Capitulo 4: Las relaciones son dolorosas

Ambos estaban frente a frente, dirigiéndose miradas tristes y llenas de odio. Eco tenía puesta la armadura de Horologium, mientras que Flor se había llevado la armadura de Pavo Real con el objetivo de que aprendieran a utilizar lo más pronto posible su poder. Ambos comenzaron a elevar sus Cosmos, antes de empezar el duelo, se dirigieron unas pocas palabras.

-Te advierto que no voy a ser amable contigo, te mostrare que perdí mis sentimientos hacia ti.

-Aun insistes en que me mataras, pero te abriré los ojos y darte cuenta que desde hace mucho tiempo me perteneces.

I -¡Si de náuseas!

Sin dudar ni un segundo, se lanza a atacarlo pero este detiene su golpe, seguido por una patada que le dio en la cabeza y ambos retrocedieron, de la frente de su oponente salio una gota de sangre, provocando su enojo mientras que ella dibujo una sonrisa.

-Como te atreves… nadie fue capaz de hacerme una herida de ese modo.

-Pues me temo que tendrás que tener cuidado con tu cabeza, ya que es lo que tanto quise decapitar.

-Jujuju ... Jajajajaja!

El cabello de Saga cambia de azul a negro y sus ojos se entornan de un rojo ardiente, Eco cambio su actitud a una mas fría y con ganas de cortar su cabeza, dibujando una sonrisa psicópata.

-¡Estoy feliz, al fin podré eliminarte!

-Bien, inténtalo, ¿pero que te parece si hacemos una apuesta? Si yo gano, decapitare tu cabeza.

-Jejejejeje… Suena interesante, pero si yo gano, reclamare lo que me pertenece.

- Hace 8 años... me enseñaste como era un verdadero caballero...pero...me arrebataste todo...desde ese día...me llene de odio...¡QUIERO VENGANZA!

Escuchar eso, hizo que Eco lo atacara sin parar, golpe tras golpe, no se sentía cansada y acumulo algo de Cosmos en sus piernas seguido por los golpes, haciendo que Saga retrocediera y no usara su peor técnica, el Galaxian Explotion, eso hizo que tuviera algo de ventaja en el combate. Siguieron peleando, intercambiando puños entre ambos oponentes, mientras Eco atacaba, sentía que algo no había salido bien en sus planes.

-(Es raro… ¿porque me siento triste? Ya podré cumplir mi promesa… podré vengar a Nishiki, pero no entiendo… ¿Porque me siento así?)

Eco seguía atacándolo, pero por dentro se sentía muy triste, insegura y al mismo tiempo molesta, los recuerdos iban y venían, maldecía su vida una y otra vez, quiso desaparecer para que nada de eso hubiera pasado. Sin embargo se distrajo unos segundos, haciendo que Saga le hiciera una herida en la mejilla por haber esquivado el golpe.

-Dudas en matarme, tenia que haberlo imaginado, aun me amas.

Al escuchar dichas palabras, quedo en un estado de shock temporal. Su respiración se agitaba, los ojos se dilataron, temblaba y estallo de la rabia que sentía.

-Cállate ... Callate ... Callate, Callatis, Callate! ¡Callate! TU 'sabe nada de MI! ¿Crees que ser un TE patriarca impostor utiliza para saber todo? No soy una tonta como Otras Mujeres, que sufrió desde que metiste en mi camino y permitir que el lo Hagas Mismo mi hermana leer.

Amor, fue la palabra que tanto odiaba, que al mismo tiempo le daba asco con tan solo escucharla, tanto parloteo comenzaba a molestarla y se quito la armadura, ya no le importaba nada, ni Saga, ni el santuario, ni Athena, solo le importaba que su hermana viviera una vida tranquila en donde no sufriera lo mismo que ella, no decidió esperar y comenzó a atacarlo.

-Cometiste un grave error al subestimarme… te arrancare la cabeza si es necesario.

Saga estaba algo sorprendido que, sin armadura, Eco fuera tan fuerte, que incluso provocaba grietas en el suelo y todo lo que tocaba en con las manos se congelaba.

-Es extraño, tu mente esta vacía, no piensas en nada, no sientes nada, quieres destruirlo todo ¿porque llegar a este extremo? Si sabes que perderás.

-Al menos, mi hermana podrá vivir tranquila, con una vida en la que no sufrirá, en donde no este involucrada en peleas, ni con la guerra. Quiero darle una vida normal y pueda seguir viviendo, y no como una marioneta del santuario, ni de los dioses.

-Dejar todo por tu hermana… debí haberme dado cuenta que aun eres débil.

Ninguno de los dos descuidaba su guardia, Eco y Saga comenzaban a debilitarse poco a poco, habían pasado casi 8 horas, los dos no cedían del uno al otro, tenían las ropas rasgadas y rasguños y sus cuerpos estaban magullados, Eco comenzó a elevar su Cosmos, con lo poco que le quedaba de fuerza decidió concentrar todo en un solo golpe.

