Bueno aqui les traigo el cuarto capítulo y para serles sincera no planeaba subirlo hasta dentro de una semana... pero resulta que ahora tengo una vocecita de conciencia que no me deja vivir con su: ya lo subiste? subelo y shalalala wa! estoy hablando de ti Dayhani ¬¬ jajajajajajaja no es cierto. bueno chicas aquí les dejo el cuarto capítulo que lo disfruten, no olviden dejarme un review! q esa es la unica razón por la que sigo escribiendo... :D
Cuarto capítulo: Mi pequeña venganza...
Su alarma comenzó a sonar y sabía lo que significaba: un día menos de libertad, se levanto con absoluta pesadez, parecía estar desvelada y es que durmió pero no descanso, por que su conciencia la atormento a cada segundo de la noche.
Se levanto sin más, tenía que hacerlo por que el personal del servicio acababa de llegar con la inmobiliaria y los arreglos florales, los chef´s y demás.
La mañana entera se la paso dirigiendo gente, poniendo mesas por aquí, sillas por allá, arreglos de rosas por aquella mesa, manteles, cubiertos, copas, vasos etc. Y realmente eso fue algo bueno, por que le hizo distraer su mente y así no incursionarse en el recuerdo de la noche anterior.
Su casa había quedado bellamente adornada, había sido un trabajo pesado pero al final lo había conseguido.
-muchas gracias…- le dijo al personal reunido, para que luego fuesen a descansar en espera del verdadero ajetreo.
Estaba completamente segura de que en esa fiesta no habría mucha gente conocida suya, su padre había invitado a sus empresarios amigos, si aquella gente de clase y dinero, al igual que su prometido había invitado a sus amigos que ella ni siquiera conocía.
Se fue a su habitación para descansar un rato, después se puso de pie y se metió a bañar, se tomo su tiempo, necesitaba despejarse, estaba echa todo un enredo, el agua le hizo bien, le hizo pensar con la cabeza más fría y despejarse del estrés que la oprimía, salió del baño tan pronto como termino su ducha y se puso aquel vestido que había comprado para esa ocasión, se arreglo como solo ella sabía hacerlo y salió a esperar a sus invitados.
Salió al jardín de su casa con tanto personal en ella ese era el único lugar que se encontraba solo y necesitaba pensar, se sentó en una banca justo en frente de la fuente del gran jardín como si esperara algo, inundando sus pupilas con ese hermoso jardín justo como los paisajes que el rubio iba a buscar, sacudió la cabeza para intentar borrar su nombre aunque sea por un leve momento…
-Hinata…- escucho una voz, que le susurraba en el oído.
Volteo la mirada suavemente para encontrarse con la de su prometido tan apuestamente vestido con ese traje de gala.
-Kiba…- susurro mientras este la besaba y tomaba asiento junto a ella.
-que piensas?- le pregunto, mientras entre lazaba sus manos con las suyas, a lo que ella dio un respingo.
-nada…- le contesto bajito.
-segura?- le pregunto mientras la miraba a los ojos.
-si…- afirmó ella sin más.
-bueno entonces ven…- dijo mientras la jalaba de la muñeca –quiero que mama te vea…- le dijo el.
La gente comenzó a llegar poco a poco, su papa había llegado de Suiza esa misma tarde para estar en el evento de su hija y Hinata tenía que dar gracias a Dios que no lo haya olvidado como la mayoría de las cosas que tenían que ver con ella o con Hanabi; si, y llego con gente, con sus importantes amigos, empresarios que Hinata no conocía en lo absoluto pero que Kiba parecía que si y eso era justamente lo que a Hiashi Hyuga le agradaba de Kiba, que fuera un hombre de negocios como el, alguien que llevaría las empresas Hyuga a la cima.
