Después de escuchar la regañada del señor Delmas...

-Ya os podéis ir. -Odd y Jeremy se marcharon, pero el director dijo al segundo:- Tú no, Jeremy. Tengo que hablar contigo.

Será por lo del psicólogo..., pensó Jeremy.

-Mientras vosotros esperabais estaba hablando con un psicólogo...

-Ya lo sé. -interrumpió Jeremy- Es para rehacerme las pruebas, ¿verdad?

-S!í. ¿Lo ves? Eres muy inteligente. Pero... estoy seguro que las pruebas de hace años las hiciste mal a propósito. ¿Cómo...?

¡Me ha descubierto! ¿Y ahora que le digo?

-No dices nada, ¿Jeremy?

-No quiero irme del colegio...

-Ah, ya lo entiendo.

-Es muy duro hacerlo.

-A veces hay que hacer sacrificios.

-Pero este es el sacrificio más grande que puede hacer una persona.

-Puede, pero...

-¡No quiero! -interrumpió otra vez Jeremy-.

-Pero... Jeremy... a veces es más importante TU futuro.

-¡NO! -repitió Jeremy. No quería abandonar a sus amigos- ¿Es que no lo entiende?

-¡Jeremy! Déjate aconsejar.

-No.

Diga lo que diga el señor Delmas es imposible que Jeremy cambie de opinión.

-Escucha, ¿qué tal si llamas a tus padres y lo habláis vosotros?

Y así lo hizo Jeremy; llamó a sus padres con su teléfono.

-¡Hola, Jeremy! ¿Qué quieres?

-Hola, papá. Es que... el director me quiere volver a hacer las pruebas...

-Ya lo sabemos. Está muy claro que tú, Jeremy, eres superdotado.

-¡No quiero irme de Kadic! Puede que sea superdotado, pero... Aquí tengo mis amigos, mis cosas y no quiero volver a comenzar. Las amistades que tengo aquí son... -pensó en Ulrich, Yumi, Odd y, principalmente, Aelita- especiales.

-Aaah... nunca lo entenderás, ¿verdad? Tus "amigos" son mala influencia. Qué me dices de... Odd Della Tobia?

-Es Odd Della ROBIA.

-Cómo se llame.

-Ya sé que es un poquitín mal estudiante, pero... últimamente va mejorando mucho.

Y así con todo el grupo. Los padres de Jeremy, finalmente, decidieron...

-Aaahh... no sé si estoy haciendo de buen padre pero te dejo que te quedes en Kadic.

-¡Bien! ¡Muchas gracias!

-PERO

-Oh-oh...

-Harás las pruebas igualmente.

-Bueno... supongo que no tiene nada de malo hacerlas. Pero después no me hagáis el EFECTO SORPRESA, ¿eh?

-Que no, que no.

-¡Gracias! ¡Os quiero un montón!

-Nosotros también, hijo. -dijeron los padres de Jeremy, un poco arrepentidos de su decisión-.

-¡Adiós!

-Adióoos -se oyó finalmente desde Kadic, con menos ilusión-.