Pezberry Week 4

Autora: Symbelmynne

Capítulo: 4 - Corriendo

Palabras: 2,173

Parejas: Rachel Berry/Santana López

Summary: Siguiendo la Semana Pezberry del 20/06 en Tumblr, va el día 3 "It keeps happening" o "sigue pasando" . Así que las dejo con la Pezberry Week...y nos vemos. El rating va a ir variando, de acuerdo a lo que pase. G!P Santana aunque no muy explícito pero tiene M por una razón.

Rating: M

Algo que me olvidé, Glee no me pertenece. Sino existiría Pezberry.

N/A:¡Peligro!¡No hay sexy times en este capítulo!No me odien!

Fecha de Publicación: 23/06/2016


Corriendo

Rachel corría. No sabía que la había llevado a salir corriendo hacia algún lado de Lima, poniéndose la remera y viendo como la otra persona salía corriendo hacia otro lado. No es que las hubieran encontrado sus padres, o los padres de la otra persona.

Pero, finalmente se había animado a dar el primer paso ella y todo salió mal. Desde lo que sintió, otra vez, crecer en ese momento hasta que se abrió la puerta de la habitación en donde estaban y las dos salieron corriendo. Después de todo se había dado cuenta que la otra persona no se sentía muy cómoda con eso.

Sin darse cuenta, llegó hasta la puerta de su casa y mientras recuperaba el aliento sintió unos pasos detrás de ella y la vio. Santana López, también con la remera mal puesta (intenten uds. ponerse una remera mientras corren desesperadas) estaba recuperando el aliento en la entrada de su casa. En silencio, Rachel se acercó hacia ella y agarró su mano antes de guiarla hacia el interior de la casa, hacia su cuarto. Sabía que el susto era más que suficiente y que no pasaría nada más esa noche. Incluso le dio ropa y esperó que Santana se cambiara antes que ella.

Al acostarse, se miraron durante un tiempo, hasta que las dos cayeron dormidas.


A la mañana siguiente, Rachel se despertó sola y sabía que hasta que no tuvieran una nueva oportunidad no pasaría nada más. Nada de todo lo extraño que estaba pasando entre ellas desde ese partido de football americano. Pero al bajar a desayunar, se encontró con la latina sentada entre sus padres, completamente colorada.

"¡Rachel!" dijo Leroy en casi un grito. "No nos quiere contar como fue que empezó lo de uds." agregó haciendo un puchero.

"Por supuesto que no. Yo tampoco se los contaría" dijo la diva agarrando a la latina y sacándola de la celda ninja que sus padres habían hecho.

"Eres mala" dijo Hiram y volvieron a concentrarse en sus desayunos.

"Lo siento por eso" dijo Rachel en voz baja.

"Está bien. No me imaginé que estarían." dijo Santana sonriendo levemente. Por lo menos, el rojo de su rostro estaba desapareciendo. "No me iba a ir...en realidad si, simplemente por lo menos te dejaría el desayuno listo y una nota. De esa forma sabrías que...no...bueno. Algo sabrías." agregó tímidamente. "Ahora me voy a ir." dijo dejando un beso en la mejilla de una muy sorprendida Rachel Berry.

S&R

Después de comer, Rachel caminó hacia su cuarto, quería dormir un poco más. Su celular le anunciaba un mensaje y pudo leerlo antes de caer dormida. Obviamente después de contestar.

"Perdón. Por haberme ido así. Por..."

"Santana...¿cómo es qué...todo esto empezó?"

Y con eso en mente, Rachel Berry se durmió después de comer y supo con que iría a soñar.

"Era el primer partido del equipo de Noah en la temporada. También tendría que haber ido porque no solo estaba Noah, sino Finn, Sam...compañeros de glee. Pero Noah era su único amigo. Y realmente, con Sam había hablado poco y Finn...Finn se había convertido en ese insoportable ser humano que todos odiaban. Incluso, por más de seguir siendo el quarterback, fuera de las canchas tenía que tener guardaespaldas. Había caído mucho más bajo que ella en la pirámide social. La cuestión es que ella se había sentado con los miembros del coro, aquellos que no formaban ni parte del equipo ni parte del escuadrón de las porristas, y estaba mirando el show de éstas últimas hasta que vio los ojos de Santana clavados en ella. La latina en cuestión hacía más de un año que no la molestaba, ni nada. Podían incluso hablar civilmente en las horas del coro. Pero no quería tentar a su suerte.

"¿Qué le hiciste?" le preguntó Mercedes que estaba a su lado.

"No tengo la más pálida idea" respondió Rachel mirando hacia otro lado.

