Fic participante del "Reto: Naughty Christmas 2015" del foro de InuYasha "Hazme el amor".
Los personajes no son míos, si no de la autora RumikoTakahashi
Datos del fic:
Cuando son escrituras o voces que se escucha al otro lado del teléfono, cursiva.
Cuando están con "comillas" es para dar énfasis en la palabra y pensamientos
Cuando están en negritas para resaltar las palabras navideñas del reto y notas del autor.
Capítulo 3: torta de frutas
18 de Diciembre
Había pasado una semana, Kagome descubría una faceta de Sesshoumaru que no conocía, a pesar de su ego de todo poderoso, descubrió que tenía gustos en común con ella, como el arte, tenía un buen ojo para saber cuándo una obra valía la pena, y el teatro y en especial al kabuki.
Cada día que pasaba parecía rutinario, durante el día la llevaba a un sitio distinto, como de compras para su nuevo guardarropa y lencería que el mismo eligió por ella sin oportunidad de protestar, a ver la exposición de arte, y al teatro kabuki, durante la noche, después que el terminaba de sus ocupaciones, tenían sexo desenfrenado, para después dormir por separado.
Kagome se sentía dichosa, a pesar de la amargura de que sabía que no había aceptado su ofrecimiento por la adopción, cuando terminara su "trato" ya dejarían de verse y volvería a su vida, amaba su oficio, y mas por ser una buena causa, pero nunca se había parado a tener un descanso y darse gusto a sí misma, y se dio cuenta que trabajó arduamente no solo para su trabajo si no para tratar de olvidar el sentimiento de necesidad de Sesshoumaru, solo basto un toque de el y ya era completamente suya.
Después de hablar con su amiga Sango, Kagome veía por el mirador las luces de Tokyo, en navidad invernal, le daba nostalgia, se sentía atrapada, no le dejaban salir, el itinerario de Sesshoumaru era muy exigente.
Se levantó y se ajustó la bata y se fue a buscar a Sesshoumaru que se encontraba en el salón.
Kagome se dio cuenta que sus "citas" eran mayormente dentro del hotel, salían muy poco y si lo hacían, era con mucha discreción en las noches y en algún lugar discreto. Ese esfuerzo por mantener la relación en secreto le dolía, sabía que no tenía caso dejar salir a luz su relación temporal si iban a divorciarse, siempre fue así desde el principio, Sesshoumaru llegaba al estreno, para que nadie supiera que salía con él, y si alguien preguntaba, solo decía que era "amiga, sabía que ese trato la lastimaría pero aprovecharía la oportunidad, y se llevaría los recuerdos para sí misma por siempre, sabía muy bien que no amaría a otro hombre, eso lo supo cuando tuvo que rechazar la propuesta de matrimonio a Hojo.
Estaban ahora en el salón de la suite frente la chimenea, Sesshoumaru estaba con su laptop trabajando.
-"No a descansado mucho desde que llegamos, la vida de un magnate es tan estresante"- pensó mientras miraba de reojo a Sesshoumaru-¿Sesshoumaru te apetece un te?-Dijo deteniéndose a unos pasos de distancia- puedo pedir.. -la interrumpen.
-No te molestes- dijo mientras seguía tacleando- debo analizar y corregir esto para la conferencia de mañana temprano, partiremos después de eso… ya están preparadas tus cosas solo tendrás que dormir.
-¿Jaken recogió mis cosas sin consultarme?, ¿acaso vamos a Sopporo ya?- Pregunto Kagome un tanto molesta pero acostumbrada a que nunca le consulten nada.
-Mañana iremos a Hakodate, y después que termine al día siguiente a Sopporo- dijo mientras seguía tacleando- tranquila llegaremos antes de navidad, e iremos a la mansión Taisho, Iremos en tren- cierra la laptop y prende un cigarrillo- el clima está un poco turbulento para usar el Jet y me informaron que los caminos no son confiables.
-Pero yo crei… que iría con mi familia primero, no la veo desde hace mucho, y ¿por que tenemos que ir a la mansión?, tu familia no le caigo bien a excepción de Inuyasha…- se cayo sabia que ambos hermano no se toleraban y menos después del incidente, pero no vio ninguna expresión en Sesshoumaru, seguía taciturno como siempre
-Mi madre quiere hablarme de algo urgente… que se yo- siguió fumando como si no le diera importancia su preocupación- está un poco melancólica, ya quiere que sente cabeza y comience a tener nietos- una sombra cruzo en su rostro.
