Capítulo beteado por Leticia Eugenia, Betas FFAD

www facebook com / groups / betasffaddiction

Todos los personajes reconocibles y escenarios son propiedad de sus respectivos autores, en este caso Stephenie Meyer. Los personajes originales y la historia son propiedad del autor. El autor no está asociado con el dueño, creador o productor de la saga. No se busca violar los derechos de autor o copyright.

La historia y el proyecto están basado en el video de YouTube: "First Kiss", de Tatia Pllieva.

Capítulo 4.— Entrevistas

POV Esmeralda Platt

Locación: IESTO (Instituto de Estudios Superiores Tecnológicos de Occidente)

Estudio de Grabación.

—Y beso exquisitamente. ¡Oh bueno! Eso es lo que me han dicho todos los chicos que han tenido la fortuna de probar estos labios. Parte del secreto es tenerlos humectados, siempre traigo mi ungüento mágico para que estén listos para la acción. Aunque claro, no beso a cualquiera, digo, después de todo, no soy una zorra. Tiene que ser guapo o mínimo tener un cuerpo atlético, porque seamos honestos, uno tiene que poner límites. ¿Me entiendes? Porque si no los chicos te consideran fácil y honestamente no soy una de…

Llevo una maldita hora escuchando a esta chica parlotear de por qué es una excelente candidata y que nos haría el favor de estar en el proyecto. Mi cabeza parece que está a punto de estallar de la sarta de tonterías que está diciendo y para colmo, no es la primera y no será la última, aún tengo al menos diez candidatas más por entrevistar. Va a ser una muy, pero que muy larga tarde.

—…entonces la forma correcta es tomarlo de la mejilla y comenzar a bajar la mano lenta y sensualmente a lo largo del cuerpo, tentándolo un poco, claro sin llegar a esa zona donde…

—Me parece que ya tenemos lo que necesitamos —interrumpo antes de que quiera continuar con las clases de como besar correctamente, aunque en realidad me está instruyendo sobre cómo llegar a segundo base o, ¿tercera? No sé y francamente no quiero investigarlo.

—Pero aún no he terminado —sacude su cabello hacia un lado y sonríe falsamente hacia la cámara.

—Ya cubrimos todas las preguntas que tenemos en el cuestionario —apago la cámara para quitarle la tentación de seguir hablando o posando falsamente.

—Bueno, excelente, ¿estás segura que tomaste mi lado derecho? Es el que me favorece, para que lo consideres cuando estemos haciendo la grabación del beso, me gustaría estar de este lado y que la luz no esté tan directa porque va a parecer que traigo ojeras y obviamente no queremos eso —continúa mientras la dirijo hacia la puerta de salida.

—Como mencioné en el principio, Jessica, esta fue una entrevista inicial y vamos a hacer una selección de entre todos los candidatos —razono con ella, aunque al parecer mis palabras se las está llevando el viento.

—Esmeralda, por favor, pon atención, no queremos errores en la grabación, después de todo es parte de tu tesis. ¿Quieres que sea perfecta? Digo estoy dispuesta a realizar la toma cuantas veces sean necesarias, por tu propio bien, siempre y cuando sea un chico guapo; de preferencia Edward Masen o Emmett McCarthy, con cualquiera de los dos haría una pareja perfecta. Me entere que los dos se inscribieron y…

¡Oh Dios mío! ¿Qué parte de analizar la reacción de besar a un desconocido no entendió? Es obvio que ahora ninguno de los dos va a ser su pareja… si es que queda.

—…imagínate que luego estuviéramos nominados a los premios MTV por mejor beso, claro, te daría crédito por la filmación en mi discurso de agradecimiento reina, bueno si no se me olvida. ¡Que emoción! Si el público pide que repita el beso, ¿quién soy yo para negárselos? Y los Óscar, bueno aunque ellos no tienen premio a mejor beso, pero tienen uno de documental o una cosa así, y podrías ganar, me agradecerías en tu discurso de entrega, ¿verdad?, claro, me lo deberías todo a mí…

¿Dónde está el botón de silencio en esta mujer? Ya la tengo del otro lado de la puerta, pero no entiende la indirecta de que la entrevista se terminó. Aprovecho el microsegundo que utiliza para respirar.

—Jessica, muchas gracias por venir a la entrevista, nos pondremos en contacto contigo para decirte si quedas en el proyecto —digo a velocidad supersónica y antes de que me responda, cierro la puerta en sus narices.