El partido había comenzado hacía 15 minutos, y McKinley ya iba perdiendo como 30 a 0, y ella quería ir al baño. Como la mayoría de los asistentes estaban concentrados en insultar al gran equipo de Lima, Rachel aprovechó y caminó hacia el interior del colegio buscando el baño más lejano. El más cercano estaría con pocas condiciones de limpieza, no iba a arriesgarse a contraer alguna infección por las mala higiene femenina de la localidad. No se dio cuenta, además, que estaba siendo vigilada de cerca.

Cuando salió del cubículo, encontró a Santana apoyada contra la puerta. Se sintió asustada, esa mirada de la latina era penetrante y no sabía si estaba bien o mal.

"Rachel" dijo Santana mientras la diva se lavaba las manos.

"Santana, ¿cómo estas?" preguntó Rachel

"¿Te gustó la performance de las porristas?" preguntó la latina haciendo un paso hacia ella.

"Santana, realmente no miraría a las porristas tanto tiempo."

"Me estabas mirando"

"Porque tú me estabas mirando"

Rachel abrió y cerró la boca. No tenía nada para responder con tal de salir del embrollo en el que se había metido. Además de que la atmósfera de ese baño estaba convirtiéndose en calor puro.

Cuando la diva se dio vuelta, se encontró cara a cara con Santana.

"Lo siento" dijo Rachel tratando de escapar de la posible furia. Pero no existió furia alguna, sino mucho más calor a su alrededor. Porque Santana la besó y la empujó en contra de la pared. Aunque no pusiera su cuerpo en contra de ella, la temperatura seguía subiendo cada vez que las lenguas se unían.

Santana se separó un tiempo después, se miró en el espejo de reojo acomodándose el maquillaje, y volvió a mirar a la diva antes de dejar el baño.

Cuando Rachel volvió a la cancha, se dio cuenta de que ya era el entretiempo y que las porristas estaban con una nueva performance. McKinley iba perdiendo 60 a 14.

S&R

Santana se quedó mirando el mensaje que la diva le había enviado. No sabría que podría estar haciendo ahora. Pero no sabía como podría haber reaccionado esa mañana. Ella sabía lo feo que era que te dejaran la mañana después. Y mientras se terminaba de vestir, suspiró que por lo menos la habían dejado sin saber claramente que era lo que tenía entre sus piernas. Por suerte, suspiró poniéndose los auriculares, sus compañeros tenían muy poca resistencia y quedaban satisfechos con un poco de sexo oral. Hasta que, por supuesto, su miembro se volvió funcional y dejó de sentir ganas de acercarse a los hombres. Además ya tenía demasiado poder.

Les avisó a sus padres que saldría a correr y, escuchando la música, su mente se perdió en Rachel inmediatamente.

Sabía muy bien que la ponían nerviosa esos encuentros en donde solo la besaba. Y nada más. Además de que cada vez eran más y más seguidos, la intensidad de cada encuentro en el periodo de dos meses y medio había escalado en un 1000%. Unos días atrás, la había encontrado en el aula de arte (no sabía bien que hacía ahí, si ni siquiera había clases de arte). La había buscado, por supuesto. Caminó despacio y se dio cuenta que la única luz que tenía esa aula era la que estaba proporcionando el sol de ese mediodía.

Cuando Rachel se dio cuenta de su presencia se dio vuelta y se encontró con los labios de Santana, como siempre. Cuando respiró algo de aire, pudo escuchar un basta, pero las manos de la diva en los pechos de la latina, no eran muy convincentes. Santana logró levantarla y sentarla en uno de los pupitres, y sin querer su rodilla desnuda acarició la entrepierna de la diva. Pudo sentir claramente la humedad de la diva. Sabía que estaba desesperada, excitada. Tanto como ella, pero lograba acomodar su cuerpo para que no pudiera sentir su erección. Sabía también que ya Rachel no podía dejar de mirarla, Santana podía sentirlo y ella misma, ya no podía dejar de pensar en las ganas que tenía de que fuera mucho más que besos.

"Santana" dijo Rachel cuando la latina dejó sus labios.

"Shhh" dijo Santana metiendo despacio una mano debajo de la pollera de la diva, acariciando con la punta de sus dedos la piel que encontraba debajo. Esperando que Rachel la detuviera. Pero sabía, que no podía hacer lo que venía pensando, que era entrar con su miembro (si es que Rachel lo aceptaba, por supuesto) en lo más profundo de la diva. Y sabiendo que todavía era virgen, decidió que lo mejor sería llevar a la pequeña morena a un orgasmo, solo con su clítoris.

Y eso hizo, primero acarició el monte nervioso sobre la ropa interior y después metió sus dedos, gimiendo en el momento de sentir la humedad de la diva.

