Hola mi cyber-amigos… aquí yo otra vez, con un nuevo capi… el cual espero que les guste…

Comentarios…. Al final…….

Historia:

CAPITULO 4

SHANE

En Plymouth, aquella tarde de octubre caía una lluvia torrencial, el viento helado hacia que la sensación de frío sea mucho mayor, aun así ellos estaban ya acostumbrados a tener que trabajar con ese clima.

En el fondo podían oír como las olas golpeaban con fuerza, haciendo un ruido, al parecer de Harry bastante inquietante, pues ello siempre le recordaba al castillo donde se libró la batalla final.

Daniel y Harry tenían las varitas en alto, vigilando a ambos lados, a lo lejos podían ver la silueta de Hermione, junto a Ron y Terry, que tenían las varitas en alto también.

Un ruido los hizo sobre saltar, pero segundos después pudieron ver que se trataba de Draco, que junto a Susan venían corriendo.

-Bien lo hemos visto, era correcto- dijo Draco –Detrás de aquellas rocas se encuentra la casa-

-Así es- confirmo Susan –es una casa de dos pisos, las ventanas están tapiadas-

-OK, entonces, Daniel, tu ve con los demás, ustedes irán por la parte de atrás, nosotros por adelante –

Daniel asintió y empezó a correr hacia el otro lado, donde estaban los demás, odiaba el hecho de no poder hacer magia, pero como no sabían si los ocupantes de la casa tenían detectores de magia, no podían usarla, así que para tomarlos desprevenidos debían atacar de la manera más discreta.

Harry espero hasta que Daniel llegará a donde le habían indicado, y le dio unos minutos para que se recuperara, levantó un brazo en señal de alerta, antes de bajarlo volteó hacia Draco, que tenia ya aquella mirada fría y decidida que ponía en cada misión, suavemente acerco la otra mano hacia el, y le acarició el dorso de la mano, Draco se giró algo sobresaltado.

-No te preocupes Harry, me cuidaré, tu también hazlo ¿si?, nada de jugar al héroe- le murmuró suavemente, tratando de que Susan, que estaba al otro lado no escuchara.

-Vale, suerte entonces- dijo Harry antes de bajar el brazo, señal que indicaba movimiento.

Rápidamente empezaron a correr, de la manera mas silenciosa, sobre las rocas que escondían la casa, Harry pudo ver a Daniel y Terry dirigiéndose a la parte de atrás, mientras Hermione y Ron iban hacia el lado derecho, Susan y Draco se desviaron un poco hacia el lado izquierdo y él quedo frente a la puerta de entrada. Ahora todos lo miraban de reojo esperando el primer movimiento.

Harry hizo un giró con la varita, verificando que hechizos podían estar activos para la seguridad, con un giro mas los deshizo y luego, con mucha fuerza gritó:

-Bombarda Maxima- un rayo de color rojo alcanzó la puerta, y esta salió volando hacia atrás, dejando una pequeña capa de humo.

Terry y Daniel, desde la parte de atrás habían escuchado la explosión e inmediatamente habían lanzado los hechizos anti-desaparición y un escudo que evitaba que la gente pudiera abandonar la casa corriendo.

Draco lanzó a la vez un hechizo sobre la ventana izquierda haciéndola volar, Susan que se había cubierto el rostro con los brazos para evitar los vidrios trepó rápidamente, e ingresó, segundos después Draco hacía lo mismo.

Ron tendió la mano a Hermione para ayudarla a saltar la ventana también, y con la varita en alto dio una pequeña mirada al salón, dedicó una mirada de entendimiento a Hermione antes de apuntar hacia un espacio aparentemente vacío, -Finite incantatem- pronto la silueta de un hombre encogida contra un rincón apareció, con la varita en alto, al parecer pretendió lanzar un hechizo, sin embargo el Inmobilus de Hermione lo alcanzo antes,

Ron y Hermione se dedicaron a revisar la habitación completa, encontrando a dos mujeres más, las cuales inmovilizaron y ataron junto con el primer hombre que habían encontrado.

Harry caminó lentamente por el vestíbulo, dio una mirada alrededor, escuchaba el eco de hechizos de parte de sus compañeros, pero ninguno en respuesta, era raro, como si no se defendieran.

Draco y Susan habían encontrado en el salón a varios magos mas ocultos, y no tuvieron problemas para desarmarlos y atarlos, pero la mueca de suficiencia que uno de ellos le dedicó le dio una mala sensación, así que sin muchos miramientos y sin autorización alguna murmuró – legeremens- una serie de imágenes llegaron a su mente, la mayoría sin ningún sentido, hasta que una en la que veía como habían puesto en la escalera un hechizo que provocaba que al ser pisada explotara, provocando la destrucción de casi toda la casa, excepto por esta habitación y una mas del otro lado, y el sótano, donde además de las pruebas había mas gente oculta, era por eso que se habían quedado allí, por seguridad, era una trampa.

