Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de GeekChic12, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
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Capítulo 4: Sofá
EPOV
Después de acostar a Lily, me tuve que disculpar con Bella y dirigirme a mi habitación para pensar. La forma en que ella me miró, lamiéndose esos labios que no había probado en años, no era como una amiga mira a otro amigo. Y la forma en que mi pene se sacudió ante eso y ante la forma en que sus labios se envolvieron alrededor de su rollito primavera en la cena tampoco fue muy amigable. Parecía que ella entendía mi necesidad de escapar porque fingió bostezar, asegurando estar cansada, y diciendo que de todas formas estaría lista para acostarse pronto.
No era como si no hubiera estado cerca de Bella en todos estos años, y no era ciego. Ella siempre había sido hermosa. Simplemente era que nunca realmente estuvimos solos juntos. Cuando nos veíamos, era para dejar a Lily o recogerla. Discutíamos las cosas correspondientes a nuestra hija durante esos momentos o por teléfono. Hablábamos con bastante frecuencia y sabíamos lo que pasaba en la vida del otro, pero eso era principalmente la extensión de nuestra amistad en estos días.
Sabía que ella había estado viendo a un tipo llamado Riley ocasionalmente, pero él todavía no había conocido a Lily, así que no creía que fuera algo serio. Era hipócrita de mi parte, pero estaba feliz de que no hubiera otro hombre pensando que podía jugar al papá con mi hija.
Sin embargo, Kate nunca realmente interpretó el papel de madre para Lily. Ellas se llevaban bien, pero Kate siempre era un poco distante con ella. Los fines de semana cuando Lily se quedaba con nosotros, Kate a menudo encontraba razones para estar fuera haciendo otras cosas. Nunca me importó mucho porque apreciaba mi tiempo padre e hija con Lil, y tampoco parecía molestarle a ella en lo más mínimo.
La decisión de Kate de irse todavía me pesaba mucho cuando me acosté en la cama. Habíamos pasado por muchas cosas juntos, y fue una sorpresa verla simplemente darse por vencida con nosotros.
Podía admitir que las cosas se habían estado sintiendo raras entre nosotros últimamente, casi como rutinarias, como si estuviéramos haciéndolo automáticamente. Pero suponía que era normal atravesar periodos así, especialmente después de haber estado juntos durante tanto tiempo. No tenía ninguna razón para creer que no superaríamos esto.
Cerré los ojos y traté de ponerme en sus zapatos, y bien, podía admitir que sería incómodo que un tipo con el que ella una vez tuvo sexo se mudara a nuestra casa, pero... Bella y yo nunca habíamos dicho ningún "te amo" o algo así. Ambos sabíamos en ese momento que no podía ir más allá de ese verano.
Fue difícil para mí superar a Bella, pero había mucha distancia entre nosotros en ese entonces. Volver con Kate era algo que ya había hecho en incontables ocasiones, así que arreglé nuestra relación e hice lo posible para olvidar a la belleza morena del campamento.
Poco sabía yo...
Casi seis años después, creía que Kate estaría acostumbrada al hecho de que Bella y yo éramos padres y amigos. Kate y yo terminamos y volvimos mucho en la secundaria e incluso en el comienzo de la universidad, pero nuestra ruptura antes del campamento aquel fatídico año fue la última hasta ahora. Ella se había quedado conmigo cuando descubrimos que Bella estaba embarazada, a través del nacimiento, y demás.
Tal vez finalmente probé demasiado su amor.
Ella y Bella nunca fueron exactamente amigas, pero Kate siempre había sido civilizada hasta ahora. Bella siempre había respetado el lugar de Kate en mi vida, y que Kate la acusara de usar a Lily para tratar de meterse entre nosotros me parecía ridículo. Bella nunca había coqueteado conmigo o mostrado alguna indicación de que todavía tenía sentimientos por mí. Y además, yo fui el que se ofreció a recibirlas a las dos. ¿Cómo podía decirle a Bella que Lily se podía quedar pero ella no? ¿Cómo podía separar a nuestra hija de su madre?
Suspirando, rodé y agarré mi teléfono. Por tercera vez esa noche, traté de llamar a Kate. Y por tercera vez, todo lo que conseguí fue su correo de voz.