Pero por suerte llegaron sus amigos y por supuesto su querido primo Neji, era bastante obvio que el rubio no iba a asomar su semblante azul por ahí y estaba bastante claro que mucho menos Sakura iba a asomarlo por que ella estaba en España arreglando los últimos detalles para que pudieran asegurar su estancia en aquel país. El rubio se había quedado en Japón para terminar de empacar y para devolver el departamento al dueño, departamento que compartía con la pelirosa.
Llego el momento en el que la gente se reunió en esa gran mesa ya tiempo después de escuchar la orquesta en vivo que en el salón se encontraba, tiempo después de que entre ellos hablaran de finanzas y de economía, para que ahora la comida sea servida, Hinata se había sentado junto a su prometido quien en ese momento se sentó en la cabeza de la mesa y su padre se sentó justo enfrente con Hanabi a un lado.
La gente parecía disfrutar del festejo, hasta que Kiba tomo la iniciativa y con una cuchara y su copa llamo la atención de los invitados una vez que la consiguió…
- para empezar quiero agradecer la presencia de todos…- los invitados aplaudieron.-estoy muy contento por tener la suerte de casarme con la hermosa Hinata Hyuga…- sonrió mientras la miraba y la tomaba de la mano –la mujer a la cual quiero hacer muy feliz…- dijo mientras le besaba la mano, todos hicieron un abucheo afirmativo.
- bueno…- dijo mientras levantaba la copa, haciendo que los demás imitaran su acción –yo quiero brindar por…- dijo el castaño antes de ser interrumpido por el alboroto de la puerta, los invitados se alarmaron y giraron la mirada hacia la puerta.
-suéltenme quiero hablar con Kiba Inuzuka!- grito una voz masculina del otro lado del gran salón, Hinata solo alcanzó a alarmarse y ponerse pálida de la preocupación, al reconocer la voz, era evidente que los guardias no querían dejarlo pasar.
Cuando segundos después apareció el guapo rubio cruzando la gran puerta, con prisa, esmerado, alarmado y con la evidente desesperación en los cabellos, Hinata trago saliva y se levanto rápido y de sopetón rogando por que el rubio no hiciera una locura, mientras Naruto caminaba hacia el Inuzuka, ella se paro frente a el entre el y Kiba
–Hinata arrimat…- le tapo la boca con las manos, por que evidentemente el rubio iba a cometer una autentica locura.
-tu… tu cámara! No tenías que armar tanto alboroto por una simple cámara, ven, vamos te la devuelvo!- dijo exasperada.
-Hinata todo esta bien?- pregunto Kiba que aún no se tragaba el cuento.
-Claro cariño solo me presto su cámara y vino por ella, es que es de su trabajo y yo le insistí en que me la preste y la necesita con apuros, tu tranquilo…- le sonrió
Los invitados estaban evidentemente alarmados incluso Hiashi Hyuga quiso entrometerse lo bueno es que tenía a Hanabi a un lado, la cual lo persuadió y le robo la atención haciendo que se olvidara de la escena.
La gente murmuraba cosas cosa que se noto claramente aunque todos ahí conocían al rubio y lo muy exagerado que era con incluso cosas muy simples, bueno a "todos" me refiero a sus amigos.
-ok, amor…- dijo el Inuzuka se acerco a ella y le dio un beso frente a los invitados.
La gente comenzó hacer escándalo –wuuuuu!- gritaron al unísono haciéndole hervir la sangre al rubio mudo, ella sonrió y mostró un semblante tímido al hacer su prometido eso delante de la gente, como si necesitara dejarle en claro al rubio que la chica era de su propiedad.
-ahora vuelvo…- dijo mientras salía apurada tratando de no verse esmerada por su desesperación que comenzaba a consumirla, poco a poco y tan cruelmente.
-te esperamos!- dijo Kiba alzando la voz mientras tomaba asiento nuevamente.
Volvió a sonreír la ojiperla y cuando cruzo la puerta respiro profundo, entonces comenzó a jalonear al rubio aún con la boca tapada hasta su habitación para que pudieran hablar mejor sin que empleados o invitados los escucharan y lo peor era que aunque sabía que no debía alterarse su corazón lo había hecho, parecía que no lo había visto en mucho, mucho tiempo por que el escuchar su voz le hizo recordar cuanto iba a extrañarlo.