-Mierda, Harry- masculló Draco antes de salir corriendo por la habitación para alcanzar a su novio antes que fuera demasiado tarde.

Harry siguió avanzando un poco mas hasta llegar a las escaleras que llevaban al segundo piso, murmuró un par de hechizos de seguridad, para confirmar si eran seguras, antes de dirigirse hacia el primer escalón.

-Harry! NO!!- gritó una voz detrás de él, Harry se quedó con un pie en alto, pero no tocó la escalera, se giró para ver a un Draco agitado y con las manos en alto.

-¿Que?-

-Es una trampa, tiene un hechizo, volará si lo haces, los demás miembros de la banda están en el sótano-

Harry asintió sintiendo su corazón latir con fuerza, estuvo demasiado cerca.-Gracias- murmuró suavemente, a lo que Draco le guiñó un ojo.

Terry y Daniel los alcanzaron segundos después, pues al no escuchar señales de lucha pensaron que la casa podía estar vacía.

-Terry, ve con Susan, y tu Daniel con Hermione y Ron, traigan a los que tienen capturados, hay que bajar al sótano- ordenó Harry, en medio minuto ya todos estaban nuevamente en el vestíbulo, con los prisioneros.

-Bien, hay que bajar al sótano, allí esta la mayoría- dijo Draco al grupo.

-¿Donde esta el sótano?- preguntó Draco al mismo prisionero al que le había hecho el legeremens.

El chico sonrió con petulancia, pero no contesto

-Bien, si lo quieren por las malas- dijo Draco encogiéndose de hombros –Silencius- murmuró aplicando el hechizo sobre todos los prisioneros.

Harry y los demás miraban en silencio lo que Draco hacía, el era el mejor al momento de conseguir información, pues no titubeaba en amenazar y atemorizar.

-Ahora veamos… tu- dijo señalando a un chico que se veía, era el mas asustado del grupo lo tomó con un brazo para levantarlo –¿Nos dirás donde esta el sótano?-

El chico tembló por el agarre y movió la cabeza negativamente con una mirada de miedo.

-Oh que pena…- Draco lo jaló hasta el pie de la escalera. –Chicos, escudos de protección por favor- dijo el rubio dirigiéndose hacia los demás, antes de hacer un ademán para lanzar al chico sobre las escaleras, el prisionero tembló mas aun y empezó a mover la cabeza afirmativamente –¿Ahora me lo dirás?- dijo Draco con algo de petulancia, el chico afirmó nuevamente, y luego señaló con la cabeza un pequeño cuadro a un lado de la escalera.

-¿Por allí?- preguntó Draco jalándolo hasta donde le señalaba.

El chico afirmó nuevamente, -¿Hay alguna contraseña?- el chico negó

-¿Solo sacó el cuadro y ya esta?- el chico asintió.

Draco giró su varita y soltó las ataduras de sus manos –Bien, muéstranos- el chico era un manojo de nervios, sin embargo se las arregló para levantar el cuadro, la pared pronto empezó a hacer ruido, a la vez que los ladrillos se iban retirando dejando una gran entrada, en el fondo se podían ver solo algunas antorchas encendidas y un pasillo largo. –Tú primero- murmuró Draco, empujándolo hacia la entrada, el chico trató de retroceder, pero Draco empujó mas fuerte aun, haciéndolo tropezar y caer dentro, el chico se puso de pie rápidamente y trató de regresar, pero ya Draco, junto a Harry, Daniel, Ron y Hermione lo seguían, así que resignado avanzó por el largo pasillo.

El pasillo estaba apenas alumbrado, sin embargo no les resultó difícil caminar, pronto sintieron como el nivel iba bajando, llegaron a lo que al parecer era una gran bóveda, habían calderos, cajas y varios objetos mas tirados por todos lados, en un desorden total, apenas pudieron ver cuando un rayo rojo se dirigió hacia ellos, Harry levantó la varita y creó un escudo que protegió a todos.

Draco lanzó al prisionero hacia atrás, por donde habían llegado antes de empezar a correr alrededor de uno de los calderos para protegerse, al igual que sus compañeros que habían corrido hacia los lados.

Ron fue el que se quedó mas cerca de la entrada, oculto tras un par de cajas, vio de reojo como el chico que los había llevado hasta allí corría a toda prisa, así que lanzo un desmaius, dejándolo inconsciente en mitad del pasillo.

Una serie de hechizos volaron desde el fondo hasta donde ellos estaban, Harry que estaba oculto tras un caldero en el que cabria fácilmente una persona adulta levantó la cabeza un instante, pero la bajó nuevamente cuando un rayo se dirigió hacia él, pudo ver que a unos pocos metros de él estaba Hermione

-Harry, creo que están dentro de los calderos de allá atrás- dijo ella señalando un grupo de calderos casi junto a la pared del fondo.

