Esa guerra era un desastre.

Un montón de ineptos tratando de hacerse pasar por héroes, creyéndose matrix, o lo que fuese que se creyeran: era más que ridículo el pensar que ellos pudieran hacer tales cosas, se jactaba de la risa cuando los muy inútiles pensaban que iban a ser los héroes de una nación, en una guerra que realmente nadie conocía.

Pero todo se fue a la mierda. Estar en esa situación apremiante de tener que buscar personal avanzado, porque los "militares" que tenía, solo eran incompetentes que fueron reclutados de la manera más rápida posible para reducir los costos de contratación.

Lamentablemente, ellos no eran muy avilés en el manejo de las armas y muchos murieron en combate. El, cumplía con su parte de honrarlos ante su familia, aunque para el , no habían hecho más que sostener un arma y disparar, sin saber siquiera a qué demonios le estaban apuntando.

Empezaron a morir, el doble de hombres. La mayoría fueron acabados por una enfermedad que avanzaba sin aviso o síntoma siquiera, de tal forma que mató a más de un cuarto de los hombres tanto enemigos como propios. Luego, vinieron las demandas por la falta de permisos y costos incapacitaríos. Así que, tuvo que recurrir a deshacerse de los otros en cuanto pudo, una demanda, era mostrar el rostro ante la parte... positiva del gobierno y podría ser encarcelado, además de que la diversión terminaría.

Es aquí, donde poco a poco, llego lo que consideraría como mi salvación. Uno de mis compañeros de trabajo y más leal amigo, me había comentado sobre el manejo de productos de inteligencia artificial para la realización de los trabajos humanos más complejos, esto debido a que las maquinas eran mucho más precisas. De allí, para adelante, todo mejoro... por unos años.

El manejo de las maquinas, funciono a su tiempo; como todas las cosas que estaban en experimentación, sin saberlas manejar lo suficiente, fallaron. Se revelaron ante su creador y arruinaron una ligera parte de su proyecto, sin embargo, la otra parte de su proyecte, se benefició.

Ante los códigos instalados en sus formatos de principio, muchos de los robots empezaron a trabajar por su propia cuenta en contra del enemigo.

Se alegraba, por su puesto, pero eso llevaría a un avance inesperado del enemigo. Ellos, fueron los que iniciaron con el proyecto autómata, pero yo lo mejore. Solo fue cuestión de buscar a los científicos e ingenieros correctos.

Sinceramente, el asegurarme de que mantuvieran todo de forma confidencial, no era sencillo. Principalmente, por que, para varios de los trabajadores con el paso del tiempo se redimían en cuanto su "razón" comenzaba a pasarles factura. ¿Qué podía hacer el?, sus trabajadores eran inútiles y más aún cuando la moral de manejar seres humanos como armas y experimentar con sus cuerpos. O tal vez, se sentían mal, por hacer todo eso, en los cuerpos de unos pobres huérfanos.

No pude evitar el sonreír ante aquel recuerdo, tome hábilmente la cuchilla que se encontraba sobre la mesilla, al lado de la camilla que se encontraba en frente mío.

-Tranquilo, no te dolerá. Al menos, no lo hará si no te mueves mucho.-Reí con satisfacción, al ver la cara del niño que se encontraba amordazado a la camilla, halando y llorando por piedad, algo que sinceramente, ya no se encontraba en mi cuerpo. Bueno, en realidad, no recuerdo haberlo sentido antes.

Sin darme más preliminares, coloque la punta de la cuchilla sobre la dulce piel, alrededor de sus ojos color azul.

-bienvenido, al proyecto autómata, mi niño- y finalmente, proseguí en retirar su ojo. Que placer más grande, hacer el trabajo con tus propias manos.

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Tras hacer casi lo imposible para que la máquina funcionará (porque ellos no tenían idea de cómo manejarla), lograron mandar la señal, más no obtenían respuesta. A medida que el tiempo pasaba, la interferencia aumentaba.

Intentaron comunicarse con Tessai antes de hablar con ellos, el logro contestarles y le explicaron todo.

El hombre les advirtió que no podía regresar. Había descubierto algo y tardaría al menos 2 meses en regresar y aunque quisiera, no podría hacerlo, debido a que había un problema con los aviones del área... Siguieron conversando un rato, pero no volvieron a hablar más, ya que, para su mala suerte, el dejo el cargador en su habitación y no podría conseguir uno en el lugar donde estaba. Lo último que supieron, fue que él les dejo una vaga esperanza de que buscaría la manera de regresar.