-que rayos voy hacer?- se pregunto mientras arrastraba al rubio hasta su cuarto, era claro que no sabía que hacer y eso comenzaba a estresarla y no podía hacer nada para evitarlo, tenerlo frente a ella en esos momentos y es más rozar sus labios aquellos labios que había tocado una noche antes, era evidente que no tenía la más mínima idea de cómo hacerle para salir de aquella situación, situación de la que se había prometido no arrepentirse jamás.
Lo llevo hasta su habitación ese siempre había sido el sitio donde se escondía cuando más lo necesitaba y justo en ese momento necesitaba aclarar las cosas con el rubio, aunque no sabía con que pretexto lo haría.
Entro a su cuarto lo soltó mientras cerraba la puerta con seguro y se quedaba frente a la puerta tratando de reflexionar con que cara lo miraría a los ojos, se volteo poco a poco y lo primero que trato de hacer fue musitar su nombre -Narut…- dijo antes de ser callada con sus labios que le ahogaron la voz, y sentir como el los rozaba con suavidad mientras ponía fuerza en sus muñecas y la aprisionaba sobre la puerta, ella forcejeo tratando de safarse por que estaba asustada, pero fue inútil por que evidentemente el era más fuerte que ella, le quito todo el aire de los pulmones y todo el lápiz labial de la boca y se separo de ella con suavidad, y ella misma podía jurar que jamás lo volvería a besar.
-que cruel yo no me resistí cuando me besaste ayer…- le reclamo el rubio, mientras la miraba con el semblante más cínico que pudiera poner, mientras el mismo se rozaba los labios con el dedo índice, después de probar los de ella.
-por que hiciste eso!- grito alarmada, tratando de fingir demencia por lo sucedido la noche anterior, mientras restregaba el dorso de su mano contra sus labios como si quisiera quitarse indicios de ese beso que le acababa de robar el rubio.
-es una pequeña venganza…- dijo el relajado sacándola de sus cabales.
-venganza? Por que?- dijo tratando de fingir no recordar.
-por lo que hiciste ayer!- respondió el levantando la voz.
-que hice?- dijo tratando de poner una cara sorprendida, rayos si que estaba metida en un problema y lo peor es que contrabajo le sostenía la mirada.
-que? No te acuerdas?- pregunto el mientras levantaba una ceja, dudando de su afirmación.
-no, no lo recuerdo…- afirmo ella preocupada, sintiendo como la culpa comenzaba a consumirla como aquella vocecita molesta de conciencia comenzaba a abrumarla.
-me besaste- dijo el de manera directa, mirándola a los ojos.
-que? No mientas!- reclamo ella evidentemente enojada, como si lo que el rubio dijera no fueran más que disparates, aguantando a cada instante el sonrojo de sus pálidas mejillas.
-no lo hago! Acaso no lo recuerdas?- pregunto no creyendo en sus mentiras.
-no! no lo recuerdo! Estas loco! Como voy a besarte?- grito alarmada, tratando de verse segura de su mentira –quizás lo soñaste!- le grito.
-que mal…- dijo el –quizás si le digo a tu querido prometido lo recuerdes…- emprendió la marcha y le rozo el hombro pasando junto a ella, dejándola estupefacta, dejándola tan pálida como la nieve.
-espera!- grito ella y el solo alcanzo a sonreír, mientras ella lo sujetaba de la camisa, con fuerza.
-ya te acordaste?- pregunto atrevido.
-bueno, si, tengo un vago recuerdo…- dijo mientras se frotaba la sien –este dolor de cabeza…- murmuro –es… estaba tomada, si eso! estaba tomada, ya sabes anoche fue mi despedida de soltera y estaba tomada y por eso hice tonterías!- dijo tratando de verse creíble.
