Capitulo 4: ¿Qué quieres a cambio?
Draco corría lo más rápido que sus piernas le permitían, tenia que salvarla, se descuido solo un segundo y cuando menos lo pensó ella había sido capturada por un mortifago. A lo lejos vio como ella se batía en duelo con aquel hombre encapuchado, en un movimiento brusco la capucha de aquel hombre cayó, detuvo su andar cuando identificó al hombre, pero eso era imposible, él era quien luchaba contra ella.
-¡Hermione! – Gritó
Ella automáticamente volteo a mirarlo, en ese instante deseo no haberla llamado ya que por su descuido un rayo verde impacto contra su pecho, su cuerpo inerte cayó sobre el suelo.
El sintió una opresión en el pecho, corrió hacia ella mientras gruesas lágrimas corrían por sus mejillas, cayó de rodillas a su lado y la acunó en sus brazos, miró al asesino que era él mismo, pero este cambio de aspecto y ahora frente a él se encontraba su padre.
-¿Qué haces? Levántate, esa escoria ya no estorbará mas
-¡Cállate! No vuelvas a llamarla así
-Eres débil y patético- le apuntó con la varita - ¡Crucio!
Se retorcía en dolor, ciertamente su padre lo había utilizado en él varias veces, pero esta vez era muy diferente por que lo único que cruzaba por su mente era la mirada de Hermione, una que ya no vería jamás por que su padre la había asesinado. Cuando la sesión de tortura termino, reunió todo el coraje posible, se levantó y miró a su padre de manera retadora.
-No porque no sea como tú me hace débil, soy aún mejor que tú porque yo si soy capaz de amar.
-¡Amar! Escúchate, no me digas que amas a la sangre sucia
- Si, la amo – se sorprendió a sí mismo - y ahora vengaré su muerte
Levantó su varita viendo con determinación a su padre, sentía como la adrenalina invadía, no podía quitar la imagen de la castaña inmóvil, sin vida en su brazos, con ese último pensamiento comenzó a batirse en duelo contra su padre, ambos era hábiles, después de todo Lucius lo había entrenado.
Comenzaba a cansarse, podía notar como su padre perdía equilibrio y fuerza en sus hechizos, pensó solo una vez más en Hermione, en su sonrisa, fue entonces que un rayo verde salió de su varita, haciendo que el hombre frente a él cayera al suelo.
Miró sorprendido lo que acababa de hacer, tantos meses evitando ser un asesino y ahora él había matado a alguien, no a cualquier persona sino a su padre, con lágrimas en los ojos miró a Hermione, después caminó hacia el cuerpo inmóvil frete a él, miró con horror aquel cuerpo ya que una vez más se había transformada, donde unos momentos atrás yacía su padre, ahora era él mismo quien se encontraba sin vida en el frio suelo; Entonces oyó que alguien lo llamaba, pero la voz era tan imponente que tenia que taparse los oídos.
-Malfoy, despierta, Malfoy – la castaña le movía suavemente el brazo
Abrió los ojos inmediatamente, causando que la ojimiel se asustara.
-¿Estás bien? Te estabas quejando mucho – comentó preocupada
Le tomó unos cuantos segundos asimilar que todo fue un sueño, le daba gracias a merlín por ello, miró a la joven y un deseo inexplicable le gobernó , quería abrazarla para sentirla y saber que de verdad todo era un sueño. Cuando se movió para hacer lo que tenia planeado, sintió dolor y eso lo devolvió a la realidad, automáticamente llevo su mano al abdomen.
-Lo siento, hice todo lo que pude pero en realidad no manejo bien la magia oscura, solo logré detener la hemorragia.
Cuando el dolor se calmó, asintió y la miró directo a los ojos, ¿cómo podía ser que ella aun estuviera allí?
-La sábelo todo no sabe usar magia oscura, quien lo diría – sonrió de lado – Devuélveme mi varita , cerraré está herida
-Parece que ya te sientes mejor- le entregó la varita -ya no me necesita, así que me voy
-Exactamente ¿Cómo supones que te irás?
-Simple, aparición
-Yo no contaría con eso
-¿Qué quieres decir? – frunció el entrecejo
-Granger, Granger enserio creíste que esta casa no estaría protegida, nadie puede aparecer si yo no quito los hechizos
-Entonces hazlo
-Como si eso fuera a pasar - bufó
-¿Qué pretendes? No puedes tenerme aquí contra mi voluntad
El solo la ignoró, cerró los ojos, apunto su varita a la herida y realizó un hechizo no verbal. Lentamente la herida comenzó a cerrarse, dejando solo una cicatriz que él después se encargaría de desaparecer.
La miró, ella lo observaba pero se notaba su enojo, ya que estaba frunciendo el ceño y a él le pareció algo bastante atrayente.
-¡Malfoy! Quiero irme, necesito irme - dijo desesperada
-Aunque quieras no puedes, no tienes varita , no estamos en Londres y no puedes desaparecerte – dijo mientas enumeraba la lista con sus dedos – yo mejor me pondría cómodo si fuera tú
-No, tengo que salir de aquí. Harry, Ron y todos los demás están dando su vida allá fuera y tu aquí estas huyendo como un cobarde.
-Entonces, ¿hubieras preferido que te dejara morir? – preguntó molesto
No dijo nada, era cierto, él le había salvado la vida pero ¿Por qué?
-¿Qué quieres a cambio? – preguntó
-¿A cambio de que?
-Dejarme ir, dímelo