Continuaron, intentar conseguir una señal.

Ururu, le había advertido que el proceso podía ser tardío, pues no siempre había alguien atendiendo las llamadas y más si todos los capitanes se encontraban en la sociedad de almas.

¡Y sí que iban a esperar! Pues mientras ellos esperaban una señal, aunque fuera mínima, en el otro lado se debatía un juicio ante las posibilidades de que no pudiesen regresar. Ichigo, estaba al borde de romper en gritos, sus hermanas eran casi su vida y si su padre había regresado a la sociedad de almas, él...se volvería loco.

Llevaban 4 días así...

Rukia, Toshiro y otros, habían sido remitidos al escuadrón 4. Mientras, él se había quedado en la casa de Renji. El debate no parecía ir a ningún lado y la desesperación era constante.

— Por favor, les pido paciencia y comprensión. Discutiendo no llegaremos a ningún lado. Por ahora, les pido que se retiren. Diríjanse a su escuadrón y mantengan la calma. Teniente Matsumoto, debido a que el capitán Hitsugaya está bajo cuidados intensivos, usted se hará cargo del grupo–

La mujer asintió y junto con otros capitanes se retiró. Mientras tanto, el capitán del 12avo se quedó junto con el capitán Kuchiki.

– ¿bien? –Ichigo, volvía a la locura– ¿Creen que podamos volver? –

–Escucha bien, kurosaki. Usted se calmara y nosotros nos encargaremos de todo. Si no puede regresar, tendrá que adaptarse a vivir aquí, hasta que todo se solucione. –Mayuri, se encontraba exhausto del comportamiento indebido y desesperante del peli-naranja.

– ¿Vivir aquí?, ¡¿acaso está loco?! mi familia está allí abajo. No espera que me quede aquí tranquilito esperando a que mueran. Por ellos soy quien soy y no me voy a quedar de brazos cruzados esperando a que esta mierda termine–

Estaba teniendo un conflicto interno y externo. Le encantaba estar en la sociedad de almas, compartir con sus amigos y entrenar hasta no poder más. Pero, su familia es primero.

Iba a continuar sus mil y un argumentos, pero lo detuvo una voz en el fondo de la sala.

El cuerpo se heló en su totalidad al reconocer a su padre junto a Urahara. El sudor que de por sí ya era abundante en su cuerpo debido a la temperatura irregularmente alta en el lugar. Un recordatorio constante del desastre.

–He aquí tu respuesta. No pueden regresar–Mayuri, concluyó y se retiró de la sala lo más rápido que pudo. No quería estar presente ante lo que ahora pasaría.

–no se preocupen, Yuzu estaba con nosotros y seguramente le aviso a Karin lo sucedido. Además, Tessai está con ellos. Por ahora, permanezcamos en calma.

Respondió, apaciguando a los presentes sin saber que estaba equivocado y que la odisea de las niñas estaba por comenzar.

–tratamos de volver una y otra vez, antes de dirigirnos hacia aquí. Nada funcionó, así que, venimos aquí. Quizás juntos encontremos una solución –

En ese instante, la presencia de uno de los encargados del escuadrón 12, interrumpió la conversación. Se dirigió al capitán General, que aún se encontraba dentro de la sala, aunque alejado de la conversación.

– señor, nos informan que estamos recibiendo un llamado desde el mundo humano–

La emoción rebatió en el cuerpo de los presentes, miraron todos a la vez al anciano de cm barba abundante.

–haga una reunión en la sala principal de su escuadrón, necesitamos comprender todo. Y todos –

Agradecidos, se retiraron a toda velocidad al escuadrón 12.

Las máquinas estaban siendo arregladas, mientras se veía el vacío de la interferencia en la pantalla. Un poco de palabras se lograban escuchar, en las que se reconocía fácilmente la voz de unos niños. Urahara, reconoció las quejas de Jinta, mientras que Ichigo e Isshin, los regaños constantes de Karin al mismo.

Los tres no evitaron sonreír ante esas voces, sentían una felicidad inquietante.

Poco a poco, se descifraba una imagen y un rato después, podían verlos, aun tratando de estabilizar la confección.

La imagen no era nítida, de hecho, estaba siendo atravesada por hondas de interferencia constantemente.