Poco después de las siete de la mañana siguiente, mi alarma interna me despertó como de costumbre. Rodando al costado, saqué un brazo y solo encontré sábanas frías y vacías. Abrí un ojo, y todo lo que había pasado ayer volvió rápidamente a mi cerebro adormecido por el sueño. Kate se fue. Lily y Bella estaban aquí.
Y mi erección matutina era dolorosa.
Rodé en el colchón un par de veces antes de obligarme a levantarme y meterme en la ducha. Usualmente corría antes de la ducha, pero era domingo. Mi cinta de correr se podía ir a la mierda.
Apoyando las manos en los sofisticados azulejos frente a mí, incliné la cabeza bajo el chorro. El agua caliente se sentía increíble en los músculos tensos de mi espalda y hombros. Ayer había sido prácticamente un desastre, y necesitaba relajarme y aclarar mi cabeza.
Una buena liberación resolvería el problema, aunque solo fuera por unos minutos, así que agarré mi pene todavía duro y le di un par de buenas jaladas. Imágenes del cuerpo desnudo de Kate inundaron mi mente al instante, y pensé en nuestra última vez juntos. Pero después recordé que fue como sistemático, como si ella solo quisiera terminar con ello, y supe que iba a ser un bajón si no pasaba a algo más. Mi mente me mostró brevemente a Bella, y aunque mi pene se endureció aún más en mi mano, se sentía muy mal. Me había corrido por ella muchas veces durante ese verano que estuvimos juntos en el campamento, pero eso estaba en el pasado...
No había escasez de chicas sexys en el Campamento Wallasatch, pero esta chica... Bella. Ella me provocaba algo que no podía explicar. Solo mirar a sus grandes ojos oscuros me hizo tambalear.
¿Qué mierda fue eso?
Y su pequeño cuerpo caliente en ese bikini... Hablando de estar mojada y después básicamente estando abierta en el suelo así justo enfrente de mí... Un chico solo podía soportar un poco.
Después de salir disparado de la cabaña de Bella, fui directamente al único baño privado al que sabía que podía acceder sin problema. Podría haber martillado clavos con mi pene, y no iba a bajar pronto por su cuenta. A nuestro encargado de campamento, Lee, no le importaba si los consejeros usaban el baño en su pequeña casa en el recinto, siempre y cuando limpiáramos después. Él entendía que algunas veces necesitábamos la privacidad que no nos brindaba los baños compartidos del campamento. Me saqué las llaves del bolsillo y entré, sabiendo que él estaba fuera cortando el césped del campo de softbol.
Bajo el chorro caliente de la ducha, siseé de placer tan pronto como empujé mi pene en mi puño. Apretando, me imaginé enterrado hasta la empuñadura en el calor húmedo de Bella, tuve que apoyar una mano en los azulejos o arriesgarme a que las rodillas me fallaran.
Mierda.
Esta chica me estaba arruinando. La acababa de conocer, y ya era todo en lo que podía pensar. Ni siguiera había lugar para Kate en mi cabeza en este momento. Habíamos terminado de todos modos, por millonésima vez. No tenía culpa mientras me acariciaba el pene con fuerza con la imagen de Bella en ese pequeño bikini rojo. Excepto tal vez que la estaba cosificando, pero... No se podía negar que la deseaba. Mucho.
En mi mente, la levantaba del piso de su cabaña y juntaba nuestros labios. Ella suspiraría, inclinando la cabeza así podía besarle el cuello mientras desataba los breteles de la parte de arriba del bikini.
Gemí y me apreté la cabeza del pene mientras pensaba en sentir el peso de sus tetas desnudas en mis manos, pasando los pulgares sobre sus pezones pequeños y tensos.
—Dios. Mierda.
La acostaría en su cama y deslizaría mis dedos dentro de ella para prepararla, y después envolvería sus largas piernas alrededor de mis caderas y embestiría mientras ella gemía mi nombre. Observaría como sus maravillosos ojos se entornaban y con el tiempo se cerraban mientras embestía lento y profundo hasta que ella se derrumbaba en mis brazos.
