Esta obra NO es mía, es una traducción autorizada por la autora xX_KUUHAKU_Xx de su obra original "Communicate With Your Body"

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Si saben ingles les recomiendo encarecidamente que pasen a leerlo, es precioso! 1000000/10

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Cualquier duda que tengan sobre la historia pasen a preguntarle, ella es muy linda y estoy segura les responderá con gusto :3

Resumen del capitulo:

¿Qué está pasando? —Ya no podía entender a Kirishima. —¿Qué está tratando de decirme? ¿Qué es lo que quiere de mí?

Tradución de las notas de inicio originales de la autora:

¡Aqui Kuuhaku!

Capítulo 4: Fuertes y firmes manos.

Bakugou rápidamente se pone a limpiar el piso antes de asearse y a Kirishima por la reciente actividad. Limpiando el semen de sus cuerpos, el rubio se deleita en tocar las lisas escamas del tritón. Después de atender sus heridas, vuelve a llenar la bañera con agua limpia y se dirige a la cocina ya con la ropa limpia puesta.

Esta cortando el pescado crudo de nuevo cuando escucha un murmullo solitario proveniente del baño. Bakugou se sonroja ligeramente.

—¡Ya se! ¡Cállate de una puta vez! —Rápidamente acomoda las rebanadas de pescado y regresa al baño, mirando a Kirishima con el ceño fruncido. El pelirrojo pasa de largo y le sonríe.

—¡Bakugou! —Exclama exaltado, alzando los brazos al aire. Bakugou suelta un suspiro y se sienta al lado de la bañera

—Ten, almuerzo… —Kirishima lo besa suavemente y los ojos de Bakugou se ensanchan enormemente. —¿¡Q-Que diablos estás haciendo!? —Lleva una mano a sus labios, pero Kirishima simplemente le sonríe. Bakugou muestra una mirada desafiante simplemente para ocultar su rubor. —Ya basta con eso… es molesto. —Deja el plato en las manos de Kirishima y sale del baño para preparar su propio almuerzo.

Se prepara un simple, pero delicioso, sándwich de huevo, con varios ingredientes antes de sentarse en la mesita de estar enfrente de su televisor. Bakugou cambia los canales hasta dejarlo en una película de acción, jugando con su comida. La pequeña sala esta justo al lado de la puerta del baño por lo que Bakugou puede sentir un par de ojos observándolos, tratando de ignóralo lo mejor que puede. Está un poco molesto por el afecto que está recibiendo de parte de Kirishima. Su cara luce neutral, con su habitual expresión de desprecio, pero su cerebro es bombardeado con serios pensamientos.

Acabo de hacerle una felación a un tipo cualquiera, por no mencionar que fui, casi, cogido por él. Ni siquiera estaba borracho ¡Nunca hago eso! ¡Nunca había hecho esa mierda antes!

Otro solitario gemido lo llama, pero él no le da a Kirishima una sola mirada de atención. Todavía seguía molesto por el cómo había sido llevado a esa situación.

¿Qué mierda somos ahora…? ¿P-pareja? ¿No el orden de los eventos está al revés? ¿O fue algo de una sola vez? ¿Se puede ser pareja de un tritón? —Baja la mirada hacia su, un poco revuelto, plato vacío. —¿Esto se acabará tan pronto sanen sus heridas? ¿Tiene familia? ¿Tal vez… amigos? —A él no le importaría tener al tritón cerca.

SPLASH

Bakugou levanta la vista para ver a Kirishima salir de la bañera, sus labios curvados hacia abajo en una mueca, mirando a Bakugou con ojos de cachorro triste. —¿Por qué me ignoras? ¿Me odias?

—¡Que diablos! —Bakugou abandona su plan sobre ignorarlo y corre al lado del pelirrojo. —¿Qué demonios estás haciendo? —Lo levanta y lo arroja de nuevo a la bañera, pero Kirishima intenta escapar de nuevo. Todavía sigue haciendo berrinche y parece un niño peleando obstinadamente. Es lindo ¡Pero ahora no es el momento!

—¡Detente, perra! —Bakugou coloca las manos en los hombros del otro y lo empuja hacia abajo en la bañera. Para su angustia, Kirishima enrolla sus brazos alrededor de su cintura y lo tira al agua.