-tonterías?- pregunto el
-si, si como que podrás creer que me subí a la mesa del bar a bailar, cante en el karaoke como loca y… y… y…-
-y me besaste…- dijo el
-si, si eso! fue por el alcohol…-
-enserio?- pregunto el
-si, si fue por eso!- sonrió, mientras asentía con la cabeza, mientras sentía como su alma volvía a su cuerpo, quizás estaba mal, el mentirle, el no gritarle que lo iba extrañar que lo amaba, quizás estaba mal el que ella negara sus sentimiento frente a el, teniendo la mejor oportunidad para decírselos, pero iba a casarse y nada iba a impedir su unión con el castaño, su juventud había pasado, su tiempo de soñar con cuentos de hadas se había consumado, ahora tenía que pensar con la cabeza fría y por ahora negar sus fuertes sentimientos que la consumían era lo mejor, para no tener problemas ni con el rubio ni con Sakura ni mucho menos con su prometido.
-eso explica el porque me besaste me empujaste hacia dentro de mi departamento- ella abrió los ojos mientras lo escuchaba –abriste la puerta de mi habitación y me derrumbaste sobre la cama mientras abrías poco a poco mi camisa y te desprendías del vestido negro que se te pegaba a la piel…- le dijo mientras poco a poco acortaba la distancia entre ella y el.
-solo te bese no quise violarte!- grito molesta.
-entonces si te acuerdas…- afirmo el y ella se dio cuenta de que se delato sola, el sonrió triunfante.
-bueno eso lo se, por que obviamente si hubiera intentado desnudarte tu me hubieras detenido, cabe aclarar que además yo no estaba en mis cabales- dijo casi segura.
-y que tal si no?- dijo el mientras daba un paso hacia ella
-que tal si no?- pregunto sin entender.
-que tal si no quería que pararas?- dijo mientras le clavaba la mirada, ella trago saliva absolutamente agobiada.
-por que harías eso?- pregunto entre confundida y asustada.
-mmm… olvídalo… el punto es que te acuerdas del beso…- dijo el sonriente
-ah… si sobre eso… lo siento, no vuelvo a beber como loca…- la chica se rasco la nuca apenada, creyendo que se había librado de la confusión.
-no estabas tomada…- aseguro el más que seguro.
-eh?- musito alarmada
-no estabas tomada, estabas en tus casillas…-
-claro que no! estaba muuuuuuuuuuuy tomada!- dijo ella sintiendo que le ardía mucho mentir.
-ah… claro… y pretendes que lo crea no?- le dijo irónico.
-deberías… ya que es la verdad!- dijo ella alzando la voz.
El suspiro quedante –te conozco desde hace años! Y la única vez que bebiste un sorbo de una cerveza caíste desmayada al suelo! Y fui yo el que tuvo que cargarte y llevarte a casa!- dijo molesto
Ella se sonrojo –bueno, bueno eso fue hace años, ya ahorita soy más fuerte con el alcohol…- dijo sacándose ese pretexto de quien sabe donde.
El se carcajeo como nunca, la miro de frente –entonces por que tu "champaña" era refresco?- pregunto fijamente
Ella trago saliva mientras los nervios la traicionaban y su mente le fallaba para buscar otra buena excusa –yo… yo… yo…- comenzó a balbucear nerviosa –como sabes que era refresco?- pregunto enojada.
-por que tu querido prometido sabe que no puedes tomar alcohol y por que el líquido de tu copa era de un tono diferente al de los demás, quieres más argumentos? Cuando eres tu la que esta mintiendo…- le reclamo.
-bueno eso es por que yo… yo… yo…-
-acéptalo Hinata- dijo mientras se acercaba más a ella y la miraba cada vez más de frente, ella sintió nervios al tener sus ojos zafiro tan cerca de su pupila.
-bueno ya! Si lo admito no estaba tomada! Feliz?- pregunto frustrada, viéndose presionada por el.