—deja así, ya está sonando mejor y... ¡¿Alguien puede vernos?! — Karin, fingía estar completamente desinteresada, más Isshin e Ichigo, sabían que realmente estaba feliz.

—Que maleducada— Byakuya, se quejó. Ichigo estaba a punto de responder y Rukia lo golpeó en la cara, evitando que este le respondiera y no cometiera ninguna estupidez. No sirvió de nada. Antes de que su mente cantara victoria, la peli negra ante la pantalla respondió.

—pues si no te interesa, bien te puedes largar—Karin se cruzó de brazos, enojada. —igual, no me importa quien seas. Vallamos al grano. ¿Por qué demonios se largaron aquí, son avisar? o mínimo dejar dinero para la comida. Tuve que tomar el dinero de Ichigo, y odio entrar a su cuarto. —

—espera que..., Karin!, ¿No habrás tomado todo el dinero, verdad? —

—por supuesto, no íbamos a aguantar hambre si no sabíamos cuando iban a regresar, además, aquí no hay adultos para autorizarnos. —Se acercó a la cámara con una sonrisa socarrona— Haré lo que quiera con tus cosas, como compensación de las pendejadas que me has hecho hacer desde hace 3 años. —

— ¡compensación de que! Karin, si logro regresar te juro que... —

— ¿de qué hablas?, ¿no pueden volver? —

Ichigo le iba a responder, pero Urahara lo detuvo y respondió en su lugar.

—niños, escuchen, estamos en una situación un tanto complicada. No vinimos por voluntad propia, la sociedad de almas nos adsorbió. Aún no sabemos las causas, así que puede que tardemos unos meses en regresar. —paro un rato, manteniendo la mano en alto para evitar que Karin hablara. — hagan lo siguiente. Yuzu, Karin, vayan a casa, preparen una maleta para dos semanas y vuelvan aquí. Se instalarán en la habitación de invitados y seguirán sus clases como siempre. Todo seguirá su curso, hasta que regresemos. ¿Entendido? , Si tardamos más tiempo, le hablare a Tessai —

La chica estaba en silencio, junto con los demás. De repente, pareció que el miedo se apoderó de ella...

— El, él no está... —

Antes de que Urahara preguntara algo, Jinta, habló finalmente respondiendo.

—dejó una nota en la puerta, dice que se iría a hacer una misión o algo así que tú le habías encargado. Salió antes, porque al parecer no había encontrado boletos para la otra semana. Ahora mismo no puede regresar por que encontró información o algo así. Dijo que tardaría al menos unos dos meses...-

Mientras mantenía el brazo en alto, para que Ichigo no lo interrumpió, Urahara, maldecía en su mente. ¿Podía algo más suceder ahora que empeorará las cosas? Y sí, sí que podían.

Maldiciéndose a sí mismo por invocar al cliché de la vida, vio como la interferencia comenzó a aumentar pero, había algo mal allí... Un golpe seco. Un grito de Yuzu y el silencio repentino...

—Ichi-nii—suspiro Yuzu. —tenemos que irnos, Karin se golpeó tratando de abrir la puerta y unos empleados del... De... Del orfanato han venido por nosotros. Unos vecinos consideraban que estábamos en peligro por la falta de un adulto y olvidamos decir que ustedes están en un vieja, a causa de eso, van a llevarnos al orfanato mientras ustedes regresan. Lo siento... —

La señal, cayó en su totalidad. Los tres hombres quedaron consternados a causa de todo lo sucedido. Angustiados, no tuvieron más opción que esperar e insistir. Más nada sucedía. Así, pasaron 2 años. Tenían esperanzas de que sus hermanas hubiesen sido recogidas por Tessai y estarían en casa.

Que equivocados estaban. Mientras tanto, los niños se mantenían privados de libertad.

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La guerra, era lo más importante y por ello, el estar en un constante entrenamiento sería necesario.

Karin, era quien más había sufrido.

Tras la llegada de la policía a la casa del sombrero, fueron transferidos a un orfanato en las afueras de la ciudad, el cual, se encontraba en remodelación.

Contaba con 7 pisos, de los cuales sólo tenían acceso al 1 y al sótano. Allí, estaban encerrados en sus habitaciones, de 4 en 4, al poco tiempo, notaron que no estaban allí por razones legales y más aún cuando el comportamiento de los agentes de seguridad de la zona, era sumamente agresivo.

Luego de haber pasado casi 5 meses, sin saber nada, habían sido divididos por grupos según los estándares de cada uno.