—¡¿ME ESTAS JODIENDO?! ¿¡DE NUEVO?!

Bakugou empuja al triton al lado opuesto de la bañera y mira su camisa y pantalón con disgusto. —¡Ugh! ¡Y ya me había cambiado, joder! —Kirishima ladea la cabeza con confusión, inclinándose hacia adelante para quitarle la camisa a Bakugou por la fuerza.

—¡No me toques bastardo! Vas a rompe… Bast… —El triton tiro la camisa a la cara de Bakugou haciendo que el material húmedo de la tela se pegara obstinadamente, enrollando sus brazos alrededor de su cabeza. El rubio se sonroja al sentirse expuesto y grita —¡Suficiente, maldita sea! —Respira profundamente cuando siente el cálido cuerpo de Kirishima abrazarlo. El tritón parece haberse calmado finalmente, abrazando el cuerpo de Bakugou. El rubio mentalmente prevé la posición en la que se encuentran y su corazón se acelera.

¿¡Que diablos estamos haciendo!? ¡¿Qué diablos estamos…?!

Kirishima mueve la cola hasta rodear con ella una de las piernas de Bakugou con fuerza, Bakugou tartamudea, el pánico agitando rápidamente sus engranajes cerebrales. —¡K-Kirishima, no! ¡No quiero esto! No más ¡Ya hemos hecho suficiente! —Lucha contra el triton, quien intenta quitarle la camisa, y Kirishima mueve sus manos para descansarlas suavemente en las caderas de Bakugou. —¡Maldita sea! Dije: ¡BASTA! ¡No quiero… No quiero tener sexo, maldición! —Suelta con dificultad las últimas palabras antes de quitarse la camisa. Se miran a los ojos y el tiempo parece congelarse por un momento. Bakugou se enrosca en si mismo y mira a Kirishima, pero su rubor lo hace parecer adorablemente tímido y el pelirrojo parece notarlo pues sus ojos se ensanchan antes de lanzarse sobre Bakugou, acariciándole el cuello y ronroneando.

¿No es esto exactamente lo que paso antes de que nosotros…? —Bakugou empuja a Kirishima lejos de él y sale de la bañera, escabulléndose hasta que su espalda choca contra una de las paredes del baño. El rostro de Kirishima parece decaído antes de volverse neutral, luego, frunce el ceño con decepcion y se sumerge en el agua con un fuerte chapoteo. Bakugou no puede verlo más y ahora todo se vuelve extrañamente silencioso. Esta jadeando con fuerza y siente como si su corazón se le fuera a salir del pecho. Se levanta lentamente y mira por el borde de la bañera al pelirrojo sumergido en el agua, acostado de lado y enroscado sobre si mismo. Le da la espalda a Bakugou y uno de sus brazos cubre su rostro para que no pueda verse su expresión.

Bakugou quiere explicar lo sucedido, pero Kirishima parece no querer ser molestado y Bakugou realmente no está muy animado con volver a sumergirse en el agua. En lugar de eso se quita la ropa y la lanza al cesto, tendrá que lavarla después. Bakugou se seca rápidamente antes de agarrar los platos del almuerzo y llevarlos al fregadero. Revisa su teléfono para ver que son las 2:17 p.m. Su trabajo comienza a las 4.

Suspira pesadamente. Han pasado unas siete horas y media desde que trajo a Kirishima a su casa y ya han pasado muchas cosas. El tritón está enojado, feliz, luego excitado y ahora molesto. Suspira de nuevo, frustrado. No es que no le guste que Kirishima lo toque… es solo que es demasiado agresivo y acelerado. Si no lo obligara a hacer aquello con tanta insistencia tal vez a Bakugou no le importaría dejarse abrazar y besar ¡Era la primera vez que se besaba y hacia cosas sexuales con alguien, maldición! En cuanto a no querer sexo, era principalmente porque quería asegurarse de que tenía lubricante… Alto… pero apenas se conocían ¡¿Deberían intentar hacer esas actividades?!

Bakugou apretó los ojos, dispuesto a eliminar aquellos pensamientos. Su teléfono vibra debido a un mensaje y él comprueba que es de Sero.

Sero: Te necesitamos más temprano hoy. El jefe dijo que estaríamos ocupados. Ven a las 3.

