El juego había empezado, los chicos decidieron participar a regañadientes pues Kuroko y, sorpresivamente, Akashi los habían obligado a hacerlo a pesar de que el primero no iba a jugar. Cada quien fue a una zona diferente, Aomine fue a la de Chris; Midorima a la de Youri; Murasakibara con Gérard; y Akashi con René.

Nadie había podido quitarles el balón a los anfitriones, bueno, al menos hasta ahora.

Chris apenas tuvo la oportunidad de esquivar a Aomine, pero tratando de mantener consigo el balón hizo que casi se caiga, lo que aprovechó el moreno para tomarlo; Chris logró tocarlo una vez.
Ésto se repitió con Akashi y René, con la diferencia de que el rubio pudo quitarle el balón durante 10 segundos y lo perdió nuevamente.

El juego más reñido fue entre el gigante y el de cejas raras, a pesar de su gran altura difícilmente había tocado el balón. En el caso de Midorima y Youri también fue un poco complicado, y aunque el de lentes no lo admitiera, el pelinegro realmente era bueno, tanto que sólo dejó que lo tuviera en sus manos no más de 10 segundos.

El juego terminó dando victoria al grupo colorido, claro, algunos con mejores resultados que otros.

- Muy bien, el premio para los que lograron tener el balón durante 10 segundos; es que pueden pedir cualquier cosa del menú totalmente gratis - Dijo Gérard - Si no quieren utilizarlo ahora pueden hacerlo en otro momento con este cupón exclusivo - Enseñandoselo a la audiencia.

- Pasen conmigo o con Youri para obtenerlos.

- En cuanto a las personas que tuvieron el balón por más de 30 segundos, sus premios serán discutidos en privado - Dijo el alegre rubio.

Dicho esto, los ganadores de dicho premio: Akashi y Aomine, fueron a la oficina con la mayoría de los anfitriones.

Karine hizo lo que Chris para abrir la puerta, con un ademán los invitó a que pasaran el cual Akashi por educación respondió con el mismo, dándole el paso a la castaña, quien lo tomó.

- Pónganse cómodos, por favor - pidió Kyllian.

- ¿Quieren algo de beber? - preguntó la hermana de éste.

- Una cerveza - Dijo con desgana el moreno.

- ¿Y tú, Akashi-kun?

- No, gracias. Estoy bien así.

Los "invitados" se sentaron en el sillón color vino, René y Chris en el dorado y Kyllian en el plateado mientras que Karine colocó una cerveza en frente del moreno y se paró detrás del rubio.

- ¿Se han divertido hasta ahora?

- Sí, no sabía que hacían este tipo de cosas, Karine-san.

- Es más entretenido de ésta manera que sólo disfrutar de la música y del alcohol.

- ¿y tú, Aomine-kun?

- Algo. ¿Podemos hablar del premio?

- Claro. Sin embargo, tengo que reiterarles que siempre y cuando no afecte a nuestras identidades, podemos cumplir lo que quieran - Ambos asintieron - Bien, ¿quién quiere empezar?

- Yo - Dio un trago a su cerveza - Quiero un beso.

Ninguno de los enmascarados se esperó eso y aunque no afectaba a las identidades de ninguno, no estaban muy seguros especialmente si Karine tenía que hacerlo. Ésta se recargó en la espalda de René y suspiró.

- ...Está bien... - Sintió que le apretaban la mano, el rubio la miró, sin importar que no se pudieran ver directamente a los ojos, ella entendió qué quería decir - ...Pero por favor cierra los ojos y no los abras hasta que te diga.

El otro se encogió de hombros y cerró sus ojos, había silencio por lo que escuchó pasos acercándose a él. Sintió cómo unos suaves labios tocaban su mejilla, éstos temblaban ligeramente, al notarlo sonrió y volteó su rostro haciendo que sus labios y los contrarios se tocaran.

Se acercó para tener más profundidad en el beso y comenzó a mover sus labios, por otro lado los contrarios no se movían. Después de unos segundos trató de seguirle el paso al moreno, algo torpe por cierto, haciendo que el otro sonriera y lamiera sus labios.

Aomine disfrutaba de aquellos labios y tan pronto como se abrieron metió su lengua en la boca contraria explorando todo dentro de ella, se sorprendió cuando la otra lengua le seguía el paso de manera tan increíble, estaban peleando por el control del beso. Se maravilló con la chica, porque sí, él pensó que a quien besaba era a Karine y no a cierto rubio.

Era obvio, bueno, tal vez no tanto pero debía de haberlo imaginado después de esa silenciosa conversación que tuvieron, no era difícil saber que no iba a hacerlo la chica; además, la mirada de preocupación de los demás chicos hacia ella era clara, no querían que ella lo besara, por eso René tomó su lugar.
Sin embargo no pensó en terminar en aquel beso lujurioso.

Le empezaba a faltar el oxígeno y cuando iba a apartarse sintió las manos de Aomine tocar sus mejillas por lo que se apresuró a terminar el beso. Rápidamente se paró detrás de Karine, que había tomado su lugar, tratando de regular su respiración y controlar su sonrojo.