Kagome ese comentario le fuera afectado mucho si no fuera que el parecía atormentado de alguna manera, en los últimos días, precia mas distante, tenía extrañas conversaciones por teléfono, se le notaba preocupado y hasta había notado que tenía un micrófono oculto en su oido, sabia como figura pública debía tener guarda espaldas, pero en Sesshoumaru se lo llevaba al extremo, se preguntaba si su vida siempre es así, o ¿solo porque estaba con ella?, o más importante, si ¿es para asegurarse de que su prometida no se enterara? ¿le tendrá mucho afecto? Esa última pregunta la atormentaba.
-"Yo aquí sufriendo por ser su prisionera esclava sexual y me preocupo mas por el que por mi"- pensó recriminándose a si misma- Sesshoumaru Tu prometida sabe algo de nosotros, digo, alguien de su círculo pudo avernos visto y… ya sabes no quiero problemas, el personal del hotel ya han insinuado que soy más que una "amiga".
-No te preocupes por Zara, a ella no le importa con quien este mientras yo le ponga el anillo al dedo- dijo mientras se levanta de la silla.
-Claro lo de ser fiel no es lo tuyo- comento con sarcasmo, ella tuvo que irse a lugares en donde no se topara con alguna noticia de el y su última conquista- La pobre Zara tendrá que ser muy paciente.
-Tus celos te dan cierto encanto, pero es molesto, que preguntes por ella en cada oportunidad y de las mujeres que salido- dijo mientras se acercaba a Kagome.
-No es cierto- se ruborizo- y no estoy celosa, me dejaste muy claro que nuestro matrimonio solo existe de papel, por eso ni te preocupaste en darme anillo ni nada, solo necesitabas el certificado de matrimonio para el abogado de tu padre- dijo dándole la espalda- "Solo me dio el collar de media luna, por que quería darme un gesto de su parte, ocultarlo del todo el mundo que estaba casado fue muy bajo, el señor Myoga siendo el abogado de Inu no taisho se lo tomo tan tranquilo por esa acción, a pesar que Sesshoumaru vivió como quiso, no le importó que no tomara enserio la última voluntad de su padre, y siempre me pregunto ¿Por qué Inu no Taisho la eligio a mí?, pudo ser Zara o con cualquier otra chica de su mismo estatus social ".
-No te di el anillo, por que esos momentos no era conveniente- dijo en un tono más cercano- el pasado es pasado, solo importa el ahora.
-Es incómodo los comentarios que e escuchado de la gran boda que se avecina y hasta Jaken esta extasiado de que suceda, yo no quiero ser el papel de la otra- dice tratando de disimular su pesar- no quiero mas problemas, quiero reconciliarme con mi familia y no quiero tener más inconvenientes con la tuya.
Sabía que estaba lejos de lo que se requería, para ser la esposa de un poderoso aristócrata, ¿pero tanto se avergonzaba de ella?, recordó las frías palabras de Inue la madre de Sesshoumaru, fue severa en sus palabras pero justa, "Sesshoumaru, no solo es un líder del Clan Taisho, es un protector, que cuida y protege a su gente, una imagen de orgullo, poder, y compromiso, un ejemplo a seguir, y su esposa debe estar a su lado y llegar a su mismo nivel, y estar con él siempre ¿eres tu esa esposa?", no había que ser adivino, que no era la indicada para serlo.
Kagome sintió que le ponían algo frio en su cuello y cuando bajo la vista, vio que le ponía su colgante de media luna con una cadena de plata nueva, antes estaba sujeta a una cuerda lo suficiente larga para ocultarlo, para evitar que alguien lo viera y se lo robara.
-Le has comprado una nueva cadena- observaba como el collar le llegaba justo al inicio de sus senos- la cadena anterior… se me extravió-Mintió, la había vendido para salvar a su amiga sango- gracias.
-Ahora si esta digno de verse, procura mantener su cadena- dijo en un tono sensual en su oído- estas sin nada, así me gusta- desliza una de sus manos hasta su seno.
-Sesshoumaru… has trabajado mucho no podemos…- jadeo al sentir otra mano tocar sus entrepierna.
