Acto III.

.

.

.

Había dos cosas que odiaba Kai, que lo miraran con odio y lo que Elena estaba intentando hacer.

Una muestra de compasión.

No había venido a pelear, ni tampoco a divertirse, solamente había tenido curiosidad, ¿qué tenía Elena Gilbert para que Damon y Bonnie se hubiesen pasado meses y meses haciendo terapia? Para que Damon no hubiese matado a la bruja o se la hubiese beneficiado.

Era una estupidez.

Pero, ¿tenía algo mejor que hacer en un pueblo tan aburrido? Esperar a que su hermana le declarase la guerra, por eso, ¿qué más daba si se divertía con la pareja más boba de la historia?

Sonrió mientras Damon y Elena se acercaban, tanteando el terreno como si él fuese una bomba a punto de estallar.

- Mmm, ¿jugamos? -sonrió.

No pudieron decir ni hacer nada, Kai, usando la magia de los viajeros, lanzó a la pareja por los aires y aseguró cualquier forma de salida.

- Juguemos.