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Sorprendentemente, tenían conocimiento básico del mundo de lo paranormal. Lograron reconocer el nivel de poder que poseía la pequeña y por ende también de Ururu y Jinta. Sin embargo, la primera en ser reclutado al laboratorio, había sido ella.

Al principio, solo fueron exámenes físicos, el obligarla a atravesar ciertos laberintos, realizar ejercicios de exigencia sobre humana, causando graves daños en el metabolismo de la pequeña y aun así, eso solo era el comienzo.

En cuanto aprobó las pruebas, fue llevada al segundo piso, el inicio de su delirio y sufrimiento...

Teniendo la apariencia de un hospital, el segundo piso contaba con varios consultorios. Todos estos contaban con camillas y material quirúrgico. La apariencia fue lo de menos.

En cuanto fue instalada en uno de los laboratorios, supo que allí, sería un infierno y que debía encontrar la manera de escapar.

La rutina de manejo que tenían con ella, era de lo más espeluznante. El primer día, la alimentaron de manera normal pero la hicieron ingerir algunas pastillas, seguido de una muestra de sangre.

Inmediatamente, sus sentidos se activaron y ellos eran conscientes de ello, por lo que cada vez que entraban a su habitación, la sedaban con cloroformo, tomándola a la fuerza entr personas, después, hacían lo mismo, más ahora incluían una inyección de color azul, cuyo contenido y reacción, eran completamente desconocidos para ella.

Así duraron 2 meses, hasta que ella logró hacer un plan, lo suficientemente bueno, como para estar casi al borde del éxito. Cuando lo puso en marcha, las cosas se salieron de control, porque ellos, también habían descifrado su plan.

Inmediatamente, procedieron con la segunda fase del plan, introducción de micro-robots en la sangre. Un procedimiento en extremo doloroso y peligroso.

El contagio fue constante y enfermizo. Convulsiones, vómito y hemorragia. Eran de las pocas reacciones que afectan su cuerpo. Con el paso de las aplicaciones y del proceso, el constante forcejeo y las lágrimas derramadas, tanto su cuerpo como su mente se fueron corrompiendo.

A simple vista, se veía normal. Una niña, que al parecer padecía de una enfermedad que le causaba palidez y agotamiento. Extremadamente delgada y en un estado de depresión constante. Por dentro, su cuerpo había cambiado completamente, las inyecciones pasaban de ser los micro-robots a una especie de encima, que se adhería a sus huesos y los volvía resistentes, encubriendo los con capas de plata y acero.

No pudo moverse por casi 3 meses y en estos, continuaron con la experimentación. A pesar del duro proceso, ella se mantenía fuerte. Sabía que de una u otra forma lo que le estaban haciendo, sería algo bueno... Para vengarse.

En cuanto acabaron la fase 1 con ella, continuaron con Jinta y luego con Ururu. Para su alivio, Yuzu no logró pasar las pruebas, así que, simplemente fue apartada de ellos. Fue doloroso, pero necesario.

Así pasaron 2 años, con dolor, sufrimiento y la discordia apoderándose tanto de líderes como de esclavos.

Ellos vivían un infierno, y pronto, liberarán el averno. La guerra actual era horrible, pero en cuanto ellos entrarán en combate, no serviría nada.

Su conciencia, estaba siendo borrada. Choques eléctricos y máquinas extrañas, serían las responsables de convertirlos en seres casi inhumanos, sin razón, ni sentimiento.

Eran autómatas.

A manera contraria, Ichigo, había caído en una depresión histérica durante al menos 2 semanas, tan crueles y agresivas se escuchaban sus lamentaciones que en más de una ocasión había sido sedado.

En su punto de quiebre, la única capaz de calmarlo, sería Rukia, quien afirmaba que el pobre joven compartía pocas palabras con ellas, pero lo que decía era más que suficiente para hacerle llorar.

En el interior del joven y de ambos hombres que lo acompañaban en su pena (Isshin y Urahara), presentan que aquel estado si óptico era una advertencia física de lo que podría estar pasando. Todos mantenían ese sentimiento de terror y angustia que les advertía sobre la realidad del mundo humano. Poco a poco, esa depresión y locura fue calmada por el constante apoyo y opinión de los demás shinigamis.

Tras el paso de 1 año, todo se había vuelto mucho más tranquilo. A Toshiro, se le debía mantener 1 vez a la semana en una habitación ideada solo para quienes manejaban el hielo, allí permanecían el junto con otros que también padecían en el calor infernal al que ya todos habían afrontado como su nuevo clima.