-Me conmueve tu preocupación, pero solo quiero hacer una cosa antes de dormir- comenzó a deslizarle la bata para dejar al descubierto sus hombros y los beso- Eres mi mujer sin importar lo que pase, te are lo que quise hacerte la primera vez que te vi, en ese parque en Sopporo.
-¿¡Co…mo!?…- fue callada por los labios de Sesshoumaru, que reclamó la suya en un beso de ardiente de pasión, fue arrastrada a la pared mientras seguía siendo besada apasionadamente por Sesshoumaru.
Ya Sesshoumaru estaba preparándola para penetrarla ahí mismo contra la pared, cuando se escuchó que llamaban en la puerta.
-Amo… Sesshoumaru- se escucha un temerosa vos de Jaken.
-Que quieres- gruño Sesshoumaru.
-Lo Llaman por teléfono…ya sé que me dijo que nadie lo molestara pero se trata de…..es la señorita Zara.
Esa palabra basto para enfriar el momento, Sesshoumaru se separó de ella y se arregló la ropas, Kagome también lo hizo y siguió inmóvil muy avergonzada.
-Vete a tu habitación- le ordeno con vos fría- Mañana nos iremos temprano.
Sesshoumaru salió de la habitación sin decir nada, a lo lejos después de salir se escuchó un chillido de Jaken como si lo fueran golpeado, ni eso saco a Kagome de su pesar, se sentía como la amante y no la esposa o eso quería pensar, cada vez sentía que no podía estar separada de él, y cada vez temía que Sesshoumaru pronto se aburriera de ella.
En ese momento aparece Jaken simulando que se sobaba la cabeza y al verla se repone, sorprendido que siguiera parada en donde está.
-Señora Kagome se le ofrece algo- pregunta por cortesía y no por ser amable.
-No …nada- se ajusta la bata- me iré a la habitación.
En una gran casa señorial antigua de los Higurashi una mujer elegante estaba terminando de decorar su sala, con la ayuda de su hijo menor.
-Madre- llamo una joven con unos pocos meses de embarazo- necesito hablar contigo.
-Ya voy Kikyou- le responde dulcemente mientras termina de decorar el árbol- quedo perfecto ¿no te parece?.
-Las dejare solas- dice el adolecente antes de irse discretamente.
-Si muy hermoso madre- respondió honestamente viendo una gran árbol decorado con adornos blancos y dorado-te has lucido… debo hablarte- se sienta en uno de los sofá- siéntate por favor- vio cómo cambia el semblante a uno más serio
-¿Ocurre algo malo?- se sienta al lado de su hija preocupada- acaso ¿Inuyasha tiene problemas?
-No madre, el está muy bien, el negocio va de maravilla- toma las manos de su madre- hay un tema que debemos zanjar- le dijo con firmeza- y sabes que no puedes evitar el tema por siempre.
La señora Higurashi perdió el brillo de sus hijos y esta vez no se molestó en evadir el tema.
-Dime la verdad ¿Kagome se marchó por que quiso sí o no?- Pregunta aun presintiendo la respuesta.
-No…yo la eché- dijo zafándose de las manos de su hija y sin atreverse a mirarla- le dije que ni se molestara en venir, estaba tan asustada, furiosa, y avergonzada y la culpe de todo- su vos se quebró.
La señora higurashi le conto con todo el detalle lo que le había dicho a Kagome, y los arregló de irse a Okinawa, Kikyo la miraba Horrorizada sin poder moverse.
- Por dios, no sabes las cosas tan horribles que le dije- dice muy avergonzada- nunca olvidare su rostro.
-Madre- estaba impactada- ¿cómo pudiste? supuse que algo tenías que ver… Y entonces, por eso se negaba a venir sin importar las cartas que le enviaba, rogándole que viniera, aun sabiendo por todo lo que tuvo que pasar sola, pobre Kagome si fuera tenido nuestro apoyo, si la fuéramos defendido como su familia, no tendría que a ver ido al extranjero y pasar por lo de su embarazo...- se tapo la boca con la mano.
-¿Embarazo?- Pregunto pálida la señora Higurashi.
En la gran mansión principal de los Taisho, una mujer elegante de mirada fría veía las esculturas de hielo que adornaban el patio del recinto.
-Señora Inue- la llama una vos suave y educada- los preparativos para el gran baile navideño de los Taisho está sin contratiempos, solo debemos esperar al anfitrión- dice llena de gozo.