Bakugou frunce el ceño. El restaurante en el que trabaja, Plus Ultra, es muy popular y todo gracias a las habilidades e intuición del jefe, por lo que si le cree a Sero cuando dice que estarán ocupados. También lo cree por el corto y conciso mensaje de texto. Normalmente Sero pondría un "Lo siento" en alguna parte del mensaje cuando tiene que ir a trabajar antes. Bakugou revisa la hora de nuevo, 2:23 p.m. solo tiene tiempo para cambiarse, necesita irse rápido si quería llegar a las tres. Mira hacia el baño y su ceño se frunce, supone que tendrá que cuidar de Kirishima después del trabajo.

Bakugou abre su armario y los cajones para buscar su uniforme de trabajo antes de precipitarse hacia la cocina para colocar dos peces crudos en un plato limpio. Vacila un poco antes de colocar otro pez encima de los otros dos.

Salgo del trabajo a las once así que no hay manera de que pueda darle de comer… más le vale estar de un mejor jodido humor cuando regrese.

Entra al baño para asegurarse de que Kirishima note su presencia, pero al mirar en la bañera, ve al otro en la misma posición de hace rato. Suspirando, Bakugou pone el plato en el suelo antes de gritar lo suficientemente alto para que el pelirrojo pueda escucharlo aun dentro del agua.

—¡Kirishima! —No hay respuesta. —¡Oye cerebro de musculo! ¡Cabello de mierda! —Todavía nada. —Bien, sigue así cabello de mierda. Me voy a trabajar ahora, no regresare hasta dentro de un rato, la cena está ahí así que más te vale comer mientras no estoy. —Kirishima no mueve un solo musculo, el agua parece plana, sin una sola ondulación que la perturbe. El corazón de Bakugou se siente incómodamente pesado cuando cierra la puerta del baño detrás suyo. —No te atrevas a pensar en que te abandone… espérame… ¿Está bien? —Cierra la puerta sin esperar una respuesta. Por supuesto ninguna vendrá, no es como si el otro pudiera entenderle de todos modos… Además de que está claramente molesto con Bakugou.

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Plus Ultra está lleno de risas alegres y el tintineo de los cubiertos en los platos. Los camareros y camareras circulan entre las mesas con facilidad practicada y sonrisas brillantes. Demasiado bullicio con esa gente, y muchos más están esperando en la entrada principal y fuera, deseosos de pasar su cena en un restaurante de lujo.

Bakugou entra por la puerta trasera del restaurante y parece desalineado y sin poder respirar. Trato de llegar en metro, pero había demasiadas personas y él no tenía ganas de empujar así que corrió hasta su trabajo. Todo el mundo en la cocina lo está mirando con los ojos abiertos y parece que hubiera otra razón además de haber llegado tarde.

—¿Qué diablos están mirando? —Bakugou entra tenso y se acomoda la ropa. Hay una gran cantidad de tensión en el aire y la densidad del ambiente altera a Bakugou. Solo llego tres minutos tarde.

Uraraka, en su encantador uniforme de camarera, irrumpe en la cocina con los platos sucios apilados hacia arriba en su bandeja. —Oh por Dios, chicos, hay demasiada gente hoy… Oh, hola Baku… ¿¡BAKUGOU!? —Ella grita y eso le sorprende.

—¿¡QUE COÑO ESTA MAL CON TODOS USTEDES CABEZAS DE MIERDA!? —Bakugou ha tenido suficiente de aquel juego de miradas y la reacción de esa perra no le está ayudando para calmar su creciente ira.

—¿Desde cuando tienes novia Bakugou? —Ashido se acerca a él, curiosamente, con brillitos en los ojos buscando algún jugoso material para chismear.

—¿Qué? ¿Cómo…? ¡Quiero decir…! ¿¡Que mierda te hizo pensar eso!? —Bakugou tartamudea estúpidamente, se siente en pánico y eso no es normal lo que lo hace sentir más pánico aún.

Sero silba con altivez y mira diabólicamente al rubio. —¡Debes haberlo hecho con ella hace poco! ¡Maldito Bakugou! ¡Ya lo creo!

¿¡Que mierda está pasando!? ¿Cómo lo saben?

—¡CIERRA LA PUTA BOCA, CARA DE MIERDA, Y HAS TU PUTO TRABAJO COMO LA POBRE PERRA QUE ERES! —Bakugou ruge de manera explosiva, apretando sus puños con firmeza hasta el punto de que sus nudillos se volvieron blancos.