Mayuri, les había explicado que el cambio de temperatura era debido a la falta de proceso de la energía espiritual. Debido a que el ciclo de esta había sido bloqueado incomprensiblemente, la condensación de esta provocaba un aumento en la presión de toda el área, generando así la disminución del oxígeno, y el aumento agresivo de calor.

En más de una ocasión, el efecto en ellos era tal, que caían en coma por al menos 3 semanas.

Pasado un año desde el cierre, Ichigo había tomado un entrenamiento completo e incluido el estudio en la academia por sugerencia de Byakuya. Con sus avances y poder, había sido posicionado como capitán del 5 escuadrón, mientras que Rukia, permanecía como asistente, tanto en el 5 como en el 13. A causa de que ya no había contacto con el mundo humano, la necesidad del papeleo había disminuido bastante, debido a estos factores, Matsumoto, había sido posicionada como capitana del 10 escuadrón, en reemplazo del joven que antes ocupaba el puesto. Todo esto tras una orden del capitán general ante los efectos de la temperatura sobre el chico.

Está de más decir que Toshiro se negó una y mil veces, más Yamamoto, no lo escucho.

Así que, aunque las cosas se veían más tranquilas, el tiempo compartido entre Ichigo y Rukia, se volvía tiempo de calidad. Ella, calmando lo constantemente ante la crisis mental que le causa el pensar en sus hermanas y el, cuidándola ante las recaídas que sufría constantemente.

Como ella debía ser transferida a la misma habitación con Toshiro, Ichigo, había desarrollado una... Buena relación con el muchacho. Discutían varias veces a causa del desorden y comportamiento del peli naranja.

Las sonrisas no faltaban, más en el fondo, el dolor persistía.

Ambas partes, habían sido condenadas a un sufrimiento incomprensible.

Karin había perdido completamente su conciencia, pero eso no impedía que en ciertos momentos la sensación de soledad se apoderara de ella.

Siempre existía el sentimiento de extrañeza en los 3 niños. De Yuzu, no se supo absolutamente nada más. Aquella condena, había tenido el costo más válido para Karin, de lo que pudiese recordar.

Su vida, por la de su hermana. Era un precio justo. ¿Pero que tenían que ver Jinta y Ururu allí? No sabían y ya no les interesaba, no se preocupaban por ello. Un factor agradable de no tener ni puta idea de quién eres o qué eres.

Para cuando el ejército secreto lo considero necesario, un grupo de 5 niños superdotados, sería enviado a la central de control del bando contrario. Karin, era le elegida para tomar el cargo de líder en el grupo.

Era de los mejores prototipos en las 7 bases principales *1.

Las misiones, fueron perfectas. Como todos lo esperaban, Karin y el resto, eran increíbles. Los 5 habían llevado a cabo cada una de las misiones con perfecta ejecución.

Allí fue cuando lo conoció. Katsuro Sakumatsura *2, finalmente, conoció al desgraciado que la había convertido en una máquina. Por unos segundos, cobro sentido y trato de atacar, pero solo fueron eso, segundos. Su alma estaba encarcelada en su conciencia, ahora mismo solo era una maquina sin piedad ni misericordia.

El hombre tenía su presencia tan fuerte como se esperaba. Serio, firme, perfecto.

No demostraba más que orgullo y persistencia, esa era toda su personalidad. Un egocéntrico y engreído en todo su esplendor.

Pasó un tiempo muy largo trabajando directamente para él, sin embargo, pronto hubo una falla y todos los autómatas fueron trasladados a sus bases nuevamente.

Allí, ella regreso a Karakura.

Solo recuerda que un día, simplemente algo salió mal. Reacciono, y la fusión chocante de todo lo que había pasado con su vida llego a su memoria. Aunque las lágrimas quisieron dispararse de sus ojos, no se lo permitió.

Escapo, atacando como pudo a todos aquellos que trataron de detenerla.

Su suerte estaba de su parte. Estaba en la base principal, por lo que, encontró a Jinta y a Ururu, ambos al igual que ella, desactivados.

Logro despertarlos, mirándose confundidos un rato, por el gran cambio físico de parte de los tres.

Era natural, o eso creía, ¿qué tan normal podían ser los cambios físicos en sus nuevos cuerpos?

