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Capítulo 4: "Nuevas amistades"
¡¡RIINNGGG!!
Kori despertó de un salto, aún no se acostumbraba al nuevo despertador que su madre le había regalado, tenía un ruido ensordecedor.
-¡Kori! ¡Kori, ¿Estás despierta?!- Se oía en el piso de abajo- ¡Cariño llegarás tarde a la escuela!
Al oír estas palabras salió de la cama a toda prisa, comenzó poniéndose las medias, luego la camiseta y por último, la pollera, se puso los zapatos y corrió al baño, se mojó la cara dos veces por miedo a quedarse dormida en medio de la clase, se lavó los dientes como un rayo en intentó hacerse un bonito peinado, pero nada le gustaba.
-¡¿Qué estás haciendo ahí dentro?!- Se oía del otro lado de la puerta- ¡Llevas diez minutos en el baño, Kori!- Le reprochaba su madre-
-¡Ya va! ¡Ya va!- Decía a toda prisa- ¡Mi pelo es un asco! ¡No sé cómo peinarme!- se quejaba-
-Déjate de tonterías, tesoro, ¡O llegarás tarde!
La niña se dio por vencida, y dejó su largo cabello suelto. Corrió escaleras abajo y rápidamente se metió al auto, ahora era ella quien le reprochaba a su madre.
-¡¡MAMÁ!! ¡Mamá ¿Qué estas haciendo?! ¡Vámonos!- Gritaba desde el auto-
Al ver tanto griterío, Regan no pudo hacer más que cerrar la puerta de la casa, y dejar salir un largo suspiro.
Ya casi eran las ocho en punto de la mañana. Kori ya había llegado a la escuela y se encontraba corriendo por los pasillos en busca de su salón. El edificio era una antigua construcción muy bien cuidada, adornada con muchas plantas por todos lados, había una enorme escalera blanca, era lo primero que veías al entrar ya que estaba en frente de la puerta principal, llevaba a otros pisos que había arriba en donde encontrabas aún más salones. Todo era un laberinto para Kori. Hasta que por fin lo vio. Un pequeño cartel colocado al lado de cada puerta señalaba qué salón era, vio el que decía 3º "A" y se detuvo bruscamente. Respiró profundamente un par de veces y entró.
El salón era enorme, nunca había estado en una escuela tan grande, tenía ventanas altísimas, todo estaba muy iluminado por el sol de la mañana y al ver que el profesor no había llegado, suspiró aliviada.
Sin embargo, un grupo de chicos hablaban entusiasmados en el fondo de la sala, al percatarse de que alguien los observaba con la mirada perdida, se abrieron rápidamente y recordaron que unos días atrás habían sido informados de que entraría una nueva alumna.
Una chica de ojos azules y el pelo violáceo atado vagamente, fue la primera en hablar.
-Mucho gusto en conocerte- Dijo extendiéndole la mano- tú debes ser Kori, ¿Verdad? Mi nombre es Rachel, Rachel Rooth- concluyó la joven-
Kori se quedó mirando la mano de la chica y sin dudarlo más le respondió el gesto.
-Mucho gusto, R-Rachel- Respondió con una sonrisa exagerada- soy Kori Anders.
Ambas se quedaron en silencio, el corazón de la pelirroja latía a mil por hora.
-Eehmm… Bueno… Ya puedes soltarme Kori.
-¿Cómo?- Preguntó mientras veía que aún sujetaba la mano de su compañera- ¡Oh! Lo siento- Soltándola rápidamente y sonrojándose levemente-
En seguida, ambas notaron, como por arte de magia, que se llevarán muy bien, serán grandes amigas y su amistad será muy fuerte, por la forma en que se habían mirado. Kori se perdió por un momento en sus pensamientos hasta que notó que otra chica le hablaba.
-Lo siento, no oí lo que dijiste- Aclaró
-Cielos, debes estar muy nerviosa- Le respondió una linda joven de cabello rubio- Soy Tara Markov, bienvenida a la escuela.
-M-muchas gracias, Tara- Agregó Kori-
-Ellos son Dick, Víctor y Garfie…- Pero éste último no dejó que terminara de hablar.
-Gracias, Rach, pero puedo presentarme yo solo- Ella lo miró con fastidio- Hola, nena, soy Garfield- Concluyó levantando sus rubias cejas- Pero puedes llamarme simplemente… Gar.
Kori lo miró sin mucho interés, pensó para dentro que debía ser el típico chico "baboso", que encuentras en todos los grupos.
Otro chico se acercó a ella y se presentó como debía.
-Yo soy Víctor, puedes decirme Vic- Dijo dándole unas leves palmaditas amistosas en el hombro-
Al ver la fuerza de éste chico que reposaba en su hombro, no hizo más que fingir una sonrisa.
-T-también espero que nos llevemos bien… Vic-
El último muchacho se acercó a ella, era un joven de pelo negro y unos profundos ojos verdes, se quedó frente a ella sin decir nada, casi parecía haberse perdido en la mirada de la chica. Kori comenzaba a ponerse incómoda, hasta que por fin:
-E-es un placer conocerte, Kori, mi nombre… Mi nombre es Di…- Pero algo lo interrumpió-
Los demás alumnos llegaron al salón, seguidos de su profesor. Rachel tomo a su nueva compañera de la mano y la invitó a sentarse junto a ella. El chico se quedó apenado de no poder presentarse.
Kori tuvo que hacer su respectiva presentación frente a todos. El plan de ser una chica abierta y simpática estaba funcionando muy bien, ya que, por ahora, parecía agradarle a la clase. Sentada con Rachel se divertía muchísimo, descubrió que era una chica tranquila y algo seria, pero los comentarios sarcásticos que hacía de algún profesor o de uno que otro alumno eran muy graciosos. Tara se sentaba cerca de ellas, también era una gran persona, y parecía una amiga sincera. Víctor por su parte era un chico muy bueno, dispuesto a ayudar a los demás y muy inteligente, luego de unos días conoció mas profundamente a Gar, vio que la primera impresión nunca se debía tener en cuenta, ya que él era un chico algo pesado y un poco molesto, pero de gran corazón y muy fiel, cuando estaba con él nunca faltaban las risas. A Dick, en cambio, no lo conocía mucho, si bien él era muy amigo de los otros, desde que Kori había llegado estaba ausente, apenas hablaba con ella o con el resto. A la chica le daba un poco de curiosidad saber a qué se debía, en cierto modo, quería conocerlo más.