"Santana..." dijo nuevamente Rachel despacio.

"Solo...ahí" dijo Santana pellizcando el clítoris, y comenzando a jugar con él. Rachel la abrazó, hundiendo su rostro en el cuello de la latina, y apretando fuertemente con sus manos la espalda.

Santan también abrazó a la diva con su mano libre hasta que sintió a la diva morderla, como claro signo de su orgasmo.

"Santana...basta" dijo Rachel sin soltarla, quizás agarrándose más fuerte de ella.

"Es la única...forma que tengo" dijo la latina en su cuerpo.

Rachel bajó su mirada, hacia el pecho de Santana y más abajo, en donde pudo ver el bulto en su parte delantera. Pero no dijo, por fin parecían estar hablando.

"No quiero que te lastimen" agregó Santana despacio.

Rachel volvió a abrazarla, esta vez logrando que la latina entre en sus piernas. Esta vez sintiendo realmente lo que ella tenía entre las piernas.

"No quiero que me lastimes, Santana" dijo Rachel logrando mirar sus ojos. "Y si no podemos...aunque...aunque sea hablar...aunque sea saber por que..."

"Porque me gustas..." dijo Santana interrumpiéndola. "Y ahí afuera, con todos dispuestos a juzgar, puedo asegurarte que no nos van a dejar ser felices."

Rachel acercó despacio sus labios a los de Santana, mientras aflojaba su agarre sobre la latina.

"Dentro de poco...podremos salir ahí afuera. Y quizás...espero...podamos tener algo más que momentos." dijo Santana terminando de acercar sus rostros. Besando despacio a la diva y saliendo de su abrazo para dejar el aula.

¿Por qué no le había contado en ese momento? Se preguntó mientras corría y llegaba al parque de Lima. Sabía que la casa de Rachel quedaba cerca. Sabía bien que tendría que haberle dicho la verdad. Estaba aterrorizada de que todos se enteraran de su secreto. Sabía que no era justo para ninguna de las dos, sobre todo para la diva. Y fue por eso que tomó una decisión y se dirigió en la dirección contraria a la que había tomado esa mañana.

S&R

Rachel se encontró con que sus padres se habían ido. Sabía bien que hacían eso, y realmente necesitaba estar completamente sola. Simplemente pensar. La noche anterior, en la fiesta, muchas cosas habían pasado. O eso quería creer la diva.

Habían llegado casi al mismo tiempo y se saludaron cordialmente. Después de todo, eran compañeras del coro. El último encuentro, en el aula de arte, había sido tres días atrás. Se acercó a la cocina a sacar una botella de cerveza y se quedó charlando con Noah. Dos horas después, Santana se acercó a ella y comenzaron a charla. No fue consciente de que muchos las estaban mirando.

Sin quererlo, caminaron las dos juntas por el pasillo de Noah que llevaba a la habitación de huéspedes. Entraron juntas y Santana pasó el seguro, para ser atacada al darse vuelta por los labios de Rachel. Cayeron sobre la cama y la latina logró sacarle la remera antes de que Rachel sintiera en su entrepierna el prominente bulto. Se quedaron mirando a los ojos durante unos eternos minutos y la diva se sentó para besar a Santana. Quería demostrarle que no le importaba.

Y en ese momento, la puerta de la habitación comenzó a ser golpeada por muchas manos, y Santana miró a Rachel con miedo y las dos salieron como pudieron por la ventana, corriendo hacia lados contrarios. La diva, realmente no sabía bien porque corría. Si, había escuchado la puerta abrirse, había escuchado palabras de gente que no eran sus amigos tratando de agarrarlas.

Le había parecido escuchar entre sus pensamientos que alguien golpeaba la puerta. Al abrirla, se sorprendió de encontrar a Santana del otro lado.

"Soy intersexual." dijo la latina de golpe. "Estoy aterrorizada desde el día que se volvió funcional. Asustada porque me haces sentir un montón de cosas. Y a la vez, feliz porque de cierta forma he podido acercarme a ti. Anoche te hice salir corriendo de esa habitación porque sabía bien quienes eran los que estaban golpeando. Sabía que no era nada bueno lo que querían hacer al vernos entrar en esa habitación juntas. No me di cuenta que nos estaban observando, pero eso me pasa porque cuando estoy contigo pierdo la noción de nuestro alrededor."

Rachel sonrió y metió a la latina dentro de su casa para besarla y cerrar la puerta detrás de ella.


Hello Kitties!

Les subo el dí de forma corrida. Recién termino el 5 pero no estaba muy entusiasmada por el tema así que no creo que haya quedado muy bien

Muchas gracias por las reviews MsMichele y Lopz.

Saludos!

Lore!