—¡OH! ¡No lo estas negando! Tiene sentido porque tu ropa se ve que está hecha un desastre ¡Piensas que eres tan astuto, bastardo! —Sero estalla en carcajadas sosteniendo su estómago con fuerza.

—¿Él realmente tiene una novia? Santa mierda ¿¡ÉL Bakugou tiene una novia!? ¡Debe estar loca! —Ashido se une a las carcajadas de Sero y comienzan a golpearse en la espalda con lágrimas en los ojos.

—¡No, no! ¡No, Bakugou, no! —Aoyama levanta elegantemente su nariz al aire y señala con agudeza a Bakugou.

Bakugou está listo para saltar sobre los tres cuando siente un ligero toque en su cuello de parte de Todoroki. —¡Ow…! —Bakugou se estremece y se agarra su cuello con fuerza lo cual le trae más dolor. —¿Qué? —Mira la palma de su mano, no hay nada.

—Deberías verte más a menudo en el espejo, tienes más razones ahora, sobre todo por tu constante lio en la cama. —Todoroki comenta con indiferencia antes de esquivar un puñetazo de un enojado Bakugou.

—¿¡QUE HA SIDO ESO CABEZA DE MIERDA!? ¡DEBERIAS CHECAR TU PROPIO CABELLO DE MIERDA, MITAD-MITAD! —Bakugou está furioso ¿De dónde sacaron esos bastardos el repentino coraje para burlarse de él?

Midoriya camina tímidamente al lado de Todoroki y Bakugou se enfurece aún más por solo mirarlo a la cara. —¡DEKU! ¿¡QUE MIERDA QUIERES!? ¡VE A ESPERAR A TUS JODIDAS MESAS!

—K-Kacchan, sé que estás enojado, pero debes mirarte en un espejo… Y-Y entonces sabrás porque todo el mundo está actuando así. —Midoriya se mueve, apretando sus dedos con nerviosismo, temiendo que Bakugou pueda alcanzar ahora el pináculo de su rabia.

—¿¡HAH!? —Bakugou se lanza hacia adelante, los ojos centrados en Midoriya, pero Todoroki lo sostiene justo a tiempo para que Yaoyorozu le coloque tímidamente un pequeño espejo de mano en su palma.

Bakugou se lleva el espejo a la cara, pero antes de poder hacerlo, lo nota. Nota la feroz mezcla del morado con el rojo en su cuello, en varios tamaños de chupetones apasionadamente colocados ahí. Agarra el cuello de su camisa y lo abre para ver debajo y alrededor de su clavícula. La cocina resuena con el eco de los jadeos de muchos que atestiguan el grado de como la "novia" ha marcado a Bakugou. El rubio muerde su labio inferior, ruborizándose tanto como los tomates que hay en el mostrador de la cocina. Todo su cuerpo está temblando de vergüenza y Midoriya lo mira, preocupado.

—Ka…

Bakugou se gira y levanta su camisa para mirar el resto de su torso, sus ojos se ensanchan frente a los contundentes moretones de su cadera, sospechosamente en forma de manos. Yaoyorozu, Midoriya y Todoroki son los únicos que ven aquello y sus ojos se ensanchan en gran medida, casi tanto como los del propio Bakugou.

—…Debe ser realmente dominante y posesivo… —Todoroki susurra en voz baja y Bakugou no puede más que estar de acuerdo con él por una vez en su vida.

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Todos trabajaban con diligencia para crear los platillos para sus comensales, pero sus hombros seguían tensos de la previa interacción tenida con Bakugou. Después de que Bakugou checara su cuerpo se había quedado congelado en su lugar con un furioso sonrojo, vociferando negaciones acerca de tener una novia antes de quedarse inusualmente silencioso. Por mucho que sea divertido molestar a Bakugou, se dieron cuenta que algo estaba ocurriendo y prefirieron dejar de molestarlo.

Nadie era lo suficientemente valiente, o lo suficientemente cercano a Bakugou, como para meterse en sus asuntos, por lo que miran por el rabillo de sus ojos para ver si todo está bien con él. Pero no todo está bien, claramente no, porque ya era la cuarta vez que Bakugou olvidaba un paso en la elaboración del platillo que estaba a su cargo. Parecía haber sido afectado por la vergüenza anterior.