Necesito un pequeño descanso y más de una aspirina. Salgo rápidamente a mi oficina y tomo la medicina del cajón de mi escritorio. Sin dudarlo ingiero dos y espero un par de minutos con la esperanza que haga efecto rápidamente, pero ya voy tarde para mi siguiente entrevista; recojo el expediente de la siguiente candidata; una parte dentro de mí desea que el doctor Cullen sufra una pizca de lo estoy pasando con los candidatos que él está entrevistando en la universidad del Norte de la ciudad o al menos eso fue lo que acordamos por e-mail; a mí me tocaron las mujeres a él los varones. Nunca pensé que me iba a topar con semejantes personajes.

Regreso a la sala de entrevista y veo sentada en la silla que esta frente a la cámara a una chica que no puede ser mayor a los dieciocho años. Su rostro aún posee características infantiles, se gira al escuchar la puerta cerrarse detrás de mí. Su mirada nerviosa tras sus anteojos y su cuerpo tenso. Una candidata muy diferente a las anteriores, definitivamente.

—Hola, mucho gusto mi nombre es Esmeralda Platt —le doy la bienvenida y estiro mi mano.

—Hola yo soy Renesmee —responde tímidamente, estrechamos las manos y aprieta la muy ligeramente, soltándola a los pocos segundos. Sus manos retoman el filo de las mangas de su camisa, tratando de ocultar lo que según creo es una venda, pero bien pude imaginármelo. Trato de ignorar eso y de seguir la entrevista que el doctor Cullen me indicó.

—Antes que nada quiero agradecerte el que hayas aceptado ser parte de nuestro proyecto, el número de propuestas que hemos recibido ha excedido nuestras expectativas, por lo tanto estamos haciendo una primera entrevista para seleccionar a los finalistas —le explico, a lo cual solo asiente sin darle mucha importancia—; por lo tanto vamos a hacer una pequeña entrevista para entender que fue lo que te atrajo a este experimento y conocer un poco más a los candidatos potenciales.

Encoje los hombros y su mirada se enfoca en sus manos.

—Voy a prender la cámara e iniciar la grabación —continúo tratando de observar algún tipo de reacción por su parte.

—Está bien —susurra la respuesta y con su dedo índice empuja los lentes que se están resbalando de su nariz.

Su forma de actuar indica que es tímida, sin embargo su mirada es problemática y temerosa. He realizado esta entrevista en al menos otros cinco candidatos, ella es diferente. Me acerco a la cámara y comienzo a ajustarla para tener una imagen centrada y enfocada de ella. Rápidamente retiro la silla en donde estaba sentada para evitar que salga en la toma y comienzo a grabar.

—Grabación a Renesmee Lake, edad dieciocho años —leo la información que tengo en el archivo de la encuesta que recibimos de ella.

Levanta su cabeza ligeramente y da una tímida sonrisa a la cámara.

—Hola —dice con un poco más de emoción de la que había visto hace unos momentos.

—¿Cómo te enteraste de este proyecto? —menciono la primera pregunta que a esta altura ya he memorizado.

—Vi los volantes que estaban en la biblioteca —responde de forma seca.

—¿Y qué fue exactamente lo que te impulsó a querer ser parte de él?—continúo con el cuestionario analizando a través de la cámara su rostro y sus movimientos, en realidad a estas alturas he escuchado una gama tan variada de respuestas… mi amiga está cobrando un favor, estoy en la universidad y es hora de hacer algo loco, por el bien de la ciencia, poner celoso a un ex novio…

Ella comienza a sonrojarse y a morderse el labio, llamando mi atención.

—¿Necesito contestar esa pregunta? —suplica.

—Si no quieres no hay problema —levanto mi mirada de la cámara y le sonrío.

—Pero es importante, ¿correcto? —una de sus manos se va a los labios y comienza a morderse las uñas.

Me quedo callada, en realidad es una respuesta que nos interesa o al menos al doctor Carlisle para el punto de vista psicológico.

—Tengo curiosidad en saber que se siente besar —responde al notar mi pausa, su mirada en el techo.

—¿Te refieres a besar a un desconocido? —la corrijo.

—Em, no. Quiero saber que se siente besar —su tono de piel cambia a dos tonos más rojizo que el original cuando me responde.

Me quedo boquiabierta, de todas las respuestas que he escuchado esa definitivamente no es la que me esperaba.

—¿Estás segura que quieras que esa primera experiencia sea con un desconocido? —pregunto saliéndome por completo de la guía que el doctor Cullen indicó, en utilizando estos momentos mi instinto.

—Obviamente no es mi escenario ideal, me gustaría que fuera con alguien de la que me sienta atraída —responde nerviosamente, su voz un poco temblorosa—, pero —se aclara la garganta— la posibilidad de que eso ocurra es cercana a nula, así que porqué no aprovechar esta oportunidad y ver exactamente que se siente ser besada.

