ana lopezgarcia 1291: muchas gracias por comentar, espero te guste lo que sigue :D
Alanodog: muchas gracias por comentar. En cuanto a Hunter y Sebastian... ya veremos si se arreglan. Espero te guste este capítulo :D
Gracias por leer y comentar, espero les guste lo que sigue. Además, el próximo capítulo ya está listo, así que pronto podré subirlo.
DarkSideBlaine
No se sentía preparado para lo que estaba delante de él, por eso su cuerpo tenía un ligero temblor al igual que su voz. Y se sentía aún más aterrado porque ese era el primer partido junto a los Halcones y se enfrentaban a los Titanes de Mckynley, quienes miraban a su equipo con tal de amedrentarlos, pero no lo lograron, al menos no con los más antiguos, ya que Hunter temblaba como nunca antes. Pero no era por miedo, sino que eran los nervios de hacer las cosas mal, le ocurría antes de hacer cualquier cosa nueva y ese día no era la excepción.
Por eso cuando sintió como alguien lo cogía por la cintura pegó un salto y miró con pánico a quien estaba junto a él.
-Quien te viera diría que acabas de ver un fantasma-dijo Terrence sujetándolo aún más fuerte por la cintura.
-Solo creí que eras alguien más-susurró mirando a su alrededor.
-¿Smythe?-dijo alzando una ceja con molestia.
-No-dijo apartándose y sujetando con fuerza su casco.
-Empezamos-susurró el colorín caminando al equipo tras escuchar el pitazo del arbitro-Hunter entrarás en la segunda etapa del partido, así que te quedas en la banca hasta entonces-dijo seriamente y diciendo los nombres del resto de sus compañeros, por lo que solo quedaron unos suplentes junto a él y Terrence, quien no le despegaba la vista.
-El partido está frente a ti, no en mi cara-dijo el rubio comenzando a molestarse.
-Lo sé, pero tú eres más interesante-dijo el pelirrojo con una sonrisa y volteando a ver el partido, en donde iban empatados ambos equipos.
-¿Alguna recomendación al ser mi primer juego y no haber permitido que practique anoche?-dijo suavemente y mirando al frente.
-Ponte bien el casco, corre cuando te diga y no sueltes por nada del mundo el balón.
-¿Algo más?-dijo con una sonrisa y notando que en las gradas de un costado iba llegando más gente y entre ellos estaban los Warblers.
-No te desconcentres del partido y ten cuidado con él-dijo indicando a un muchacho que se veía bastante corpulento-es David Karofsky, un bruto y te puede destrozar de un solo golpe.
-Si esto no fuera fútbol americano las cosas serían distintas-suspiró Hunter haciendo una mueca.
-Lo lamento, pero ya se acabaron las canciones-dijo Terrence dando por finalizada esa conversación. Fue así como el primer tiempo se fue y llegó el turno de Hunter para entrar en la cancha.
-Bien, cuando tengas el balón en tus manos corres hasta llegar al final-dijo Walter seriamente-el resto ya saben qué hacer ¡rompan!- Todos se movieron a sus posiciones y a pesar de que su capitán había sido muy claro, no pudo evitar distraerse con Sebastian, quien estaba sentado en las gradas junto a los Warblers y se veía adorable con una bufanda cubriendo la mitad de su rostro junto con una gorra de lana que él le regalara para su cumpleaños, eso junto a un abrigo negro, botines y pantalones del mismo color.
-¡Clarington!-escuchó su apellido y se vio corriendo para recibir el balón, cuando lo iba a tomar vio como Karofsky se ponía delante de él para que chocara, por lo que antes de que pudiera impactar lo esquivo y por poco logró tomar el balón para comenzar a correr hasta donde le había indicado Terrence.
-¡Hunter! ¡Hunter! ¡Hunter!-gritaba el público que apoyaba a Dalton, quienes estallaron en aplausos al momento en que el rubio anotaba.
-¡Bien!-Terrence corrió donde estaba el ex capitán de los Warblers y lo abrazó-así se hace-dijo contra su oído y se separó dejando completamente sonrojado al rubio.
El partido siguió con el mismo ritmo por unos cuantos minutos, hasta que fue nuevamente el turno de Hunter para correr y al igual que antes lo hizo hasta el final, pero sin saber cómo terminó estrellándose contra la reja de la galería y lo último que vio fue la mirada aterrada de Sebastian, para después caer desmayado.