Todoroki toma a Bakugou por la muñeca antes de que cometa un error irreparable. —Satou está fuera de la ciudad hoy, por lo que Yaoyorozu está haciendo los postres sola, ve a ayudarla a terminarlos. No te llamamos aquí temprano para que lo arruines. —Todoroki señala sin rodeos y suelta a Bakugou.

Tenían poca gente trabajando porque eran vacaciones y las personas se iban a sus casas a visitar a sus familiares. Quienes se quedaban a trabajar en vacaciones era porque no estaban muy lejos de sus hogares, significaba jordanas más largas, pero salarios más altos. Satou, por otro lado, había tenido una emergencia familiar aquella mañana, en consecuencia, Yaoyorozu había tenido que asumir todo el trabajo de aquel día por su propia cuenta. El rubio apretó los dientes y se dirigió a la esquina de la cocina en donde se preparaban los deliciosos postres. Yaoyorozu lo mira con cautela y le da una sonrisa preocupada antes de instruirle, con cautela, sobre cuáles eran las ordenes de los clientes. Ella lo estaba tratando como si fuese una bomba de tiempo a punto de explotar y causar destrucción. Bakugou odiaba eso.

Yaoyorozu mira a Bakugou de vez en cuando, como si quisiera decirle algo, y eso comienza a irritarlo.

—¿Qué mierda quieres?

—¡Um…! B-Bakugou, ese postre necesita acabarse ahora… el cliente probablemente ha esperado demasiado ya. —Las cejas de Yaoyorozu se fruncen en su cara bonita y Bakugou suspira despacio. Ella se estremece y apresuradamente agrega. —Lamento si no estás de buen humor…

—Ten. —Bakugou le pasa el postre sin terminar. No la mira en ningún momento. —Termina esto por mi ¿Quieres?

—…Claro…

Continúan en silencio mientras Yaoyorozu termina rápidamente le platillo y se lo entrega apresuradamente a Uraraka quien le dice que ya es demasiado tarde y tendrán que darle el postre gratis al cliente. La larga cola de caballo de Yaoyorozu se balancea mientras ella se inclina y expulsa una larga disculpa por el retraso.

Uraraka agita las manos. —¡No, está bien! Es solo que no podemos seguir haciendo eso esta noche, tenemos mucha gente. No podemos permitirnos más atrasos ¿Bakugou se encuentra bien?

—No está cometiendo ningún error y los postres se ven realmente bonitos, pero sigue siendo un poco lento.

—Demasiado lento, en realidad… ¿Crees que puedes adivinar cuál es su problema?

—¡De ninguna manera…! Ni siquiera hablo con él, no sé nada acerca de él.

—¡Oigan! Tenemos muchos pedidos de postres ¡Pónganse a trabajar! —Sero se apresura a salir corriendo hacia la multitud de personas hambrientas.

—Mejor me voy ¿Hablamos más tarde? —Yaoyorozu gira hacia su estación de trabajo para indicar que se va.

—¡Okay! Intenta sacarle algo. —Uraraka le guiña un ojo y levanta un pulgar hacia su dirección antes de irse con Sero.

Yaoyorozu regresa al lado de Bakugou para empezar con el siguiente platillo solicitado. Bakugou está preparando una galleta de chocolate con helado derretido en caramelo. Está trabajando un poco más rápido que antes y Yaoyorozu se relaja por la ligera mejoría.

—¿Tienes una mascota? —Bakugou susurra y Yaoyorozu se congela por el repentino comentario. Sin embargo, no entendió muy bien lo que dijo.

—L-lo siento ¿Podrías repetirlo?

—Dije: ¿Tienes una puta mascota? Como un perro o algo así.

—Si… si tengo. Tengo dos.

—¿Están bien entrenados?

—Si, por algo se llevan a entrenar. —Yaoyorozu no entiende hacia dónde quiere llegar. —¿Has conseguido un perro recientemente?

—…Si, algo así.

Yaoyorozu termina su platillo al mismo tiempo que Bakugou. Toma los platos y los coloca en el mostrador detrás de ellos.

—¿Ella no te obedece? —Yaoyorozu se da la vuelta para comenzar con otro platillo, sorprendiéndose de la tranquila conversación que están manteniendo.