-Daniel…- murmuró Harry tratando de ubicar al chico, Daniel sacó una mano detrás de una caja al otro lado de la habitación, revelando su posición.

-Draco…- murmuró nuevamente, y vio como unos dedos se levantaban desde un caldero del mismo lado de Daniel, pero mas alejado.

-Demonios, están muy lejos- masculló Harry.

Una nueva ráfaga de hechizos hizo que la habitación temblara, algunas cajas y maderas empezaron a tambalearse, y eso le dio una idea, solo esperaba que Daniel y Draco la comprendieran a tiempo.

Se arrodilló e hizo un par de señas a Hermione señalándole las maderas y cajas, ella asintió comprendiendo el plan.

Harry contó con los dedos en alto hasta tres, e inmediatamente gritó, –Winwardium leviosa- haciendo que un par de objetos se levantaran.

-Expeliarmus- gritó Hermione, lanzándolos contra los calderos del fondo.

Tanto Daniel como Draco aprovecharon aquel momento para correr hacia el fondo, de la habitación.

Ni bien cayeron los primeros objetos sobre los calderos, Harry y Hermione repitieron nuevamente la acción con mas objetos, mientras que Ron empezaba a moverse agachado a través de la habitación para alcanzar a Daniel y Draco.

Un par de hechizos mas llegaron, hacia ellos, y uno le dio a Daniel, que no se había podido agachar a tiempo.

-Mierda!- masculló Draco, viendo por encima de unas cajas el cuerpo de Daniel en el piso, vio como Ron lo jalaba de una pierna hacia la caja donde el estaba escondido.

Los hechizos volaron nuevamente, pero esta vez eran menos, así que Draco avanzó con cuidado un poco mas, hasta que llegó a la pared del fondo, detrás de los calderos en donde se ocultaban los atacantes, miró alrededor, y vio a Harry, Hermione y Ron, mirándolo, les hizo una señal y los tres asintieron a la vez, algunos hechizos mas fueron disparados, y aprovechó que estarían distraídos, tomo aire y gritó –Defodio- el grupo de calderos cayó hacia adelante, se agachó protegiéndose, a la vez que sus compañeros empezaron a lanzar hechizos de inmovilización.

Pronto tenían ya inmóviles a 10 magos mas, que efectivamente habían estado ocultos dentro de los calderos, como había sospechado Hermione, Ron lanzó un enervate a Daniel, el cual reaccionó rápidamente, y todos revisaron los demás calderos y cajas constatando que no habían mas ocultos.

Levantaron el hechizo anti-desaparición y Susan y Terry transportaron a todos los prisioneros hacia las pequeñas celdas del ministerio, cuando volvieron ayudaron a seguir revisando la casa.

-Vaya, esto es espantoso- murmuró Hermione mientras señalaba unas cajas

-¿Que es?- preguntó Draco algo curioso

-Son pequeñas mochilas, pero en lugar de un cierre tienen dientes, si les metes algo, mira- dijo ella a la vez que hacia levitar un papel y lo acercaba a la mochila, la cual saltó de pronto y empezó a devorar el papel.- pueden arrancarte una mano-

Draco rió de aquello, pero se puso serio al ver la expresión de la chica- lo siento, es que… OK! no es gracioso- murmuró bajando la mirada.

Harry y Ron habían logrado finalmente deshacer el hechizo de la escalera pero no habían encontrado nada importante en el segundo piso, solo habitaciones donde, según pensaron ellos, dormían los ocupantes de la casa, así que bajaron comentando alegremente sobre la visita de Luna este fin de semana, cuando Terry los alcanzó.

-Harry, ya hemos terminado en el sótano, y estamos llevando todo al ministerio-

-Gracias, Terry, nos vemos allá- dijo él, algo serio, pero no descortés

-Aun sigues molesto con el por lo de Soho ¿cierto?- preguntó Ron una vez el chico se fue.

Harry se encogió de hombros –No, pero no me pidas que sea su amigo, además aun hay algo que no me gusta de él-

Ron evitó hacer ningún comentario más y simplemente siguió a su amigo hacia el sótano.

Una vez aparecieron en el ministerio, Jhonson los esperaba con una sonrisa –Muy bien, me alegra que el soplo haya sido acertado-

-Si, así es señor- respondió Harry –Esta banda se dedicaba a la fabricación de objetos para atacar a muggles, luego los vendían en el callejón Knut, esperamos que nos puedan dar mayor información acerca de los compradores-

-Bien, felicidades entonces, Daniel, me comentaron que te cayó un hechizo, debes ir a la enfermería a que te revisen antes de irte- Daniel, algo abochornado por haberse descuidado asintió en silencio –Y Potter, espero el informe mañana en la tarde-

-Si señor- respondió Harry -como siempre- agregó algo cansado, cuando estuvo seguro que Jhonson ya no lo podía oír.