El sonrió –vez que fácil es decir la verdad… Ahora…- dijo mientras se acercaba más –quiero saber por que me besaste?- le pregunto sin rodeos y es que así era el.
-bueno eso fue… por… un… una apuesta si por eso!- dijo creyéndoselo, ya ni se daba cuenta de los disparates que le estaba inventando.
-una apuesta?- pregunto confuso –con quien?-
-con… con las chicas… si con las chicas…- dijo mintiendo una y otra vez.
El levanto la ceja –sabes que Sakura fue a tu despedida no?-
Ella se alarmo –cla… claro…- había olvidado ese pequeño gran detalle.
-hiciste una apuesta sobre besarme estando mi novia ahí?-
Que puñalada "mi novia!" por un diminuto enorme momento había olvidado su posición en esa situación ella era algo así como la estúpida enamorada que va a casarse… –ahhh…- balbuceo, viéndose acorralada.
-voy a llamarle para preguntarle- dijo mientras sacaba su celular a toda prisa y comenzaba a marcar.
-no, no lo hagas… yo… realmente, no fue así…-dijo mientras tomaba su mano con el celular impidiendo que terminara de marcar el número, bajo la cabeza.
-entonces como fue?- le cuestiono.
-bueno yo… mejor hablamos en otro momento si?- dijo mientras se daba la vuelta para abrir la puerta tratando de huir de el.
-no vas a salir de aquí!- dijo mientras ponía una mano sobre la puerta, su voz se oía severa y autoritaria.
La estaba haciendo sufrir y lo peor es que en cualquier momento reventaría del llanto y dejaría sacar a la luz sus sentimientos, el rubio había hecho un tremendo esfuerzo por sacarle ese poco de información y parecía no estar satisfecho.
-en otro momento hablamos, lo prometo!- dijo ella tratando de quitar su mano de la puerta.
-cuando?, cuando estés en el altar?, cuando estés diciendo "acepto" o mejor en el avión cuando me vaya!- rezongo –mejor dime por que me besaste y me iré, sin preguntar ni reprochar nada… solo eso quiero saber…- le dijo con una voz más suave esto último.
Ella trago saliva, como deseaba cellar sus labios en ese momento –yo… yo… mejor hablamos luego, lo prometo… déjame salir…- le suplico.
-deja de evadirme y dime por que lo hiciste?- grito molesto mientras la sujetaba de los hombros y la jalaba.
-por que estoy enamorada de ti! Feliz! Ya lo dije ahora deja de molestarme!- lagrimo un poco…
-que!- pregunto el
-eres un idiota- dijo mientras lo empujaba para salir de ahí abrió la puerta molesta, indignada con el corazón hecho añicos y comenzó a caminar, cuando sintió que el atrapo su muñeca la jalo hacia adentro cerro la puerta y la acorralo.
En su rostro portaba una mirada, tan… diferente, una que ella no conocía, lo miro un poco asustada…
-que haces?- pregunto ella llorosa, el solo se limito a mirarla de frente, ella giro el rostro sonrojada –déjame, tengo que ir con mi prometido…- dijo mientras lo empujaba otra vez y el ponía más fuerza.
-desde cuando sientes eso por mi?-
-ya no me preguntes más, no vale la pena recordarlo, yo me casare mañana y tu amas a alguien así que no preguntes cosas sin sentido…- dijo tratando de salir de ahí antes de que reventara en llanto.
-estoy celoso!- dijo mientras giraba la mirada a otra parte.
-ce…loso?- pregunto sin entender.
-si, celoso, muy celoso!- le grito para que lo escuchara, para que no le quedaran dudas.
-de que exactamente estas celoso?- le volvió a cuestionar
-de…- balbuceo el.
-sabes que, no me lo digas eso es asunto tuyo, mira tengo que volver ya tarde demasiado y podrían pensar cosas equivocadas…- lo empujo un poco abriéndose paso y así abrir la puerta.
-entonces que las piensen…- dijo mientras le cerraba la puerta.