-Sesshoumaru no ha venido a las navidades desde hace 4 años Zara- dice sin apartar la vista a un relicario que tenía en sus manos- ¿estás segura de que vendrá?
-Aunque no lo crea si vendrá, me lo ha confirmado su asistente- dice con más entusiasmo- y dice que esta vez va anunciar algo especial.
Zara no fingió su entusiasmo, y enfatizando la palabra "anuncio", a estado esperando pacientemente que Sesshoumaru se comprometiera con ella.
-Esta vez estoy segura que se comprometerá conmigo, Señora Taisho, no está feliz.
-Quiero que mi hijo sea feliz, con la mujer que él se merece- dijo aun mirando con nostalgia el relicario en su mano- espero que estas navidades haga lo correcto.
-Lo hará Señora Taisho, no lo dude- dijo con convicción- esta vez ya no está amarrado con esa mujer- hablo con desagrado- me informaron que ya está ese problema resuelto y eso me recuerda, tengo que salir dentro de unos días, mi padre me ha llamado y quiere que me reúna con el en Hakodate, volveré antes de navidad se lo aseguro, creo que Sesshoumaru se reunirá con el y volveremos todos juntos, lamento no estar aquí para ayudarla, sé que ha estado mal de salud- dijo con tono que parecía apenado.
La dama elegantemente voltea con el ceño fruncido, como analizando lo que dijo.
-Que interesante- sonríe un poco- tendré todo listo, no te preocupes por mi Zara, aguardare la llegada de mi hijo con placer.
La chica sonriente se fue del salón, pasando por un lado con indiferencia al anciano vestido con un traje de ejecutivo, ignorándolo como si no existiera
-Mi señora Inue- la saluda con suma educación- la veo tan esplendorosa como siempre- Y no mentía a pesar de sus 53 años Inue parecía de 30 años podría casarse de nuevo si quisiera, pretendientes no le faltaría.
-Señor Myoga- le responde con una leve inclinación- hay un asunto que debo hablar con usted.
Al día siguiente en el tren que iba de Tokyo a Hahodate, Sesshoumaru y Kagome se encontraban en el vagón comedor, ambos sentados en silencio, desde la llamada Sesshoumaru no le dirigía la palabra a Kagome, en caso de preguntas de cortesía, Kagome respondía en monosílabos.
En ese momento una mujer que se acababa de sentar con un bebe en un canasto que estaba sentada a la mesa del alado se le cayó un peluche que sacaba de su bolso.
-Permíteme- Kagome recogió en osito y se lo devolvió a la mujer.
-Gracias es lo único en lo que mi Chiyo la hace dormir- le da el osito a la bebe.
-Es una bebe muy bonita- comenta Kagome observando a la bebe con cariño
-Si lo es- la mujer la mira y a la vez al hombre taciturno sentado frente a ella- de seguro que a ustedes sus hijos serán hermosos, de seguro.
- Ah bueno…- no hallaba que decir- a nosotros…
- No hemos planeado todavía tenerlos- Dijo de pronto Sesshoumaru mientras le toma la mano de Kagome muy suavemente- Mi esposa y yo somos jóvenes y vamos a adoptar uno mientras tanto, en esta temporada navideña- lo dijo con un semblante sereno.
Kagome quedo pasmada con lo que dijo, no era del todo mentira, pero era primera vez que se refería a ella como esposa y no como amiga, y hablar con ese tono de amabilidad, no sabía que pensar, no quería tener esperanza, cuando su compromiso con Zara era tan evidente como el divorcio, por que era tan cruel.
-Eso suena maravilloso, es un buen gesto de su parte, darle un niño huérfano una nueva familia, pero no esperen tanto, para nosotras las mujeres es recomendable tenerlos estando jóvenes, es mi consejo como ginecóloga obstetra.
-Gracias- responde Kagome con una sonrisa tratando de no mostrar su tristeza- Ya lo tendré en cuenta- siente que Sesshoumaru le aprieta levemente las manos y voltea a mirarlo.
-Ella lo sabe- dice mirándola con una mirada significativa.
-"No puede saberlo, no puede, solo mi abuela y Kikyou saben lo que me sucedió en Camerun, y mi hermana prometió no revelarlo a nadie más" – pensó preocupada y ve que él seguía mirándola y seguía acariciando su mano con el pulgar, como si la consolara- "Si sabe algo, no será todo, por si fuera asi el… me odiaría"- sentía que se le vidriaban los ojos-Disculpen debo ir a tocador- se safa de las manos de Sesshoumaru- querido te vere luego- le dirige una sonrisa a la mujer- disculpe, fue un placer- se va apresuradamente.