Mi mano imitó la forma en que quería coger a Bella. No se sentía bien llamarlo hacer el amor, pero definitivamente quería tomarme mi tiempo con ella. Mientras me imaginaba la forma en que se vería su cara y la forma en que su cuerpo se tensaría alrededor del mío con su liberación, me vine con fuerza contra los azulejos blancos lisos, una sarta de maldiciones, mezcladas con su nombre, dejando mi boca.
Sacudiendo la cabeza, usé las manos para dirigir un poco de agua para encargarme de mi lío y después cerré el grifo y salí.
Esto era malo.
Estaríamos en el campamento por siete semanas, y después seguiríamos caminos separados. Si ella no vivía en Seattle o cerca, tendría que tratar de mantenerme lejos de ella por el resto del verano. Eso era todo lo que había que hacer. No quería aprovecharme de ella o lastimarla de ninguna forma.
No sabía si ella sentía lo mismo que yo, pero definitivamente parecía nerviosa a mi alrededor. No podía dejar que se encariñara conmigo. Tenía el presentimiento de que me encariñaría con ella también, y probablemente ambos estaríamos mejor si mantenía mi distancia.
Obviamente, no había hecho un muy buen trabajo manteniendo mi distancia. La evidencia de eso estaba durmiendo en su habitación al final del pasillo. Pero las cosas eran diferentes ahora. Ya no podía pensar en Bella de esa forma sin que una intensa culpa se asentara en mis entrañas.
A regañadientes, terminé conformándome con mi celebridad favorita y acabé con un gruñido algo satisfecho.
Mi cerebro estuvo felizmente vacío durante aproximadamente un minuto después de que me viniera, pero luego la realidad regresó. Con un gemido, cerré el agua, salí, y me sequé, vistiéndome rápidamente y dirigiéndome a la cocina.
El domingo significaba panqueques de banana y nueces para Lily y para mí. Sin embargo, tenía un poco de tiempo antes de que ella se despertara, y necesitaba café.
Entrando a la sala por el pasillo, me congelé en el lugar cuando mis ojos se posaron en el sofá.
Bella estaba acostada ahí dormida, su cabello oscuro desparramado por todo el lugar en suaves ondas y una larga pierna desnuda expuesta hasta los pantalones cortos más pequeños que había visto. Por supuesto mi pene traidor se agitó en mis pantalones, y cerré los ojos con fuerza, pasándome una mano por el cabello y agarrándolo de las raíces. Soltando una larga respiración, abrí los ojos de nuevo y casi gemí.
No pensé en esto.
Debería haber sabido que ella terminaría en el sofá. Lily probablemente la pateó hasta que no pudo soportarlo más.
Aunque habíamos dormido juntos, literalmente no habíamos dormido juntos, así que nunca la había visto así, toda somnolienta y sexy. Tal vez era por eso que estaba reaccionando con tanta fuerza, pero aun así... Habían pasado casi seis años desde que había tenido sexo con ella.
Sexo.
Con Bella.
Mierda.
—¿Papi?
Se me escapó un suspiro de alivio mientras toda mi atención iba hacia mi pequeña, y mi excitación se extinguió rápidamente.
Lily vino por el pasillo, vestida con su pijama de Minnie Mouse, frotándose un ojo y bostezando. Su cabello era un completo nido de ratas, como siempre, debido a lo mucho que se movía en su sueño, y la visión familiar me hizo sonreír.
Ella realmente era la luz de mi vida.
Nunca había pensado mucho en tener hijos antes de enterarme de Lily. Tenía solo diecinueve años en ese momento, después de todo. Y estaba aterrorizado, debía añadir.
—Hola, calabaza. ¿Dormiste bien?
—Sí. ¿Es día de panqueques?
Me reí de ella.
—Es día de panqueques. ¿Quieres ir a despertar a mami? —Los ojos de Lily se ensancharon, y soltó un jadeo de emoción ante la mención de Bella—. ¿Olvidaste que ella estaba aquí?
—Sí —susurró, rodeándome y caminando de puntitas hacia el sofá—. ¿Mami? —La pinchó en la mejilla.
—¡Lily! —susurré-grité—. No la pinches en la cara.
Bella no se movió.