—… es un chico y es jodidamente indisciplinado.

Ambos vuelven a sumirse en un incómodo silencio, pero ella comienza a comprender que hay una razón por la cual él comenzó esa conversación, así que ella decide intentar serle de ayuda.

—¿Necesitas ayuda para entrenarlo?

—¿Huh? —Bakugou finalmente se voltea a mirarla, sorprendido.

—¿Q-quieres ayuda para entrenarlo? Puedo ir y enseñarte las mismas técnicas que use con mis perros…

—¡NO! —Bakugou respondió demasiado rápido, aplastando un poco la autoconfianza de Yaoyorozu

—Lo siento… no importa entonces. —Yaoyorozu baja la cabeza y tranquilamente reanuda su trabajo haciendo un nuevo postre rápidamente uno tras otro. Bakugou trabaja a la mitad de la velocidad de ella y aunque es insoportable mirarlo, él todavía continúa ayudándola a producir más postres de los que podría por si sola.

—Si alguna vez necesitas ayuda, por favor házmelo saber. —Yaoyorozu lo intenta de nuevo, despacio, y Bakugou vacila, pero reanuda su trabajo. Otro silencio los cubre antes de que Bakugou se aclare la garganta.

—…¿Tomaste un curso sobre criaturas mitológicas el semestre pasado, cierto? —Bakugou se pone a su lado, mirándola con cautela.

—¿Huh? Si, lo tome. Pase con un 10 ¿Por qué? ¿Estás pensando en tomarlo?

—No. —Bakugou se gira para colocar un postre acabado en el mostrador detrás de ellos, pero le fue arrebatado rápidamente por Sero.

—¡Apúrate Bakugou! —Grita Sero mientras se apresura a salir.

—¡CIERRA LA PUTA BOCA! —Bakugou le ruge a Sero quien solo se rie casualmente. Este es el Bakugou con el que están más familiarizados aun y cuando el rubio grite vulgaridades. Yaoyorozu sonríe ante la apariencia más normal que Bakugou está mostrando ahora.

—Entonces ¿Qué tiene la clase?

—Oh… uh… ¿Aprendiste sobre… sirenas y tritones? —Pregunto cautelosamente, pero los ojos de ella brillaron con emoción.

—¡Si, lo hice! Hicimos un gran proyecto sobre ellos ¡Fue muy divertido! —Yaoyorozu comienza a presumir y divagar acerca del proyecto, pero Bakugou tenía otros planes.

—Hey. —La interrumpe. —¿Puedes hablarme acerca de la gente del mar?

—Claro ¿Por qué? —Ella inclina la cabeza con una mezcla de curiosidad y confusión.

—Nada de tu puta importancia. —Bakugou bufa antes de agregar. —¿Estas libre mañana para explicarme?

Por mucho que Bakugou la intimide, está encantada de que acepte su ofrecimiento sobre ayudarle. Sonríe alegremente. —¡Por supuesto!

Antes de que Bakugou se fuera cerca de las 10 pm, ambos acordaron reunirse en una cafetería al día siguiente. Después de un largo día de trabajo y algunos cambios de turno, el cierre se dio a las 11 pm. Se despidieron adormilados antes de que Uraraka y Ashido caminaran al lado de Yaoyorozu en su camino de regreso a casa.

—Entonces, Yaoyorozu ¿Conseguiste alguna jugosa información para nosotras? —Ashido levanta sus puños al aire con emoción.

—Si, algo bueno debe haber sucedido. Bakugou estaba bastante normal a la mitad de su turno. —Uraraka estira sus brazos al aire antes de dejarlos caer. Golpeando el centro de su espalda para aliviar un poco el estrés acumulado ahí. —Uhg ¡Hoy fue una masacre!

Yaoyorozu le regala una sonrisa y masajea sus propios hombros. También había sido un día pesado para ella debido a la repentina ausencia de Satou. —Solo hablamos sobre mis perros, es todo.

—¿Enserio? Es super raro que hablaran de eso. No imagine que Bakugou fuera del tipo que se preocupa por los perros ¿Qué hay de su novia? ¿Algo? —Presionó Ashido, determinada a obtener algo de información de ella.