-Son las 11, ¿vamos a cenar y por un trago antes de ir a casa?- propuso Ron, todos asintieron, acompañaron a Daniel a la enfermería donde le dijeron que todo estaba bien y podía ir a casa y se dirigieron al caldero Chorreante.

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Harry estaba sentado en su escritorio, leyendo la respuesta del ministerio Alemán sobre el caso del vampiro, cuando Jhonson entró con paso veloz,

-Potter, con Weasley a esta dirección,- a la vez que estiraba un pequeño pergamino –tenemos un reporte de magia negra, usándose en un barrio muggle.

Rápidamente Harry se puso de pie, cruzó una mirada de despedida con Draco y seguido por Ron corrió hacia el área de desapariciones creada solo para el uso de aurores, cuando llegó a la dirección indicada pudo ver un edificio antiguo, en mitad de un barrio muggle.

En cuanto cruzaron la puerta del edificio escucharon el grito de un hombre, subieron corriendo las escaleras hasta el segundo piso, mientras lanzaban hechizos anti-desaparición y anti-sonido, Harry hizo una señal a Ron para que tumbara la puerta mientras el entraba con la varita en alto, si había algo que se les podía reconocer es que ya prácticamente no necesitaban hablar, coordinaban a la perfección, Harry levantó el dedo pulgar en señal de acción y rápidamente la puerta salio volando, en el fondo se veía una pequeña sala, un cuerpo tirado en medio de la alfombra y un hombre, bastante alto y musculoso, de cabello oscuro y corto, el cual se sobresaltó por la explosión

-Departamento de Aurores, deja la varita en el suelo- gritó Harry, a quien el sujeto se le hizo algo conocido, aunque no sabia de donde exactamente.

El hombre le dio una mirada de incredulidad, como evaluando la situación, eran dos contra uno,

-Deja la varita en el suelo- volvió a pedir con voz calmada el moreno

El extraño levantó las manos y la varita cayo al piso, Ron rápidamente apunto hacia el, aplicando un hechizo para inmovilizarlo,

-Accio- apuntó Ron y la varita del hombre voló a sus manos

-Prior Incantato- murmuró una vez mas y la palabra crucio como un humo gris se dibujo en el aire.

-Estas en serios problemas- le dijo Harry fríamente mientras avanzaba a ver a la persona atacada, el chico estaba hecho un ovillo en el piso, con las manos sobre la cabeza, pero cuando Harry estuvo lo suficientemente cerca pudo distinguir un par de mechones azules cayendo, con cierto temor se agachó y giró lentamente el cuerpo para encontrar a un asustado Will

-¿Hey, estas bien?-

Will lo miró con incredulidad, como tratando de entender si era en realidad el, o una alucinación, producida por el dolor.

-Duele- murmuró finalmente el chico

Harry le pasó los dedos por la mejilla, donde tenía además de un golpe, un feo corte cerca del labio, con una rabia que no sentía hace mucho, el moreno se giró hacia donde estaba el otro.

-¡Que mierda le hiciste?!!!!-

-El se lo buscó- le dijo el otro aun con rabia en la voz.

-El… ¿el se lo busco?- respondió Harry acercándose a el, con la clara intención de lastimarlo, pero unas manos rodearon sus brazos.

-Harry, cálmate… ¿que te pasa?- preguntó Ron entrecortadamente, pues necesitaba de mucha fuerza para evitar que el moreno se le vaya de las manos y atacara al detenido.

-Déjame Ron, ¿no ves como lo ha dejado?- increpaba el moreno mientras seguía luchando contra el agarre de su compañero.

-Y a ti que te importa eso… esto es un asunto entre el y yo, díselos Will-

Los tres giraron hacia Will, el chico se había logrado sentar, y con las piernas flexionadas se abrazaba y mecía suavemente, incapaz de hablar.

-No nos interesa si así es que juegan- escupió Ron, que había recién podido ver el estado del chico, y se sintió asqueado del maltrato –usaste una imperdonable, estas detenido- luego se giró hacia Harry, tu lleva al chico a San Mugo, yo me encargo de este-

Harry asintió a la vez que Ron levantaba los hechizos y desaparecía, camino nuevamente hacia Will, tenia la ropa hecha tirones, y varios cortes mas.

-Will… vamos, te llevaré a San Mugo- le dijo mientras trataba de ponerlo en pie.

El chico asintió, mientras sentía los brazos de Harry rodándolo, y como si eso hubiera sido suficiente detonante se abrazó al moreno y empezó a llorar.

Harry sintió el cuerpo de Will estremecerse en sus brazos y temblar ligeramente, con una mano temblorosa empezó a acariciar su rubio cabello, tratando de calmarlo.