Afortunadamente, Aomine todavía seguía con los ojos cerrados así que la chica aprovechó y esperó a que su compañero se tranquilizara para decirle que abriera los ojos.

- ¿Te gustó? - Preguntó ella.

- Bastante - Sonrió. René se sonrojó por su respuesta y volteó su rostro para que no se notara, vio a Kyllian con la cabeza hacia abajo y sus orejas rojas entonces recordó que no sólo estaban ellos y Karine, haciendo que se pusiera más rojo de vergüenza.

- ...Ehm, sigues tú, Akashi-kun. ¿Qué te... - Se vio interrumpida por el sonido de una puerta cerrándose - René... Permítanme un momento.

Fue detrás del rubio entrando a la puerta cercana dejando un incómodo silencio entre los chicos. Cuando entró lo encontró recargado en el escritorio viendo hacia el techo, avanzó despacio hasta quedar frente a él.

- Corazón... Yo... -Colocó su mano sobre su brazo intentando que la mirara- Siento que hayas tenido que hacer eso por mí...

- No te preocupes, además, te apuesto que Chris o cualquiera de los otros hubiera hecho lo mismo.

- Gracias. - Lo abrazó y él le correspondió. Se separaron, Karine tomó su cara entre sus manos y le beso la frente - No sé qué haría sin ustedes.

Mientras esto pasaba, del otro lado de la puerta no estaban muy cómodos que digamos.

- Ahmm, Akashi-kun. ¿Usted qué pedirá?

- ¿No es mejor que esperemos a tu hermana?

- Ah, no se preocupe. Podemos hablarlo y cuando regresen ya vemos lo que haremos.

- Bien... Un favor.

- ¿Cómo? - Dijeron al unísono volteandose a ver al mismo tiempo.

- Quiero pedirles un favor.

- ¿Qué tipo de favor sería?

- Aún no sé, pero en algún momento lo necesitaré.

- Mmm, pienso que si se encuentra en nuestras posibilidades podremos hacerlo - Dijo el sonriente de Chris.

- Opino lo mismo, aún así debemos de consultarlo con los demás.

La puerta se abrió y dio entrada a Youri, éste miró por toda la
habitación buscando a la castaña.

- ¿Dónde...? - Chris y Kyllian señalaron la puerta en donde se encontraban los otros dos - Okey, ¿Están discutiendo lo de los premios?

- Sí, Akashi-kun quiere que le hagamos un favor.

- ¿Un favor?

- Sin embargo, en este momento no sé qué tipo de favor será.

- ...¿Okey? Mientras sepas nuestros límites, me parece bien.

Los otros dos salieron de donde estaban y se pusieron al corriente con el pedido de Akashi, para fortuna del pelirrojo estos también estuvieron de acuerdo.

- Por cierto, Youri. ¿Dónde está Gérard?

- No te preocupes por él, Kyllian. Está "ocupado" - Remarcó lo último.

- Ya veo, pero fueron muy pocos los que ganaron - Dijo confundido.

- Jaja, se refiere a que está ocupado con "alguien" - René trató de no reírse con la aclaración que le hizo Chris.

- ¿Eh? ¿Con quién? - Karine se acercó al oído y le susurró - ...Ahhh... Este... Akashi-kun ¿no cree que sus amigos están esperándolos?

- Tienes razón, será mejor que regresemos con ellos Daiki - Dijo levantándose y este sólo lo siguió.

Salieron del lugar "prohibido" y pasaron entre la gente hasta llegar con sus amigos.

- ¿Por qué tardaron tanto, nanodayo? - Por su tono de voz era obvio que estaba molesto.

- Daiki, pasó bastante tiempo disfrutando su premio.

- Tenía que aprovechar una oportunidad así, además, ella besa bien - Akashi no pudo evitar reírse un poco. Los otros lo miraron confundido.

- ¿Y Tetsuya? - Dijo tratando de desviar la atención.

- Hace rato dijo que iba al baño y no ha vuelto.

- Yo voy por él, seguro que no tiene papel - Se burló Aomine.

- Te vemos en la entrada, es mejor que ya nos vayamos, es tarde.

- ¿Qué fue lo que pidieron, Aka-chin?

- Yo pedí que me hicieran un favor cuando lo necesite. Y Daiki... Un beso.

- No me sorprende viniendo de él - El pelirrojo rió un poco - ¿De qué te ríes?

- Por la tremenda suerte que tiene.

- ¿Qué?

- Nada, no ha de tardar en venir, será mejor que nos apresuremos.

Con eso dejo con dudas a sus amigos aunque sabían que él ya no iba a decir nada más por lo que lo dejaron pasar y fueron a la entrada.

Conversaron un poco mientras esperaban e intercambiaron opiniones acerca del lugar, al hacerlo se dieron cuenta de que tenían algo en común: les gustaría regresar de nuevo.