—De verdad, eso fue todo de lo que hablamos. —Yaoyorozu rió, evitando la charla acerca del curso de criaturas mitológicas pues Bakugou parecía muy cauteloso y casi confidencial al respecto.

—¡Estas mintiendo! ¡Debe haber más! —Uraraka agita los puños al aire y patea el suelo como una niña. Las otras ríen y ríen ante su lindo arrebato, pero Yaoyorozu continua solo dando información sobre los perros y las otras dos chicas continúan insistiendo. Es difícil, pero Yaoyorozu se mantiene fiel a su intuición y mantiene la boca cerrada. Aquello continua hasta que tienen que separarse cada quien por su camino diciéndose "Adiós" y "¡Nos vemos mañana!"

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Bakugou entra a su apartamento de manera silenciosa y se dirige hacia el baño, pero se detiene en su camino. Cantos, escucha a alguien cantando y es increíblemente angelical, aunque no entiende una sola palabra de lo que está diciendo, de hecho, no hay palabras, son solo sonidos como música. Música simple pero encantadora. Rápidamente camina hacia el baño y la voz se queda en silencio, haciéndole arrepentirse de haber interrumpido. Kirishima debe haber sentido su presencia. Es un silencio incómodo y Bakugou comienza a preocuparse. Se queda ahí, esperando oír sutiles movimientos detrás de la puerta. Dejo la puerta cerrada para asegurarse de que Kirishima no saltara fuera de la bañera de nuevo y se paseara por el departamento, buscándolo… pero después de rechazarlo ¿Kirishima querría seguir buscándolo?

Bakugou gritó internamente. —¿Qué debo hacer? ¿Debería dejarlo hacer la mierda que quiera? Estoy demasiado cansado como para hacer algo que drene mi energía esta noche… ¿Pero es lo que debo hacer para que Kirishima vuelva a mirarme? Mierda ¿Estará bien? ¿Comió? ¿Todavía está deprimido?

Tira de sus cabellos y se aleja de la puerta, caminando hacia su dormitorio, se quita su ropa y la lanza sobre la cama. Busca entre su ropa y encuentra su traje de baño. Deslizándolo entre sus piernas y asegurándolo al frente, Bakugou está plenamente consciente de que va a tener que meterse en el agua, ya sea por su propia cuenta o arrastrado por Kirishima. Respira hondo y camina hacia el baño, girando el pomo de la puerta con cuidado y abriéndola.

Kirishima está sentado, con un pez entre sus manos, en una de las esquinas de la bañera. Está a medio comer el pescado y le da a Bakugou una pequeña sonrisa antes de dar un bocado. El rubio exhala, sin saber que había estado reteniendo su respiración, y mira a su alrededor. Kirishima termina su ultimo pescado y la única diferencia es que hay una gran cantidad de escamas sueltas, negras, marrones y rojas, esparcidas en la bañera, flotando alrededor del cuerpo del tritón. Bakugou frunce un poco el ceño ante el exceso de escamas mientras se acerca a la bañera, sentándose con un ruido sordo en el frio suelo de baldosas.

—Kirishima… regrese. —El rubio cruza sus brazos en el borde de la bañera, descansando su cabeza sobre ellos. El pelirrojo lo mira antes de terminar su cena y arrojar los huesos sobre el plato de donde originalmente vino. Kirishima se inclina cuidadosamente hacia él y roza su mano sobre la de Bakugou. El rubio se sonroja ligeramente, pero en silencio observa a Kirishima levantar la mano, deslizando sus dedos entre cada uno de los huecos entre los dedos de Bakugou con curiosidad, entonces sus ojos se encuentran. Rojo con rojo.

La brecha entre ellos se acorta muy lentamente, pero es olvidada al momento en que sus labios se encuentran en un delicado y suave beso. Se separan a penas un poco y Kirishima mira su rostro con cautela. Bakugou no está realmente seguro del porque lo dejo besarlo, tampoco tiene idea de lo que está pasando, pero le echa la culpa al cansancio del trabajo. El pelirrojo retrocede, un poco perplejo, pero procede a agarrar a Bakugou por el brazo y acercarlo. Bakugou acepta y entra en la bañera encima de Kirishima.

Bakugou se ocupa en recoger las escamas sueltas y apilarlas afuera de la bañera mientras Kirishima centra su interés en los dedos de los pies del rubio. Su mano palmeada toca repentinamente la parte inferior de sus pies provocando que Bakugou patee.

