pienso que como en la historia original nunca llegamos a ver el punto de vista de Hermione, hay posibilidades de que ella siempre se haya tratado así. Nunca lo sabremos xD, pero eso es lo bueno de los fanfics: es un mundo de posibilidades que podemos explorar a través de ellos :) A mí tampoco me gusta Hermione con Harry o Ron. Es que para mí son como hermanos y, de hecho, me sorprendió mucho que acabara con Ron. No sé qué pensará J. K. rowling de los dramione, pero debería haberle inventado otro novio a Hermione haha Bueno, ojalá algún día tengas tiempo para escribir :)

Miri: Bueno, pues aquí no salen los chicos, pero también es divertido ver cómo se pelean estos dos hehe Sí, sí, deberían cambiarse xD

dana-weasleygranger: haha no, no, no odia a Hermione xD, pero es cierto que sufrirá bastante con lo que va a venir, pero Draco también va a tener lo suyo. Es un dramione sufren los dos, cosa, digamos, necesaria, en un dramione, como has dicho :) No te preocupes, Hermione irá evolucionando a medida que avance la historia y veremos muchas facetas suyas, no solo esta :D Besos para ti también.