Me gustaría poder responderle que besar a alguien conocido es mucho mejor, pero estaría mintiendo, he besado a hombres que he conocido toda la vida y el sentimiento no pasa de un mero contacto físico entre labios y bueno… he besado a otros que conocí unas horas antes y la química es genial. Pero siendo honestos, el alcohol ayudó. Es por eso que acepté ser parte del este estudio, aunque, ¿hasta qué punto es moralmente correcto dejar que esta chica de dieciocho años entregue ese experiencia única e irrepetible a un simple proyecto?

—¿Por qué consideras nula la posibilidad? —opto por ignorar lo que mi consciencia me dice, ya tendré un rato más tarde para seguir analizando esto. Así que hago la pregunta más obvia a su respuesta.

—Los chicos que conozco no me encuentran atractiva —sonríe al contestar, pero veo a través de sus lentes como se comienzan a formar lágrimas.

Analizo a la chica y simplemente no creo que lo que me dice. Su forma de arreglarse ciertamente no le favorece, ropa demasiado suelta y fuera de temporada, sus lentes demasiado grandes para su rostro, su cola de caballo despeinada. En su rostro apenas unas cuantas pinceladas de rímel, lo cual no está mal pues muestra su belleza al natural. Su cabello tiene un tono café rojizo que no es común, sus facciones finas y elegantes, como una muñequita, acentuada por la inocencia de sus ojos café chocolates. Un chico que no es superficial notaría enseguida su belleza.

—Entonces deberías ignorar a esos chicos y buscar a otros, porque están ciegos —respondo convencida que los equivocados son ellos.

Su sonrisa crece, pero niega con la cabeza.

—El problema no es que sean ciegos, el problema está aquí —señala su cabeza.

Es tímida, nerviosa, pero aun así está aquí en un experimento que es algo loco, lo cual habla de un espíritu aventurero, por lo que me niego a creer que esté loca. Así que salto a la siguiente conclusión.

—Renesmee, los chicos tienden a ser mucho más inmaduros que las chicas, pero apenas estás iniciando la universidad, vas a tener varias oportunidades para conocer…

—No, yo siempre he sido la pequeña e inmadura de mi clase. Nadie en ninguna de las clases se ha dignado a verme de esa forma, ni siquiera como amigos. Cuatro años de ser ignorada en la uni… —sus manos inmediatamente se van a su boca, silenciándose; las mangas de su blusa caen revelando las vendas que cubren sus muñecas.

¿Cuatro años en la universidad? Miro rápidamente su expediente, el cual indica que tiene dieciocho años recién cumplidos, concordando con la chica que está sentada frente a mí; matemáticamente significaría que inició sus estudios universitarios a los catorce, sus palabras haciendo eco en mi mente 'siempre he sido la pequeña e inmadura de mi clase' eso tendría mucha lógica. Opto por no mencionar nada respecto a todo eso.

—Pues entonces ellos son los que se lo pierden —respondo sonriéndole y continúo con la serie de preguntas que están escritas—. Revisando la información, mencionas que tiene preferencia por besar a alguien del sexo opuesto.

—Es correcto —suspira su respuesta.

—Y si tuvieras opción de escoger a alguien a quien besar, ¿quién sería? —nuevamente me salgo de la guía e improviso las preguntas.

'Realmente no debería de preguntar esto, la idea del experimento es crear dos grupos: el primero, va a ser uno que un programa de computadora indique una probabilidad más alta de que exista una atracción en base a cosas en común que tengan; el segundo grupo, consiste en sacarlos de su zona de confort y ver el resultado. Si ella queda seleccionada voy a pelear porque quede en el grupo de los compatibles.

—No entiendo la pregunta —me comenta de forma dudosa.

—¿Qué te atrae físicamente de un hombre? —aclaro mientras analizo su respuesta.

Da una pequeña risita y se muerde el labio.

—Soy una adolescente, mis hormonas están completamente locas, por lo tanto un chico con una sonrisa atractiva, unos ojos amables y —se sonroja en esta última parte— que tenga buen cuerpo.

—Nena, esas características nos atraen a la mayoría de las mujeres, así que en nombre de cada una de ellas te agradezco que nos consideres adolescentes —mi comentario la hace reír, mostrando una sonrisa genuina, haciendo que su rostro se ilumine por completo.

—Pero, ¿crees en el amor a primera vista? —continúo sabiendo que el doctor me va ahorcar cuando vea lo mucho que me he desviado de la guía.

Suspira y se queda pensativa.