No se dieron tiempo a pensarlo, no eran los únicos que habían despertado de su sueño. Los guardias que se encontraban viéndolo todo desde el segundo piso activaron las alarmas.

Un temblor sacudió el piso.

-Numero 186 B.-

Y otra vez, se quebró como si no hubiera nada más, un vacío se formó por dentro de sí. Lo que estaba viendo, le daba la clara muestra de que su hermano jamás regreso.

Tessai, aquel hombre agradable y sensato, ahora estaba bajo un manto de máquinas. Era un prototipo exagerado, las armas sobre su cuerpo, estaban adheridas a los múltiples conectores que seguramente tendría en el cuerpo. Lo que era un humano, ahora era peor que un autómata. Solo una coraza metálica, una maquina al igual que ellos.

No serían capaces de destruirlo, y con esperanza de algún día salvarlo, hicieron lo posible para evitarlo.

Esquivaron como podían cada ataque. De lo poco que sabía ella de su cuerpo, era que cualquier ataque, generaría una respuesta involuntaria del suyo, por mera supervivencia del prototipo.

Apenas y lograron salir de allí...

Cuando salieron, se toparon con la cuidad que alguna vez fue su hogar, desquebrajada. Como si una guerra hubiese pasado por el lugar, una tormenta de fuego. Ese sentimiento de dolor y soledad que sintió alguna vez, en la que fue su habitación, se hizo fuerte.

-Todo esta...destruido.- Jinta, apenas y podía racionar las cosas. Estaba estupefacto. No quedaba nada, solo edificios a medio destruir.

Continuamos a paso lento, habían derrumbado la entrada, no debían de que preocuparse, si los perseguir, ya les llevaban la delantera.

Un sonido de algo arrugándose la atrajo.

Bajo su pie, una hoja bastante vieja, un tanto chamuscada. La observo, con convicción de encontrar una pista de lo que allí había pasado.

"se retribuye, bajo la clara alerta del aumento radioactivo en la zona, la orden de evacuación inmediata de la ciudad de Karakura"

El resto de la hoja, no estaba, seguramente las cenizas estarían por ahí.

-¿Qué dice?-

-cálmate Jinta- Ururu, por fin había hablado. Con su típico tono algo ausente, ahora un tanto más grave.

-Lo sé, lo siento, es solo que-

-Lo sé, no es fácil. Pero debemos afrontar las cosas.- Analizo las cosas por un momento- Si Tessai se encontraba allí, significa que Ichigo jamás regreso. De lo contrario, nos hubieran encontrado rápidamente.-

-Y que vamos a hacer, no quiero regresar allí-

-Valla, ¿tan bien me conoces?-

-No te conozco tan bien, pero sé que estás loca.-

-Tenemos que-

-¡¿Para que mierda necesitamos regresar allí?! Cerramos la entrada, podemos escapar y ver si las demás ciudades siguen igual. Tenemos que rehacer nuestras vidas.-

-Ella tiene razón-

-¡Ururu! Por favor. ¿Para qué queremos volver?-

-si no quieres no vengas, pero yo iré a salvar al resto que está adentro. No podemos arriesgarnos a que nos persigan estando solos.-

-Pero estamos juntos-

-Pero tres no son suficientes, no podemos simplemente esperar a que estos cuerpos se manejen por si solos. No sé tú, pero quiero sentirme humana cuando deba pelear, y la mejor manera, es que mis acciones estén bajo mi propio juicio.-

Y si más, con todas las discusiones de Jinta, decidieron volver. No levaban ni una hora afuera de esa pesadilla, pero no era tonta.

Debía pensar como un adulto. Estaba segura que no tenía ni los 15, pero alguien debía salvarlos. No podía quedarse con los brazos cruzados y pensar en irse solo es simplemente irresponsable.

1* siete orfanatos habían sido tomados para convertirse en bases principales, sin embargo, hay más de 30 bases en el área de Japón.

2* como tal, ese apellido no existe. Katsuro: significa "hijo exitoso" ySakumatsura es una fusión inventada por mí entre sakurai y matsura. Ambosapellidos de un mismo clan, pero ninguno me conformaba así que los mezcle porqueasí suena más chévere :v.

Algo importante: Para los que se cuestionan sobre el paradero de Origime y el resto de amigos de ichigo. Luego apareceran...Major dicho, habgan sus propias teorias.

Otra cosa, si quieren que publique rapido, tienen que comentar y votar...