-Hey… ya esta… ya pasó, vamos a que te curen-

-Lo siento… Harry, si no hubieran llegado… yo no se…-

-Shh, llegamos y eso es lo que vale, si?, todo estará bien-

-El volverá, esta muy molesto- hipó entre el llanto el rubio

-No, no lo hará en un buen tiempo-

-¿Me lo prometes?-

-Si, claro que si- respondió el moreno antes de separarse del abrazo y ver a Will nuevamente a la cara, sus ojos estaban mas enrojecidos que en el bar hace unas noches, acarició suavemente sus labios antes de darle un beso en la frente, no sabía el por que de ese gesto, simplemente le había nacido hacerlo, Will lo miraba confuso, pero no agregó nada así que el moreno continuó hablando.

-Activare un traslador para ir a San Mugo, no creo que te convenga aparecerte con…- pero en mitad de la explicación el cuerpo de Will casi cayó al piso, inconsciente, fue una suerte para Harry el poder atajarlo a tiempo antes de que se golpeara, además como Will era mas bajo y delgado que él, le fue fácil cargarlo y activar el traslador para aparecer en la zona de emergencia de San Mugo, donde ya era por demás conocido.

Media hora después, una enfermera salía por la puerta que daba a donde atendían a los pacientes de emergencia

-Sharpe, Will Sharpe- llamó, Harry rápidamente se puso en pie.

-¿Liz, como esta él?- preguntó rápidamente

-¿Oh, Harry, tu lo trajiste?-

-Si, ¿el esta bien,?-

-Bueno, tiene varios golpes, y un par de heridas internas que ya pudimos curar…es amigo tuyo?-

-No… es un conocido, su novio le hizo eso-

-Vaya novio, espero que lo encierren un buen tiempo-

-Eso espero también yo, dime ¿no hay nada mas?-

La chica lo miró un par de segundos antes de entender a que se refería, -Oh… no solo eso, en serio, si gustas puedes verlo, a preguntado por ti-

-Si, gracias,-

Líz guió a Harry a través de un pasillo, y se detuvo en la puerta de una de las ultimas habitaciones, -Solo 5 minutos, le daremos una poción para dormir-

-Si, no hay problema, quiero asegurarme que se encuentre bien antes de volver al ministerio-

La chica abrió la puerta y dejó al moreno solo, en el medio había una cama, recostado, con mirada perdida estaba el rubio, se veía mejor que hace una hora, el corte de su labio casi había desaparecido, al igual que el golpe de la mejilla.

-Will… ¿como te sientes?- preguntó tímidamente Harry a la vez que se acercaba mas a él.

-Me quedaré un par de días-

-¿Quieres contarme lo que pasó?-

El chico asintió y empezó a hablar lentamente, -Yo… yo quise terminar con él, y Jhon no estuvo de acuerdo con ello, tuvimos una gran discusión, no noté cuando había sacado la varita, lo siguiente que supe fue que… que estaba tirado en el piso, sintiendo dolor por todo el cuerpo… nunca nadie me había atacado…-

-El… nunca antes se había puesto… ya sabes ¿violento?-

Harry notó como las mejillas de Will se sonrojaban, y dedujo que no era la primera vez

-No te preocupes, el no te lastimará, el estará en Azkaban, la pena por una maldición imperdonable es cuanto menos de 2 años-

-Gracias, a ti… y a tu compañero, gracias, Harry-

-Vamos Will, somos amigos, para eso estoy-

Will sonrió tímidamente, Liz ingresó a la habitación, con un pequeño frasco en la mano. –Se acabó el tiempo-

-Vale- asintió ante la enfermera antes de girarse nuevamente hacia el rubio

-Bien Will, cualquier cosa que necesites, me llamas ¿si?- dijo mientras salía de la habitación.

Will asintió, -Hasta luego, Harry-

Cuando Harry llegó al ministerio, Ron ya había logrado sacar una declaración completa a Jhon Geller, el ahora ex - novio de Will, que argumentaba que el chico le había sido infiel, que lo había visto en su mente, y que se descontroló. Sin embargo aquello no le serviría de mucho para evitar la pena en Azkaban.

Pesadamente Harry se dejó caer en la silla de su escritorio, aun podía sentir el pequeño cuerpo de Will temblando en sus brazos, y esa necesidad de protegerlo y cuidarlo, el ruido de una taza dejada sobre la mesa lo sacó de sus cavilaciones, frente a él Draco lo miraba desconcertado,

-Ah, hola, lo siento, estaba… pensando- murmuró el moreno con una media sonrisa

-Increíble, ¿ya avisaste a los diarios?- dijo burlón a lo que Harry le dio un suave golpe en el brazo -te traje un café, dicen que estuvo eh… complicado para ti-

-No, es solo que no me gusta ver como la gente maltrata a otros… ya me conoces- dijo mientras daba un sorbo a su café, se sentía ligeramente culpable, pesé a no haber hecho ya nada.

