•
CAPÍTULO
III
PENSAMIENTOS QUE HIELAN LA MENTE
Hinata despertó, se bañó, desayunó y posteriormente se marchó al instituto caminando. La noche anterior fue difícil porque no pudo conciliar el sueño después de lo que había presenciado en el parque. Incluso por la noche, Hinata tenía la leve esperanza de que Sasuke le mandase algún mensaje de texto pidiéndole reunirse con él de nuevo, pero dicho mensaje nunca llegó, ni ese ni ningún otro por parte del chico.
Se talló los ojos y se adentró a la escuela, fue una de las primeras en llegar y en sentarse en su sitio. Lo que no sabía era que su suerte no iba ser mejor que ayer.
—Hinata.
—¿Naruto-kun? —Hinata alzó la mirada encontrándose con el rubio.
¿Por qué la sorpresa?
No la habría de no ser porque Uzumaki Naruto era experto en llegar tarde y tener la suerte de no encontrar al profesor en turno para ser castigado por ello. Y por pasar de largo cuando se trataba de Hyūga Hinata.
—¿Podemos hablar después de clases?
—Eh… sí… sí, claro…
—Bien, porque quisiera saber algunas cosas.
—¿Eh?
—¡El apocalipsis se avecina, señores! ¡Corran por sus vidas y pasen con sus familias las pocas horas que nos quedan! —exclamó Yamanaka Ino al fondo, llegando con un estilo cool y riendo como toda una chica fiestera.
—Cierra la boca, Ino. Llegué temprano eso no quiere decir que se avecina el apocalipsis.
—Eso dices tú; buenos días, Hinata.
—Buenos días, Ino-san.
—¿Cómo que Ino-san? Hinata, somos amigas, ¿cuántas veces he de decirte que las formalidades únicamente cuando estemos frente a los aburridos de nuestros padres, eh? —tomó asiento atrás de Hinata, sonriéndole.
—Alguien se levantó de buen humor —se burló Naruto.
—¿Y eso qué, zopenco? ¿Acaso no puedo?
—Claro, si es que tu cabello huele al jabón —dijo lo último con un tono tan burlón que Hinata no comprendió del todo la situación.
¿Qué tenía de malo que el cabello de una chica oliese así? Y al parecer no era la única con esa duda.
—Eso quiere decir que tomo un baño al despertar, que tú no sepas lo que es eso hasta después de siete días no lo hace mi problema.
—Te equivocas, me baño todos los días, entrene o no. Pero aquí la diferencia es que el olor de ese jabón es muy común en los moteles —sonrió burlándose, se llevó una mano a la cara como si necesitase cubrirse la nariz y agregó—: deberías tener cuidado, la gente podría malpensar.
Y mientras Naruto se marchaba riéndose creyendo suya la victoria, Ino le gritaba agitando su mano.
—¡EL ÚNICO CON LA MENTE LO SUFICIENTEMENTE SUCIA Y RETORCIDA PARA HACERSE ESAS IDEAS ESTÚPIDAS ERES TÚ, DEGENERADO! —el rostro pálido de Ino lucía rojo.
—Ino-san…
—¡Qué dijiste!
—Na-dana… no, quise decir… na-nada, I-Ino…
Poco después ingresaron los demás alumnos; Sakura llegó 3 minutos antes de que lo hiciera el profesor en turno. Hinata vio a Sakura y Naruto hablar amenamente, Ino se había levantado de su sitio y se había tomado su tiempo para hacerle burla a la chica Haruno por haber llegado más tarde que Naruto.
»¿Llegaste temprano? —le preguntó Sakura a Naruto.
»Je, je, je sí… no es la gran cosa —respondió éste nervioso, sonriendo y tallándose la nuca.
Hinata achicó su mirada.
«No es la gran cosa» remedó la voz de Naruto adentro de su mente. Apretó el uno de sus libros entre las manos, «par de ridículos».
Pero por muy irritante que fuese la emoción que la presencia de Naruto y Sakura (felices) le causase, lo que a Hinata la traía un poco más preocupada era que el profesor ya había entrado al aula, la campana fue tocada y aparte de todo eso, la emoción de desconcierto y nerviosismo que llegó cuando Naruto le mandó una mirada de reojo antes de sentarse atrás de Sakura… se sentía atrapada.
Después de que el profesor notificase las asistencias, empezó el trabajo. Y durante todo ese tiempo no pudo evitar mirar de soslayo a Naruto picando (a modo de juego) la espalda de Sakura con el lápiz y ella riendo por lo bajo.
Apretó su propio lápiz, terminó el ejercicio asignado antes de tiempo y lo entregó al profesor.
—Bien hecho, Hyūga. No esperaba menos de ti.
Había que admitir que si bien esos halagos la hacían sonrojar, también la llenaban de confianza. Porque no importaba si no recibía esos cumplidos por parte de su padre; lo que a Hinata le hacía sentir bien era saber que no todos pensaban como el viejo Hiashi. Sí, porque hasta ella lo llamaba así cuando no lo tenía enfrente. Aunque el 99% de la gente a su alrededor pensase que era una perita en dulce todo el tiempo la realidad era que hasta una chica tan tierna como Hinata también era capaz de sentir emociones negativas aunque no lo desease.