Hinata comenzaba a impacientarse, que no se daba cuenta que necesitaba salir de ahí? Que necesitaba respirar otro aire que no fuera el que estaba cerca de el, que ya no soportaba compartir el aire un segundo más…
-Hinata!- tocaron la puerta.
-es Kiba…- balbuceo pálida.
-ah… tu prometido…- dijo el rubio relajado.
-Naruto esto no esta bien el podría pensar cosas que no son, es mejor que te vayas, por favor…-
-irme? Según recuerdo estaba invitado a la fiesta…-
-ah bueno si lo estas pero… bueno entonces ayúdame a fingir…-
-Hinata estas ahí?- volvió a preguntar el castaño del otro lado de la puerta, más alarmado que la primera vez que toco la puerta.
-por favor Naruto…- suplico.
-ok, que quieres que haga?- le pregunto mientras se alejaba un poco de ella, sonrió más tranquila.
-Hinata estas ahí?- pregunto irritado el muchacho.
-si!- contesto mientras abría la puerta.
-que esta pasando aquí? Y Naruto?- pregunto.
-en el baño…- dijo tranquila.
-en el baño de tu habitación?- dijo un tanto molesto.
-bueno si es que los demás estaban ocupados y creo que algo le hizo mal no ah salido del baño desde que entro…- le dijo al muchacho.
-ah… - dijo el Inuzuka creyéndole a la chica –entonces es por eso que entro tan apurado?-
-ah… si es por eso… le daba pena decirlo…- dijo en voz baja.
-estaba preocupado por ti… entonces esperare contigo a que Naruto salga del baño…- le acaricio la mejilla.
-esta bien cariño…- balbuceo más relajada viendo que Kiba le creía.
El rubio escuchaba la conversación desde el baño, claro que la escuchaba se oía clara y fuerte, rodó los ojos enojado –claro algo me hizo daño…- balbuceo molesto mientras se sentaba sobre el retrete evidentemente tapado esperando a el momento en el que tenga que salir, quizá unos cinco minutos más y saldría fingiendo mejoría.
Mientras que la pareja se sentó en la cama a esperar al rubio, Kiba se quedo mirando a Hinata, se veía muy bonita con ese vestido, ella vio que la miraba.
-que pasa?- le dijo
-nada…- dijo mientras se acercaba a besarla.
El rubio husmeo abriendo la puerta un poco y cuando vio la escena supo que ese momento era la señal para salir de ahí.
-vaya que me siento mejor!- dijo alegre mientras interrumpía a la pareja.
Kiba hizo una mueca después de separarse de la ojiperla y Hinata solo suspiro resignada.
-ups! Los interrumpí? Perdón que torpe soy…- sonrió irónico, como si retara al castaño.
-no te preocupes Naruto ya tendremos más tiempo…- dijo Kiba y Naruto solo se le quedo mirando con los ojos llenos de sangre como si echara fuego.
-ah… y si vamos a la fiesta?- dijo la chica interrumpiendo las miradas que se estaban mandando mutuamente.
-claro amor vamos a la fiesta…- dijo mientras la sujetaba de la mano y salían.
Hinata se volteo antes de salir y movió los labios sin emitir sonido –Gracias…- el rubio le dio una media sonrisa.
Kiba al fin pudo brindar como lo planeaba desde un principio, Hinata no sabía que hacer o pensar estaba entre la espada y la pared ya que sabía muy bien que amaba al rubio y que este ya lo sabía pero el punto es que su opinión no le importaba a nadie ella debía casarse con Kiba y punto y si lo pensaba desde cierto modo no era tan malo Kiba era un hombre amable, atento y bastante atractivo y quizá algún día ella se olvidaría del rubio para empezar a amar al castaño, si en definitiva eso debía hacer, aunque su corazón le decía que era una locura, trataba de frenarlo con su razón, razón? Claro la que perdió cuando decidió ir a buscarlo a su departamento y justamente cuando había prometido no arrepentirse de lo que hizo en esos momentos comenzaba a dudar de dicha promesa que ella misma se hizo.