-Si, bueno… no dejes que te preocupe mucho…- le respondió Draco algo confundido –Hermione y yo iremos con Daniel a ver a una pareja de esposos muggles a los que aparentemente sus gallinas los atacaron-

-Los… atacaron?- preguntó Harry levantando una ceja y tratando de evitar una carcajada –que hicieron, ¿les tiraron huevos?

-¡Ja! ¡Ja!- dijo sarcásticamente Draco -parece que alguien las hechizo o algo así… iremos a ver, pero si demoro y llega la hora de salida te alcanzo en casa, ¿si?-

-Esta bien… ¿cocino hoy yo?-

-Merlín nos libre- dijo Draco con expresión de susto antes de alcanzar a Daniel y Hermione que ya lo esperaban en la puerta.

Harry le dedicó una mirada de resentimiento antes de dejarse caer nuevamente en su escritorio,

Cuando la semana terminó los integrantes de la banda habían sido condenados a 10 años en Azkaban por tratar de dañar a los muggles, además que habían brindado información para capturar a algunos grandes compradores.

Jhon Geller había sido condenado a 4 años en Azkaban y Will había sido dado de alta en San Mugo.

Por otro lado, habían descubierto que un vecino, de la pareja de esposos, por venganza había lanzado un hechizo a las gallinas, para que se comportarán de aquella manera, le habían dado una gran multa al mago, y un obliate a la pareja muggle.

Había sido, según Jhonson, una semana bastante productiva, los diarios elogiaban el modo de trabajo de los aurores, y el mismo ministro había bajado desde su oficina a felicitarlos.

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El sábado en la tarde, después del trabajo, Draco y Harry se aparecieron en la casa de Ron y Hermione, cuando llegaron aun no habían llegado de la estación Neville y Ginny que eran los encargados de recoger a Luna y a su novio, que llegaban después de 2 años de viajes por toda Europa, así que se pusieron a ayudar, mejor dicho, Draco ayudó a Hermione en la cocina mientras Ron y Harry tomaban cervezas de mantequilla y trataban de no estorbar.

Cuando Luna finalmente llegó era obvio que en dos años había cambiado un montón, su cabello ahora era mucho mas largo que antes, con ondas cayéndole suavemente hasta la cintura, la ropa era bastante simple e informal, alguien que se la pasa viajando no viste elegante, si no cómodo, había sido la respuesta de Luna al respecto. Aunque todos notaron la ausencia de Michael, nadie lo mencionó.

Lo primero que hizo la chica, ni bien cruzó la puerta fue abrazar a Draco con mucha fuerza, haciendo que este se sorprenda, no tan acostumbrado a ese tipo de demostraciones:

-Vaya, pero si estas mas guapo que la última vez que nos vimos- dijo dándole un par de besos en las mejillas.

-Gracias… tu estas…. Diferente- respondió algo cohibido el rubio.

-Harry, se ve que lo tratas muy bien- respondió ella girándose hacia el moreno y abrazándolo con la misma fuerza y familiaridad que a Draco, si en algún momento hubo una pequeña punzada de celos en la cabeza de Harry, esta se desvaneció por completo al recordar, con el abrazo, lo efusiva que podía ser la chica.

Luego de abrazar igual a Ron y Hermione, todos se sentaron en la sala, las bandejas con pequeños bollos y demás bocaditos empezaron a deambular alrededor de ellos, para que se pudieran servir sin ser necesario que se levanten, las bebidas no se hicieron esperar, y pronto estaban ya por la segunda ronda de Whisky riendo de las anécdotas de Luna en sus viajes,

-¿Eh, Luna, y Michael?- preguntó de pronto Harry, recién cayendo en la cuenta que el chico supuestamente venía con ella y no estaba allí. Inmediatamente cinco pares de ojos voltearon a mirarlo con ganas de querer matarlo, Harry se preguntó si es que ellos lo habrían mencionado y el no habría prestado atención como era la costumbre en él.

-Lo siento… no quise…- empezó a excusarse el moreno, pero fue interrumpido por Luna

-No importa, tarde o temprano tenían que preguntar ¿no?- empezó a explicarse la chica, -lo cierto es que estamos dándonos un tiempo- dijo con voz algo mas apagada, cosa no muy natural en ella, pero se apresuró a continuar cuando vio la cara de preocupación de sus amigos –Hey… no pasa nada, en realidad fue mi idea, estábamos demasiado juntos sin llegar a ningún lado, y creo que esto nos hará darnos cuenta de lo que pasa entre nosotros realmente-

El silencio se hizo por un par de segundos hasta que fue roto por Neville

-Hey Luna, te contamos que ahora Draco se dedica a seducir y atrapar vampiros?-

La chica lo miró incrédula mientras los otros reían y Draco hacia una reverencia de agradecimiento, antes de empezar a relatarle la historia.