—No, no creo en eso. Mi teoría es la simetría perfecta de un rostro, y la respuesta del cerebro ante el estímulo, el cual se traduce en una atracción, que se confunde en varias ocasiones con amor. Desde mi punto de vista, el amor es una acción que tiene que ser correspondida, de lo contrario sería considerada una fijación —responde seriamente—. Para amar, tiene que existir compatibilidad entre ambos individuos, ciertamente existe la parte física pero debe estar aunada a otra serie de factores como son los temperamentales, actividades en común, roles comunes.

Su descripción es como si lo estuviera recitando de un libro científico.

—¿Y el amor de una madre hacia su hijo no es amor a primera vista? —se escapa la pregunta de mis labios, la cual la toma por sorpresa, dejándola boquiabierta. No me espero a su respuesta, continuo la entrevista.

—Por lo que entiendo asistes a la universidad, ¿qué estas estudiando? —ahora si me mantengo dentro de la guía.

—Ingeniería Genética —responde después de unos segundos, su mirada regresa al piso.

—¿Cuáles son tus hobbies? —leo la siguiente pregunta.

—Leer, ver documentales —responde, sus manos toman las mangas de su blusa y las retuerce.

Me acuerdo cuando tenía su edad y efectivamente me encantaba leer, pero pasaba más tiempo con mis amigas en los centros comerciales o coqueteando con chicos.

—¿Y qué haces con tus amigas? —pregunto inocentemente tratando de no dirigir su respuesta.

Se límita a sacudir la cabeza y encoge sus hombros.

—Mis "amigas" están muy ocupadas saliendo de clubs o a fiestas, conquistando hombres y emborrachándose —menciona acentuando las comillas con sus dedos, al referirse a sus amigas. Su rostro se llena de amargura, rompiéndome el corazón.

—Y ¿por qué no las acompañas?

—Por qué no era requerida y las entiendo no teng… nía la edad suficiente para eso —susurra.

No tengo el corazón para seguir adelante con la entrevista, muchas de las respuestas del cuestionarios ya las tengo la debido a la información que me ha proveído. Lo último que quiero es que salga de esta entrevista humillada. Lo poco que he logrado captar es que lleva una vida solitaria y no necesariamente por gusto. Es como si hubiera sido expuesta a un mundo de adultos, cuando aún era una niña y por ende no ha sido aceptada debido a esa diferencia generacional.

Apago la cámara y me acerco a ella.

—Eso sería todo por el día de hoy Renesmee —le estrecho la mano y ayudándola a levantarse.

—Gracias Esmeralda —responde una vez que está de pie.

No me puedo contener y le doy un abrazo, su delgado cuerpo se encuentra completamente tenso, no sé si por la sorpresa de mi actitud o por la entrevista; después de unos segundos me regresa el gesto, su cuerpo relajándose.

La suelto y le doy una sonrisa.

—Llámame Esme —le guiño el ojo haciéndola sonreír—, y espero volvernos a ver pronto.

—Gracias, Esme —se retira, cerrando la puerta detrás de ella.

¡Me vale todo, ella se queda en el experimento! Tendré que negociar con el doctor por correo. Mi instinto me dice que ha puesto demasiada fe en esto y ansía cumplir una meta que muchas de las chicas de su edad ya han logrado. Rechazarla sería terrible, ella necesita esto y más, tiene que empezar a vivir, explorar el mundo, realizar actividades con chicas de su edad, ser una adolescente y por qué no, hasta realizar cosas que nunca hizo de niña.

Afortunadamente conozco a la enana correcta para ese trabajo.

A/N

Hola, hola chicos y chicas, espero que le haya gustado el capítulo aunque aún mantiene algo de seriedad. Para todas aquellas que me respondieron mi encuesta anterior, lo siento, sé que estaban esperando a Jasper, la buena noticia es que el siguiente capítulo efectivamente lo vamos a reclutar ¿o se va auto reclutar él? Ya verán, espero no dejarlas esperando mucho tiempo la actualización, pero estoy tratando de mantener el paso con mis otras historias también.

Pero mientras esperan, para que no se aburran, pueden revisar mis otras historias:

Solsticio, que es una continuación de Amanecer, la historia comienza unos siglos antes, ya que es contada desde el punto de vista de dos personajes nuevos, pero denle una oportunidad, creo que no los desfraudara.

Luna Roja y próximamente Luna Brillante son preludios de Solsticio, estos los recomiendo leer una vez que estén familiarizadas con Solsticio.

Cazafortunas, es una historia donde todos son humanos y Bella es nuestra estimada Cazafortunas o "Casi" es comedia romance.

Después de este corte comercial, espero sus reviews, me encanta saber su opinión de la historia y escuchar sus comentarios. O aunque sea un Follow o Favorite a la historia :)

Nos leemos pronto chicas (os)

Cristy /Maya William