—Eso da cosquillas, imbécil. Es suficiente.

Encoje sus pies, doblando sus piernas, pero Kirishima continua y pasa a tocar su rodilla. —¿Qué mierda te acabo de decir? —Apenas hay molestia en sus palabras, demasiado cansado para esforzarse. Estira una pierna fuera del agua, pero Kirishima lo aferra y se sumerge con él en el agua, abrazando su pierna juguetonamente. Le muestra a Bakugou una sonrisa debajo del agua antes de poner su cabeza en su regazo y observar su rodilla un poco más, empujándola y tocándola. Bakugou se sonroja ligeramente, pero se relaja, colocando su codo en el borde de la bañera para apoyar su cabeza en su mano. Lo mira con serenidad y pasa los dedos por el suave cabello rojo de Kirishima. El pelirrojo lo mira con cautela antes de salir a la superficie e inclinarse hacia adelante sobre el espacio personal de Bakugou.

El agua se enmarca y se desliza por el suave y definido rostro de Kirishima hasta su cuello, pasando por sus clavículas. Hace que su piel brille y resplandezca bajo la blanca luz del baño.

—Mierda, estas bien bueno.

Las palabras salen solas de su boca sin que lo note y, a pesar de que Kirishima no entiende lo que dice, Bakugou se sonroja ante su repentina acción. El pelirrojo inclina la cabeza, pero Bakugou lo empuja por los hombros, sin interés de explicar lo que dijo.

—Aléjate de mí, mierda. Estas muy cerca… de mi… —En las últimas palabras Kirishima empuja sus hombros contra las manos que se oponen débilmente, acercándose cada vez más. Bakugou contuvo el aliento cuando el pelirrojo lo beso de nuevo con un propósito, tratando de decirle algo. ¿Qué…? Bakugou se pregunta internamente cuando Kirishima se aleja y le escanea la mirada, buscando algo. Lo besa de nuevo de la misma manera, pero esta vez acaricia tiernamente los costados del rubio. Su tacto es gentil y sus labios, cálidos y suaves, presionan profundo en Bakugou en un perfecto balance entre mucho y muy poco. Es un beso jodidamente bueno. De repente Kirishima baja sus manos y suavemente toca la piel justo encima del traje de baño, rozándola, pidiendo permiso. El rubio, de mala gana, gira su cabeza y empuja su brazo en el cuello del pelirrojo

—Imbécil… ¿Qué demonios crees que estás haciendo? No más. —Kirishima lo mira, seria e intensamente, antes de sentarse por completo y hacer una mueca de desilusión. —… ¿Qué? ¿Qué con esa cara? ¿De nuevo?

Kirishima tuerce su cuerpo hacia un lado, sumergiéndose en el agua y cerrando los ojos, diciéndole a Bakugou que no lo moleste y que se marche. El rubio espera unos minutos antes de ponerse de pie cuidadosamente para salir y secarse. Tira y pasa por el montón de escamas acumuladas en el suelo, vacila, pero con decisión recoge una. Rápidamente se coloca su pijama y se deja caer en su cama.

No pudo pegar un ojo en toda la noche. En su lugar, su mano aprieta con fuerza la escama que había tomado antes. —¿Qué está pasando? —Ya no podía entender a Kirishima. —¿Qué está tratando de decirme? ¿Qué es lo que quiere de mí?

Traducción de las notas finales originales de la autora:

Plus Ultra siempre tiene pocos trabajadores en las vacaciones porque la gente quiere irse a visitar a sus familias, es por eso que son pocas las personas que trabajan y Yaoyorozu termino siendo la unica que hacia los postres aquella noche hasta que Bakugou la ayudo.

—Muchos empleados en Plus Ultra son universitarios. Los que fueron nombrados/mostrados en este capitulo no son los unicos que trabajan ahi (simplemente no fueron nombrados/aparecieron)

—Yaoyorozu no tiene dos perros en el manga/anime. sin embargo, por ser una chica rica, he hecho que los tenga para ganarse la confianza de Bakugou

Tengo una extraña sensacion de que mi estilo de escritura esta cambiando, volviendose un poco perezoso. Espero solo sea mi imaginación

Los vere pronto. Kuuhaku FUERA (งಠ_ಠ)ง