La noche transcurrió sin mayores problemas, ni metidas de pata, ya era bastante tarde cuando los chicos decidieron dar por finalizada la reunión, Luna se quedaría con Ron y Hermione en su casa por esa noche, y al día siguiente se encontrarían nuevamente para almorzar, ya que Harry, Ron, Hermione y Draco empezaban esa semana con los turnos nocturnos, tras algunas bromas en las que Ginny y Neville les recordaban que ellos si tenían los domingos libres, la pareja uso la red flu para llegar a su propio departamento.

Harry se puso de pie y extendió la mano para que Draco también lo hiciera, pues a pesar de parecer casi no afectados por el alcohol, el mareo del viaje a través de la red flu era mas fuerte y ambos habían caído sentados, en cuanto Harry tuvo al rubio junto a él, lo apretó a su cuerpo y comenzó a devorar sus labios, haciéndolo emitir un pequeño gemido cuando mordió el labio inferior, antes de separarse del beso.

-Pensé que estarías cansado para esto- murmuró el rubio en tono travieso hacia Harry,

-Nunca estaré cansado para esto- le respondió el moreno antes de dar una suave mordida a un punto bastante sensible del cuello del rubio, logrando un estremecimiento en su amante.

-Ni yo- dijo entrecortadamente el rubio antes de sentir como era jalado hacia la habitación.

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Aquella tarde de domingo, mientras los chicos almorzaban y reían, cruzando el océano, a miles de kilómetros de Inglaterra, en la ciudad de New York, un chico de 18 años, encendía un cigarro mientras se sentaba en una de las bancas del Central Park, con mano temblorosa volvió a leer la carta que había encontrado entre las pertenencias de su madre, una carta destinada a aparecer solo cuando ella muriera, una carta que le había dado por fin la respuesta a tantas interrogantes, pero que a la vez lo había perturbado.

El entierro había sido aquella misma mañana, y aunque aun había gente en su casa, no se sentía con fuerzas de enfrentar a nadie, se sentía turbado, había descubierto al fin su origen, y sin embargo ello lo único que había hecho era herirlo, deseó nunca haberla encontrado, nunca haberlo sabido.

El viento hizo que su cabello castaño se revolviera un poco mas, sus ojos de un color gris brillaron por un momento, presagiando unas lagrimas que el se encargó de detener antes de que caigan, dirigió la vista al papel que tenia arrugado en las manos, lo extendió y lo leyó una vez mas.

Mi querido Shane,

Se que cuando leas esto yo ya estaré lejos de ti, pero lejos físicamente mi niño, por que tu sabes que nunca dejaré de estar a tu lado, cuidaré y velaré por ti, en donde este.

Ahora te deben rondar muchas preguntas en la cabeza, lo sé, pero la que mas te atormenta la contestaré ahora, se que siempre quisiste preguntar, en mas de una ocasión estoy segura que estuviste a punto pero no te lo permití, por que tenía miedo, miedo de lastimarte, o que te decepciones de mi…

Veras hijo, sobre tu padre tengo que decir un par de cosas antes que te diga quien es, él era un hombre que, en su momento, me pareció amable, dulce, y sobre todo siempre estuve enamorada de él, aun al pasar de los años y con todo lo que pasó, siempre lo amé, sin embargo no te mentiré, no creo que el me haya amado de la misma manera que yo, pero eso era algo que yo ya esperaba, considerando su situación.

Como tu bien sabes nuestra familia es de Inglaterra, allí nací yo, y nacieron tus abuelos, sin embargo poco antes que tu nazcas nos trasladamos a Estados Unidos, a NewYork para ser mas específicos, que es donde tu has vivido durante todo este tiempo.

Nunca te conté la verdadera razón de mi alejamiento de Inglaterra, en donde teníamos un buen lugar en la sociedad, además de mi carrera como mendimaga, lo cierto hijo es que cuando estuve por fin trabajando en San Mugo (el hospital mágico ingles) conocí a un hombre encantador, era alto, rubio, tenia tus ojos, y el hablar de un caballero, estaba allí visitando a un amigo que había sido atacado, en esa época se vivía con temor de aquel al que nadie se atrevía a mencionar, Lord Voldemort, y en el hospital siempre estábamos atareados por esa razón, el apareció allí visitando a su amigo, y durante el tiempo que estuvo hospitalizado siempre me las arreglaba para cruzarme con él, luego de un poco mas de una semana sabia que su amigo debería ser dado de alta, y fue allí cuando él me invito a salir por primera vez.

Estuvimos saliendo cerca de un año, cuando descubrí que estaba embarazada, el salía de viaje mucho por negocios, y no siempre estaba conmigo, así que espera pacientemente a que viniera para darle la noticia, cuando fue así, el se quedo asombrado, y aunque no lo demostró, no creo que se haya alegrado mucho, se empezó a comportar de manera esquiva y fría conmigo, lo cual me hizo dudar, empecé a indagar acerca de el, y descubrí que tenia una mansión en Wiltshire, esta mansión ha estado en su familia por muchas generaciones, pero lo que mas me asombró fue descubrir que dentro de esa mansión vivía una persona mas además de él, su esposa, la cual pude ver un par de veces, siguiéndolo a el, ella también estaba embarazada, un par de meses mas que yo seguramente, pero embarazada, y entonces comprendí la razón de su alejamiento, tenia que estar con ella, ella era su mujer, y esperaba a su primogénito, y yo solo era la amante a la que le salieron mal las cuentas.