—Mami, despierta. —Lily le agarró el hombro y la sacudió un poco—. Mami. —Y después más fuerte—. ¡Mami, mami, mami!
Jesús, ¿estaba muerta?
—Mmph. —Bella no abrió los ojos. Solo enterró su cara en la almohada y subió la pierna expuesta alrededor de la manta, girándose un poco y sin querer mostrando la curva de su trasero.
Mieeerda.
Así que Bella dormía con pantalones cortos minúsculos y era difícil de despertar. Anotado.
—Lily, cariño, dejemos a mami dormir un poco más. —Acercándome, puse las manos en sus hombros y suavemente la alejé del sofá—. Ella probablemente no durmió muy bien anoche.
Lily se detuvo y me miró.
—Pero es día de panqueques.
—Lo sé. Mami se despertará cuando esté lista, ¿está bien? Vamos a comenzar con esos panqueques.
Resopló y dijo con tristeza:
—Está bien. —Antes de continuar hacia la cocina.
La senté en la encimera y comencé a reunir los ingredientes. Lily estuvo en silencio por un momento, lo que era impropio de ella. Generalmente era una parlanchina mientras hacíamos nuestros panqueques los domingos.
—¿Papi?
Deteniéndome, me di cuenta de la inquietud en su voz.
—¿Qué pasa, dulzura?
—¿Vamos a vivir aquí contigo para siempre? ¿Mami y yo? ¿Como una familia de verdad?
Se me secó la garganta al instante, y me resultó difícil tragar.
—Uh... —Debería haber sabido que ella preguntaría algo así, y debería haber estado preparado con una respuesta. Pero no tenía idea de qué decir—. ¿Qué dijo mami sobre eso?
Se miró las manos.
—Um, ella dijo que solo sería por un tiempo. —Mirándome de nuevo, me atrapó con esos grandes y hermosos ojos suyos. A veces eran marrones, a veces verdes pero un poco más oscuros que los míos y con la forma de los de Bella—. ¿Pero puede ser para siempre, papi?
Mi corazón latió fuerte por un segundo, y me di cuenta que en realidad me lo estaba imaginando, despertando con esas largas piernas desnudas enredadas con las mías y ese suave cabello oscuro haciéndome cosquillas en la cara todas las mañana, despertando a Bella con besos por su columna, y cuando eso no funcionara, escuchar su dulce risa y gemidos roncos mientras la besaba... en otra parte.
Ayudaría a Lily a prepararse para la escuela todos los días y la metería a la cama todas las noches. Podríamos simplemente... estar juntos. Todo el tiempo.
Haría todo por mi pequeña, y nunca quería decepcionarla. Pero no podía hacerle promesas así cuando no podía cumplirlas.
Saliendo de mi aturdimiento y poniendo mi mano sobre las suyas, negué con la cabeza.
—No lo creo, bebé.
La decepción que cubrió su cara parecía combinar perfectamente con la sensación que invadió mi pecho con mi respuesta.
Ellas solo habían estado en mi departamento por una noche.
Yo estaba comprometido con Kate.
¿Qué demonios me estaba pasando?
¡Hola!
Muchas están en lo correcto con que donde hubo fuego, cenizas quedan, y además Lily quiere que sean una familia. ¿Qué les pareció el capítulo?
No se pierdan mañana el adelanto en Élite Fanfiction.
Gracias por los reviews del capítulo anterior: Isabelfromnowon, Belli swan dwyer, Pera l.t (son 21 capítulos), cavendano13, Sully YM, Noelia, krisr0405, Lady Grigori, cary, Chayley Costa, sofiarp, Leah De Call, carolaap, MontseZDiaz, tulgarita, FerHerrera, Adriana Molina, Yoliki, Pili, Adriu, debynoe, saraipineda44, jupy, May Cullen M, Monica (trato de actualizar lunes, miércoles y viernes), EmmaBe, freedom2604, bbluelilas, Edward y Bella Cullen, kaja0507, Lupita Pattinson Cullen (trato de actualizar lunes, miércoles y viernes), crysty Katy, Sheei Luquee, Beaele, Tata XOXO, y Vanina Iliana.
¡Hasta el próximo capítulo!