Cuando la campana tocó para el anuncio de la hora del almuerzo, el celular de Hinata sonó justamente antes de que Ino le preguntase si iba a comer a la Cafetería junto con ella, Sakura y Naruto.
—E-en un momento voy —dijo acomodando sus cosas en su maletín. Al terminar revisó el teléfono.
Era un mensaje de texto.
Ve al Gimnasio ahora.
—Sasuke.
No tardó en mandar una respuesta al número que ya tenía entre sus contactos.
¿Por qué ahí?
—Hinata.
Se quedó esperando un par de minutos, incluso fue a su casillero a dejar algunos libros y aligerar el peso de su maletín; resignada a que quizás no iba a conseguir una respuesta por parte del menor de los Uchiha (o de haberlo molestado), Hinata fue con paso indeciso a la cafetería, tenía mucha hambre. Al llegar entre tanta gente reunida, Hinata trató de ubicar a los 3 jóvenes (los 3 se veían bien; felices y sin mostrarse preocupados por la ausencia de Hinata), cuando lo hizo fue a formarse para pedir su comida y para cuando iba ya a ser su turno escuchó un pequeño alboroto.
—¡Hey, fórmate!
—¡No te metas en la fila!
Tratando de no parecer muy entrometida, echó una miradita atrás cuando…
—Insolente —dijo Sasuke cruzado de brazos formado justamente atrás de ella.
—¿Sa-Sasuke-san?
Sin pedirle opinión Sasuke la tomó de la mano y la arrastró afuera de la cafetería; fue sólo por un segundo pero pudo alcanzar a ver a Naruto mirándolos salir.
—¡Es-espera! ¡Sasuke-san!
No se detuvo por más que Hinata trató de soltarse; algunos alumnos los veían antes de regresar a sus asuntos, otros los seguían con los ojos hasta donde tuviesen que doblar una esquina. Y de ese modo fue que Sasuke terminó por llevándola al Gimnasio.
—¡Ya basta, me lastimas! ¡Sasuke-san!
Entonces la soltó.
—Eso fue muy brusco…
—¿Eso crees? —le daba la espalda, sostenía las puertas con fuerza con los hombros tensos.
Quiso gritarle más por su descortesía, por su brusquedad al llevarla así y además por su irresponsabilidad al jalarla de ese modo tan comprometedor (cual novio celoso y posesivo) enfrente de todo el mundo, pero esa timidez suya que Hinata tanto detestaba se lo impidió; no pudo abrir la boca, simplemente se quedó ahí viendo a Sasuke respirar agitadamente igual que ella.
—Acaba de terminar la reunión con Itachi…
¡Cierto!
Se supone que hoy, Itachi (el hermano mayor de Sasuke) y el entrenador iban a reunirse hoy. Para arreglar el problema que había tenido el menor de los Uchiha con el tal Jun.
—Ehm… S-sí… —Sasuke la miró inquisitivamente.
—¿No preguntas por qué?
—¿Q-quieres que lo haga?
Sasuke pareció meditarlo antes de que su rostro formase una mueca graciosa, pero desconocida para Hinata y por lo tanto, un poco extraña.
—¡No! —respondió con acentuando la mueca—. Odio a las entrometidas —masculló al final torciendo la boca.
—De a-acuerdo. E-en-entonces no preguntaré… —Sasuke volvió a mirarla pero esta vez con seriedad; como si algo lo hubiese irritado.
—De todos modos te lo voy a decir —declaró cruzándose de brazos.
Hinata no supo qué decir. Vio a Sasuke sentarse en el piso lustroso del gimnasio junto a la mochila que este llevaba ese día… es verdad, ni Sasuke ni Naruto usaban maletines como el resto de los alumnos; ambos usaban mochilas negras pero cada uno mantenía la suya en estados diferentes. Mientras Naruto usaba la suya, vieja, sucia y con un llavero de flor de cerezo, Sasuke la mantenía limpia, en buen estado y aunque vieja, permanecía con sin distintivo alguno como el de su amigo.
Pensó en el llavero de la flor… hace mucho que le había dejado de tomar importancia.
»Ne, Sakura. ¿Eso que cuelga en la mochila de Naruto no es tu llavero?
»Sí es ese, lo que pasa es que se avecina su cumpleaños y cuando le pregunté qué era lo que quería me pidió el llavero.
»¿Y por qué se lo diste?
»Porque era eso o un beso.
Hinata escuchó las risas en su cabeza; ese día Sakura le dijo que el llavero sólo simbolizaba la amistad que sostenía con Naruto desde hace años y que no le prestase mucha atención puesto que sólo era una baratija.
Una baratija sus…
—¿En qué piensas?
—¿Eh?
—Te perdiste por un minuto entero. —Sasuke abrió la mochila y sacó dos bolsas, una se la lanzó a Hinata—. Anda, come.
Ella lo vio desenvolver un sándwich, cuando Hinata abrió lo que Sasuke le regaló vio que era otro sándwich.