Cuando por fin lo pude encarar el ni siquiera se inmutó, dijo que era todo cierto, y que si yo quería tener a ese hijo el no estaría allí, que el no lo reconocería jamás, que los de su familia solo tienen un hijo, y que ese hijo, el que esperaba su mujer seria el heredero de toda su fortuna, un sangre pura, que heredaría también su poder, poder para el que trabajaba de la mano de su señor, Lord Voldemort, cuando escuche eso hijo no pude mas que asustarme, aquel loco mataba a muggles y a mestizos por el solo hecho de existir, nuestra familia tiene algunas líneas mestizas, no es sangre pura completa, y temí por ti, por mis padres y por mi vida.

Decidí que lo mejor que podía hacer era irme del país, mis padres me apoyaron y ayudaron en todo, y una vez establecida aquí, naciste tu, poco después los ataques de los mortífagos eran cada vez mas seguidos, fue allí cuando mis padres vinieron a refugiarse aquí, y aquí nos hemos quedado desde entonces, tras la primera caída de Voldemort, tu padre había sido enjuiciado y librado del castigo, pero el tenía allí una familia, y sabía que volviendo lo único que conseguiría serían problemas.

Sabes que todo lo que he hecho a sido por tu bien, por tu seguridad, es por esta razón que nunca te dije quien era tu padre, por que habían rumores de que Voldemort volvería, y creo que hice lo correcto, pues después del retorno de Voldemort finalmente tu padre y su mujer murieron en esa guerra luchando para el lado del mal, sin embargo su hijo, el que el esperara heredara todo su poder y dinero luchó junto a ese niño Potter, quien finalmente triunfó.

Yo se que para estas alturas tu ya debes saber de quien te hablo, tu padre es Lucius Malfoy, y tu medio hermano es Draco Malfoy, al parecer el es un chico bueno, pues le dio la espalda a sus padres para aliarse con Potter, eso es lo que dicen los diarios, pues nunca he estado cerca de el para saber la realidad de sus actos.

Te dejo con esta información, la que siempre pediste con miradas mudas, para que la emplees de la manera que mas quieras, conozco tu carácter frió, y calculador, lo cual creo que heredaste de tu padre, al igual que tus ojos y tus facciones, pero se que harás lo correcto, y no necesariamente tienes que hacer algo con los datos que te estoy dando, puedes seguir adelante, sin hacer mas nada que saber, eso estaría bien también.

Hijo mío, quiero que sepas que yo nunca, jamás en mi vida me he arrepentido de mi relación con Lucius, a el lo amé, y yo se que el de alguna manera lo hizo también, pero lo mas importante es que esa relación me dio lo mas valioso y lo que mas quise en este mundo, me dio a ti, y por tenerte a mi lado todo lo que viví, hice o des hice valió la pena.

Te quiero, siempre lo he hecho, ni un solo instante he renegado de tenerte a mi lado, y eso quiero que lo tengas claro.

Mamá

Shane recordaba haber leído y seguido, junto a sus compañeros en la escuela aquella guerra, les aterrorizaba que alguien pudiera utilizar la magia de una manera tan oscura, y recordaba a Draco Malfoy, le pareció valiente que haya escogido el camino correcto, pero ahora toda esa admiración había cambiado, su padre había preferido a Draco sobre el, y Draco había disfrutado de su padre, le había conocido, no, ahora ya no sentía mas admiración por el, sentía envidia, rencor, tal vez si él no hubiera existido su padre habría dejado Inglaterra y habría vivido con ellos, tal vez todo hubiera sido diferente…

Arrugó la carta entre sus manos, ese chico no se quedaría con todo, iría a Inglaterra, iría y lo conocería, lo encararía, y le exigiría lo que le pertenecía, lo haría por su madre, por las penas que pasó por culpa de aquella familia.

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Bueno, eso fue para hoy… un personaje mas… espero que les haya gustado el capitulo… háganmelo saber si?

Gracias a los que leen, gracias a los que me dejan sus comentarios que tanto me gustan responder y leer…

Comentarios:

Gladiz: Hola… gracias por el comentario… me gusto mucho eso de "arde Troya", espero que te haya gustado el capi… y que sigas comentando…

kotori-chan88: Hola... gracias por leer… si, el comportamiento de Harry ha sido por demás decepcionante… pero no puedo contarte lo que pasara luego (ya sabias que diría eso ¿verdad?)… espero que sigas leyendo…

Un beso y pórtense bien este fin de semana… nos leemos…

Pao