En el instituto...

Yumi recorría el edificio en busca de su pelirrosa amiga. Ambas jóvenes compartían las mismas emociones.

Tristeza, culpa, frustración, etc...

Segundos después, entró de lleno a la habitación de Aelita.

La divisó agachada y recostada sobre la pared, sus oídos eran tapados por sus manos.

La pelinegra se acomodó junto a ella, recostó su brazo en su hombro y espero por una respuesta suya.

Al no conseguir su propósito, decidió empezar primero ella el diálogo.

–¿Aelita? –le habló con evidente preocupación.

La mencionada levantó su rostro para observar mejor la expresión aturdida de la Ishiyama.

–¿Qué sucede Yumi? –preguntó con una voz seca y apagada.

–Yo... Siento que hemos cometido una crisis muy seria. Y sé que no soy la única que piensa esto. –ante esa dura confesión, Aelita la miró con mayor interés.

–Es difícil de decirlo... pero no me siento bien después de como he actuado con respecto a Jeremy. –ella se sintió aún peor por la mención de el Belpois.

–Yumi... siento que nuestra amistad se ha quebrado y... todo es mi culpa. –Aelita se abalanzó hacia la chica y pronto se vio envuelta entre sus brazos.

–Todos nos hemos pasado con esta broma, pero mañana iremos a primera hora a buscarlo, ¿De acuerdo?

La chica asintió y disimuló una agradable sonrisa.

–Si... Está bien.

Se dieron un nuevo abrazo, para que luego la asiática se dirija a la puerta y posteriormente a su hogar.

Pero antes de aquello, Aelita la llamó una vez más.

–Yumi, cuando hablé con Jeremy, él... no parecía ser el mismo. –miró expectante a la pelinegra de enfrente.

Ella no pudo contener su sorpresa. Intentaba no sacar conclusiones rápidas. Solo le sonrió por última vez.

–Buenas noches, Aelita. –sin agregar más, salió del cuarto.

El día era dominado por la oscuridad. La fría noche obligaba a que la mayoría de gente, a excepción de una, cayera en los brazos de Morfeo.

Y esta persona temía por su libertad y también por su salud.

Se veía en malas condiciones, mientras era apresado por cadenas sujetas a una gigante pared.

–Pronto estarás completo. –habló un ente que poseía diversas deformaciones.

Era el eterno enemigo de los Guerreros Lyoko... XANA.

–Alto-o... maldito Xana-a. –el pelirubio se retorcía de dolor.

–Los harás pagar por el daño que te causaron. Y en especial... la hija de Hopper.

El ojiazul se inmutó por las palabras abruptas de la creación virtual.

Tenía que evitar ser controlado por este o de lo contrario todo lo que conocía terminaría por destruirse.

Con poca fuerza, notó que Xana se situó delante suyo. Sacó una jeringa que contenía una sustancia oscura. Se movió todo lo que podía, pero safarze era casi imposible de lograr.

"Lo único que me queda es cerrar mis ojos y esperar lo inevitable. Nunca pude igualar el intelecto de Hopper. Ahora estaré de el lado de mi rival y William. Si llego a liberarme de ti, prometo que te encontraré y te haré añicos"

–Hora de una larga siesta chico. –el espectro clavó la jeringa frente a la dura agonía de su nuevo pupilo.

El rubio terminó inconsciente y Xana lo trasladó consigo a las afueras del salón de experimentos.

Tomaron rumbo a una zona desconocida.

–Odd despierta. –Ulrich tiró de su amigo. Este hizo caso omiso a su llamado.

–Vamos apúrate. Ya no es tiempo de dormir.

Después de el griterío del Stern, se levantó a cambiarse para la nueva jornada de estudio.

–Una cosa amigo... Eres un aburrido sin límites. –ambos preparados, cerraron con llave su dormitorio.

–Da gracias a que no iremos a clases. –Odd miró confundido a su contraparte.

–¿Y se puede saber por qué? –la felicidad invadió el rostro del rubio. Asistir a clases era lo peor.

–Jeremy no llegó ayer a su cuarto. Talvez esté en la fábrica. Quedamos en ir hacia allá para disculparnos y a la vez atender asuntos en Lyoko.

–Suena genial. Cuenten conmigo. Ya necesitaba visitar a mis "queridos monstruos" –con cautela salieron del instituto.

–Me duele recordar el trato que tuve hacia su persona. Y todo por tu culpa. –Ulrich sentía rencor de sí mismo.

–Vamos olvídalo. Sé que fue desalentador, pero aún podemos rogar disculpas, ¿no crees?

–Como si fuera lo más fácil del mundo. –finalizó molesto la conversación.

Al rato llegaron las dos chicas del grupo. Se pusieron de acuerdo y fueron a Lyoko.

Los cuatro no dijeron nada durante el corto recorrido. Todo iba bien.

A excepción de la fábrica. Se quedaron muy atónitos al ver destruido en su totalidad el viejo recinto.

Luego de recuperar la postura, los presentes soltaron un gritó desgarrador.

–¡JEREMY! –llegaron luego de correr sin cesar a los abundantes escombros del lugar.

Aún sorprendidos por la magnitud del suceso, trataron de hallar a su compañero.

Aelita era la más afectada por la impresión. La angustia se reflejó en su mirada y deseo nunca haberle gastado una de esas bromas.

Ulrich hervía de coraje por la situación.

–Odd idiota, nos metiste en esto. –sujetó con firmeza el polo del subsodicho.

–Tampoco me eches toda la culpa a mí. –se lanzaron miradas furiosas y de odio.

Ambos fueron separados por la líder del grupo.

–Ya basta. Pelearse no mejorará las cosas. Todos debemos asumir las consecuencias. –miró de soslayo a la pelirrosa. Esta se veía bastante aturdida y las lágrimas se formaban en la órbita de sus ojos.

La Schaeffer iba a decaer, cuando notó a lo lejos a un joven salir de entre lo que restaba de la fábrica.

Instantes después, se dio cuenta de quién se trataba.

–Todo esto no es real. Es solo un sueño. –dijo en tono alto y sintiendo de vuelta la sorpresa.

–¿Qué sucede Aelita? –Yumi preguntó por el repentino cambio de voz de la hija de Hopper.

–... –sin brindar una respuesta, ella señaló el origen de su segunda impresión del día.

Los demás fijaron su vista en aquello, solo para llevarse una gran sorpresa.

–¿Él es... –los demás se preguntaron al mismo tiempo.

Notaron la presencia de un joven del tamaño de Yumi, cabello negro y que también pertenecía al Instituto Kadic.

"William Dumbar volvía a la tierra"

Disculpen por la tardanza del nuevo capítulo. Con estos cambios de horarios, el tiempo era nulo.No crean que he dejado de lado la historia.

¿Qué les espera en Lyoko a nuestros personajes?

¿Por qué volvió William de Lyoko?

¿Por qué es tan corto este capítulo?

Lo descubrirán en la próxima parte.

Eso es todo por hoy, amigos.