—Siéntate —y empezó a comer sin ella.
Aún desconcertada, Hinata tomó asiento al lado de Sasuke, un poco lejos de él para no hacer esto más incómodo para ella. Comió sintiendo mucha pena por comer del almuerzo de un chico que no era su novio… pero a final de cuentas, un chico que la había besado, sin darle todas explicaciones.
Su boca se entretuvo masticando, escuchaba a Sasuke amasar la bolsa, y a su corazón latir fuertemente.
—Ten, bebe —le tendió un jugo de naranja con un popote flexible.
—Gra-gracias…
Ambos terminaron en silencio, Sasuke metió la basura en la bolsa de su sándwich y regresó la misma a la mochila. Hinata se quedó sólo con el jugo, el cual le costaba terminar.
—Itachi me dijo que debería cambiar de instituto.
Hinata lo miró, y sorprendida, vio que él también la miraba a ella.
—Pero falta sólo un año para la graduación así que le dije que no. No quiero empezar de nuevo después de todo lo que he pasado aquí, ¿y para qué? Para salir de ese nuevo instituto un año después —suspiró—. Itachi se molestó un poco pero, ¿qué le vamos a hacer?
—Ya veo…
Hubo otra pausa casi incómoda para Hinata que Sasuke rompió sin ninguna dificultad.
—Hinata, ¿puedo ser honesto contigo?
Esa pregunta la desconcertó. ¿Honesto? ¿Acaso normalmente no lo era?
—S-sí…
—Estoy pensando seriamente en convertirme en un asesino.
…
La campana al término de la hora del almuerzo sonó. Los alumnos ingresaron al aula y mientras Ino y Sakura platicaban sobre qué hacer este fin de semana, Naruto miraba por el pasillo hasta que notó a Hinata atrás de Sasuke, quien con su mochila en el hombro caminaba despreocupado.
—Teme… —lo llamó pero el chico pasó de largo. Hinata con la cabeza baja intentó escapársele pero Naruto la retuvo del codo—. No te vayas a ir después de clases —le dijo soltándola.
Ino y Sakura seguían en su charla sin haberse percatado de ambos; sorprendido, Naruto vio cómo Sasuke escribía en su celular y poco después Hinata miraba el suyo, y le respondía; Sasuke miró el mensaje y volvió a escribir; Hinata repitió sus acciones con un semblante más nervioso de lo usual.
¿Qué diablos?
…
—Bien eso es todo por hoy, que tengan un buen día.
—Gracias, sensei —respondieron todos al unísono.
Hinata se sentó acomodando sus cosas en el maletín. Pensaba en los mensajes que se guardaban en los celulares de ambos:
¿Qué quería Naruto de ti?
—Sasuke.
Dice que quiere hablar conmigo.
—Hinata.
¿De qué?
—Sasuke.
No lo sé.
—Hinata.
¿Y tú quieres hablar con él?
—Sasuke.
Después de eso el profesor en turno llegó y los interrumpió; poco después entro el otro profesor y definitivamente ya no pudieron hablar más. Pero ahora, mientras recogía sus cosas, Hinata se percató de que Naruto estaba a un lado suyo con los brazos cruzados.
—Ven.
Indecisa e intimidada por la presencia del rubio, Hinata abrió la boca sin saber exactamente qué decir pero antes de que pudiese ocurrírsele algo más o menos bueno, alguien más habló por ella.
—Lo siento, dobe, pero Hinata viene conmigo —dijo Sasuke al otro lado de Hinata.
Si antes Hinata no se había percatado que Naruto y Sasuke (ambos mucho más altos que ella) medían casi lo mismo, ahora podía verlo claramente ya que ambos estaban cara contra cara. Y ninguno lucía precisamente feliz.
—FIN DE CAPÍTULO—
Un favorcito Xd por favor no me pregunten por los actuales instintos asesinos de Sasuke XD ni yo entiendo al hombre, quizás tenga cólicos menstruales y aún no lo sabemos XD
Disculpen por no haber actualizado en ya mucho tiempo pero he tenido algunas cosillas que hacer y el tiempo se me ha ido volando XD en fin.
¡Muchas gracias por leer, por sus comentarios y por su paciencia! ¡Son hermosos!
Mmmm no sé, siento que se viene algo grande con esta última escena pero no sé exactamente por qué XD como dije, la historia no la estoy manejando yo XD ojalá y no sea nada especialmente grave pero que dé justicia al modo de actual de los personajes ¿no? ¿O ustedes qué preferirían? ¿Algo malo? ¿Algo realmente malo? ¿O algo como para suicidarse con galletas de animalitos? XDD
En fin, ¡muchas gracias por su paciencia y nos leeremos en otro capítulo de este fic!
JA NE! ;)
Si quieres saber más de este y/u otros fics, eres cordialmente invitado(a) a seguirme en mi página oficial de Facebook: "Los Fics Incompletos de Himelric" (link en mi perfil). Información sobre las próximas actualizaciones, memes, vídeos usando mi voz y mi poca carisma y muchas otras cosas más. ;)
