Acto III.
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Había dos cosas que odiaba Kai, que lo miraran con odio y lo que Elena estaba intentando hacer.
Una muestra de compasión.
No había venido a pelear, ni tampoco a divertirse, solamente había tenido curiosidad, ¿qué tenía Elena Gilbert para que Damon y Bonnie se hubiesen pasado meses y meses haciendo terapia? Para que Damon no hubiese matado a la bruja o se la hubiese beneficiado.
Era una estupidez.
Pero, ¿tenía algo mejor que hacer en un pueblo tan aburrido? Esperar a que su hermana le declarase la guerra, por eso, ¿qué más daba si se divertía con la pareja más boba de la historia?
Sonrió mientras Damon y Elena se acercaban, tanteando el terreno como si él fuese una bomba a punto de estallar.
- Mmm, ¿jugamos? -sonrió.
No pudieron decir ni hacer nada, Kai, usando la magia de los viajeros, lanzó a la pareja por los aires y aseguró cualquier forma de salida.
- Juguemos.