No podía sostenerle la mirada al rubio mira que declarársele por mera presión, si eso la tenía mal y mas sabiendo que el rubio ya sabía demasiado de sus verdaderos sentimientos.
Trato de verse serena y calmada el resto de la fiesta, platicaba con los invitados hasta que por un momento vio entre la gente al rubio platicando con alguien, no se fijo de quien se trataba, y no estaba muy lejos de ella, solo que… se dio cuenta de que estaba apuestamente vestido quizás no lo había notado por que estaba tan desesperada en escapar de el que no se fijo, lo cierto es que con ese traje negro la camisa color vino, ella se había perdido un momento mirándolo, un eterno momento, el la había hipnotizado como solo el sabía hacerlo, le había robado la atención, los suspiros y estaba acelerando su corazón, de un momento a otro el rubio giro la mirada chocando con la de ella, quien la encontró mirándolo con tanto detalle, ella se alarmo y volteo la mirada tan rápido como pudo fingiendo que no había pasado nada, sonrojándose por su estupidez, el rubio solo sonrío para sí mismo.
El resto de lo que quedaba de la velada se la paso esquivando esa azul mirada con bastante destreza y procurando no quedarse sola por miedo a lo que el rubio pudiera decirle, se había puesto la máscara de la felicidad fingiendo alegría mientras estaba tomada de la mano de su prometido.
Los invitados comenzaron a irse poco a poco algunos pasados mas de copas que otros, otros más se fueron con la sonrisa entre los labios por haberla pasado tan bien esa noche –estupenda fiesta…- decían algunos al salir del lugar, se despidió de cada uno con la mejor cara con la más dulce sonrisa y al final se despidió de su prometido.
-ya me voy… llevare a mama a casa…- le dijo el castaño a su prometida en la entrada del lugar donde se podía apreciar claramente el oscuro manto de la noche.
-esta bien amor ve y descansa…- le dijo ella.
El sonrió –gracias… - dijo mientras le daba un suave beso en la boca.
-kiba! Vamos!- revoloteo su madre en el auto.
-ya me voy mama se impacienta…- dijo el castaño
-si, esta bien…- dijo ella.
-buenas noches futura señora Inuzuka…- la muchacha dio un respingo al oír esas palabras.
-buenas noches…- le dijo antes de entrar y cerrar la puerta, su padre se había ido a dormir y Hanabi había desaparecido misteriosamente –seguro ya se fue a dormir…- dijo al pensar en donde rayos podría estar su pequeña hermanita.
Una vez que se despidió de Kiba entro a la casa y cerro la puerta dando un suspiro de alivio, se tallo un poco los ojos y comenzó a caminar hacía su habitación donde le esperaba su cómoda y muy cálida cama en la cual dormiría por última vez.
Gracias al cielo el rubio ya se había ido, trato de pensar en que momento se marcho pero no pudo recordarlo, tan solo de un momento a otro lo perdió de vista y de eso no supo más de el, trataba de no pensar en eso era mejor así, ya que después de todo el y ella no tenían de nada de que hablar.
Algo extraño pasaba pensó justo al estar frente a la puerta de su habitación entre abierta, ella recordaba haberla cerrado, ah pero que equivocada estaba si fue el rubio quien había salido de último, si en definitiva el la había dejado así, así que sin más que pensar empujo la puerta y entro buscando el interruptor de la oscura habitación, lo encontró y lo oprimió ligeramente abriéndole paso a la luz de su lámpara…
-te estaba esperando...- dijo una voz, a lo que ella quedo perpleja.
que tal quedo? wa! díganme por fa! ya saben que su opinion es importante! y gracias a las pocas chicas que siguen este fic, no importa cuantas sean! lo importante es que alguien lo lea! gracias a todas! :3
Dejen un review!
p.d Dayhani espero q estes satisfecha! ¬¬ jajajajaja