-(Mierda… con los asesinatos que provoque y la ausencia de Flor hizo que me debilitara a medias… no quiero que este involucrada en esto… ya no quiero).

De sus ojos comenzaron a brotar lágrimas, cada vez se sentía más débil pero no le importo, sus venas comenzaban a hincharse, sus uñas se entornan de color negro, su piel se volvía pálida y comenzaba a ver todo borroso, sintió un gran dolor que recorría por cada célula de su cuerpo y comenzó a gritar para resistir el dolor mientras una esfera gigante de descontrolado pero gigantesco poder crece sobre sus manos.

-(Aguanta… comparado al dolor de mi hermana, al de Nishiki y de las personas que este hombre asesino por propio interés, esto no es nada). ¡SI TENGO QUE MORIR PARA DESHACERME DE TU EXISTENCIA…ENTONCES DARE MI VIDA CON GUSTO!

-susurrando: No dejare que mueras y perderte de nuevo…

-¡HASTA NUNCA, GEMINIS! ¡MALDICION DE LEVIATHAN!

Explotion -¡Galaxian!

Con una mirada de psicópata y con una sonrisa sádica en sus labios, lanza la esfera gigantesca hacia Saga y este lanza su ataque hacia la esfera, mientras que pierde la conciencia poco a poco, mira como ambos ataques chocan entre si, haciendo una colisión, explota y ambos salen por los aires, el techo explota y los caballeros dorados mas cercanos a la recamara del patriarca, estaba nublado y llovía sin cesar. Eco estaba apoyada en un pilar mientras su tobillo estaba atrapado por un escombro, con lo poco que le quedaba de la vista, miro el cielo y se dejo mojar por las gotas frías de la lluvia, recordando todo lo que vivió.

-Debí haberme dado cuenta… de que aun era débil… si Nishiki me hubiera visto en este estado… lo avergonzaría… solo soy un fracaso… que debe ser borrado.

Agradeció al cielo de que lloviera, pues así nadie notaria sus lágrimas, no quiso nada más que desaparecer de la vida de todos, ya que pensaba que todo hubiera estado bien si ella no hubiera existido. Vio que Saga se acercaba y lo miro con una mirada vacía.

-¿Que me estas mirando? Si vas a matarme… hazlo ahora… no logre cumplir mi venganza… no podré proteger a mi hermana… ya no merezco seguir viviendo… ¿¡QUE ESPERAS!? ¡MATAME!

Sin dirigirle la palabra, Eco se desmaya por haber usado muy seguido su Cosmos, Saga cambia de personalidad, la carga y se la lleva a sus aposentos, la deja en una gran cama espaciosa y de grandes sabanas, apoyando cuidadosamente su cabeza en uno de los almohadones y antes de volver a su papel de patriarca, acaricia una vez mas el rostro de la joven que le robo el corazón.

-Te he extrañado Eco… ¿Que puedo hacer para que vuelvas a sonreír? Haría cualquier cosa… para que me muestres tu sonrisa, tal como lo hacías antes… Ahora que soy el Patriarca, puedo darte lo que quieras, pero solo quiero que sonrías para mi, porque tu sonrisa fue la que me dio tu calor... quiero que estés a mi lado para siempre...quiero que seas feliz, mi amada Eco.

Los caballeros dorados habían llegado, el patriarca impostor dijo que los asesinos habían huido. Después de tres días, Eco había recobrado el conocimiento, vio que su cuerpo estaba pálido como de costumbre, tenia vendadas algunas partes de su cuerpo, cambiaron el hilo que estaba cocido en ambos lados de su rostro al igual que su ropa, lo único que cambio fueron sus uñas que estaban negras, pero empezó a llorar por lo sucedido.

-Maldito… ¿porque no me ha matado? ¿Por qué?...

-Porque eres importante para mí.

Levantando la mirada con lágrimas en los ojos, ambas personas que se enfrentaron hace poco estaban frente a frente, era de noches y ya habían reparado el techo, ella no espero y trato de escapar, pero le agarro ambas muñecas y la tiro suavemente a la cama, evitando que se lastimara de nuevo, la miro a los ojos, con su mano libre comenzó a acariciar una de sus piernas hasta llegar el muslo y mas arriba hacia su cuello, haciendo que se sonrojara.

-¿¡Q-que estas haciendo, pervertido!? ¡Suéltame!

-Yo gane la apuesta… a partir de ahora eres mía… si intentas escapar, entonces tendré que castigarte…pero te advierto… que los disfrutaras tanto como yo.

Sin pedir permiso, la beso a la fuerza y provoco que se sonrojara y se enojara solo por escuchar lo que tanto le había desagradado por años, era tener algún tipo de relación con el, solo pudo esperar a que la pesadilla terminara.

Perdon perdon perdon y mil perdon, por la demora la escuela me esta matando y casi ya son los examenes finales. Aca les dejo otro capitulo, disfruten :).