-Igual querida- responde amablemente la mujer.
Kagome se va a paso veloz y pasa a todos los vagones hasta salir a la parte trasera, al salir al balcón y sentir el aire frio rosar sus mejillas logra respirar, y las lágrimas brotan de sus ojos.
-Disculpe señorita- escucha una vos masculina- ¿se encuentra bien?
Kagome ve que se trataba uno de sus guardaespaldas de su esposo que había sido presentada para cuidarla a ella exclusivamente, creo que exagera ella no era nadie importante para el.
-Descuida Bankotsu- voltea de nuevo- solo necesito aire fresco- se seca las lágrimas con las mangas.
-La dejare a solas un momento- le dice amablemente- pero le recomiendo que vuelva al vagón privado por su seguridad.
-Está bien gracias Bankotsu- voltea de nuevo y se queda mirando las vías.
Al rato Kagome se armó de valor y se fue al vagón a confrontar a Sesshoumaru, al entrar lo vio sentado en el asientos tomando un whisky, se le veía tranquilo, pues claro, el siempre se mostraba inquebrantable, a ecepcion cuando tienen sexo que sale la bestia de su interior.
Te estaba esperando- dijo de lo mas tranquilo, sin mirarla.
Kagome fue a sentarse se enfrentó a su mirada fría como si esperara que hablara.
-Solo quiero saber…- dijo y lo miro fijamente- ¿desde cuándo lo sabes? Y ¿Cómo te enteraste?- el silencio aterrorizaba.
-Debo de comenzar desde el principio- pone el vaso de whisky en el portavasos- desde hace 3 años, después de un año de no contestar mis llamadas desde lo de Paris quería…-dudaba en decirlo- quería recompensarte lo sucedido, había investigado por mi cuenta, hay testigo que hubieron dos desconocido que se infiltraron entre los meseros de la gala benéfica, los video de seguridad no mostraron mucho, lo atrapamos pero solo dijeron que fueron contratados anónimamente para una especie de broma, juran que solo cumplieron el papel de hacharte algo en la bebida y dejarte inconsciente al lado de Inuyasha, no tenían planeado en darte una dosis alta según decían.
Kagome escuchaba atenta cada vez que sabía algo de ese incidente, le aterrorizaba, ¿Quién sería el miserable que la había hecho esa broma tan cruel?
- Desde ese tiempo lo único que sabía de ti es que habías estado en Camerún y comencé a investigar desde allí, no me dieron muchos detalles, solo sabía que estuviste en media de una guerrilla- se vio algo tenso- solos supe que resultaste herida y de allí no supe nada más.
Kagome vio que a Sesshoumaru le parecía difícil hablar, era la primera vez que lo escucha hablar más de una palabras, parecía incomodo, el no era de las que da explicaciones a nadie
Cuando estuviste en Taiwán, comencé a seguirte la pista, hasta contrate a personas que te vigilaran de cerca, te protegieran discretamente y me informaran de ti en vez en cuando, te lo debía- tenso la mandíbula al decirlo- no supe cuánto daño sufriste hasta que ley tu informe médico- vio como Kagome palidecía.
Basta por favor, no sigas- dijo Kagome conteniendo las lágrimas.
El jefe de la organización saint Mary me los mando, los necesitaba para el papeleo de la adopción, y me entere de todo, del por qué querías adoptar- sonaba como furioso- ¿porque no me lo dijiste? - pregunto con una mirada penetrante.
Kagome estaba petrificadas, con las manos en su boca al borde de las lagrimas, como podía responderle a Sesshoumaru, en ese momento no sabia como, siempre creyó que el no se enteraría jamas , que ese doloroso secreto se lo guardaría a la tumba, como pudo Miroku entregarle su historial medico, Sango cuando se entere lo mata ella misma. Lo veía ahi esperando una respuesta, por primera ves lo veía como si fuera envejecido 10 años mas.
-Lo siento... lo siento tanto- se quebró y sintió sus rodillas débiles- no debiste haberte enterado nunca- sintió como unos fuerte brazos que la abrazaban confortandola.
-Debiste a vérmelo dicho- le dijo en un tono bajo- debiste informarme que ibas a tener a mi hijo
